El bueno de Keith
Pedro M Martínez
El corazón tiembla aquí dentro, aún en los lindes de la insatisfacción, buscando la íntima verdad, lo que es, comprometido en la propia vida, en lo que ocurre, sin cerrar los ojos, sin mentiras, sin maquillar el bostezo, sin música grabada, cantando a pleno pulmón en las alturas de lo cotidiano, intentando la línea que dibuje en el aire un territorio de luz, a veces entre nubes, sin obsesiones ni miedo, interpretando junto al coro de fantasmas una partitura incomprensible, la canción saldrá bien o mal, pero aquí estamos, hoy también.
‘Los
archivos secretos del NO-DO’
En la 1 de
RTVE la noche de los viernes.
(“El Noticiario Cinematográfico
Español, más conocido como NO-DO (acrónimo de Noticiarios y Documentales) o
nodo, tal y como lo registra el diccionario de la Real Academia Española, fue
un noticiero propagandístico semanal del régimen franquista que se proyectaba
en los cines españoles antes de la película en sí, entre 1943 y 1981.”)
He visto tres entregas y me
parece interesante, combina noticias curiosas no emitidas con sucesos trágicos
que fueron silenciados.
Los expertos que comentan las
imágenes tampoco es que se mojen demasiado y “dejan vivas” muchas informaciones
que por su interés darían para programas monográficos. En algunos casos, quizás
porque no lo han vivido, sonríen ante la realidad de unos años de una España
muy negra. La verdad es que en 2026 es difícil de entender cómo se vivía entonces
en muchos lugares. De juzgado de guardia el comentarista principal, quita
seriedad a esos archivos no emitidos y convierte el programa en una especie de
broma absurda. No entiendo a quién se le ha ocurrido utilizar ese tono tan
chungo.
.alle
arap eidan yos sesem somitlú sol etnaruD
.nídraj
us a etnerf lobrá led odagloc ogiS
.ojaba
azebaC
emrarim
areiuqis nis odal im a asap anañam adaC
,ergnas
ed etnerf al odnanell átse em eS
seromur
ed sajero sal y oido ed nózaroc le
,selgni
sal ne rolod led sámedA
sanaznam
sal sadot odimoc eh em
.seip
sim ed soded sol ertne nagac sorajáp sol y
.olucídir
led le y oirbiliuqe led oditnes le odidrep eH
.sollislob
sol ed sadenom sal odíac nah em es, omloc araP
.ralguj
orto etnac el euq y ojab em sotse ed aíd nU
Smoke. Pues no la había visto. Han pasado 30 años. Demasiados para
tanto halago. Soy de aquellos a los que no nos gusta Paul Auster (ya, ya, pues
no me gusta), de los que opinan que Harvey Keitel es un grande y William Hart
un soso. La película ganó premios y menciones, claro que sí, gustó muchísimo a
muchos, a mí, no demasiado, contra gustos…
Desde mi ventana. Las casas están ciegas como animales subterráneos que hociquean abajo, aún más abajo, al centro de la embozada verdad, si hubiera una sola, esa intranquila que bambolea, embotada, desasosegada, mirando con cien ojos este día con tormentas que nos respiran en la nuca justo antes del despertador, adiós a los sueños, adiós a la quimera, adiós.
Y obedientes, se van.
Ha entrado la tristeza del fin del
verano, detrás de los montes de franela, aprovechando el silencio de la
tarde, deslizándose hasta la ciudad indefensa de asfalto y soledad, con la
palabra crisis colgando de los balcones y los rostros, otoño.
Tristeza.
Campesinos y señores.
Theodor Kallifatides
Theodor Kallifatides escribe de cosas serias como si fueran un cuento,
fácil, con naturalidad, se entiende, se sufre, se disfruta.
Campesinos y señores (1973) es el inicio de una trilogía que toca la
conciencia sin recurrir a extremismos, de una manera sencilla, contando las
diferencias sociales en un medio rural, donde las mujeres están aún más
desfavorecidas. Cómo las clases se igualan cuando llega a ese pueblo de Grecia una
fuerza superior, en este caso el ejercito alemán. Léanlo, sin más.
Algunas frases:
“Al pueblo llevan mucho tiempo engañándolo. Ha aprendido a gritar
“democracia” cuando debería gritar “comida y ropa”. Ha aprendido a gritar
“libertad y justicia” cuando debería volver a gritar “comida y ropa”. Ha
aprendido a gritar “trabajo para todos”, como si el trabajo fuera un
privilegio. Esta es la doble moral sobre la que se sostiene nuestro mundo”.
Escribir
como aficionado y compartirlo en un blog o en un muro tiene estas cosas. Señor
dame paciencia.
Me
resulta curioso que muchos de mis escritos, es igual el tema, a veces son
comentados amablemente con un delicioso sentido del humor rayando en lo
permitido por el buen gusto.
Antes,
esto que en general era contestado por mí con energía y bastante mala hostia
motivaba que, a partir de ahí, esos mismos inocentes escritos fueran ignorados por
aquellos comentaristas y por otros posibles. Quiero decir que desde que mi
respuesta no era amable no me comentaba ni dios.
El
tiempo es inexorable, el próximo febrero cumplirá este blog 20 años dejando un
texto cada día. Encontré aquí una manera sencilla de compartir lo que escribo,
no hago mal a nadie y a mí me sirve de liberación. Seguiré haciéndolo.
No me
molestan los comentarios graciosos (no confundir con ingeniosos), me molesta
que alguien me diga desde el anonimato lo que seguro (os lo juro) no me diría
en persona, la falta de respeto.
Y no
tengo mal carácter, tengo la educación suficiente que me dura al menos hasta
que alguien se pasa de list(ill)o.
Porque
lo que en realidad me molesta es que a estas alturas me da muchísima pereza
contestar a personas que en el fondo hasta puede que sean majas, aunque esto no
lo sé ni me importa. No tengo ni tiempo ni ganas. Me aburren mucho los espabilados.
Pues eso.