Glup 2.0

Pedro M Martínez

lunes, 19 de octubre de 2026

Antropófago.



El cojo Peroche canta por soleares en una mañana de octubre, con un débil sol entrando por la claraboya que no tengo. Escribo para ti, Isabel, que estás al otro lado del mundo, bajo un tejado de pizarra y gorriones junto al mar que muerde con sal las ventanas de tu casa, las estrellas que miras sin mirar, las olas de lo que fue dejando algas embusteras en el arenal de entonces.

Descontrolado, así me has dejado.
Con solo dos palabras.
El otro.

Preservaba la ternura como un jardinero que cuida los arbustos malheridos de la memoria. Podaba con mis dientes los pliegues del pasado. Con obsesivo celo protegía los brotes del cariño, de la atracción creciendo como madreselva que se adhería a mi alma con más y más fuerza. Comíamos cerezas, tomábamos café, cortábamos jamón con afilados cuchillos, nos mirábamos a los ojos y se encendían las alarmas sin asustarnos,

Y ahora esas dos palabras vacían los aljibes, agostan los parterres, queman la hierba, rompen los esquejes, dejan la tierra oscurecida, infértil, con un viento trágico que se lleva los sueños, se incendia el monte junto al penal de no verte.

Evoco, medito, rumio, me refugio en la imposible lucidez, me escondo en el contrabando de palabras. Viajando al abrigo de las miradas inoportunas me oculto, disimulo, selecciono la voz que aparente, que disfrace, no, tiempo de tragedia, tiempo nublado en otoño del norte, voces fragmentadas, entrecortadas, no hay cobertura, obsesiva imagen de tu cuerpo reflejando la luz leve que se filtra por la persiana que protege, hondura en la aparición de caricias que atesoramos como una oración selectiva, protectora, intensidad en los besos que antes no nos dábamos…

Pero de súbito…el otro.

En la radio el Brillantina se marca unos tangos, músicas que antes no, canciones saliendo de un arcón bajo la cama sin dosel. Te escribo, Isabel, sobre las rocas del acantilado, desafiando los tambores y las certezas; te escribo en la orilla, saltando las rayas del agua, el misterio, el miedo, la sombra ciega que me ofrece tres deseos, la visita piadosa del todavía, trágico como un actor desdentado, ridículo como un cómico a caballo entre lo imposible y la pirueta, con un gorro de cascabeles, con una nariz postiza, roja, silbando, con los pulmones abiertos a la resaca de ese otro.

Pongo las cartas sobre la mesa, esta es una partida en la que nadie gana, tres envido y llevo pares, órdago al juego y ahora me sales con que no hay otro, que ni siquiera yo soy uno y nos reímos bajo la parra, fotografiamos a los cisnes entre los juncos, desafiamos las miradas de los desocupados en el muelle, de los marineros en tierra, de los que levantan plazas de toros, de los capitanes de barco en la proa de la inactividad, de los vecinos asomados al balcón, de los guardias civiles en sus torretas, de los surfistas avistando olas, de las gaviotas que se ríen, inoportunas, y graznan y nos señalan con sus picos amarillos y ahora recojo el mantel y dentro estamos tú y yo y esta historia renacida y cierta.

Me has convertido en un antropófago.

domingo, 18 de octubre de 2026

The big combo

 

Agente especial (The big combo),

(Cine negro, 1955, Filmin)

 

Cornel Wilde que lo mismo hacía de trapecista, espadachín, galán o explorador de la selva perseguido por tribus salvajes, es aquí un teniente de policía que, de forma pertinaz, quiere encarcelar a un malvado gánster, Richard Conte (que estaba encasillado en estos papeles). En el fondo parece que el teniente está enamorado de la novia del malo, la chica buena (Jean Wallace, su esposa en la vida real. Sosa), aunque tiene una relación con una bailarina, la chica mala (Helene Stanton, muy maja). Debo decir que, para mí, la mala es la buena y la buena es la mala. Por cierto, hay una frase genial  de la bailarina  "Cuando ella vuelva a hacerte daño no tardes tanto en volver", genial. . En esta película participan el veterano y eficaz Brian Donlevy, unos jóvenes Lee Van Cleef (Fante) y Earl Holliman (Mingo). Añadiré que tiene buena fotografía y música, pero que el guion se queda corto. Para pasar la tarde vale, ahí nos quedamos.  

sábado, 17 de octubre de 2026

Pasaporte caducado.

 


Despavoridos,  rugen los tigres del destierro, los caminos forman un círculo en el que siempre estoy aburrido en el punto de partida, sentado en el rocío antes del amanecer.

Mi amada, puedo contarte que tengo una amiga que se llama Isabel y que vive en Burdeos.

Y que he llegado a una conclusión, quizás no te amo a ti sino a lo que veo de ti.

Por otra parte te informo que la cena fue magnífica, toda la mesa era alegría, reíamos, solo S estaba absorta en descubrir las claves de esa risa. Alguien dijo un nombre, el tuyo, y todos nos miramos como si de pronto nos desconociéramos, las voces se rompieron.

Salí al jardín a fumar, miré las luces del comedor ahora en silencio, miré la ciudad dormida, abajo, volví a entrar en la casa, me puse el abrigo y me fui sin despedirme. La sombra de tu recuerdo me siguió entre las callejuelas hasta la autopista.

Ah, también te digo que tengo el pasaporte caducado.


viernes, 16 de octubre de 2026

Dylan Thomas



Dylan Thomas nació en Swansea, Gales, un 27 de octubre de 1914 y murió en Nueva York el 9 de noviembre de 1953.

Aunque nunca se lo ha dicho a nadie, Parker siempre quiso tener una voz así, escribir como él. No pudo conseguirlo y se  conformó con beber mucho, con estar endeudado y pedir préstamos urgentes a los amigos y a los desconocidos, con intentar sorprender de forma natural, como él. Tampoco lo consiguió y sin embargo bebió hasta ver serpientes y dragones, arañas voladoras, hasta que las mujeres que en su vida fueron se marcharon de casa con un portazo y la maleta vacía de ilusiones.

Parker aún no  ha muerto, no bebe, no escribe, mira por la ventana de los días esperando que se aparezca en el rellano un ángel luminoso mientras los rojos demonios de la envidia le atormentan. 


Quien
   eres      tú
    tú    que    naces
   en  el  cuarto vecino
    tan  patente   en  mi cuarto
que   alcanzo   a   oír   el   vientre
    cuando se abre y la sombra que avanza
   sobre  el   fantasma  y  el   hijo   que  desciende
tras  la  pared  delgada  como  un hueso de  jilguero
en el cuarto  sangrante del  nacimiento  oculto
   para  el incendio  y el  girar  del  tiempo
      la   huella   del   corazón    humano
  no   venera    el    bautismo
   sino  la  sola  sombra 
   cuando bendice
   a la salvaje
  criatura

(Dylan Thomas)

Versión de Elizabeth Azcona Cranwell

jueves, 15 de octubre de 2026

AEMET



AEMET alerta para esta madrugada: clima severo en el Estrecho.   Esos tres están al otro lado. El levante de ahora, he barrido dos veces el porche, ya avisa movimiento. No tengo manera de avisarles porque la deslumbrante geometría de Chauen ha enmudecido al gavilán y a las palomas. Africa extiende sus carreteras como tortuosos brazos negros.  Que el cielo protector de Bowles acoja a los aventureros y los traiga de regreso sanos y salvos, bastante tiene alguno  ya con el lento deterioro del perfil, del tatuaje, Baiona, en el hombro izquierdo, como un bucanero, como un recolector de ceniza y pacientes detrás de las rejas. El viento, oh el viento, Aviso Amarillo por Fenómeno Costero y esos tres ahí, al otro lado.

Continuará

(Eso espero)


martes, 13 de octubre de 2026

Solo


Solo, sin vocación de náufrago, perdido  en el destierro de chozas blancas, geometría desbordada por el exceso. Sus amigos viajan hasta Nairobi para comprar marfil. Él sale a buscar provisiones entre alhelíes morados y árboles cargados de lluvia. Al regreso no encuentra su morada ni su destino. Da vueltas y vueltas, no conoce el dialecto local, no sabe orientarse, no hay estrellas. Sufre la veracidad de la distancia. Siente que los nativos le miran con desconfianza, sin bondad. Insistencia de la desventura. Animales en sus madrigueras con niebla  en el hocico.  El mar se come el sol y el cielo se rompe en jirones rojos que aúllan. Temor del solitario. Llama a su secretaria, quizás no vuelva el martes, que aplace las citas. 



lunes, 12 de octubre de 2026

Lo que Parker calla


Chris Gilvan Cartwright painting

(Las chinas hablan en tono alto y ríen, dejan momentos uno tras otro, como naipes en equilibrio antes del viento, como pájaros verdes en selvas de voces, el verdugo avergonzado girando sobre su cabeza el hacha del tiempo, de todos los tiempos y aromas de cunas de recién nacido y coquetería y limones y uno, dos, tres gin tonic antes de la negativa, siempre un no delante de la puerta al cielo)


Todo esto es lo que no quería decir Parker.

domingo, 11 de octubre de 2026

Lo que no termino de leer



 Islandia

Manuel Vilas.

“Ya no estoy enamorado de ti”, con esta frase que dice la mujer del protagonista, el autor, monta un libro de casi 300 páginas y al empezar a leerlo pienso que son demasiadas para estar tanto tiempo dando vueltas a la noria de su separación. Manuel Vilas dice que es autobiográfico y escribe bien sus penas y sus alegrías. Sigo hasta la página 100 (+ o -) y ahí empieza a describir con naturalidad, de forma explícita, sus relaciones sexuales. Oiga, que me ha dado rabia, que no me ha parecido correcto, desnude usted su alma y su pesar, pero no me cuente como folla que me importa una mierda (perdón). Es decir que lo que me parecería oportuno, incluso necesario, en un libro de ficción no me parece ético en una confesión de su vida real. Agur.






La noche de los maniquís

Stephen Graham Jones

Ganadora del Bram Stoker de 2020

Leo esto: “Manny constituye su magnánima obra: la cúspide de sus travesuras infantojuveniles. Refleja la pura diversión, la creatividad y el riesgo bien saboreado. Es mucho más que un hallazgo rescatado y customizado para una fugaz ocurrencia. El misticismo que lo rodea es espeso desde los primeros instantes que se habla de su relevancia en torno al grupo de amigos.”

Comienzo el libro y en la página 30 pienso que qué hago aquí, vaya rollo, puede ser que no pillo el estilo, el género, el tema. Un peñazo. Lo dejo. 

 

sábado, 10 de octubre de 2026

Lo que leo.

 


Los Netanyahus

Joshua Cohen.

Premio Pulitzer en el año 2022. ¿Existe el humor judío? Woody Allen dice que sí y yo añado que hay un humor de los judíos norteamericanos, muy suyo. Este libro inspirado según él en una charla informal con Harold Bloom (es decir se marca un pegote elitista) habla de los campus universitarios en los años 60, mezcla realidad y ficción, tiene muchas referencias cultas sobre el sionismo, ¡la Inquisición!, etc, pero. sobre todo, nos hace maldecir a los padres y hermanos de Benjamín Netanyahu y debería hacernos reír, pero esa familia es tan odiosa y lo que ocurre puede ser tan real que en mi caso solo me molesta que el protagonista sea un pusilánime.

Con todo esto diré como humilde opinión que me ha gustado, que es una mezcla de estilo culto, americano (del norte), satírico, crítico, de humor y combinar todo esto es muy difícil, pero Joshua Cohen escribe muy bien, es un favorito de los críticos (y de los editores, claro) y se lo sabe. Es un sí. 


Edith, la mujer de Blum dice: “Estoy harta de oír hablar de judíos (…) Conocer a ese hombre horrible y a su horrible mujer me ha hecho darme cuenta de algo. Me ha hecho darme cuenta de que ya no creo en nada, y no solo eso, sino que además no me importa. No tengo creencias y me parece bien; me parece mejor que bien, me encanta… Me encanta estar envejeciendo sin convicciones”…


https://leeresvivirdosveces.com/2023/10/21/resena-de-los-netanyahus-de-joshua-cohen/

https://lecturassumergidas.com/2022/02/28/jonathan-cohen-y-los-netanyahus-idiosincrasia-judia/



Mi foto
Bilbao, Euskadi
pedromg@gmail.com

Creative Commons License Page copy protected against web site content infringement by Copyscape ecoestadistica.com site statistics

Vistas de página en total

Lo que hay.(Desde 08.02.07)

Se quedaron

Así vamos

Aquí desde 08.02.2007

(Antes en Blogia desde 07.2004)

(Y mucho antes en "La tertulia en Mizar")

7.824 entradas