Confidencias
Me enamore de ella como un perro…
Pedro M Martínez
Me enamore de ella como un perro…
La histeria por la Historia, buscarla sin desmenuzar los recuerdos, lo de ahora, aquello que pasa, utilizarla sin decir nombres, sin citar lugares, suspiros, respiros, ahogos y que haría sin Ella… la conocida como 'Dama de Cádiz' apareció durante unas obras en la antigua calle Ruiz de Alda, en lo que había sido la casa de Pelayo Quintero, arqueólogo y director del Museo de Bellas Artes de Cádiz entre 1918 y 1946, quien precisamente pasó gran parte de su vida convencido de que en el subsuelo de la ciudad, en alguna parte, existía un sarcófago antropoide fenicio femenino. De hecho, dedicó parte de su existencia a buscarlo, pero falleció sin conseguirlo y sin saber que el sarcófago femenino descansaba justamente bajo sus pies… vaya usted a saber, que los días son muy largos al final de mayo y releo cartas de otro siglo, de entonces, cuando el amor se escondía entre el musgo y la filatelia, amor encarcelado, dibujos de dragones y excursiones, apuntes al natural y el retorno, como dice Alejandro Dolina… se lo digo yo, que me he rastreado por todas partes y me encontré en el patio de mi casa, cuando ya era demasiado tarde…estoy escarbando en el patio, con las uñas, quizás me encuentre ahí debajo.
Anna Clyne inicia DANCE con “when you’re broken open”, un título de resonancia íntima cuya traducción literal podría ser “cuando estás roto por dentro” o “cuando te has abierto por la herida”. Desde esa imagen de fractura emocional, la compositora construye una pieza para violonchelo y orquesta de una sensibilidad profundamente contenida, interpretada por Inbal Segev junto a la London Philharmonic Orchestra bajo la dirección de Marin Alsop.
La escritura de Clyne evita el dramatismo excesivo y se apoya en una orquestación transparente, de enorme delicadeza tímbrica. El violonchelo aparece casi como una voz humana: vulnerable, serena y suspendida sobre un fondo orquestal de texturas etéreas y respiración lenta, donde cada gesto parece cuidadosamente medido.
El resultado es una música elegante, sobria y emocionalmente intensa. “when you’re broken open” no busca deslumbrar mediante el virtuosismo, sino abrir un territorio de escucha interior, donde la fragilidad se convierte en una forma de belleza serena y profundamente conmovedora.
Katja Oxman - Upon the Windowpane, 2006
Verde veneno del áspid, bífida lengua de serpiente, oh, reptiles turbados por el infortunio de la maledicencia de los ancianos, sonidos de flauta y cítaras –no el de su voz- graznidos y barritar de elefantes ensimismados.
Arañas ebrias corren en el frío de la viña, el halcón se amustia bajo el tilo, los monos juegan en la nieve de febrero, el lunes pasa sin descanso y aún hay tiempo para que ella llame, que envíe una carta, asomarme al balcón y ver su silueta delgada al fondo de la calle.
La música clásica ha sido una inspiración para el jazz. En los 60 Jacques Loussier Trío se nutrió del dios Bach y revolucionó el género. Unos años después Claude Bolling se unía a destacados solistas y popularizaba temas clásicos en unos discos de portadas ocurrentes.
En Bilbao teníamos a un gran músico olvidado hasta que un
sobrino nieto encontró en un desván muchas de las partituras que contenían su
obra y pudimos disfrutar de la grandeza creativa de Juan Crisóstomo de Arriaga.