Parker Train, New York, 1962. Melvin Sokolsky

domingo, 31 de diciembre de 2023

Gesamtkunstwerk


 

Año 2023, lo que queda, muy poco, año Gesamtkunstwerk de Beuys, es decir la obra de arte total, combinar la plena excitación de los sentidos, usted y yo, todos, artistas, sin distinciones, el arte y lo cotidiano unidos, el arte de lo cotidiano, vivir en/con arte, pensar, señoras y señores, para sentir, para ver más allá, para ver, leer para ver, la voz, la respuesta, los dedos elevándose lentamente como el vuelo de un ave, entornar los párpados, apoyar la cabeza y las manos en el suelo y levantar las piernas al cielo, sentir la sangre circulando, regando el cuero cabelludo, vigorizar las capas cerebrales, anudar el corazón a un noray y dejar que navegue el resto del cuerpo, alma volátil, brazos ondulando, cuerpo girando, derviches sin monotonía, cambio del pensamiento por medio del tú me das yo te doy, técnicas sencillas, abrazos, disolver la soledad en ácido prúsico, colorear papeles y contornos, trazar líneas desde y hasta, dar forma al no, dibujar el mundo y todos sus moradores, humanos, animales, vegetales, espíritu de quién sabe qué dios encogido entre la superstición y el miedo, la muerte danzando es un espectáculo ajeno, nosotros bailando no, ni dando volatines, saltos de campana, haleoop y caer de pie, saltimbanquis virtuosos, equilibristas desmedidos, pisar vino y dejar huellas, cortarnos las venas y regar el planeta, arte, compañeros, en nombre del arte, tienes tu parte en el arte, arte total, para todos, artistas de la pista, entender de qué va esto de vivir, sin artificiosas tecnologías, sin móviles ni IPad, fusionarnos en arte, serlo, esculturas cultas, bustos que hablen, que digan, caracoleo por los escenarios de cada día de este año que acaba en nada, de cada casa, amarnos como serpientes descarriadas entre sábanas de seda, ortigas despiadadas o esponjosos conjuntos de estar juntos, hala, vamos a ver qué pasa, pasen y vean, recuerden lo que les pedí hace un tiempo, ver, ser, pónganse al día, María, y usted, yo, todos, dos, tres, yea, artistas del metal, del plástico, del acordeón, pom, tocando el tambor, hip hop, rap, va, vamos, no es la lucha final, aún, será, no hablemos del cambio climático, de caos en los aeropuertos, todo es inseguro, seguro, cantar ya no es suficiente, pensemos como artistas, esto no va en broma, no, Gesamtkunstwerk y que usted y yo lo veamos en los próximos meses o años o eso mismo, por lo menos eso. Beuys. Hola 2024.





 

sábado, 30 de diciembre de 2023

No va más.



¿Quién escuchará la voz en la fría noche del desierto? ¿Quién nos protegerá del desastre? En las venas nos crecerán raíces oscuras, el alma se agrietará, nadie sabrá que fuimos, qué fuimos, quién fuimos, llevaremos un revoltijo de nada al oído de nuestra psiquiatra que nos mirará sin sonreír, esperando: neurótico obsesivo, son 60 €.


Y eso es todo.  

viernes, 29 de diciembre de 2023

Después del desastre.



Después de la inundación, del desastre, de aquello que tú y yo sabemos, apareció una mujer.

No parecía real, por eso quise meter mi lengua en su boca, por eso quise meterme en su cuerpo tierno como una fruta roja y brillante, besar sus caderas, sus cicatrices, sus párpados, ser un caballo, un lirio, lluvia y sol, llevarla ente los maizales, darle a comer semillas olorosas, deslizar mis dedos entre sus labios alborotados. Añoro aquellos momentos,  cuando elevaba su voz como una oración, un rezo de esa atea que creía que estar sobre ella con los brazos en cruz era un sacrilegio y ponía ortigas en las ventanas, fieros mastines en el portón que el viento mecía en la casa donde empieza el mar. No sabía, sí sabía, que era un náufrago en su balsa, que había nadado ya en tantos mares que todo eso era apenas un tránsito, un trayecto, que jamás podríamos ser el uno del otro porque ni siquiera éramos de nosotros mismos, ni siquiera temblaba con las cartas que no le escribí, atareado en imaginarla vestida de rojo, desnuda en verde, humo y pan de ausencia. La niña que llevaba una camisa de hombre se convirtió en una mujer  con botones, a deshoras, bella, luminosa, terca y la arena del tiempo caía tan rápido que la parte inferior de ese artilugio que mide y dictamina lo que quedaba se fue llenando de calandrias y espuma, de un silencio que convirtió los vergeles en desiertos, arena, nada más que arena, tiempo.

En eso andábamos cuando llegó la siguiente inundación. 

jueves, 28 de diciembre de 2023

Pilarin



Se cogen puntos a las medias. 

Estaba escrito en un pequeño trozo de cartón sujeto al ventanuco de un hueco bajo la escalera del 12, al lado de la carbonería.

Dentro, una señora con gafas de gruesos cristales sentada en una  banqueta alta se afanaba sobre una labor en una media de nylon embutida en una especie de vaso invertido. A su espalda un calendario con un san Pancracio sonriente era junto a la banqueta y un mínimo tablero de madera donde estaba apoyada, el único mobiliario del exiguo habitáculo.

Cuando pasaba por delante del 12 me llamaba la atención su minucioso trabajo, sus manos moviéndose a gran velocidad en contraste con el cuerpo rígido.

Todo iba bien hasta que la descubrió Patxi.

Patxi era el hijo de un camionero del barrio de arriba. Un chaval delgado, nervioso, imprevisible, con una inusual capacidad para romper cristales, martirizar a gatos, pellizcar a las niñas y estar en todas las barrabasadas imaginables.

Alguna vez venía por nuestra calle, se arrimaba a la incipiente cuadrilla y nos llenaba la vida de riesgo, de carreras ante los municipales, de peligros dentro de una inocencia que perdíamos día a día.

Se cogen puntos a las medias, el petardo explotó justo debajo del cartel, el primero. El segundo lanzó al san Pancracio contra el techo. Patxi abrió la puerta y lanzó un cubo de agua sobre la cabeza de la señora al borde de un colapso por el susto. Todos corrimos.

Nadie había visto nada. Durante una semana estuvo cerrado el negocio de las medias, las señoras estuvieron con los puntos alborotados. Nosotros temblábamos cuando sonaba el timbre de casa temiendo que los guardias vinieran a buscarnos. Nuestras madres se sorprendían de vernos tanto tiempo en casa. Luego la vida siguió.

Patxi encauzó sus energías de diferentes maneras. Entró como bajista en un grupo que imitaba a los Beatles. Siguió rompiendo cristales. Se casó con su primera novia que tenía 16 años. Él tenía 18. Fue padre tres veces. Heredó el camión de su padre. Trabajó duro. Se compró un camión nuevo. Ahora ha engordado, tiene una flota de doce camiones y su nieto también rompe cristales.

La señora de las medias murió hace ya muchos años.

Yo soy un pan sin sal que cuenta cosas que pasaron en un tiempo en el que aún no había nacido



miércoles, 27 de diciembre de 2023

Secretos




La vida es aburrida sin secretos.
Todos tenemos secretos.
Hay un tipo de secretos que no importan a nadie.
Los importantes, los verdaderamente importantes son los que se refieren a la fórmula dos más uno.
Lo peor de ellos es no poder contarlos.
Cuando se cuentan, cuando se saben, pierden ese carácter que nos interesa, especial, mágico, misterioso, inquietante.

Hay que matizar que en ese dos más uno debe haber cama, si no la hay es un secreto light, una minucia, bah, un secreto menor.

No es tarea fácil, se debe tener una habilidad especial para poder escribir sobre este tema diciendo sin decir, pasando por él de puntillas, sugiriendo, descorriendo un velo que enseñe lo accesorio pero que tape lo fundamental, como en las películas antiguas.

Por ejemplo, hay quién está enamorado de su esposa. La quiere tanto que le gustaría que fuese la mujer de alguno de sus amigos para conquistarla en las tediosas cenas de los viernes. Su psiquiatra le dice que deben ampliar el número mensual de sesiones. Él está de acuerdo.

Hay tíos raros, especiales, que siempre quieren lo que no tienen, incluso cuando lo tienen. No saben nada de matemáticas, solo saben contar hasta diez, lo que tampoco saben es si la suma la hace él o ella. Mejor no contarles nada, suelen ser de lengua larga y terminan disculpándose, ellos no entienden de sumas complejas, ellos son  de los de al pan, pan y al vino, vino.

Hay personas que no quieren un amante. Quieren alguien que sea su padre, su madre, su hijo, su hija, incluso su abuelo, pero después de hacer el amor. Es decir, durante son amantes, antes y después su figura es otra, mejor dicho la del otro/a. Y, claro, estas historias es mejor llevarlas en secreto. Es más, alguna que he contado aquí no se la ha creído nadie.

Que también, contar aquí lo que no pasa como si pasase comporta un esfuerzo de imaginación importante. Y tengo un problema, se me está quedando pequeña la cabeza (por dentro). Noto una preocupante reducción de mi masa cerebral, de mi imaginación, de los secretos que dejan de serlo (porque me entero de ellos), incluso de las ganas de contarlos.

Aviso: desde hoy solo escribiré cuentos de hadas, pero si algunos de mis amables lectores/as quiere contarme un secreto puede hacerlo con la seguridad que lo escribiré para publicarlo aquí. (Tu no, Puri, que el otro día mi santa se mosqueó cuando llamaste a las tres de la madrugada. No se creyó lo del cliente que quería cambiar de programa de contabilidad)

martes, 26 de diciembre de 2023

Diarios 2004-2007.

 


INDIGNACIÓN DE MIGUEL Y Pedro con los blogs de Internet. «¿Qué pasa? ¿Que ahora todo el mundo se ha puesto a escribir cualquier cosa que se le ocurra?». Tienen una relación con la escritura como de propietarios privados.
Todavía ayer leía más o menos lo mismo en Llop: «No hay buenos y malos escritores, hay escritores y los que no lo son». Pedro y Miguel se consideran entre los primeros. Se enfadan cuando hablo de algún blog y parece que desearían que la gente no supiera ni escribir. Yo tengo una concepción más vulgar de la práctica de la escritura. En realidad, no entiendo lo que les indigna tanto. A veces es como si les enfureciera que los blogs se puedan leer sin pasar por el filtro de los editores. «¿Y todos mis esfuerzos para ser editado?», parecen preguntarse.

Pasaje  “Diarios 2004-2007.”
Iñaki Uriarte


lunes, 25 de diciembre de 2023

Al menos de momento.

 

— by James O’Brien (Vadim Ignatiev)

Mire usted, no se confunda, aunque sea Navidad puede que llevemos trajes grises, puede que corsés negros, pero seguro que podemos cantar himnos en falsete, villancicos, silbar canciones de Bowie, gritar a los otros ortigas o lirios, bailar agarrado o lo que toque, inventar absurdas letras de amor de antes, de cuando en las calles, en la traslúcida luz del alba, se rondaba a las mozas, a las mujeres envueltas en espera de visillos.

Al menos de momento.

sábado, 23 de diciembre de 2023

Lo de hoy, así.



Pasan los días, trastabillados, sin la intensidad ni turbulencia que aventuró el augur. Pasan sobre ascuas, silenciosos, época luminosa escondida en un arcón, en los cajones del orgullo herido. Por decisión propia me acomodó en los recuerdos, me enrosco en la prudencia de haber sido, de estar, de saber que detrás de la pared de hoy no hay nada. Así sigue diciembre.

viernes, 22 de diciembre de 2023

Lo de la viñeta

 “…los árabes en cuclillas haciendo el té en fogatas de estiércol de oveja sobre el suelo de mármol, el templo de Hera, y los lirios que brotaron de su leche, y las ruinas romanas que se extienden hasta sumergirse en el mar.” (Gaddis, William)




Aquello de 
No era de "mi tipo"
Siempre he pensado que me gustaba un cierto tipo de mujer.
Ella era justamente lo contrario.
Era muy inteligente excepto por una cosa, se ilusionó conmigo.
Me dejé querer, halagado, soy así de estúpido, de engreído.
Hasta que en la intimidad me enseñó una cicatriz en el muslo derecho. Me contó que su último amante le había hecho una herida con un bisturí como prueba de amor. Eso abrió una puerta.
Otros días me contó otras experiencias amorosas. Acostarse con un hindú desconocido en Londres. Someterse al tributo de. Lo de. Y aquello de.


O.
Etcétera.

O.
Sentarse y esperar que Otros (estás bueno si esperas que otros) o remangarse y. Si nos ponemos a enumerar los hechos el primero es el encuentro en la plaza porticada, un café a media mañana y mi mala memoria omite las cartas de Guatemala,  la espuma en su nariz y un pijama de rayas verdes.

Quiero contar esta historia antes de lo fatídico, del desfile de los inválidos, del contraste entre himnos y banderas, de Moisés con aquello del mar que se abría y me estoy dejando todo lo que tengo apuntado en estos papelillos encima de mi mesa. 


Un momento, ¿tú crees que esto le importará a alguien?
Define alguien.
No te pongas borde, te lo pregunto en serio.
Define serio.

Ser de la tribu o enroscarse, inhibirse, alejarse de los Otros, ensimismarse, sacar con anzuelos lo que nos muerde en un rincón de los pulmones, encerrarse, encontrarse con uno mismo (hola soy yo/hola, encantado) decir, sí, decir con piedras en la boca, a pelo, sin más ambición que la propia, centrarse en el siete de marzo y a mí que me cuentas si no les importa. A ella sí.

Define Ella.
Vete a la mierda.

jueves, 21 de diciembre de 2023

Un brazo

 


Conchi, hoy no he deseado buenos días, ni a ti ni a nadie. Estoy enfurruñado y se me ha ido el santo al cielo, he estado varios minutos viendo como ascendía. Estoy de mal humor por el contraste del sentido del humor, dejas un pulmón debajo del árbol y pasa un perro y te lo mea. Ya sé que los perros no tienen sentido del humor pero el instinto ¿qué? Pues eso, que con mis más bajos instintos a punto de caramelo he preferido callarme, me he atado las manos a la espalda (no me preguntes cómo lo he hecho) y he estado sentado en un cuarto oscuro, meditando. La verdad no he visto la luz., sigo sin verla y además pensar sabes que me da dolor de cabeza. Llega Navidad y todavía no tengo lotería, como no me la guarde el frutero voy listo. El caso es que no quiero ser rico, ¿pa´ qué? El caso es que no quiero estar tan activo y ahora mismo voy a enroscarme como una zarigüeya a esperar que llegue el siete de enero, san algo. Cuando vendrá el verano (no es una pregunta es un anhelo). Buenas tardes, nena.

miércoles, 20 de diciembre de 2023

No (o ya veremos)


 

“Le garage hermétique”  Illustration de l’artiste français Moebius 1992


Oiga, oiga, sí, usted, apúntense a este club con carnet floreado, ánimo, buscaremos las tripas – desde ellas – a las palabras con frivolidad no disimulada, con los grillos cojos del amanecer, con imposibles Manolos o fáciles manoletinas, trastabillando, danzando, con el cuerpo expuesto al frío, al deseo, a la burla del que no sepa que esto es apenas un juego sin reglas: la utopía, la terapia, la inestabilidad, la fragilidad de estar cada día - día arriba, día abajo, sin contar los viajes - en la intemperie de ciento treinta y cuatro mil ojos - ojo arriba, ojo abajo, sin contar los tuertos -quitándonos la ropa del alma, prenda a prenda, hasta llegar a la cruda realidad del ser invisible, nada por aquí nada por allá.

Y tú, el agazapado, el que sonríe, el aburrido, el que disfruta, se sonroja, cabrea, aprueba o disiente:

¿Dirás algo? Ya te digo yo que no.

¡No!

martes, 19 de diciembre de 2023

Souburuchi Uwaifickium

 



Souburuchi Uwaifickium es camerunés, está sentado a la sombra de una casa baja de adobe, cerca de la pequeña parroquia católica en Gao, le faltan las fuerzas. Radi le ha dicho que el padre Anselmo ayuda a los que están como él, espera que se apiade y le proporcione agua y algo para comer. 

Vino aquí después de fracasar su primer intento de llegar a Europa. Todo iba bien hasta que en Argelia unos pasantes le dieron una paliza y le robaron el poco dinero que llevaba. Al verle vagabundear, los milicianos le expulsaron a Malí.

Cree que si logra llegar a Niamey, en Níger, le será más fácil buscar allí un camión para atravesar el desierto de Teneré y llegar a Libia, después Túnez y en barco cruzar a Lampedusa, en Italia.

Sabe que lo logrará, jamás regresará a su pueblo derrotado. 


Y descompongo las palabras de mi cólera
Para desprostituir la lengua
Compréndeme no tengo alternativa
Era necesario lo sé que yo fuera el signo
Y el hombre palabra
Palabra de la tierra, de mi tierra hipotecada
y desapropiada
Los niños han crecido y construyo el verano alrededor
de ellos
Como un monumento al día
Golpeo tu puerta
Rebelde y libre
Como si sintieras el despertar de la tierra en tí
vertida en tus venas
Volcán en el horizonte de nuestra espera
Como si la tierra fuera hierbas y ríos
Árboles y aldeas de infancia
Rutas y senderos
Todo se acomoda finalmente a la calma serena de nuestras
soledades
Vuelvo a encontrar el sol y al país claro
Vuelvo a encontrar mi tierra en el eco de las estaciones
Pero qué me importa el tiempo
Dame la mano
Amo el silencio para elevar el canto
Pero acaso tú eres la fuente herida
Conozco la gran fisura revelada por los siglos
El tiempo es largo
Y el destino de mi tierra no la puede detener 

Paul Dakeyo (Camerún, 1948)

lunes, 18 de diciembre de 2023

¡A tope!

 


Conocí a Álvaro Heras-Gröh un día de Santa Cecilia en una cena de veteranos músicos rockeros bilbaínos. Me comentó que estaba escribiendo un libro sobre la historia del rock en el Gran Bilbao. Hablamos de grupos, de historias, anécdotas, como soy un chapas estaba en mi elemento. Me preguntó que si quería colaborar con él con alguna aportación de mis recuerdos. Le dije que si aunque la verdad, con reservas, me pareció muy joven para una empresa tan extensa. Me equivoqué. Durante un tiempo fue grabando las batallas que le iba contando. Pasó un tiempo y me olvidé. Un día me llamó y me dijo que ya tenía su libro. Una maravilla, por cierto, muy recomendable para regalo en estas fechas.

Pocos años después me llamó para preguntarme si quería colaborar con un nuevo libro que estaba escribiendo sobre el uso y abuso de la heroína en Vizcaya. Como de ese tema, por fortuna, no tengo ni la más remota idea, decliné la invitación.

Álvaro es un trabajador incansable y un vocacional del conocimiento de  determinadas parcelas de la historia local. Nos encontramos y me contó que su siguiente libro intentaría reunir información sobre la delincuencia juvenil en el Gran Bilbao (1955-1990). Me sugirió colaborar con alguna historia sobre ese tema. Como nunca he sido delincuente pero sí juvenil, acepté. El mismo método, quedábamos en un café, le soltaba una chapa interminable y él lo grababa. Para abreviar, ya ha terminado el libro, me lo ha regalado, un trabajo intenso, interesante, muy bien documentado, muy curioso y estremecedor por los personajes que desfilan por sus páginas. Si no sabes qué regalar este es un regalo original y práctico, esta peña pululaba por el Gran Bilbao y muchos sin enterarse.

Solo puedo agradecer a  Álvaro Heras-Gröh que cuente conmigo para estas humildes pero entusiastas colaboraciones.         



E𝗗𝗜𝗖𝗜𝗢𝗡𝗘𝗦 𝗦𝗜𝗥𝗜𝗠𝗜𝗥𝗜 PRESENTA:

🔥🔥🔥 ¡𝗔 𝗧𝗢𝗣𝗘! 𝗖𝘂𝗮𝗱𝗿𝗶𝗹𝗹𝗮𝘀, 𝗴𝗮𝗺𝗯𝗲𝗿𝗿𝗶𝘀𝗺𝗼

𝘆 𝗱𝗲𝗹𝗶𝗻𝗰𝘂𝗲𝗻𝗰𝗶𝗮 𝗷𝘂𝘃𝗲𝗻𝗶𝗹 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝗚𝗿𝗮𝗻 𝗕𝗶𝗹𝗯𝗮𝗼 (𝟭𝟵𝟱𝟱-𝟭𝟵𝟵𝟬) 🔥🔥🔥

«Peleas multitudinarias en bailes, salas de fiestas y descampados; guateques clandestinos y desmadre ye-yé; niños desvalijados en plazas y parques; menores de edad fugados del reformatorio; “sirlas”, “tirones” y “escalos”; tiendas de chucherías atacadas con bombas fétidas y petardos por pandilleros preadolescentes; cuadrillas de jóvenes motorizados sembrando el caos en las calles; grescas en los autos de coche; “descuideros” y carteristas; patillas, greñas y pantalones de campana; camorristas de discoteca; grupos de jóvenes escapando del “pica” en el tren; colegios e institutos destrozados por turbas de gamberros quinceañeros; atracos a bancos y farmacias; persecuciones policiales a toda velocidad; trifulcas entre punkies, heavies y rockers; redadas, cacheos y hostias en comisaría; navajas automáticas y escopetas de cañones recortados; hospitales asaltados por heroinómanos en busca de drogas; riñas y tumultos en tranvías y autobuses públicos; vandalismo en cines y salones recreativos; “bugas” puenteados y motos trucadas; trenes apedreados por pandillas de niños fuera de control; chupas de cuero negro, macarras y “paleros”; juergas etílicas y consumo desenfrenado de estupefacientes; ganzúas, destornilladores y palanquetas; batallas campales entre cuadrillas armadas con cadenas, palos y “nunchakus”; taxistas y joyeros asaltados por maleantes sin escrúpulos; comercios, viviendas y bares saqueados; bandas infantiles dedicadas al robo con intimidación; quinquis linchados y arrojados a la Ría de Bilbao por grupos de vecinos hartos de robos y atracos...

Todo esto (¡y mucho más!) podrás encontrar en las páginas de ¡𝗔 𝗧𝗢𝗣𝗘!, una trepidante combinación de historia oral y crónica de sucesos con la que Álvaro Heras-Gröh vuelve a introducirnos en su particular máquina del tiempo. En esta ocasión el autor nos invita a un viaje vertiginoso por el lado más salvaje y subterráneo de la historia reciente del Gran Bilbao; un recorrido a lo largo de casi cuatro décadas repleto de testimonios asombrosos y anécdotas desaforadas que te dejarán sin aliento».

𝗧𝗮𝗽𝗮 𝗯𝗹𝗮𝗻𝗱𝗮 - 𝟮𝟯𝘅𝟮𝟳𝗰𝗺 - 𝟮𝟵𝟳 𝗽𝗮́𝗴𝗶𝗻𝗮𝘀

𝟭𝟯𝟬 𝗶𝗺á𝗴𝗲𝗻𝗲𝘀 𝗲𝗻 𝗕/𝗡 𝘆 𝗮 𝘁𝗼𝗱𝗼 𝗰𝗼𝗹𝗼𝗿

𝗜𝗦𝗕𝗡: 𝟵𝟳𝟴-𝟴𝟰-𝟬𝟵-𝟱𝟭𝟰𝟬𝟯-𝟴

𝗣𝗩𝗣: 𝟯𝟱

𝗗𝗶𝘀𝗲𝗻̃𝗼 𝘆 𝗺𝗮𝗾𝘂𝗲𝘁𝗮𝗰𝗶ó𝗻: Alfonso Herrero

𝗜𝗹𝘂𝘀𝘁𝗿𝗮𝗰𝗶ó𝗻 𝗱𝗲 𝗽𝗼𝗿𝘁𝗮𝗱𝗮: Javier Ruiz "Txori"

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domingo, 17 de diciembre de 2023

A la rueda, rueda.

 


Este camino está plagado de huellas – el buey siempre pisa en la huella del buey- , pero sé muy bien que dos segundos después del último texto, cuando aún está caliente, nadie recuerda lo leído ni a quién escribe. Lógico, todo cambia a una velocidad tan vertiginosa que lo que el martes podía ser nuevo, el jueves ya ha caducado, no existe, está superado. Me leo en textos antiguos. ¿Quién era el que escribió aquello?, ni siquiera me reconozco, no sé de qué hablo, qué experiencias motivaron aquellas líneas, que exaltación o rutina guiaron mi mano. ¿Quién es el que escribe ahora?

A la rueda, rueda, el que no quiera leer que no lea. Libertad absoluta. Si estás aquí no puedes estar ahí. Por eso valoro tanto a los que (me) leen, a los que se toman el trabajo de comentar. Por eso agradezco tanto  a quiénes se pasan por esta esquina.  En uno de estos días de fiesta, de sensibilidad en el tejado, me abrazo (uno a uno, sin aglomeraciones) a todos los que entran a esta página. Os deseo lo mejor ( a saber qué es lo mejor para vosotros, escogerlo, total es gratis, aquí todo es gratis)

sábado, 16 de diciembre de 2023

Leo Summers (1925-1985), “Fantastic”, Vol. 7, #8, 1958

 


Apenas mediaba diciembre  y ya un amago de lluvia había puesto el cielo del revés, el frío nos mordía las orejas sin ninguna consideración, los problemas indelebles estaban en fila como botellas de leche en su caja de cartón, uno, dos, tres, este era el arduo oficio de la vida y además no tenía espada, ni coraza mientras G. me hablaba de hormonas, de su falta, de su falta de deseo, se refería la sexual, yo le hablaba de las mías, mis hormonas, de su exceso, de mi insaciable deseo, me refería también al sexual, claro, tomamos un vino y aquí paz y después Gloria, entonces llegó T y mandó a parar, como el comandante, como los que mandan, que cuando llegó en autobús fui a esperarla con una orquídea y me la hizo comer, allí, delante de todos, sin sal, sin tenedor, a pelo, como el día de las velas, que preparé la mesa con los platos de mi abuela, los buenos, los que me tocaron en el pito, pito, gorgorito de la primera herencia, me pasé toda la tarde cocinando, qué quieres, coloco un candelabro romántico, enciendo dos velas rojas y va y llega y dice que es vegetariana que ella ha venido a follar y que menos pamemas, al lío, una romántica, como C. que en las reuniones de facultativos que presidía debía generar temas, dar la voz y la palabra (¿es lo mismo?), hasta que A. levantaba la mano y pedía turno para su vagina, que quería hablar, expresar su opinión, qué menos, las vaginas hablan poco y así nos va, como a S (en realidad no sé cómo se llama) que fue miss Santander y ahora está con la cabeza perdida buscándola por los pasillos de un residencia siniestra, con su marido ex boxeador que ha perdido el juego de piernas, incluso las mismas piernas, ocultas bajo una manta compasiva, oculta su pena, disimulándola con apariencia de normalidad, un decorado, cómo diantres vamos a estar normales si apenas asoma el invierno y no para de llover, el frío, los problemas y estas poco disimuladas ganas de sexo, como en febrero, como en junio. Ya te digo.

viernes, 15 de diciembre de 2023

Otra opción.



De vez en cuando es preciso pararse, mirarse, reflexionar, sacar conclusiones y continuar, -bien por A, bien por B-, romper lo que no, construir algo nuevo.

Incluso quedarse sentado y mandarlo todo a paseo.

Es otra opción.

Esta es la enésima revisión.

Con espejos y sin ellos.
Ya no es lo que era.
Ni lo que será.
Es lo que es.
Ahora.

No hay más.

jueves, 14 de diciembre de 2023

Have nice day

 


…Estos próximos días escribiré sobre quién tantea el mármol, sobre aquel que tiene el violonchelo y el tambor, el sello de admitido en rojo que se vea, que se lea, que usted, yo, aquel de gafas, pertenecemos al clan, a pesar de que callemos, seamos buenos, bajemos los brazos o levantemos el alma, incluso que recemos en las esquinas de una ermita oscura.

No me lo tengan en cuenta.


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