Luis Berraquero (11)
Al día siguiente nos trasladaron
a la escalerilla del avión, vía Miami, esposados y sin pasar aduana,
declarándonos personas “non gratas” por vida.
Al llegara a Miami le dije a
Carmen Sarmiento que no creía que el material de rodaje no sufriera ningún
ataque. En una tienda de fotografía compré revelador de películas, hice una
prueba: todo el material velado por una radiación tan potente que eliminó hasta
la imagen latente de los bordes de la película.
Regresamos a España tras cuarenta
días de penuria y sin nada positivo.
Al volver a TVE nos comunicaron
que el Director quería vernos. En Prado del Rey lo que se denominaba “la plaza
de toros” era una gran superficie redonda con ocho secretarias alrededor y el
despacho del Director al fondo.
Carmen Sarmiento como responsable
máxima y yo como cámara llegamos ante los saludos de las distintas secretarias,
nada amables, casi todas nos conocían. Entramos en el despacho donde el
Director, desde su mesa el fondo preguntó: cuéntame lo que ha pasado. Carmen le contó que durante cuarenta días en
Brasil, con un gasto de unos siete millones de pesetas, -viajes, dietas,
alquiler de avionetas para llegar a la selva,- regresábamos sin nada de nada,
todo velado, ni una imagen que mostrar. Nos miró largo y tendido, tras una
pausa larga nos dijo a los dos que nos teníamos que comprometer a no contar
nada de lo que nos iba a decir a continuación. Cuando el régimen de Franco
al final de su gobierno decidió los fusilamientos de militantes del Grapo y de
ETA, múltiples países, incluido el Vaticano, intercedieron ante el Estado
español para anularlo. Olof Palmer, primer ministro de Suecia, al frente de un
equipo de Televisión Sueca entrevistó a
varias personas opuestas a la medida. TVE designó a su Director como persona
que le acompañara y facilitara todo lo que necesitasen durante su estancia en
el país. Tras semanas de trabajo fue el encargado por el Gobierno para que el
material obtenido por la Televisión sueca fuera velado. Nos hizo prometer
que no lo contaríamos nunca y con un gento en la mano añadió: “preparen el
próximo programa y esto está olvidado”. “














