domingo, 25 de septiembre de 2022

Comparar


GEORGE HARDING

On The Road To Paris


Debo decir que no lo sé, se me da muy mal comparar la desesperación o qué corazón está más desnudo, la sinuosidad de un gato, la amarilla intensidad de la coreopsis, la duración de una tarde de otoño, ahora anochece antes pero antes es solo una forma de verlo, como la realidad, nuestra realidad,  Cris, que no me asomo a menudo por el vértigo, por ese miedo a despeñarme monte Taigeto abajo, el alma incendiada pero no solo, arden los árboles, los edificios, el mundo que fabricamos entre coordenadas desconocidas, ya ves, esta es solo una versión del mito, de la distancia de septiembre que también termina y sí, ha sido raro. que no cunda el pánico, buscaremos soluciones.


sábado, 24 de septiembre de 2022

Hartazgo.

 


Te contesto. 

Mi vida, no, no soy una desagradecida, aplaudo, vaya que sí, aplaudo como una espectadora de las últimas filas, mira, estaba a punto de salir, si hasta tengo puesto el abrigo y el sombrero. Está la noche fría, qué sabes tú de la noche, qué sabes tú de mí si tienes mi recuerdo con el regulador de tu cabeza en off. No me cuentes cuentos chinos que soy japonesa ¿no ves mis ojos rasgados?, ¿no ves mi color amarillo?, no ves nada, no tienes tiempo, estás encerrado entre las cuatro paredes de tu destino en lo universal, en el idilio constante con tu saber, con tu vocación por encima de todo, de todos, la inercia de los días te lleva sin espacios para otra cosa que no sea el cumplimiento del deber, almirante en un portaaviones con los dedos en la sien, aguerrido luchador ninja contra la elección del corazón del trigo y los peces silenciosos. 

Ya.

Sé que ahora mismo no sabes de qué demonios hablo, otro absurdo discurso frente a tu ventana. Lo atribuyes a mi proverbial mal carácter, a las cajas destempladas, a las cajas pequeñas, al cajón de la inmadurez emocional donde estoy metida, Houdini femenina bajo las aguas heladas atada con las cadenas de mi ceguera, burbujas antes de ahogarme. A nadie le importa este disturbio entre tú y yo, pero no te soporto. 

Me tienes harta, chaval.

viernes, 23 de septiembre de 2022

Vivir abajo


 

Ya, lo terminé, “Vivir abajo” de Gustavo Faverón Patriau, el libro mejor escrito que he leído en los últimos meses. Este señor utiliza el lenguaje  con tal dominio que abruma. Tiene muchas páginas, sí, páginas que hablan de torturas, torturadores, torturados, dolor, amor, pero no solo eso, entremezcla cien historias, personajes, referencias, va de atrás adelante, vuelve, alterna fechas, te atrapa, te seduce, te horroriza, tienes que dejar de leer, retomarlo, seguir, soportarlo, disfrutarlo, un gran libro. Me ha costado terminarlo, por su dura temática, pero está tan, tan bien escrito. Lo recomiendo: no. Ustedes deciden.


 Vio los astros, la pirotecnia, el acertijo de las estrellas en la aurora, los pechos de las mujeres cuando llega el verano, los candelabros? ¿Vio las balaustradas y las torres y las cúpulas bizantinas y las neobizantinas y las ciudades que se levantan sobre ciudades y se agachan sobre ciudades y los puentes frágilmente construidos que los caminantes de Europa cruzan para mirar el resto del planeta? ¿Vio el aleteo de los arcángeles en la Iglesia de San Josipa, en Sarajevo? ¿Vio Jajce?”





“Dijo que el hombre hablaba como un saxofonista que interminablemente toca acordes inarmónicos, hasta que de pronto se encuentra con una serie de compases insólitos imposibles de componer adrede, y que por eso parecen proceder del azar, pero no vienen del azar, dijo. Vienen de la locura del músico empeñado en buscarlos o en dejar que lleguen, la locura del músico que toca eternamente porque sabe que en algún momento encontrará algo que de otra forma jamás existiría. Esa impresión daba el hombre cuando hablaba sin cesar, dijo, y dijo que, desde que lo conoció en San Francisco, él quería ser ese hombre, y por eso escribía sin cesar. Regresó a la cabaña, encendió una sola luz. Lo vi sentarse ante un escritorio pequeño con tapa de acordeón. Después ya no volvió a salir…”


Pasajes de Vivir abajo

Gustavo Faverón Patriau


http://unlibroaldia.blogspot.com/2020/01/gustavo-faveron-patriau-vivir-abajo.html


https://blogs.elconfidencial.com/cultura/mala-fama/2019-07-10/gustavo-favelon-vivir-abajo-candaya_2113763/


https://elpais.com/cultura/2019/07/29/babelia/1564392599_400242.html




jueves, 22 de septiembre de 2022

Carta del amante al otro lado de la nueva frontera.

 



Mi niña, que es una pena que aunque  correligionarios (de una forma de sentir), solo seamos corresponsales a tantísima distancia, correveidiles de cuentos y fábulas de Samaniego, corredores de fondo en esto de ser así (un así muy particular), correctos escritores sin manchones de tinta ni gazapos,  correosos amantes sin habernos amado (solo en el concepto bíblico, aunque esto es corregible), nunca cobramos corretajes en corridas (de toros), no formamos corrillos de comadres que difaman y bucean en su soledad, corroboramos que amar es ese temblor en los poros de la nuca, no nos corrompemos por halagos ni lisonjas, nos comemos el curruscu del pan blanco antes de llegar a casa y así, en esta resaca del día después, antesala del 27 ¿o es el 29?, ¿cuándo es? ¿cuándo nos veremos?, ¿cuándo sabré quererte como tú quieres que te quiera? que pienso en ti cada momento pero como esto no es la televisión lo que no se ve no pasa (pero pasa) y así mis pensamientos no son objetos solidos que puedes poner sobre la mesilla de noche, al lado de tus jarrones chinos, china tú misma, una china de lujo, que te imagino gritando consignas por las calles como una partisana albanesa y se me abren las carnes de gozo,  no tanto gozo como cuando abro mis carnes y mi alma, mi todo para ti, que es como llegar a una esquina del cielo y quedarse allí, arrebujado junto a ti,  susurrándote ternuras y pícaros avisos de lo que haremos después y ponte así, nena, que no sé cómo no sabes que te quiero como un turco de largos bigotes, haciéndote cosquillas en los muslos de nácar, morenos ahora, de indígena de algún lugar del Empordá, belleza autóctona que deseo y canto, que sabes que tienes una cuerda alrededor de mi cuello y haces mohines de enfurruñada y salto como un mastín del Pirineo, atento a tus chiss, chiss y me paro, chiss, chiss y corro, eres mi dueña sin haberme comprado, voluntariamente tuyo, sin voluntad, guiándome por tu estrella, estrellado en la estelada de tu balcón, un cantante sin tuna detrás, un enamorado con flores marchitas en el comedor, este hombre del mismo centro de Bilbao que te ama, sin boina pero a lo clásico, sin ochotes detrás que canten habaneras ni el txoria txori de Laboa, que soy un pájaro con las alas cortadas pero tu pájaro, que cómo volaba entonces, cómo nadaba cuando era pez, cómo entraba en la tierra cuando fui topo ciego, cómo amaba cuando era un niño atolondrado y crédulo y ahora te miro desde los que soy, desnudo y cierto, este, el que ha ido y vuelto, el que se perdió en tantos bosques con lobos aullando y sombras fugaces, con nombres y corazones tallados en árboles de ramas retorcidas, antes del incendio y, con todo, íntegro, fuerte, mirando al frente, pudiéndote mirar a los ojos con honestidad y, espera, vienen a prenderme, maldita huida continua, seguiré desde el otro lado de la frontera. Te quiero, mimosa, y lo sabes. Agur, hasta pronto. 

miércoles, 21 de septiembre de 2022

Minotaure


 

La revista “Minotaure” (1932-1939) y Joan Miró.


La revista “Minotaure” (13 números entre diciembre de 1932 y mayo de 1939), fue editada en París por Skira y dirigida por E. Tériade. Participaron casi todos los intelectuales y artistas del grupo surrealista y lo mejor de las vanguardias de entreguerras: Aragon, Arp, Bataille, Brauner, Breton, Buñuel, Dalí, Óscar Domínguez, Duchamp, Ernst, Miró, Man Ray, Magritte, Masson, Matta, Onslow-Ford, Picasso, Tanguy, Ubac..


La revista “Minotaure” tuvo una tirada de 1.500 a 3.000 ejemplares. La tenía como objetivo oponerse a todas las revistas existentes y ser portavoz del surrealismo. Apareció el 1 de diciembre de 1932, con una cubierta de Picasso, y prosiguió el 1 de junio de 1933; estos dos números especiales a menudo de datan juntos en 1933. Había de salir cinco veces al año, 15-II, 15-IV, 15-VI, 15-X y 15-XII, más tres números especiales Su director era Albert Skira (1904-1973) y su director artístico era E. Tériade.





La financió al principio la madre de Éluard, Mme. Jeanne Cousin (Grindel tras su matrimonio), una mujer muy adinerada, hasta que se hartó de subvencionar las cuantiosas pérdidas, y por ello el segundo año pasó a tener sólo 4 números, uno por estación. La información en las primeras páginas sobre la datación es confusa (el nº 6, que consta como de invierno del 1935, se imprimió el 5 de diciembre de 1934), pero se puede reconstruir la datación con una atenta observación de las fechas de impresión, que constan al final de cada índice de colaboraciones.(Antonio  Boix)



martes, 20 de septiembre de 2022

Búnker



Parker perdió su brújula y va de acá para allá, lo mismo está escudriñando la Gomera desde Teno, en un estado próximo a la criogenización en aguas gallegas o de forma voluntaria recoge basura en la Punta del Boquerón, detrás del búnker. Eso va así y le alabo el gusto porque son cuatro días (la vida) y ha calculado (Parker) que entre el tiempo que pasa dormido, algunos miércoles lluviosos, que te pilla una pandemia (muchos no son conscientes de lo trágicos que han sido estos dos años), la visita al urólogo, las comidas con los amigos, etcétera, es que no le queda tiempo para nada (piensa él). Que escriba (le dicen), que lea (le ordenan), que no pase tanto tiempo sin hacer nada o (le amenazan), que què piensa de la vida (le preguntan). Parker se encoge de hombros y sigue a lo suyo que consiste, básicamente, en ser consciente de que ayayayay esto es lo que hay; aleluya, aleluya, cada uno con la suya (se refiere a que cada uno con su vida, con la que le ha tocado o escogido, que esa es otra); disfrutar cada minuto con lo que tiene (poco o mucho, eso siempre es relativo, comparado con quė, con quién) y estar feliz en lo sencillo, en lo natural, en lo básico. Eso. Ah y hacer el bien sin mirar a quién. Parker no es sabio pero tiene la conciencia tranquila (o eso dice).


lunes, 19 de septiembre de 2022

Experimentos


 

Si al acariciar la cabeza de un perro no mueve el rabo, o el perro es de madera  o es que eres ciego. Si te muerde la mano es que tiene miedo. Si echa espuma por la boca tiene la rabia. Por eso a muchos les gustan los gatos. O los ratones colorados. Incluso los seres humanos. Tengo una vecina que solo habla con su perro, ella le habla, de momento no le contesta (el perro). Este agosto, en misa de siete, conocí a una señora a la que se le aparecía la Virgen cada día, en su jardín (en el de la señora), incluso le invitaba a café con pastas (a la Virgen). A mí también se me apareció un día una virgen, me casé con ella, claro. Eso. La cuestión es seguir aquí.

domingo, 18 de septiembre de 2022

Lo de escribir y tal.

 


Siempre hay un roto para un descosido, dicen, pero con la cara de Henry Cavill debe ser más sencillo emparejarse (incluso temporalmente) que con la mía (con mi cara, digo). O con la cara/cuerpo/curva del culo de   Hande Erçel, por decir alguien. Con la mía (con mi cara, repito), es prácticamente imposible (a las pruebas me remito). Por eso es importante la capacidad de imaginar aquello que no pasa (ni por casualidad).

Escribir de nieve en Islandia es más sencillo que hacerlo en Libia. Digo. Escribir para escritores tiene el mérito del yo más/ pues que se habrá creído/ es largo/ es corto (el escrito del escritor)/ pues si no me lees, no te leo/ lo mío sí que sí/ pues vaya/ que le den. Y la cuestión es que si te dan y no te enteras no tiene el mismo goce que si sí te enteras. O algo así.

Esto tiene el valor de la imaginación de cada uno, lector o escritor.

Esto.



sábado, 17 de septiembre de 2022

Repetición

 

Charles Hewitt. A London Taxi-Driver. 1950

Manteniendo una absurda honestidad pasada de moda, en un tiempo intenté no repetir temas que ya había compartido antes  en Glup 2.0. Sin comparar,  Arnold Böcklin pintó cinco versiones de la isla de la muerte, no veo la razón de no repetir por ejemplo una carta a un Príncipe sin posibilidad de trono, incluso repetir el pre destrono, no reinar en el reino no reinado, re no reinar, Es decir un re de re de re, como en los mensajes que se repiten hasta el infinito (y más allá). No me voy a justificar, me vi “Que noche la de aquel día” no sé si diez o doce veces, me gustaron todas. “El que lo prueba, repite, yo no sé por qué será”,  cantaba la Otxoa. Me repito, me repito, pues sí. ¿Qué pasa?

viernes, 16 de septiembre de 2022

El desenlace pajaril


 

No, la vida se para.

Con Mariam no seguí adelante. Un día se quitó el abrigo y no tenía nada por dentro, su atractivo se quedaba en los bellos ojos verdes Y no es que fuera delgada o gruesa o qué, es que literalmente estaba hueca, sin sustancia, suspiraba bien en eso del coito pero hasta ahí, me aburría. Con esas premisas, claro está, no había posibilidad de un idilio continuado. Además me dejó, la muy...

Mi tía María, que me quiere mucho pero que es espabilada, mientras me preparaba el bacalao al pil pil para los desayunos murmuraba –este chaval no tiene remedio, ni con pájaros.-

Y me centré en Txomin, mi pingüino. Lo primero que hice fue comprarle una bufanda y una gorra de béisbol, verde. Después saqué entradas para el cine – “Don´t come knocking” de Win Wenders-, nos gustó. Al salir fuimos a cenar al hostal junto al bosque rojo -que preparan muy bien las anchoas en vinagre-; nos pusimos ciegos, él untaba el plato y palmeaba de gozo.

Txomin era poco exigente, teniendo comida y frío estaba contento, yo también. Así, la relación duraba, duraba Los vecinos nos miraban con cara rara en la escalera. Bueno, también miraban así cuando viví con Laura, esa es otra historia, gótica, Laura.

Todo iba bien hasta que llegó el circo Americano. Le llevé, claro. Allí fue donde vio al oso polar. Un flechazo. Ese mismo día desapareció. Con todo lo que yo le había dado. Ingrato. Lo peor es que se llevó mis ahorros. Dicen que les han visto de gira por la zona de Almendralejo. Forman el Dúo Gélido. Se quitan las pieles, serán...Y conmigo que era tan recatado.

Mi tía María ya no se atreve a decir nada, ni viene a almidonar los calvinklein, ha empezado un cursillo de filatelia por correspondencia y no tiene tiempo de nada.

Yo, ya, estoy bien, gracias, no os preocupéis. Es solo que tengo mala suerte en mis relaciones. Lo único, si sabéis de alguna buena chica, que le gusten los animales, aunque ella también lo sea –un poco, eh-, que tenga algo por dentro -además de lo que tiene que tener, claro- darle mi dirección, en estos momentos estoy solo, sin compromiso.

Le he echado el ojo a un canario flauta, que me han dicho que son muy fieles, pero la verdad no me decido. Ay, con todo lo que he pasado, no gano para disgustos.

Hasta mañana.

Mi foto
Bilbao, Euskadi
pedromg@gmail.com

Creative Commons License Page copy protected against web site content infringement by Copyscape ecoestadistica.com site statistics

Vistas de página en total

Lo que hay.(Desde 08.02.07)

Se quedaron

Desde 08.02.2007

6.154entradas

27.322 comentarios