Glup 2.0

Pedro M Martínez

Barcelona en 1920 - Josep Brangulí i Soler

sábado, 28 de marzo de 2026

Margery Allingham



El signo del miedo

Margery Allingham

“Una apasionante aventura para el aristocrático y excéntrico detective Albert Campion, uno de los más singulares héroes de la narrativa negra inglesa del XX, un personaje adorado por Agatha Christie, Iris Murdoch o A. S. Byatt. Una obra maestra del suspense y el humor.”

Así se anuncia este libro pero, siendo sincero, empecé a leerlo por la colorida promesa de la portada. Al principio no sabía bien de qué iba pero me gustaba y seguí. Buena opción, es ameno, simpático, emocionante, blanco, ingenioso, con el humor típico de los escritores/as ingleses/as de principios del siglo pasado. Margery Allingham es una mezcla de Agatha Christie y Enid Blyton. Con un estilo ágil, agradable, sencillo, correcto, está muy bien llevado. Un contraste con otras lecturas más “modernas”. No es una obra maestra pero es recomendable.

La vendedora rubia

 


Está lo de los gustos, las modas, está lo de quedar bien y pertenecer al club, no destacar, camuflar la opinión con un like, un corazón como mucho. Todo eso es perfecto pero a mí no me gusta Paul Auster, al menos no demasiado.

Recuerdo que leí uno de sus libros hace mucho, algo sobre alguien que ponía bombas, no recuerdo su título, no me emocionó en absoluto.
Anoche, una señorita rubia que promocionaba un licor en un bar debajo de mi casa al que voy algunas noches, ante mi negativa a probarlo me dijo “se ve que usted es de gustos fijos”. “Se ve que usted no asistió a los cursillos de ventas”, le contesté. Mis gustos no son fijos y por eso me puse a leer “La trilogía de Nueva York”. Los elogios de los críticos auguraban una obra de arte. En realidad son tres relatos cortos. El primero y el segundo me parecieron aburridos, prescindibles, no me decían nada. El tercer me pareció mejor pero he guardado los cohetes para mejor ocasión.

El siguiente libro que lea no será de Paul Auster pero esta noche, en el bar de abajo, me tomaré un combinado con ese licor amarillo que todavía promociona la señorita rubia.   

viernes, 27 de marzo de 2026

Por respeto.

 

Artist   Mårten Andersson

Por respeto a los nombres que llegaron omitiré la locura de las campanas, el ciego caminar ceñidos a la semilla y los ángeles, aguiluchos cazando  palomas en el crepúsculo, liturgia que tejía  en rojo engaño y miedo, los templos deshabitados de dioses, silenciosos bajo la lluvia que fecundaba el otoño y la razón humeando por las chimeneas de aquella imposible casa del futuro.
Tanto tiempo ha pasado que olvidé su rostro y el sentimiento se nubló.

jueves, 26 de marzo de 2026

El reinado del amor.

Mårten Andersson  -  Kaffedrickarna (Coffee Drinkers)  1959

De vagar por sus piernas en el después, del somnoliento paseo desde los omóplatos a los tobillos, exploración lenta de su sexo en la penumbra, bostezos y ronroneos, palabras dulces como rosquillas de anís, ni siquiera sabíamos nuestros nombres, éramos un tú y yo, onomatopeyas, gruñidos, ay, anónimos amantes, egoísta intercambio de líquidos y caricias, se daba, le entregaba, nos exigíamos sin otro contrato que desearnos, ven, ahora, me gusta, así no, sí, otra vez. De ahí, digo, alumbró un sentimiento mutuo que fue creciendo, lento al principio para después apresurarse, arrebatarnos y brillar.

Entonces el corazón se entronó y fue un reinado de Amor.

miércoles, 25 de marzo de 2026

Al principio.


 
Artist   Mårten Andersson

Esta es una página vegetal que se nutre de recuerdos en cuarentena, de amargas sombras de catecismo y escaramuzas contra la tapia de la ermita, de la sospecha de que ya nunca volverá aquella balada que escuchábamos de madrugada, mis manos recorriendo su espalda como una selva, abriendo la puerta de sus muslos a las sombras, a los besos, el leve chasquido de los labios excitados, el ay, el sigue, el así, sudor y versos, susurros, se inclinaba y entrábamos en el cielo abrazados en deseo, querubines y leopardos, mordía sus hombros y el cuello me tentaba como un cordero perdido en la niebla, cazador de sugerencias y latidos, blasfemias y llanto, risas, luchando como bestias en el orgasmo, inútil y desvencijado  tiempo sin cabida para el sentimiento, maquinaria sexual, animal atracción, primaria, de azúcar e imposibles, la sangre en rebelión, monumento insensible, mercaderes violentos, los relojes rotos, alguien esperando nuestro regreso, no había cama, solo la pasión ardía como en San Juan,  enmudecieron los violonchelos, Haendel, Quignard, estaba cerca el tiempo de la locura.

Al principio era su cuerpo.  

martes, 24 de marzo de 2026

Peggy Guggenheim.

 



La construcción del museo Guggenheim en Bilbao en unos momentos de crisis de la ciudad supuso una sorpresa y bastante incomprensión por parte de “la ciudadanía”. Su inauguración y desarrollo han servido para dar renombre y atractivo al Bilbao gris, industrial de un tiempo. También para aportar una visión de un cierto “arte moderno” no apreciado por todos. Confieso ser de uno de los convertidos, desde el primer día que entré al museo me apasionó. Sigo en esa pasión.

Terminé ayer “Peggy Guggenheim. Confesiones de una adicta al arte”. Un libro que me ha gustado mucho por lo que cuenta y dejo aparte el tono natural de cómo lo cuenta, ingenuo a veces, no demasiado “literario” pero que se lee con curiosidad. Qué señora, qué interesante, con independencia de tener mucho dinero, escoger invertirlo en arte, en un arte nuevo, debió ser arriesgado pero le proporcionó  una vida privilegiada y no solo en el aspecto material.

 Dejó unas líneas del último capítulo.

“Durante los doce años que llevaba fuera de Nueva York había cambiado todo. Me quedé atónita: todo el movimiento artístico se había trocado en una enorme operación comercial. Solo unas pocas personas se interesan de verdad por los cuadros. El resto los compra por esnobismo o para evitar pagar impuestos, dona cuadros a museos y puede quedárselos hasta que muera; así no se priva de nada. Algunos pintores no pueden vender más que unos pocos cuadros al año, pues ahora son ellos los que tienen que pagar impuestos. Los precios son algo inaudito. La gente solo compra lo más caro y no tiene fe en nada más. Hay quien compra solo como inversión, almacena los cuadros sin verlos siquiera y llama a su galería todos los días para preguntar por la última cotización, como si estuviera esperando el momento más propicio para vender acciones.”

 Pasaje de:  Confesiones de una adicta al arte Peggy Guggenheim

(Está escrito y publicado en 1960)

 

https://www.todoliteratura.es/noticia/60182/criticas/peggy-guggenheim-confesiones-de-una-adicta-al-arte-el-esqueleto-de-un-trepidante-travelling-vital.html

lunes, 23 de marzo de 2026

Roseanna (1965)

 


Roseanna de Maj Sjöwall y Per Wahlöö

Novela negra sueca, magnifica.



«Cambiaron por completo el género. Cualquiera que escriba novelas policiacas después de las suyas inevitablemente se inspirará en ellos». Henning Mankell

Lem

 



Me asombra que hayan pasado tantos años. Llegó por correo certificado, la revista se llamaba Nueva Dimensión. A partir de ahí la recibí cada mes. Fue un regalo, una sorpresa de Elena, curioso porque nuestra relación había terminado hacía tiempo. Esa suscripción cambió mi concepto de la ciencia ficción (y de Elena) y me leí todo lo leíble de ese género que hasta entonces, tan lleno de Cortázar, no lo había tenido en cuenta. Descubrí cosas buenas y otras no tanto, llegó un momento en el que me aburrí y volví a lo que solía.

Un verano de récord de lectura alguien me sugirió “Solaris” como “la experiencia más fascinante de ciencia ficción que he leído”. Intrigado y obediente la leí  (tenía/tengo varios libros pendientes de Stanislaw Lem). Es una obra maestra si eres fan del género, si no lo eres es una buena novela, escrita con absoluta maestría y conocimiento de un mundo del futuro tan ficticio como el del presente (solo hace falta ver las noticias en televisión). Es ágil a veces y otra tan descriptiva que puede aburrir si no logras entrar en el universo solariano (o algo así). Me ha gustado (ese es el resumen).

Leer es una actividad muy gratificante, a veces aprendes, otras te entretienes y como mínimo te da motivo de conversación (¿con quién?) 

domingo, 22 de marzo de 2026

Rico.

 

Herbert Von Reyl Hanisch - Duel 1930

Nadando en la selva que amamanta lobos, descubro en un espejo vacío a un hombre chamuscado en el fuego de su propia hoguera, salamandra que se burla a gritos de los tigres que nunca lloran, que no escucha su daimon, que antepone la imaginación sobre la razón (no, no es William Blake).

Queda aquí la vacía crudeza de un lenguaje limitado de día de fiesta, la metáfora de una búsqueda basada en la esperanza, la realidad aprehendida de la soledad final.

Este blog como tránsito, como aeropuerto intermedio, como parada entre y hacia, sin olvidar jamás el camino de regreso.

Todo esto lo aderezamos con un poco de estragón y añadimos la salsa. Cocemos durante tres minutos más, espolvoreamos con perejil y servimos. Rico, rico.

sábado, 21 de marzo de 2026

Constante.

 

BALDESSARI JOHN (1931-2020)

Aquí encontré una constante.

No lo entiendo.  

Y allí.

Ida y vuelta.

Aquí aprendí nuevas palabras sobre enfermedades antiguas: el tedio romano, la melancolía del XV, el spleen del XIX, la depresión del XX. Se me atraganta la voz, me cuesta pronunciar. Son palabras anudadas, palabras que devastan.

Allí busco, desde hace tanto, palabras que formen la palabra:

Ella es una obsesión esférica.

Él se enamora de una ilusión sin cuerpo -spem sine corpore amat-, ya. Sus héroes ni siquiera salen del puerto.

Ella es su derrota naval. Sin batalla, sin barcos.

Ellos son dos ahogados en un lecho submarino de sombras y silencio.

Lanzo al agua del Abra una corona de laurel.

Mi foto
Bilbao, Euskadi
pedromg@gmail.com

Creative Commons License Page copy protected against web site content infringement by Copyscape ecoestadistica.com site statistics

Vistas de página en total

Lo que hay.(Desde 08.02.07)

Se quedaron

Así vamos

Aquí desde 08.02.2007

(Antes en Blogia desde 07.2004)

(Y mucho antes en "La tertulia en Mizar")

7.585 entradas