.-Pedro M. Martínez-.


Jorinde Voigt


martes, 31 de agosto de 2021

Regreso



Si usted está leyendo esto debo informarle que todo lo bueno se acaba. Sé que lo sabía. La visión de esa playa de arriba me acompañará todo el otoño/invierno/primavera y el próximo verano veremos qué ocurre. Teniendo en cuenta cómo está el mundo hacer previsiones a un año, incluso a una semana es atrevido. El regreso, eso, que volver es duro, pero es el momento. Si todo va bien y la carretera sigue donde estaba me da que me voy  casa. Hasta pronto.


lunes, 30 de agosto de 2021

Esperando

 Nina Leen, Hannah, New York City, 1956

Estoy mirando por la ventana, esperándote, arriba.

¡Ahora subo, cariño! (Bien, esto era. Aquí quería llegar. Esta no se me escapa. Soy un killer, un macho. Qué buena está, que hembra.)

Eo, tigre…

Sí (Pero ahora ¿voy? ¿Y Carmen? Esto es una infidelidad. Juré que no, que nunca.)

¿Subes?

Voy, voy. (Si no estaba seguro para qué la he besado, porqué la he acariciado y he llenado su oído de hermosas palabras. Soy un capullo, porqué lo pienso tanto.)

Estoy en el cuarto de baño, mi habitación es la de la puerta verde.

(Y si no cumplo, si me pasa como en casa que soy tan rápido, si no me excito. Para qué demonios me meto en estos líos. Llegaré a casa a las mil. Qué le cuento luego a Carmen. Seguro que nota el olor. O me ve algún pelo.)

Me abuuuurro, subes o no, andaaa…

(Joder, joder, joder, qué movida, si se entera Javi dirá que soy un gilipollas. Condones, no tengo condones. Es que esta… si se acuesta conmigo se acostará con muchos ¿Tendrá ella? Pero como se lo pregunto. Tanto ir de gallo y para una vez que me sale me acojono. Además tengo un agujero en el calcetín.)

Bajo a buscarte.

¿Pedro, Pedro? Se ha ido, qué capullo. No te puedes fiar de nadie. Anda que…vaya espécimen, me ha dejado a cuadros. Parecía otra cosa, hablar hablaba bien. Para una vez que me decido

domingo, 29 de agosto de 2021

Edward Hirsch

 


Una noche de agosto de 2011, cuando un fuerte huracán se abate sobre Nueva York, Gabriel, el hijo del poeta Edward Hirsch, desaparece. Tres días más tarde, los padres descubren que su hijo de veintidós años murió de un paro cardíaco tras ingerir una droga de diseño. De esta pérdida nace Gabriel: un poema, un demoledor poema que desde el primer verso, y sin rodeos ni concesiones al sentimentalismo, sumerge al lector en el duelo del poeta, o más bien, en la trágica experiencia de tener un hijo y perderlo. Hirsch escribe sobre Gabriel, el niño inquieto y joven impulsivo, y sobre su muerte, a lo largo de versos que avanzan vertiginosamente, mezclando temporalidades y fracturando por completo el hilo narrativo y el esquivo retrato del hijo. Versos donde su experiencia se entrelaza con la de otros poetas que, como él, enterraron a sus hijos y buscaron desesperadamente el modo de poner en palabras una pérdida que se resiste a ser nombrada. Con Gabriel: un poema, Hirsch retoma la larga tradición de la elegía, tantas veces visitada, para renovarla. Como en este tipo de composición clásica, en su poema hay lugar para la memoria, para el homenaje y para la culpa, pero ya no hay Dios ni consuelo. La pena, en Hirsch, no cesa. Simplemente, se transforma. Y da origen a un libro brillante por la lucidez y la crudeza con las que está escrito; terrible por todo el dolor que contiene.


El director de la funeraria abrió el ataúd
Y ahí estaba él solo
De cintura hacia arriba

Me acerqué a mirar su rostro
Y por un momento me sorprendí
Porque no era Gabriel:

Era solo algún pobre chico
Con su rostro como una habitación
Que hubiera sido vaciada

Pero entonces me fijé con más cuidado
En sus pesados párpados
Y en la delicadeza de sus rasgos

Él que siempre había*

tenido un sueño tan liviano
Ahora estaba extrañamente quieto
Mi muchacho insensato

Vestido para una ocasión especial
Le gustaba ese traje azul marino
Y exhibirlo delante del espejo

Le gritaron Ey colega
En una calle de Northaptom
Te ves muy elegante con esa ropa nueva

Le encantaba cómo se veía
Después de haber dejado las pastillas
Que nublaban su mente

Se quedaba asombrado
Al verse en los espejos de las tiendas y en puertas giratorias
Que le devolvían su reflejo

Ahora se veía rígido y distante
Como si estuviera yendo a un funeral
En un viernes de inicios de septiembre

Edward Hirsch (Chicago, Estados Unidos, 1950) es poeta y ensayista. Ha publicado nueve libros de poesía, entre los que destacan For the Sleepwalkers (1981), Wild Gratitude (1986), Earthly Measures (1994) y la antología The Living Fire (2010). Gabriel: un poema (2014) es su obra más reciente. Hirsch, a su vez, ha publicado varios ensayos sobre poesía donde la vocación divulgativa se conjuga con una fina erudición, como How to Read a Poem and Fall in Love with Poetry (1999), un título que fue un éxito de ventas en Estados Unidos. Como crítico de poesía, ha colaborado con importantes medios estadounidenses. Sus libros de poesía han sido recibidos con mucho entusiasmo por la prensa especializada y por críticos de la talla de Harold Bloom. Afincado en Brooklyn, Hirsch preside la John Simon Guggenheim Memorial Foundation en Nueva York.

https://kriller71ediciones.com/edward-hirsch-gabriel-un-poema/#

Hung

 



Una serie de 2009/2011 (en HBO), curiosa, difícil de catalogar, puede parecer simple pero tiene toques humanos que la hacen singular. Entre otras cosas, refleja bien los resultados de la crisis en las clases medias norteamericanas Lo desconcertante en una comedia así es la abundancia de escenas eróticas tan explícitas (aunque no exentas de humor). Bien interpretada.  Parece que en USA fue bajando de popularidad y se quedó en la tercera temporada (3 temp. X 10). A mí me ha gustado bastante. 


sábado, 28 de agosto de 2021

Viajeros sin viaje




Esto de hoy está dedicado a los viajeros de sí mismos, a los que transitan por las interminables distancias interiores, esos que nunca llegan a su propio destino, que siempre están detenidos en andenes intermedios entre la salida y la nada, entre ser o haber sido, entre recuerdos y el tiempo escapándose de las manos que acunan el vacío, dedos que señalan la inmensidad, lo que siempre está más allá, inalcanzable, el miedo a que todo termine antes de llegar, antes de ser, antes del orgasmo o el viento, antes de conocer el verdadero rostro del alma, de la belleza, de romper los espejos, de refugiarse en las ruinas de palacios vacíos, en carros de gitanos volcados en carreteras con barro y perros ladrando en los caseríos, gatos junto al fuego, ancianas que nos miran con zarcillos en las orejas, con una maldición en la lengua, con un gesto de cruces e intermitencias, lejos de lo conocido, lejos de la historia, de lo que antes, del sí, de haber salido de DF y llegar a Oaxaca o a un pueblo perdido en la meseta castellana, rumor de polvo, zorzales colgados de los alambres, vencejos acariciando los arroyos, un hombre de uniforme revisa las entradas, un hombre ciego ve el futuro, una mujer lleva en su seno la promesa del cambio, de lo que tú no has podido ser, de los inventos, de higrómetros y cachivaches, de melenas sumergidas en una corriente de tiempo y viento que nos abandona justo allí donde confluyen las líneas que delimitan la impotencia y subir y bajar a vagones huecos, ventanas cerradas, calefacción para el invierno y carbón desgranándose por vías y vías, hierro y madera, minutos triturados, la muerte agazapada en los túneles que nos atemorizan, nunca entramos a los túneles, saltamos en marcha, nos golpeamos con rocas y peñascos, con carteles que avisan “menos uno, menos dos, menos tres...”, nos engañamos, nunca llegaremos.  Esto de hoy está dedicado a los viajeros de sí mismos.

viernes, 27 de agosto de 2021

Arnold Böcklin


Es absurdo, la  honestidad no está  de moda. Intento no repetir los temas que trato aquí pero. Estoy en el Fin de la Tierra, mi imaginación está centrada en ser feliz y cómo (no necesito demasiado)  Si Arnold Böcklin pintó cinco versiones de “la isla de la muerte”  no veo la razón de no repetir una carta a príncipes sin posibilidad de trono, incluso repetir el pre destrono, no reinar en el reino no reinado, re no reinar, Es decir un re de re de re, como en los mensajes que se repiten hasta el infinito (y mucho más allá). Entrar aquí  tiene el valor de la imaginación y la comprensión de cada uno, lector o escritor o vaya usted a saber. Eso mismo.

jueves, 26 de agosto de 2021

Golgona Anghel,

 

No me interesa lo que
dicen los disidentes de la dictadura.
Pero confieso que me gustaban los chocolates Toblerone
que mi tía me traía en Navidad.
No creo en los presos políticos,
ni me impresionan los niños descalzos
que les muestran los dientes a las máquinas Minolta
de los turistas italianos.
No voy a pedir asilo.
Desconozco los avances
o retrocesos económicos de mi país.
Ya he hablado de Drácula lo bastante.
Ya he recogido fresas en Andalucía.
Ya he sido gitana, ya he sido puta.
No necesitan volver a preguntármelo.
Lo que me preocupa —y, eso, sí puede ser relevante
para el fin de la historia— es saber
cuándo fue que me transformé,
yo que era una loba solitaria,
en este caniche de apartamento que les habla ahora.





Golgona Anghel, nacida en 1979 en la Iliria Oriental, es una poeta de nacionalidad rumana que escribe en lengua portuguesa y castellana. Es licenciada en Estudios Portugueses y Españoles en la Facultad de Letras de la Universidad de Lisboa y doctora en Literatura Portuguesa Contemporánea por la misma universidad, donde actualmente es profesora e investigadora auxiliar. Es autora de dos libros de ensayo, Eis-me acordado muito tempo depois de mim, uma biografia de Al Berto (Quasi Edições, 2006), Cronos decide morrer, viva Aiôn. Leituras do tempo em Al Berto (Língua Morta, 2013) y ha preparado una edición de los diarios del poeta Al Berto, publicados en Assírio & Alvim en 2012. Como poeta es autora de tres libros por los que ha cosechado abundantes elogios, así como diversos premios de prestigio: Crematório sentimental – Guia de Bem-Querer (2007), Como uma flor de plástico na montra de um talho (2013) y su más celebrado Vim porque me pagabam (2011).

miércoles, 25 de agosto de 2021

Begoña




Begoña, tantos años bajando a Cádiz. Entonces no había autopistas, viajábamos de noche para evitar el calor, las niñas dormían en los asientos de atrás Parábamos a tomar café en ventas con gente inquietante y llegábamos justo a tiempo para desayunar en Carmona. Una vez pasado Lebrija casi se olía el mar, de ahí a Conil se nos hacía interminable. Tantos años de momentos deliciosos, ¿recuerdas?

Cuando las hijas se hicieron mayores dejaron de acompañarnos. Aguantamos dos veranos mas y giramos el mapa. En Galicia también disfrutamos septiembres memorables. Era diferente, tú y yo solos, como novios, recorriendo las playas desiertas, bañándonos en aguas gélidas, extasiándonos con las puestas de sol. Allí nos llamó la mayor para decir que se casaba. Y la pequeña para anunciarnos que se marchaba a vivir a Londres. Solo volvían en Navidad y la vida cambió, tanto. Cómo me consolabas, Begoña.

En estas cosas pienso mientras vuelvo a Cádiz, un viaje nostálgico. No me riñas, ya sé que no ha sido buena idea pero estoy aburrido de esta soledad. Nuestros nietos estarían felices en la playa pero ni sé desde cuando no me visitan. Mi vista no es la que era y conducir de noche me está cansando demasiado. No sé qué quiero encontrar, tú dirías que sigo siendo un inconsciente. Lástima que ya no me lo puedes decir. Me duelen las piernas, creo que debo parar, me estoy orinando. No hay ni una casa, no sé para qué he venido, debería haber tomado la autopista, esta carretera es muy estrecha, iré más despacio. Te añoro tanto, Begoña y esas luces que se acercan me están deslumbrando


martes, 24 de agosto de 2021

Roku

 


Roku es una ginebra japonesa premium que vale por seis, de hecho eso es lo que significa Roku en japonés, seis; y es que seis son los botánicos japoneses que hace tan especial esta ginebra: flor de Sakura, hoja de Sakura, piel de Yuzu, té Sencha, té Gyokuro y pimienta Sansho.

Estos botánicos se recogen siguiendo la filosofía shun, es decir, cuando está en su punto justo de maduración según la estación del año y de ahí la excelencia de la ginebra Roku; una vez recogidos en el momento justo y tratados con la excelencia debida, en la Casa Suntory de Osaka, en Japón, se elabora la ginebra Roku.

https://loff.it/saborear/restaurantes/nobu-bar-marida-con-la-ginebra-japonesa-premium-roku-en-marbella-367044/

Tarde de domingo de agosto



Felicidad a tiempo parcial, acotada, el momento es ahora, antes de la carretera sinuosa y las escaleras mecánicas del subterráneo. (Una mujer entre los juncos. Ladislav Sitenský. Rickmansworth, March 26, 1944). El exilio se ha convertido en la tierra prometida, la marea baja abre caminos a los recuerdos en invierno. (Robert Doisneau. La Majorette, Route de Pithiviers 1973). Rendición, entrega de las armas, sumisión a lo posible, lo que no enredado en las anillas que distinguen a palomas que sueñan con cielos más azules.(Gianni Berengo Gardin. Venice, 1960). Escribo esto mientras el viento agita el manzano junto al ventanal; un grupo de mujeres conversando, sentadas en sillas verdes, de plástico, en círculo; los niños juegan en los columpios, sus madres los vigilan. (Gena Rowlands in Faces • Directed by John Cassavetes 1968). Recuerdo otros domingos de agosto en la ciudad, aquel antro bajo las banderas, bailando en lo oscuro en brazos de Pilar que, al parecer, se casó con un policía nacional al que destinaron a Elche (o por ahí cerca).  (Paul Wolff. Frankfurt 1930s). Si todo esto fuese para algún concurso de redacción o para el Pulizter, que se yo, o se viese un duro, o que alguien dijese “me gusta, no me gusta, eo”, pero no, escribo para mí, ahora y me lo paso bien. (Man Ray (1890-1976 American) • The Fifty Faces of Juliet 1942). Buenas tardes.

lunes, 23 de agosto de 2021

Ornitóloga.




Mujer ornitóloga, soy ese pájaro desplumado que no paraba de chocar contra tus cristales.

Mujer sin niñez ni adolescencia,  adulta constante, desde que nació.

Mujer Jericó, te he rodeado tocando trompetas, nada.

Mujer Lugo, he roto mi frente contra tu muralla, nada.

Mujer Reina me he postrado de rodillas frente a las escaleras de tu palacio, la frente humillada, nada.

Mujer Obispo, he orado, me he dejado un cilicio en el alma, he puesto velas a todos los santos, vivos y muertos, nada.

Mujer miope, soy esa sombra que ha optado por el silencio.

Mujer sorda, soy ese hombre que ya no gesticula al otro lado de tu mundo, no, no es una película muda, es que no hablo, esta película no la has visto.

Soy este hombre desarrapado y orgulloso que recoge los cartones de su propia entrega, ese que silba por otras calles, el que ha decidido cambiar de cara, de dientes, de ojos, de discurso y aquí estoy, en el reino del silencio. Sé que me escuchas.


Te escribo a borbotones, con rabia.

¿A qué viene esto? –dirás-.

Me callo y tú no hablarás, ya, pon cara de no entender, enfádate, menea la cabeza, si ya lo sabías, tú lo sabes todo. Lista.


Sigo frente a tu ventana.


domingo, 22 de agosto de 2021

Parker, pobriño.



Parker ha escrito antes muchas  cartas, con toda su alma, con todos sus sentidos.  Comparadas con la de hoy, esta es una niñería, una pataleta, apenas un juego tonto, un apunte en los márgenes de nada, una travesura ridícula, un harakiri sin anestesia, un kikirikí de gallo desplumado en un gallinero sin gallinas, un brindis al sol, una chiquillada resentida solo para darle una vez más la razón, a   la más lista, a ella, oh, alabada sea su alma pura, sus altas miras, su capacidad para decir no, nunca , para ser consecuente, su valentía para desgarrarle el corazón con los dientes y dejarlo ahí, en la alambrada que divide, uno a cada lado, prohibido el paso, sin poder ser ni siquiera amigos y además es imposible. Parker le sigue escribiendo cartas, pobriño.

sábado, 21 de agosto de 2021

De animales.



abeja, avispa, mosca, mosquito: zumba.
águila: chilla.
asno, burro: rebuzna, ornea, rozna.
becerro: berrea.
ballena: canta.
buey: muge.
búho, lechuza, autillo, mochuelo: ulula.
caballo: relincha.
cabra: bala.
cabrito: chozpa.
cerdo: gruñe, guarrea, chilla.
ciervo: bala, berrea, ronca, brama.
cigarra, chicharra: chirría.
cigüeña: crotora.
cisne: grazna.
conejo, liebre: chilla, zapatea.
conejillo de Indias: chilla.
cordero: bala, chozpa.
coyote, chacal: aúlla.
cuervo, grajo, urraca: grazna, grajea, urajea, vozna, croaja, crocita, crascita.
delfín: chasquea.
elefante: barrita.
gallina: cacarea, cloquea, cloca.
gallo: canta, cacarea.
gamo: bala, gamita, ronca.
ganso: grazna.
gato: maúlla, bufa, ronronea, maya, marramiza.
gorila: gruñe.
gorrión: gorjea.
gaviota: grazna.
golondrina: trisa.
grillo: grilla, chirría.
grulla: gruye.
jirafa: bala.
halcón: gañe.
hiena: aúlla, ríe.
jabalí: arrúa, rebudia, gruñe, guarrea.
león, tigre: ruge.
leopardo, pantera, onza, puma: himpla.
lobo: aúlla, ulula, otila, guarrea.
loro, cotorra: garre, carretea, parla.
mono: chilla.
oso: gruñe.
oveja: bala, balita, balitea.
pájaro: trina, trisa, gorjea, gorgorita, pía, piola, canta.
paloma, tórtola: gorjea, arrulla, zurea, cantalea.
pato: grazna, parpa, tita.
panda: gruñe.
pavo: gluglutea, tita.
perdiz: cuchichia, titea, ajea, serra.
perro: ladra, gañe, late, gruñe.
pollito: pía.
pollo: pía, piola, piula, pipía.
rana: croa, groa, charlea.
ratón, rata: chilla.
rinoceronte: barrita.
serpiente: silba, sisea.
toro: brama, muge, bufa, aturnea.
vaca: muge, remudia, brama.
zorro: aúlla, guarrea, ladra, tautea.

viernes, 20 de agosto de 2021

La despedida de Virginia Woolf

 




 Querido:

Creo que voy a enloquecer de nuevo. Siento que no podemos atravesar otro de esos tiempos horribles. Y esta vez no me recuperaré. Comienzo a escuchar voces y no puedo concentrarme. Así que voy a hacer lo que creo que es lo mejor.

Tú me has dado la mayor de las felicidades posibles. Has sido, en todos los sentidos, todo lo que alguien puede ser. No creo que dos personas puedan haber sido más felices hasta que llegó esta enfermedad. Y ya no puedo seguir peleando. Sé que estoy arruinando tu vida, que sin mí podrás trabajar. Y lo harás, lo sé. Ya ves que no puedo ni siquiera escribir esto con propiedad. No puedo leer.

Lo que quiero decir es que te debo toda la felicidad de mi vida a ti. Has sido totalmente paciente conmigo... e increíblemente bueno. Quiero decirlo, aunque todo el mundo lo sabe. Si alguien pudiera salvarme solo podrías haber sido tú. Todo se ha marchado de mí, salvo la certeza de tu bondad. Y no puedo seguir arruinando tu vida durante más tiempo.

No creo que dos personas puedan ser más felices de lo que nosotros hemos sido.

V.





https://www.elconfidencial.com/cultura/2018-01-25/virginia-woolf-carta-suicidio-por-que_1511239/

Dos series




Godless

Una temporada,7 episodios, Netflix.

Un western, entretenido, se deja ver con interés, personajes típicos y no tan típicos, quiere ser feminista (¿en una del Oeste? sí), original dentro los cánones del género. Jeff Daniels es un malo malísimo. Merritt Wever se luce. Sam Waterston también. Y el resto (que no les conocía de nada) cumplen con creces. Está  bien.





The Fall. La caza.

Tres temporadas, 15 episodios.  

Es una serie “antigua” (2013-2016) que Netflix ha vuelto a incluir en su catálogo. Un asesino en serie. En Belfast. Psicológica. Bien interpretada Gillian Anderson (Expediente X) (que atractiva)  y Jamie Dornan (Cincuenta sombras de Grey) (el registro de impasible lo borda). Es emocionante  y como todas las series de la BBC está impecablemente realizada. Se ve con agrado y con miedo, las dos cosas. Solo una pega, para mi gusto peca de lo que pecan muchos realizadores, cuando los índices de espectadores suben y comprueban  que una serie tiene gancho, la alargan hasta el máximo. Esta con cuatro capítulos estaría perfecta (bueno, con seis). A mandar.


https://www.espinof.com/canales-tematicos/cinco-razones-para-ver-the-fall-la-caza

jueves, 19 de agosto de 2021

Hay pulpo




El bar del pueblo. “Hay pulpo”. También es tienda de comestibles. Desde fuera parece un cuadro de...no sé, un Hooper sin el reflejo del sol, sin sol. Fuera, a la izquierda, una señora sentada que nos mira al pasar; a la derecha un hombre dormido; en el centro un anciano marroquí que intenta negociar con alfombras y tres lámparas viejas. “Se vende luz”.

Compramos patatas, huevos y dos cebollas para una tortilla, pan y unos helados para el postre. Los tomates y las lechugas serán de la huerta de la finca.

Al salir, mientras metemos las bolsas en el coche, escucho algo a mis espaldas.

- Hijo de puta, ahí, tan derecho, hijo de puta, sí, tú, tan tieso.

Y la mujer de la puerta me mira agresivamente mientras me insulta. El hombre de la derecha asiente con la cabeza.

No les hagas caso -dice Juan- son los locos del pueblo.

Nos vamos, pero en la mirada de esa mujer, además de locura, había un odio infinito.

Jamás había estado en ese pueblo.


miércoles, 18 de agosto de 2021

Catherine Millet.

 


《Connie hizo una cosa que no había hecho desde hacía mucho tiempo: se desvistió totalmente y se contempló desnuda en el inmenso espejo. Ignoraba lo que quería ver exactamente, pero se acercó a la lámpara hasta que la luz cayó de lleno sobre ella.》 Sigue una larga descripción del cuerpo de la joven, que detecta, desolada los primeros signos de fatiga en la piel y llora por no conocer a un hombre que le revele su propio cuerpo. Estamos en el capítulo 7 de El amante de Lady Chatterley, Mellors aún no le ha enseñado la palabra 《coño》.

 

 Amar a Lawrence,

 Catherine Millet.

Traducción de Jaime Zulaika.


Decía Philip Larkin en su  “Annus Mirabilis “

…Las  relaciones sexuales comenzaron 
En mil novecientos sesenta y tres  
(Lo que fue muy tarde para mí) –  
Entre el fin a la censura a Chatterley 
Y el primer elepé de los Beatles…  

Lo que no es broma para un libro publicado por primera vez en 1928 (en Florencia). Lo leí hace tiempo (también “Mujeres enamoradas”) y tampoco me entusiasmó (¿por mi edad?). Por eso no sé  porque me he leído este ensayo de Catherine Millet (sí, la de “La vida sexual de Catherine M.”, ¿por eso?). Parece un libro de encargo y de auto propaganda de la autora. Es curioso, corto, más o menos entretenido, he aprendido algo y no me aburrido (que ya es bastante). No es nada del otro mundo, eso sí, recomendable para incondicionales y fans de D.W. Lawrence.

(Tendría que preguntarme porqué lo he terminado pero, la verdad,  no tengo tiempo)




Philip Larkin   

“Annus Mirabilis “

Las  relaciones sexuales comenzaron 
En mil novecientos sesenta y tres  
(Lo que fue muy tarde para mí) –  
Entre el fin a la censura a Chatterley 
Y el primer elepé de los Beatles.  

Hasta entonces lo único que hubo 
Fue un regateo,   
Discusiones por un anillo, 
Un oprobio que empezó a los dieciséis 
Y se propagaba en todo.   

De repente se acabó la disputa:   
Todo el mundo se sintió igual, 
Y el día a día se convirtió 
En un magnífico derroche,  
Un partido en que no se pierde. 

Así que la vida no fue nunca mejor que 
En mil novecientos sesenta y tres
(Aunque ya muy tarde para mí) – 
Entre el fin a la censura a Chatterley 
Y el primer LP de los Beatles. 


martes, 17 de agosto de 2021

Mi corazón al desnudo



“Baudelaire,  en "Mi corazón al desnudo" escribe:

Cuanto más cultiva las artes el hombre, menos se le empina. Crea un divorcio cada vez más grande entre el alma y la bestia. La bestia es la única que se empalma bien, y la jodienda es el lirismo del pueblo. Follar es aspirar a entrar dentro de otro, y el artista no sale nunca de sí mismo.”

Pasaje de "Amar a Lawrence"

Catherine Millet

Parker reflexiona


Parker reflexiona sobre las estacas clavadas en el prado, los límites entre la confianza y la prudencia, donde y qué puede contar frente aquello que pertenece a lo oscuro (es paradójico que en lo oscuro esté la luz que ciega). Es decir, quedarse en  la historia oficial que elude los entresijos de lo que pasó, eso que solo él sabe (y ella-s), lo incompleto, evitar al acróbata y al guerrero, dejar al poeta que jamás saldrá de su propia sombra al mediodía, disfrazar el hedonismo de  virtud  tolerable, consentida, definir al pez que lucha por remontar la corriente sin ignorar al oso que espera en la presa. Sí pero no, así va Parker, pura contradicción.

  


lunes, 16 de agosto de 2021

Tres mujeres.



En la playa, al lado, un hombre y tres mujeres. Él unos cincuenta años, muy serio, parece de aquí, un metro sesenta como mucho, un slip mínimo divide un torso y unos brazos muy desarrollados sobre unos piernas arqueadas, delgadas, una desproporción física que puede parecer ridícula. Ellas  -una de  cuarenta y tantos  años, las otras dos bastante mas jóvenes- ríen sin parar, no están en traje de baño, por su acento no parecen de aquí. La mayor hace carantoñas al culturista, le llama papito, le acaricia, papito, papito. Él sigue con gesto adusto, se está exhibiendo, un macho fuerte con tres mujeres que le miman en público. Los que estamos alrededor procuramos no mirar porque contrasta tanta naturalidad ruidosa con las actitudes tranquilas del resto. Papito, papito y las tres  hablan alto, ríen exageradamente, parecen disfrutar. Él se levanta y va hacia el agua, ellas, las tres,  cambian de actitud, se ponen serias, hasta sombrías. La señora de más edad dice “cada vez que como aquí y pienso que mis hijos allí no tienen para comer se me rompe el corazón”. Vuelve el macho. Papito, papito y ríen, hablan, gesticulan, él no se ríe.   No lo soporto, me voy a casa.

domingo, 15 de agosto de 2021

Parker se dedica a la creba



Parker necesita reflexionar, esto de escribir sin ton ni son se está convirtiendo en un ejercicio inútil, baldío (perdona Parker, majo, baldío ha sido siempre, no vengas ahora aquí con lloriqueos y pamemas, mucho menos con circunloquios). En un sentido estricto, Parker necesita salir de lo suyo (el gen egoísta, quedarse en lo de dentro) y empezar a mirar los arenales de agosto con ojos de crebeiro en diciembre (El mar deja en la costa todo lo que rechaza,  restos de naufragios,  maderas de los bosques del norte, de selvas tropicales, delfines muertos, marinos que se ahogaron en los  temporales, suicidas que por fin lo lograron. En la Costa da Morte el nombre que se da a estos restos es el de “crebas". Los crebeiros recorren arenales, cavernas y escolleras buscando tesoros o desechos, sorpresas o rutina de la nada). Eso sí, ese oficio de buscar en lo abandonado, en lo que trae la marea tiene sus riesgos (atento, Parker). Un señor de la provincia de Albacete que venía mucho por aquí, se quiso dedicar a la creba, más por aburrimiento que por profesión, más por no estar en casa con la señora que por necesidad de andar esquivando olas en las orillas del frío mar. Era vísperas de Navidad y mirando al suelo, removiendo arenas, se encontró a sí mismo, allí, tumbado, en posición fetal, con el pulgar en la boca y un gesto de placidez. Espantado ante su dualidad volvió a casa (bueno, no era su casa, estaban alquilados en un cuchitril en Corcubión, él vivía en un pueblo de Albacete, Molinicos, famoso porque allí se rodó “Amanece que no es poco”, que digo yo que viviendo en un sitio así a qué demonios se viene a la creba ni ocho cuartos). Pues eso, Parker, más Quintero, León y Quiroga (Me quitaron la ceguera/ con un cuchillo de compasión/ y hoy va solo por la acera/ sin lazarillo mi corazón) y menos autocompasión, hurgarte el ombligo y aféitate que con esa medio barba blanca pareces mayor.



sábado, 14 de agosto de 2021

Parker salvando el mundo



Parker saltando las baldosas de la Plaza Mayor (el que pisa raya pisa medalla, el que pisa cruz pisa a Jesús), cantando lo del gaucho bigotón (cosas que pasan), llevando en la mano izquierda un frasco con algas medicinales (para el conjuro, no para invocar divinidades, no, para hechizar a la dama, ustedes sabrán en quién piensa Parker), haciendo esfuerzos para combinar los juegos inmorales con su educación antigua o anticuada o de antes del frenesí actual (que, por cierto, le ha pillado ya talludo), eludiendo la brisa, el revoleteo de las gaviotas urbanas, los vendedores de estampas de la Virgen de Montserrat, los mendigos que imitan cojeras, vahídos, estrabismo o dolores varios (sobre todo en la esquina donde está el Ocaña), abusando del gerundio que según los que saben es un pecado mortal en esto/eso de escribir sin tino, nada fino, a causa del vino (las últimas semanas ribeiro, que planta una nube en la cabeza –por dentro-). A Parker le da apuro (por su timidez más que nada) dejar aquí cada día estas líneas absurdas y, lo peor, sin sentido ni calidad ninguna. “Sentidiño” le gritan desde la taberna donde a las  mediodías se junta con otros para salvar el mundo (de momento van por Oceanía, Europa será para octubre, con esto del covid va todo con retraso). Mañana más.

viernes, 13 de agosto de 2021

Parker y el sentido de la vida




En alguna parte está el sentido de la vida, Parker sube al pescante del vehículo pesado que rompe los espejos. No consigue terminar con los ecos, con los reflejos, clave del vidrio, símbolo del misterio de la muerte, es decir, el círculo, no principio, no final, es decir, lo inesperado. Parker.

jueves, 12 de agosto de 2021

Beatriz Viol

 


EL AMOR QUE DEJAN LAS TORMENTAS

Al día siguiente todos hablaban de la tormenta eléctrica:

Quienes pensaron que la guerra había estallado en Londres.

Quienes creyeron despertar en Ucrania o en la Franja de Gaza.

Quienes quisieron avisar a sus compañeros de piso.

Quienes se asomaron solos a la ventana.

Quienes se apresuraron a cerrarla.

Quienes vieron encenderse luces en las casas vecinas.

Quienes se alegraron de estar bajo un techo.

Quienes temieron por sus cultivos o sus flores.

Quienes recordaron el tiempo que pasaron en Caracas, a los pies del Ávila.

Quienes investigaron cómo se forman las tormentas.

Quienes extrañaron la manta de lana de su abuela.

Quienes miraron la hora y siguieron durmiendo.

Quienes, como Laura, dormían tan profundo que no se enteraron de nada.

Todos quisieron encontrarse al día siguiente.

Encontrarse y hablar,

de la tormenta, por ejemplo.

Beatriz Viol


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