Maggie Cheung Vogue Italia (June 2008) ph. Peter Lindbergh

lunes, 22 de febrero de 2021

Admiración.

 


La isla de los muertos de Arnold Böcklin, que no voy a ser menos, que pensaba que lo pintó solo una vez y no, que hizo una serie, admirada por cierto por personas y personajes tan dispares como Hitler, Freud o Lenin. En cuestión de admiradores no sabe uno lo que tiene cuando los tiene. Recuerdo que una vez tuve una admiradora, se personó en mi oficina y dijo “te admiro”, recuerdo que estaba ensayando el I'd Rather Go Blind y, la verdad, no pude dedicarle demasiada atención, una lástima porque una admiradora en cuerpo y alma es muy difícil de encontrar, sobre todo en cuerpo, tú sabes, el caso es que no volvió más y no tenía su teléfono, menos su dirección, norte o sur, y seguí cantando hasta cuando estaba en silencio y me salieron escamas, me creció la barba, caían con denuedo las hojas de los árboles del parque y nadie me admiraba hasta que un día, oh milagro, me admiró un señor de provincia que venía vestido como un lord (inglés, claro) con monóculo y todo, “te admiro”, dijo (lo dijo en inglés pero como hice un cursillo en el 78/79 le entendí perfectamente, es proverbial mi buena memoria, sobre todo para alabanzas y agravios), el caso es que me casé con él, no están los tiempos para desperdiciar admiraciones y ahí nos tienes/tenías, escribiendo y publicando en el blog, a cuatro manos, que con él también aprendí a tocar el piano, se me/nos da/daba/dabadabada muy bien el Nature Boy de Eden Ahbez nos quedaba bordado, también la cocina, la repostería y ay, todo iba bien hasta que con el nuevo estilo literario/musical/gastronómico empezaron a llegar admiradores al blog y el muy cabrito se fue con una dama de Teruel, un ingrato, que hacía unas magdalenas de vicio, hablando de vicios, You don't know what it's like/ To love somebody, que de vicios puedo escribir libros y libros, la Enciclopedia Británica, un google en euskera, yo qué sé, daría tres dedos por tener una admiradora virtual, no virtuosa, vítores y aplausos, que es una raza prácticamente extinguida, la mimaría en secreto, no la dejaría ir, la uniría a mí con hilos de ternura, contestándole con frases subidas de tono, le enseñaría el ombligo, el lóbulo de la oreja derecha, la cicatriz de la operación de apendicitis, una foto de cuando iba los domingos a San Mamés  y sigo con esto del blog que lo paso muy bien. Agur.


6 comments :

Moony-A media luz dijo...

Y por qué no compras admiradoras como hacen los instagramer?
Es una idea ..

Luz dijo...

uf es que admiradores de verdad de los que te lloran sueñan y aman se coleccionan cuando estás en el olimpo
con minúscula nada de dioses

cuidado allí te tropiezas con agujeros negros que hay que sortear constantemente hasta que en un descuido el más cachondo te traga

tú supongo que habrás sido dios quien te dice si no eras el mismísimo zeus cabreado de vez en cuando con la pobre hera que
no obstante te admiraba

para ser admirado hay que tener un gran equilibrio en las nubes y seguir componiendo canciones donde no falte el mi menor después del fa y en distintas escalas para vibrar
subir y bajar
El piano puede que sea pesado ahí y se tenga que utilizar el arpa de oro angelical o una trompeta acompañando a la voz

like you and I know you admire me but I’m afraid to fall
inglés elemental más emotivo aún aún
Reservese patético

si se logra entonces el punto justo te unes a su ternura y aplaudirá las palabras voluptuosas que imponen una mirada hacia el ombligo y unos hilos sedosos acariciando la cicatriz más el grito sublime que sube de las entrañas

athletic

Pedro M. Martínez dijo...

Moony-A media luz lo he hecho (comprarlos/as), por internet, les dije “póngame como 100 o 150 admiradores, mitad y mitad”. Pagué con Visa. De esto hace unos dos años. Llamo y me dicen que sí, que están llegando. Me temo que me timaron. Aun así no desespero, vendrán. Gracias por la idea. (no sé cómo poner aquí caras sonrientes)

Pedro M. Martínez dijo...

Luz hay una cosa muy mala que se llama prejuicio. No sabe uno/a cuando se lo aplican. Puede ser por la cara, por la forma de caminar, por guapo, por feo, por tartamudo, por alto, por bajo, por capullo, por simpático, por antipático, por etcétera. Ya puedes hacer lo que hagas que no te quitan el sambenito ni queriendo. Y luego está lo de la ironía, es tan sutil que a nada que tengas ya el cartel en el pecho ya puedes decir/escribir misa que te has cargado con todo el equipo. Hagas lo que hagas, ya puedes dar volatines que no hay manera.
Un amigo de toda la vida (omito el nombre por si se da por aludido) era/es muy guapo. Es un poco soso, pero guapo es un rato largo. Gusta a las chicas (estoy diciéndolo en presente porque todavía tiene gancho el cabrón. Envidia que le tengo) pero a todas les parece un creído, un presuntuoso, antes que diga nada, el pobre, le hacen como en el chiste “te puedes meter el gato por el culo”. Y nunca lo ha entendido (ni yo) porque la verdad es que el chaval nunca presume de nada, al contrario, es bastante humilde. Le dije, “pasa de todo, tú a tu bola. Mira, oye, que me hizo caso y ahora le va mucho mejor, como que se quiere más. Qué majo.
No sé a qué viene esto (sí lo sé) ni donde quiero llegar pero mientras me entero voy caminando. De hecho llevo ya ni sé cuántos kilómetros que empiezas a lo tonto y para cuando te quieres dar cuanta estás ya en Teruel.
Esta mañana “he descubierto” un blog muy interesante de música. He investigado en él y me ha remitido a unos 50 blogs también de música, interesantísimos. En un ratito. Joder, cuantos putos blogs habrá (generalmente no utilizo estas palabras, ahora sí para que no quede esto muy moñas y parezca yo más viril, más machito). Y es que no somos nada (yo al menos) lo que me reafirma en mi manera de enfocar este pasatiempo del blog: ser uno mismo, no desviarse por contentar a terceros, hacer lo que sabes y lo que crees, ser constante, ser amable, ser educado, ser cariñoso, ser ingenioso (esto es bastante relativo), ser comprensivo, ser positivo, ser sincero, no desanimarte por lo que te digan ni mucho menos cuando nadie te diga nada, trabajar, aprender, compartir, investigar, ayudar y hay bastantes cosas más pero no creo que sea imprescindible seguir, si no lo he contado bien no sé si puedo hacerlo mejor.
Esta ventana está abierta a todo.
Buenas noches, saludos así, con la mano, como desde un andén (en realidad ahora no sé si el tren viene o va)

eli mendez dijo...

jjajajjajjajajajajjajajajaj
bueno...abro los ojos y pienso..
que sorpresa nos deparara Pedro hoy???
entro ...y encuentro esto..
y se me viene una mezcla de risas que me van a durar un rato muy largo y también de ternura.. ojo...no me apunto de admiradora porque eso de andar mostrando el ombligo , el lóbulo de la oreja y solo Dios vaya a saber que mas jajajajjajjajaja y uno que es tan santa... Dios y la virgen nos amparen jajajajaj

Pedro M. Martínez dijo...

eli mendez enseñar el ombligo es síntoma de inconsciencia. Se ven tantos en estos blogs que parece una invasión. La plaga de los ombligos sin complejos. A veces se confunde lo complejo con lo poco comprensible y lo vulgar con lo normal, a veces se confunde uno y no sabe lo que dice. Otras veces sí sabe y se calla. Cada vez que vienes aquí me alegro, aplaudo y te mando besos desde la punta de mis dedos. Muchas gracias.

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