Sueños que duelen.
Pedro M Martínez
Según Perrault, "La bella durmiente" fue el primer cuento que recogió de la oralidad popular:
Amanece en Orly. No sé que hago aquí con la niebla detrás de
los ventanales y John Malkovich mirándome con cara de enfado. Leo a Quignard
que escribe de amantes que descubren su desnudez o lo imagino. Advierto que
solo lo entiendo al otro lado de una frontera, quizás mi propio límite. Lo
entiendo desde que estuve en ese límite, con el borde de la túnica prendido en
la puerta que divide dos mundos, el lenguaje y el silencio, es decir la
despedida, el punto sin retorno, la mano que no puede ya asomarse detrás de la
pared invisible.
Antes de que todo esto se termine. Antes de que cierren la casa y vendan los muebles y regalen los libros. Antes de que se repartan los cosméticos y los zapatos. Antes de que arrojen las cacerolas a la basura. Antes de que vacíen las alacenas, de que se lleven las especias, los fideos. Antes de que se terminen los días felices y las tardes de domingo. Antes de la última de las madrugadas. Antes del final de la angustia. Antes de que se acaben el sexo sin amor y el amor sin sexo. Antes de que la ropa se pudra en los placares. Antes de que descuelguen los cuadros y cubran los sillones con lienzos y cierren las ventanas para siempre. Antes de que quemen las fotos. Antes de que se resequen los felpudos, de que se oxiden las cortinas en sus rieles. Antes de que se terminen la curiosidad, los huesos, el hígado y las córneas. Antes de que se sequen todas las plantas del balcón. Antes de que no haya más nieve, ni colores, ni trópicos. Antes del final de todas las selvas, de todos los mares, de todos los reflejos en el agua. Antes del último poema. Del final de las veredas y las calles. Del fin de todos los paseos. Antes del adiós a todos los aeropuertos y todos los aviones y todas las ciudades y todos los cafés con vidrios empañados. Antes de la cancelación de todas las discusiones, de todos los argumentos, de todas la furias, de todos los desprecios. De todas las metálicas ansiedades. Antes del fin de los gritos, de la desolación y de la culpa. Antes de la última agenda, del último viernes, del último bar, del último baile. Antes de que se apaguen todas las cúpulas y todas las pantallas. Antes de que las polillas se coman los restos de la lana y de la almohada. Antes del final de las mascotas. Antes, mucho antes: hay que vivir. ¿Pero cómo? ¿Cómo? “Qué admirable / el que no piensa «la vida huye» / cuando ve un relámpago”, escribió Basho. Admirables los que están en el tiempo sin pensar en él.
Cuéntalo.
La chica del árbol me recuerda lo que decía/escribía en otro tiempo.
Se lo agradezco.
Fui, hacía, entonces, he sido, recuerdo qué, de nada sirve si el ahora contradice lo anterior.
Actores y actrices principales
con los que ha trabajado Luis Berraquero.
- George Peppard (Desayuno con diamantes. Equipo A)
- Charlton Heston. Hildegarde
Neil (Marco Antonio y Cleopatra)
- Gina Lollobrígida ((No encontré
rosas para mi madre)
- Stephen Boyd. James Mason. Jean
Seberg. Curd Jürgens (Kill 1973)
- Helmunt Berger. Sydney Rome.
José Ferrer (Clan de los inmortales)
- Alfredo Di Stéfano. (La batalla
del domingo)
- Marisa Mell. Gabriele Ferzetti
(Alta tensión)
- George Ardisson (Hijo de papá)
- Mirelle Darc. Marilu Tolo
(Zarabanda Bing Bing)
- Analía Gadé (Coqueluche)
- Vicente Parra. Marianne Hold
(Cariño mío)
- Anne Baxter. María Perschy (Las
7 magníficas)
- Mark Damon (Repóker de
bribones)
- Cameron Mitchell ((Minnesota
clay)
- María Schell (Bajo el polvo del
sol)
- Ornella Muti (Experiencia
prematrimonial)
- Paul Naschy (El espanto surge
de la tumba)
- Anthony Quinn (La noche de los
castillos)
- Richard Widmark. Topol.
Geneviève Page, (Un talento para amar)
Y con la mayoría de actrices y
actores españoles.
5
Semana Santa
Al jubilarme años después la
empresa “La punta del diamante” que trabajaba para la Junta de Andalucía me
contrató para rodar por tierra y aire “Andalucía es de cine”. Otros tres años
que me llevaron a cerca de las 5.000 horas de vuelo.
Con el realizador Manuel
Gutiérrez Aragón rodé la Semana Santa durante tres años. Por cierto, le vi en
rodaje un solo día.
El productor de la serie me pidió
que rodara “la madrugá” – en el Viernes Santo, un momento sagrado para muchos
sevillanos-. Traté de explicarle que mi madre había nacido en Sevilla y que
sabía lo que significaba ese momento. Ante su angustia económica cedí. Al
amanecer esperamos en el helipuerto de la Expo y en el momento exacto salimos
con un aparato Aluette III con una sola turbina. Sobrevolamos la Catedral sobre
el palco de autoridades -Cardenal. Alcalde, Jefes militares- a muy baja altura.
Rodamos justo cuando entraba en la Catedral el Cristo de los Gitanos. El ruido
del aparato en el silencio del amanecer creó que miles de personas sacaran sus
pañuelos al grito de “fuera, fuera”. Los costaleros al pensar que los gritos
eran para ellos golpearon el paso con la puerta. Al regresar a la base nos
esperaban dos coches de la policía que nos esposaron y detuvieron porque entre
otras cosas habíamos salido sin permiso del vuelo con un aparato mono turbina
sobre miles de personas y a una altura no permitida -alteración del orden
público-. Al piloto trataron de quitarle la licencia de vuelo de por vida pero
con la ayuda de algún miembro de la Junta de Andalucía el castigo quedó en una
elevada multa.
Al día siguiente, Burgos,
cronista de ABC Sevilla titulaba su artículo “Luis Burraquero, porque los
burros también vuelan”. Diario 16 incluía un chiste en el que se veía a un
helicóptero sobrevolando a un paso con un Cristo y y yo le decía al piloto
“Vamos que nos van a acusar de matarlo”
Las imágenes son una
impresionante historia de la Semana Santa en Sevilla.
Un años después la televisión de
Andalucía nos invitó a un programa en hora punta como desagravio.
La Semana Santa de la “Punta del
Diamante” sigue siendo el mejor documental sobre el tema rodado en cine 35 MM y
aumentar la exposición a 500º ASA sin ningún aparato eléctrico y solo a la luz
de las velas.
La película sobre Semana Santa en
origen fue para la promoción de la Expo y las imágenes son enteramente rodadas
por mi aunque por motivos comerciales aparezca Gutiérrez Aragón y director de
fotografía José Luis Alacaine que solo fue tres días al final del rodaje. Es
indignante pero forma parte del Sistema.
4
La Expo de Sevilla
En 1989, Colón de Carvajal, amigo
del Rey Juan Carlos I, viajó por distintos países y en 1992 consiguió traer a
España, la Exposición Universal que se celebraría en Sevilla. La idea era dar
al mundo una imagen del desarrollo español.
El lugar elegido, la Isla de la
Cartuja, era en ese momento un patatal con la fábrica de Cerámica en ruinas y
un monasterio abandonado por años, debíamos ofrecer al mundo otra imagen.
Se creó una sociedad al 33% entre
el Estado, TVE y la televisión andaluza.
Para promocionar la Expo, TVE me
propuso preparar un banco de imágenes por tierra y aire. Durante los tres años previos
y durante el acontecimiento realicé ese trabajo. Por aire, toda Andalucía
-Huelva, Granada, etc-. Por tierra rodé documentales sobre Sevilla, la ciudad,
el Alcázar, la Catedral, etc. Con un permiso especial entré en un agujero lleno
de telas de araña y esqueletos donde estaba documentado que se enterró
temporalmente a Cristóbal Colón.
Al restaurar el antiguo
monasterio aparecieron restos de bebés enterrados bajo el suelo de las celdas
de las monjas.
La antigua Fábrica de Cerámicas
en ruinas y la Cartuja se restauraron durante tres años.
En un día de preparación, el 18
de febrero de 1992, nos llamaron urgentemente, el Pabellón de las Ciencias,
casi terminado, estaba ardiendo. Salimos con el helicóptero y lo sobrevolamos
durante un gran rato. Al llegar al helipuerto de la Expo nos esperaban varios
responsables de la organización y nos confiscaron el material rodado.
Según supimos después, durante
tres horas, en el emblemático Pabellón de los Descubrimientos, poco antes de la
inauguración y prácticamente terminado, se quemaron objetos de gran valor,
entre ellos uno de los primeros aviones que volaron en el mundo, el primer
coche fabricado en España, etc.
Durante el casi un año que duro
la Expo la cubrí como cámara desde un cochecito de golf de Pabellón en
Pabellón.
Empezaba en la Cartuja cubriendo
a las diferentes personalidades que nos visitaban cada día, desde los entonces
Príncipes de Mónaco hasta los presidentes de casi todos los países. Realicé
varios monográficos.
Aquel verano me sacaron de
Sevilla para enviarme al lago de Bañolas para cubrir las pruebas de piragüismo
de la Olimpiada de Barcelona.
Posteriormente me integré de nuevo a la Expo
trabajando ahí hasta el final.