Glup 2.0

Pedro M Martínez

“Love, Desire and Death” (L'Amour, le Désir, et la Mort)

illustration by Georges Barbier, published in Paris in 1922 as part of the series Personnages de Comédie.,

martes, 9 de junio de 2026

Luis Berraquero (9)

 

Con Helder Cámara y Carmen Sarmiento.

Así, en medio de la niebla y la lluvia fina que acariciaba la Costa da Morte, supe que nuestras conversaciones no eran solo relatos de un pasado glorioso, sino reflexiones profundas sobre la naturaleza de la vida misma. Luis y Pepa no eran solo narradores de historias, sino portadores de una memoria viva, un testimonio de lo que significa vivir plenamente, con todos sus altibajos, sus luces y sus sombras.

 

“El siguiente capítulo con Carmen Sarmiento estaba pensado para varios países. Trataría sobre la Teología de la Liberación -Pedro Casardaliga, Bolf, Helder Cámara, Ernesto Cardenal-.

Empezamos por Brasil, desde Río volamos a Brasilia y desde esa ciudad al último aeropuerto, en Gollania. Después en una avioneta privada, tras varias escalas en mitad de la selva, en improvisadas pistas de aterrizaje, de tierra, marcadas con bidones vacíos llegamos a la isla del Bananal y a San Félix de la Araguaya.  En pleno Mattogroso el río Aragüaya, afluente del Amazonas, al bifurcarse en dos brazos forma la citada isla del Bananal de una extensión aproxima a la de la provincia de Alava. Era tal la distancia que fuera de los márgenes del río al separarse para formar la isla no se apreciaba una orilla de la otra. Allí vivimos en una cabaña de paja con Pedro Casardaliga, obispo de la Amazonía, junto a varios sacerdotes jóvenes y una india sirviente. Recientemente la policía brasileña había matado a su ayudante y hombre de confianza y le presionaban para que saliera del país y no volviera nunca más. La vegetación en la isla del Bananal es tan espesa que intentar avanzar por ella unos metros era una lucha titánica. Solamente se movían por las orillas. Indios Tapirapé y Carayag nos asignaron una cabaña con cuatro chinchorros de cuerda con un imprescindible tul para defendernos de los mosquitos. Comíamos mandioca y el pescado que cogían los amigos indios del río, generalmente pirañas. 

Al amanecer Casardaliga bajaba al río y el mismo se hacía la colada, habitualmente vestía con camisa a cuadros y chanclas. Salimos por uno de los afluentes en lancha con un cura y un indio amigo del obispo. Era un paraje precioso. de pronto vimos unas mujeres y niños indios bañándose en un remanso. Ante tan plácido lugar y escena nos acercamos para rodar una escena con las familias. De pronto del interior salieron varios guerreros que empezaron a fletar piraguas mientras nos lanzaban flechas. Con nuestra lancha a motor salimos con rapidez mientras a nuestro alrededor caían flechas. Nuestro guía nos contó que el encargado de defender al indio “La Funai” la Fundación Nacional Indígena del gobierno les inculcaba para que no tuvieran contacto con los extranjeros y menos que los retrataran pues les extraían el espíritu. La razón de fondo era que toda la producción de artesanía -lanzas, colgantes, cerbatanas, - se las “compraban” para venderlas en los aeropuertos y tiendas de Brasil y no querían ninguna competencia.

 

lunes, 8 de junio de 2026

Luis Berraquero (8)


 


Tras la sorpresa empezó el repliegue de la Contra y los comandos empezaron a tomar la iniciativa. Llamaron por radio y llegaron refuerzos. Resultado, catorce muertos y múltiples heridos. Rodé imágenes impresionantes de esa contienda. Tras el caos regresamos todos al Estado Mayor de Jalapa.

Ante las amenazas de los americanos y algunos periodistas, el comandante consintió que saliéramos en avión, los americanos primero, los nicaragüenses segundo menos el cámara al que, cerca de mí, le partió una ráfaga de ametralladoras.  Los suecos y los cuatro de TVE que teníamos además del resto del equipo decidimos que saliera la directora Carmen Sarmiento que además era la que podía contar periodísticamente lo ocurrido. Deprisa mi ayudante le dio las latas que yo había rodado.

Tras el desmadre regresamos a nuestro estupendo hotel en Jalapa. Cercados, recluidos, en estado de sitio junto a tres camioneros a los que la refriega sorprendió llevando carga al pueblo. Para comer solo teníamos patatas, tomates, cerveza para beber. Ideamos preparar unas patatas a la brava que encantó a todos.

Después de tres días de combate se produjo una tregua.

Los camioneros decidieron salir con la seguridad de que al ser solo trabajadores no les pasaría nada. Les propuse que nos permitieran meternos con nuestro material camuflados tras las cajas vacías. Por supuesto ellos no tenían que saber nada.

Tras tres controles de la Contra llegamos a Managua, donde nos trataron como a héroes. Recortes de prensa, entrevistas, etc. Pude hablar con mi mujer que nos creía muerto. Pero nos esperaba una gran sorpresa.

Carmen Sarmiento al llegar a Managua mandó imágenes que yo había rodado a TVE que mantenía información continua con Informe Semanal abierto y el resto de los informativos. Al no tener vuelo directo de Managua a España, Sarmiento mando a una amiga, vía Miami, el material para enviarlo a Madrid.

Por la mañana tras desayunar en el hotel puse la TV local y vi en el televisor lo que habíamos rodado con el anagrama NBC-CBS. En el trayecto entre Nicaragua y España las imágenes se habían perdido y los americanos las encontraron por el camino….”



domingo, 7 de junio de 2026

Luis Berraquero (7)

 


De madrugada, cuando estaba durmiendo un soldado me despertó con un golpe de culata de su fusil y me dijo que Daniel Ortega venía a visitar el frente, dar moral a las tropas y a la gran cantidad de heridos a los que había sorprendido el ataque. Nos registraron a conciencia, a nosotros y el material grabado. Nos trasladaron en coches oficiales al hospital en que Daniel Ortega visitaría a los heridos para dirigirles una arenga. Para el acontecimiento llegó con sus acompañantes, primero en pequeñas avionetas de seis u ocho pasajeros que aterrizaban en pistas de tierra, trasladándose después en un convoy protegido por sus comandos. Pablo Úbeda, con la delegada y dos periodistas del Washington Post, un reportero francés, tres de la prensa sandinista, un cámara y dos reporteros, los dos asustados suecos que se encontraron por el camino y les obligaron a regresar con ellos.

Se hizo una reunión en la que se entrevistó a Daniel Ortega que después partió hacia la capital. Los americanos pidieron salir en alguno de los otros dos aviones restantes pero el comandante en jefe se negó pues estaban previstos para trasladar a los heridos y a los muertos. A mi lado la delegada del Washington Post amenazaba con meter la Sexta Flota en Nicaragua. Tras duras negociaciones se montó un dispositivo de seguridad para evacuar a los periodistas compuesto por un jeep sin techo con una ametralladora y cuatro comandos en los asientos posteriores, un coche con los americanos, otro Jeep detrás, un coche con los suecos y el francés, y con dos Jeep más de seguridad partieron desde el lugar donde habíamos tenido la reunión hasta Ocotal.

Los cuatro pertenecientes a TVE que habíamos asistido a la reunión volvimos en un camión del ejército, Carmen Sarmiento junto al conductor y el resto del equipo atrás con pañuelos tapándonos el rostro ya que los caminos eran de tierra y el camión estaba sin lona que lo cubriera. Nos despedimos y volvimos a nuestro hotel en Jalapa donde teníamos la mayor parte de nuestro equipo. Después de rodear varios caminos durante veinte minutos, en un cruce de caminos nos paró un soldado, tras unos minutos de espera se cruzó con nosotros el convoy de los americanos, cruzó todo el conjunto de coches y desde el último, un jeep, un capitán nos hizo una seña con la mano. Aún no sé si pidió que nos incorporásemos al conjunto o que podíamos seguir nuestro camino. El soldado que conducía nuestro camión interpretó lo primero y ante nuestras protestas más vivas en la cola de todos, transitando a gran velocidad por pistas de tierra, nuestro camión, poco a poco, entre nubes de polvo, se quedó totalmente solo.

Tras unos minutos en la nada justo delante apareció un jeep de los comandos Pacho Úbeda que al parecer nos estaba esperando. Los espías comunicaron que Daniel Ortega regresaba en el convoy de los americanos y habían montado una emboscada de exterminio. Unos doscientos contrarrevolucionarios con morteros y ametralladoras, se camuflaron en las cunetas, en unas casamatas destinadas a secaderos de tabaco. Volcaron un camión cisterna impidiendo la huida por carretera. Una vez que el último coche del convoy entró en la curva cerraron la emboscada y empezó el ataque. Tres minutos después llegamos nosotros en el jeep, al llegar por su espalda, que no esperaban de ninguna forma, y con las ametralladoras al ataque se produjo una gran confusión. Desde la caja del camión monté la cámara que tenía protegida por el polvo y empecé a rodar lo que veía. El chofer le dio una pistola a Carmen Sarmiento aconsejándola que si triunfaba la emboscada lo mejor que podía hacer era pegarse un tiro. Le hice un plano desde arriba con la pistola. Veía tras el visor de la cámara, como si fuera el rodaje de una de las múltiples películas en las que trabajé.

sábado, 6 de junio de 2026

Luis Berraquero (6)


 

Regresando a la casualidad en la vida de las personas. Viajamos a Nicaragua en un momento apasionante, el anterior presidente, Anastasio Somoza, había sido asesinado en Asunción en 1980 y los sandinistas, seguidores de Sandino, gobiernan el país con Daniel Ortega como presidente de la Junta Revolucionaria junto a un triunvirato formado por un cubano, un miembro de la resistencia y la ayuda de los hermanos Cardenal.

Viajamos al lago Solentiname, frontera con Costa Rica, desde donde el Comandante Cero realizaba incursiones con lanchas rápidas creando el caos en los pueblos de la ribera. En el norte la guerrilla patrocinada por los americanos hacía incursiones periódicas desde el Salvador, Entrevistamos a Ernesto Cardenal y a su hermano, ministro de Cultura. Semanas enteras en el mejor hotel de Managua, la capital, compartiendo piscina con un comando de ETA que estaba por seguridad al lado. Rodamos escenas de la catedral destruida en Solentiname, en Ocotal y viajamos al norte de la frontera con el Salvador.

Vivíamos en una aldea de unos mil habitantes en un hotel en el que las habitaciones estaban separadas por cajas de cerveza vacías. Desde Solentiname, a unos cuatro kilómetros de la frontera recorrimos la zona, la más rica de Nicaragua y patria del presidente destituido Somoza, en calma total aunque los campesinos trabajaban con la protección de soldados armados. Vimos un colegio taladrado por una bomba, a unos cientos de metros una alambrada con los soldados aseándose y preparando la comida con una paz absoluta. Regresamos a nuestro estupendo hotel de Jalapa.     

A la caída de la tarde apareció un coche con una cámara de televisión en el techo con dos estrambóticos periodistas que se unieron a nuestra charla. Eran suecos, con un desconocimiento total del momento, les contamos de la tranquilidad en la frontera, cenamos y a la mañana siguiente salieron para rodar lo mismo que habíamos hecho nosotros. Sobre las once de la mañana del día siguiente los dos periodistas suecos aparecieron despavoridos, temblando, pues en ese instante se había declarado una ofensiva total con fuego de morteros sobre Solentiname, que les cogió en el centro debieron huir corriendo hacia Ocotal, centro de los sandinistas en el norte de Nicaragua. Mas tarde un general del ejército sandinista se presentó en el hotel para comunicarnos que había cinco puntos de ataque sobre nosotros, orden de sitio. Nos prohibió movernos del hotel pues la situación era muy grave.

viernes, 5 de junio de 2026

Luis Berraquero. (5)

 


 

“El siguiente capítulo, lo preparábamos para veinte días y luego estábamos cuarenta donde fuera.  En Haití, el país más pobre de la tierra, la experiencia fue increíble. Rodábamos una ceremonia vudú, previa compra de dólares y un pequeño cerdito para el sacrificio. Tras unas horas de danza y consumo de todo tipo de estimulantes, a golpe de monótonos tambores, cuando llega el Santo, las mujeres danzantes entran en éxtasis con los ojos en blanco. Una de ellas, poseída, vino hacia mí con una gallina viva en cada mano. De sendos mordiscos arrancó la cabeza de las dos y me roció de sangre, a mí y la cámara. Al final de la noche tras una especie de akelarre mataron a mordiscos al pobre cerdito que les habíamos comprado.”    

 

 

Estaba claro que la vida de Luis había sido una travesía por mundos complejos, duros, fascinantes, y cada historia que compartía era un pedazo de ese viaje, una ventana a una vida que había sido vivida con intensidad y pasión. Pepa, a su lado, sonríe, como si entendiera que las palabras de Luis no necesitaban más explicaciones.

Con especial énfasis, de esta serie de “Los marginados” Luis relata este episodio extraordinario en Nicaragua que al parecer le marcó.

 

 

“He leído recientemente un libro de Paul Auster sobre como la casualidad puede influir en la vida de las personas, unos segundos, un semáforo, una dirección equivocada puede ser lo más nimio o puede ser tremendamente definitivo.

Durante cuatro años de mi vida fui cámara de una serie de TVE que se llamaba “Los Marginados”, viajando por múltiples países del mundo. En TVE los programas que me podían “tocar” se dividían en “de pisar moqueta”, estupendo, con todos los poderes a favor por dar lustre al tema. El otro era contra el sistema, relatar como vivían los desfavorecidos, esta serie fue la que me tocó o la que realmente me interesó.

En aquella TVE, en ese momento la única en España, el equipo lo componían Carmen Sarmiento, directora, relaciones públicas, la que administraba el presupuesto, sin ningún conocimiento técnico y un cámara, un director de fotografía con cumplida experiencia en programas, un técnico de sonido y un ayudante de cámara, cuatro técnicos. Viajábamos por el mundo con 300 Kgs. de material ya que se rodaba en formato cinematográfico 16 mm, en esos años no se conocía aun el vídeo portátil.   

En Jamaica


jueves, 4 de junio de 2026

Luis Berraquero. (4)

 

En Afganistan.

Con Antonio Mercero -que siempre me llamaba como cámara- rodamos capítulos del “Señor de negro” –“El Don Juan, La Gioconda está triste, Los pajaritos”- una serie titulada “Trece historias insólitas” que tenía guionistas como Garci.” Pepa, que había estado en silencio, sonrió y agregó: “Mercero tenía una habilidad única para sacar lo mejor de las personas. Siempre lograba que todo el equipo estuviera en sintonía”. Luis asintió, y en ese momento la complicidad entre ellos era evidente, como si cada uno recordara esos días con la misma intensidad.

Al terminar “Cervantes” -un año de rodaje- me incorporé a la serie “Verano azul”, en Nerja. Fue una experiencia completamente diferente, un proyecto que se prolongó por más de un año y medio, con un equipo joven y dinámico". Las grabaciones en la costa malagueña fueron un desafío tanto técnico como emocional. “Rodar con niños, el calor, las largas horas de sol… pero también fue increíblemente gratificante. Verano azul se convirtió en un fenómeno cultural, y saber que fui parte de algo tan icónico es algo que siempre llevaré conmigo”, comentó con una sonrisa nostálgica. 

“Posteriormente durante dos intensos años trabajé en “Tauromaquia” con Moles y Marivi Romero todas las ganaderías y Ferias de España.

 

En verano la borraxeira es un fenómeno atmosférico habitual en la Costa da Morte. Se produce por la diferencia de temperatura entre la superficie del mar y el viento de tierra de días anteriores.  La niebla y una lluvia fina arropan la playa, un clima poco propicio para pasear. En esos días, mientras tomábamos un café en algún chiringuito cercan, Luis siguió contándome sobre su trabajo con Carmen Sarmiento. 

 


“Después, durante tres años trabajé con Carmen Sarmiento en la serie “Los marginados”. Filmábamos en lugares donde la miseria y el dolor eran palpables. Recuerdo especialmente New York, los bajos fondos, las esquinas donde la vida se escurría entre las grietas de los edificios El mundo rastafari y la marihuana en Jamaica. Los esquimales en el Círculo Polar Ártico (a 35 grados bajo cero). Varias naciones indias: Chiapas (México), Lacandones, Siux (Dakota), Cunas (Isla de San Blas). Hicimos un capítulo de una hora, como todos, en Pakistán. Volamos los Himalayas y junto a una unidad de la guerrilla y a personal de Médicos sin Fronteras entramos por el paso de Kiber en plena guerra de los talibanes contra los rusos. El gobierno pakistaní nos obligó a firmar una carta en la que negaban ninguna responsabilidad sobre nuestras vidas. Llegamos a la India, Afganistán, Nepal, México, Perú, Mali, etc. Tengo muchas vivencias sobre esos días”   

    

En Pakistán (esperando para cortarse el pelo)

miércoles, 3 de junio de 2026

Luis Berraquero. (3)

 


Cada día en Langosteira me sentía más atraído por sus relatos, por la vida que Luis había vivido, y por cómo cada paso en aquella playa parecía conectarlo con su propio pasado. El viento del Atlántico traía ecos de historias que no se contaban en los libros, pero que quedaban grabadas en el alma de quienes las vivieron. Pepa y Luis no eran simplemente dos paseantes más en la playa; eran testigos de un tiempo que nunca volvería, pero que seguiría vivo en sus recuerdos y en aquellos que, como yo, teníamos la suerte de escucharlos.

Sigue Luis. “En ese momento TVE llegó a un acuerdo con la BBC inglesa por la que se haría una serie de trece capítulos de una hora de duración sobre William Shakespeare y TVE sobre Cervantes.

La dirección decidió apartarme de “El hombre y la Tierra” para empezar como cámara en la serie de Cervantes. En una tensa reunión y tras un fuerte enfrentamiento entre Rodríguez de la Fuente y la dirección se acordó que dejará la serie de los perros y trajeron de operador número uno de la serie Roa y su ayudante Alberto Mariano que estaban en Almería rodando una serie americana. Un miércoles empezamos a rodar “Cervantes en Guadix” y a las nueve de la mañana nos comunicaron que el helicóptero en el que viajaba Félix Rodríguez de la Fuente se había estrellado. Una gran pérdida.”



martes, 2 de junio de 2026

Luis Berraquero. (2)

 


Luis recordaba, con una memoria prodigiosa, los detalles de los inicios de la televisión en España. Había estado allí, en los platós de Televisión Española en sus primeros años, cuando todo era nuevo y los desafíos se enfrentaban con ingenio. “En 1965 me llamaron de TVE, en una pausa que tenía entre películas, para un programa estrella de la época, “Escala en Hi-Fi” de Fernando García de la Vega. Este programa se hacía en plató aún no existían las unidades ligeras de vídeo. Después se amplió con una nueva serie que se llamaría “Hoy en casa de…”. Se entraba en la casa de famosos como Luis Eduardo Aute, Massiel, Alberto Cortez, Mari Trini, Raphael, etc, Se rodaba en cine y luego se “telecinaba”.”, relataba, mientras sorteábamos a los buscadores de conchas en la orilla.

Sus palabras evocaban un mundo que parecía sacado de una película, un tiempo en que el cine y la televisión eran casi mágicos, aún llenos de desafíos técnicos que ahora damos por sentados. “A continuación me contrataron para varias series siempre en cine –“Vísperas de nuestro tiempo”, “Diego de Acevedo”, Paisajes con figura” de Antonio Gala, “Escritos en América, amor, muerte y vida” en coproducción con Francia. La zarzuela”, de Juan de Orduña, tres años de rodaje -Bohemios, La Revoltosa, Maruxa, La canción del olvido, etc-“Cuentos y leyendas”, “La suite ibérica”. Hice en Ocaña un programa sobre vuelo sin motor haciendo varios vuelos durante días. “El pícaro” de Fernando Fernán Gómez, trece capítulos en un año de rodaje. “Los libros”, - “Cuentos y leyendas”, Diego de Acevedo (Pérez Galdós). Todo este trabajo hizo que poco a poco me apartara del cine hasta quedarme fijo en TVE.”   

Me hablaba de las series que inauguraron la segunda cadena de TVE, “Biografía2 con Ramón Masar y “Fiesta” con Pío Caro Baroja. de las producciones con figuras como Sancho Gracia en “El quinto jinete” “La máscara negra”, con varios capítulos de una hora de duración.

“Durante tres años trabajé con Rodríguez de la Fuente, “El hombre y la Tierra”, “Fauna Ibérica”. Lobos, águilas imperiales, quebrantahuesos...”, contaba, con un brillo en los ojos. Pero lo que más parecía emocionarlo era hablar de su trabajo con los perros. Aquí toma aliento, sonríe y lo cuenta así. “A los tres años de rodaje Feliz me hizo operador de un apartado sobre “Perros”. Rodé Campeonatos de perros pastores alemanes en Frankfurt. También en Alemania, perros cuidadores de ciegos, un documental financiado por el Estado en el que un hombre que quedó ciego por un accidente laboral es ingresado en un centro especializado donde le asignan un perro y un terapeuta exclusivos para él. También otro documental sobre perros guardianes de fronteras, entre ellos los asignados al Muro de Berlín. Perros que detectan drogas. Perros que buscan personas enterradas. El quinto capítulo en el que era cámara se rodó en Alaska: “Iditarod, La carrera de las Mil millas”. “Fueron experiencias que me cambiaron”, dijo, con una pausa que solo una profunda reflexión puede crear.



lunes, 1 de junio de 2026

Recuerdos detrás de una cámara. Luis Berraquero. (1)

 

 

1

La primera vez que hablamos de la Isla de San Fernando, en Cádiz, fue por casualidad, como suelen ser los momentos que luego marcan un antes y un después en nuestras vidas. Luis Berraquero, un hombre alto con una presencia enigmática, mencionó con una mezcla de orgullo y nostalgia que el mausoleo de Camarón de la Isla, ícono del flamenco, había sido diseñado por su propio tío, Alfonso Berraquero. Aquel dato, aparentemente anecdótico, abrió una puerta a un mundo de recuerdos y experiencias insospechadas.

Nos conocimos en la playa de Langosteira, en Finisterre, ese rincón del mundo donde el mar parece extenderse hasta el fin de los tiempos. Durante los encuentros bajo el sol de verano, comenzamos a coincidir casi sin darnos cuenta. Él siempre tenía una historia por contar, y su compañera, Pepa Martín, irradiaba una ternura que complementaba las historias que parecían rodear a Luis.

 “Mi padre ganó un Oscar, compartido con la producción de ‘La vuelta al mundo en 80 días’”, comentó Luis un día, con una sonrisa que insinuaba que apenas estaba rascando la superficie de su vida. Aquella revelación fue el preludio de una serie de anécdotas fascinantes que llegaban una tras otra, cada vez más sorprendentes. Pepa, sin quedarse atrás, añadió con humildad: “Mi hermano fue uno de los doce primeros trabajadores de Televisión Española. Incluido el bedel”, añadió con una risa suave, como si aquel detalle insignificante fuera lo más importante de la historia.

 De esos encuentros en la playa surgió una amistad profunda, de esas que, sin planearlo, marcan además admiración y mucha curiosidad. No pasó demasiado tiempo antes de que me diera cuenta de que tanto Pepa como Luis eran personas que habían vivido varias vidas en una sola. Cada historia que contaban abría ventanas a mundos pasados: la televisión, el cine, la cultura, figuras icónicas de su tiempo. Cada paso que dábamos por aquella playa traía consigo un pedazo de historia.



domingo, 31 de mayo de 2026

Estoy alterado

 


Todo va bien, más o menos, en esta esquina del aire.

Pero me entra la duda, no sé si escribo lo que siento o lo que no debo sentir.

Por eso altero el blanco con imágenes y he suprimido la música.

Es tiempo de relajación.

Om.


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