.-Pedro M. Martínez-.


Jorinde Voigt


jueves, 30 de agosto de 2018

Gómez pasa de la periferia al núcleo

Anita Ekberg durante la grabación de "La Dolce Vita" de Federico Fellini, 1962


Gómez pasa de la periferia al núcleo en un tris tras, ni se lo piensa. En los últimos tiempos cuatro veces (al menos de las que hay constancia escrita). Y es que en el esto, en eso, se le nubla la vista y embiste, ciego, primario, elemental (como Watson). Son malos tiempos para el esto pero Gómez lleva la experiencia del entonces, la intuición del ya, ese saber hacer del chuloputa (pero Pedro ¿quédices/escribes?), el oficio del monosabio, del puntillero, del caballo con peto, del primate que te mira detrás de los barrotes de la jaula del zoo y sabes que sabe (qué jodido gorila). Aquí cada uno/una pone sus peros, sus perros, sus músicas, sus cuadros cuadrados, sus traumas, su soledad, su bajo vientre, los espejos. Hablando de eso, Gómez trae hoy una bola de discoteca, una con espejos (no redundo) una de esas con cristales (los diminutivos infantilizan lo que digo y no) que reflejan y emboban, es decir su periferia con volantes. Gómez está en ese borde que das un paso y estás en Cuenca, das otro y te vas barranco abajo con las cabras, los conejos y el Zorro (tengo las pruebas), por eso se queda quieto, mira p’allá y a otro perro con ese hueso, que se muevan ellos, es decir vosotros, tú, qu’estoy hasta aquí (y señalo el punto de mi anatomía que prefieras, el núcleo mismo ) de Simón & Garfunkel. Es jueves ¿no?, que poco queda de esto y eso.

miércoles, 29 de agosto de 2018

El zahorí del wifi


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55 días en Pekín, el tiempo que llevo aquí, más o menos, no sé si es demasiado, un exilio, exagero, recuerdo que alguien cantaba aquello de “¿a quién le importará?”, volver a lo mismo sin saber si lo mismo no será esto de ahora, el ahora, el sentido de la vida, hay que haberlo perdido alguna vez para conocer el desamparo, el miedo, la angustia, calma, miro por la ventana y veo el mar, me miro dentro y con días claros me veo, no ha llovido en todo agosto, he cumplido los rituales, el faro, Pindo, Calma Chicha, un etcétera largo, los otros, lo mejor la compañía, un derroche de buena gente, debería ser obligatorio salir del ombligo, tener una cuota de conocer a otros, compartir palabras, sonrisas, abrazos, darse a otros, siempre recibes más que lo que das, el paisaje, indescriptible, bellísimo, “como lo nuestro no hay nada”, solo hace falta saber lo ilimitado de lo nuestro, puedo seguir pero me estoy mentalizando para el regreso, no sé si voy o si vuelvo, adiós a mi faceta de zahorí del wifi, el resto será igual, o así, veremos. 
 

martes, 28 de agosto de 2018

Quien tiene la llave tiene el poder


Quien tiene la llave tiene el poder, también quien tiene la información. Nunca he sabido de qué va esto, no tengo llaves y no sé. Menuda calamidad, lo intento con garabatos y balbuceos pero está claro que no es suficiente. En realidad algo sé, más por insistencia y repetición que por inteligencia, más por pura supervivencia que por el estudio de cuestiones elementales para los que se precisa buen juicio y aptitud. Por ejemplo esa sombra, me siguen, eso lo veo, también que no les convengo, que puedo ser peligroso, que no está de más el cuchillo en la mano derecha y esperar en la siguiente esquina, en el callejón, allí donde se dilucida de qué vale el carnet o el entrenamiento sigiloso, la insistencia en la brutalidad y se hace así, al cuello, rápido, zas, seguro que mandarán a otro pero este, el que sabía, ya no se mueve. En la huida he aprendido. 

lunes, 27 de agosto de 2018

Placer en martes


Mujer que tiene mi cabeza sobre un plato, la sangre coagulada con mi otoño, canto de serpientes que amenazan, galeón de plata en las riberas, tesoros enterrados de recuerdos, descaro de ademanes, tu cuerpo delgado, desnudo sobre el mío, que me lamías los dedos inquietos, que tu lengua me encontraba la inocencia, que cegabas mis ojos con pañuelos de seda, me cegabas, me hacías tuyo, juguete entre tus muslos, me arrollaba tu sed, tu grupa airada, el hambre que dejaron en tu espalda los amantes inexpertos, nombres que odiaba, escribo para inventarme los fantasmas, para que coma el mío, que no se vaya, principio del placer que nos cegaba.

domingo, 26 de agosto de 2018

Gómez cobarde



Llegan correos de Kisvádra, de Nyír-Bátor, de Püspókladány. En cada caso el mensajero se aferra al lomo sudoroso del caballo, extiende el brazo derecho, en su mano un sobre lacrado, en el rostro cansancio y miedo. 
Las órdenes recibidas son contradictorias, en una piden resistir, en otra dejar la guarnición, en la última pasar a cuchillo a los habitantes de Nyiregyháza y dar fuego a sus humildes viviendas.
Sentado sobre una piedra, los pies mecidos por la corriente del melancólico río, Gómez piensa qué decisión tomar. Bajo la tejavana, los hombres, inquietos, alborotan, nerviosos en la espera, atentos a cualquier señal.
Entonces llegan, los enemigos, nadie lo advierte, sigilosos toman posiciones, actúan, crueles, implacables, hacen su brutal trabajo.
Al primer grito Gómez salta al agua, el uniforme le impide nadar, se deja llevar por la corriente, atento a cualquier ruido se refugia en un recodo. Cuando el río forma remolinos rojos se da cuenta que todo está perdido. Entra en el bosque, se quita la ropa y desnudó corre hasta Hadjú-Tarabos. Al entrar en el pueblo lo sabe, es un cobarde pero está vivo.

sábado, 25 de agosto de 2018

Leonard Bernstein



Leonard Bernstein, 100 años de su nacimiento (25.08.1918 Lawrence, Massachusetts) El barrio tenía fronteras, límites no pintados en el suelo pero conocidos. Gómez y sus amigos no se aventuraban en según qué calles sin ir en grupo y aún así. Todavía no conocían el blues, en realidad no conocían casi nada, las sesiones dobles de cine, ir siempre acompañados a los retretes del Actualidades, Elvis, que Carmen destacaba entre otras chicas, que el padre de Alberto llevaba corbata. West side story. Vieron aquella película en el cine Ideal, el portero no pedía el carnet de identidad, además ellos ya llevaban pantalón largo, a Javi no le dejaron entrar. Quiero vivir en América. Aquella música les fascinó, los bailes, chasquear los dedos, un New York tan lejano, tan peligroso como su ciudad, aunque la historia de amor era un fastidio algo les tocó dentro. Se dejaron patillas, pintaron Jets en las paredes, caminaban inclinados, saltando, querían ser así, rebeldes, defender lo suyo, su diferencia, secretamente encontrar una María. West side story fue un despertar, una luz entre la vulgaridad de alrededor, un aviso, luego llegaron los Beatles y arrasaron con todo lo conocido. Leonard Bernstein que estarás en el cielo, gracias.

viernes, 24 de agosto de 2018

La ponzoña de la faneca


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Estoy preocupao, ya ves, que como en este confīn no me llegan los wifis poco a poco me desconecto de la movida y no estoy al corriente de cuantos amigos han decidido seriamente borrar a los que no les likean y como aquí yo no pues lo mismo cuando vuelva tengo casi blanco el muro y estoy solo en los de los no influencers que, vaya, es como estar en el vagón de cola, no estar, no pintar nada, que esta misma mañana me he descolgao de una artista multidisciplinar que me saltaban a cada paso sus selfies artísticos y mirando, mirando he caído en su ombligo y no podía salir, que acojono, ahí, nadando en lo negro, en el ojo ciego, total que la he difuminao, qué pena, que no me voy, que me quedo (que decía Cris y no se fue, la echaron), que lo mismo estoy escribiendo esto y ya no tengo colegas, como en mi brutal adolescencia, va os lo cuento (eo), que se juntaron todos los chavales del barrio contra mí, no es broma, eran muchos, juntos, que mi madre me preguntaba si no iba a jugar, que qué miraba detrás de las cortinas y yo, nada, nada, por si llueve, que ahí empecé a aprender, que salía Luisito del portal de enfrente (tuvo polio de niño y cojeaba, no podía correr) bajaba rápido a la calle (yo, claro), le acogotaba, le metía dos sopapos y le preguntaba “estás con ellos o conmigo” y ante mi mano levantada para el tercero se decidía, “contigo”, que con paciencia eso hice con todos y cierto, algunos se resistían, -Manu tenía nociones de jiu jitsu- pero pasé de los sopapos a los puñetazos -nunca patadas- que mi primo Txus era boxeador y me había enseñado el noble arte de los uppercuts y el jab de derecha que metía unas hostias como panes (yo) y asī, uno a uno, los retorné donde solían, conmigo, les aleccionaba, el problema son los otros, los de los barrios de arriba, los de fuera, puro West side story, que luego aprendí que los de fuera eran como nosotros, los de dentro, incluso algunos más altos pero eso es otra historia y vamos a lo que vamos que ya no sé dónde vamos con este calor, ah, sí, lo de los que borran -que me sale el toque gallo,vulgar - me va a borrar usted lo que yo le diga (si me lee, que no, May (Britt) diría que cómo soy, que me gusta aparentar mala educación, que ya me vale, chato, que eres un bendito y tiene razón, eso que hago esfuerzos pero no me sale), en definitiva que aquí entre mirar la realidad y el mar -es lo mismo- por una ventana, leer la fantasía en libros y libros, Cunqueiro, domesticar las añoranzas hasta septiembre, esperar con inquietud los WhatsApp desde el Amazonas de mi niña, los monosílabos a veces de mi niño, hablar de madrugada en el Faro (todo un símbolo, una metáfora, un privilegio) con lo que toque, zorro, cabras o conejos y en la bajada escuchar a David Sylvian, Bach o el Niño de Elche, seguir como estoy aunque me duela ese músculo rebelde del brazo izquierdo, que no nado como nadaba, que a las doce me sale el síndrome Cenicienta y me quiero dormir aunque no quiera, que May (Britt) me diga eso de perro viejo no aprende trucos nuevos, esto, aquí, ahora, es un paraíso y así lo estoy disfrutando. Sean felices (menos a los que me hayan borrado, a esos que les den).

miércoles, 22 de agosto de 2018

Estrella del Rock


Una vez quise ser una estrella del Rock pero no hubo la debida conjunción de astros, me dediqué entonces al capítulo aficionado, escuchante no pasivo, desde aquellos inicios de tenores, zarzuelas, repetir lo que cantaba mi madre, mis tías, el señor del tercero centro, antes se cantaba mucho que abrías una ventana y ahí estaba una copla, un fandango, déjame que te cante limeña, Elvis, Chuck, después los Beatles y tampoco es cosa de hacer una lista de lo que no, en tiempos de mudanza templanza que decía un santo, paciencia de santo también se decía, la que tengo, aquí, donde el wifi es un bien tan escaso que no puedo contestar como quisiera, o no, que el tiempo es bueno, bueno, que la playa sin olas me llama, qué calor, se pasa agosto, cuando llegue septiembre todo será maravilloso, luego el invierno es muy largo, no sé si tendremos jazz, conciertos, Dan Penn en octubre, añoranza de valses sin Viena, mis amigos desmemoriados, los amigos de mis amigos no siempre son mis amigos, no recuerdo haber estado tanto tiempo tan lejos de donde suelo, resistiré, a la vuelta, aunque Neruda sabe que el que vuelve nunca se fue, me dedicaré a la purga stalinista, a borrar las pintadas en mis paredes, a suprimir nombres huecos, a plantearme lo que merece la pena, el sentido de la vida, que estoy, no sé, paseando la playa, nadando, meciéndome a lo muerto en Langosteira y me muerde el sentido de la vida, como un perro enfadado, en la nuca, joder, tanta tranquilidad no debe ser buena, incapacidad de aceptar que esto es la felicidad, no desear nada más que lo que tengo, disfrutar cada segundo, exprimirlo, comerme los días en un festín de nada y así sea, paz y paisaje, pan, mar, sol, luz, agua, amor en una mirada limpia para ver más allá, dentro, esto es todo lo que hay, todo lo que me voy a llevar para los recuerdos cuando no, cuando ser una estrella del Rock solo sea lo que nunca pudo ser, pero sigo cantando, sigo bailando, ¡Eh¡

martes, 21 de agosto de 2018

Don Draper


Estoy terminando la tercera temporada de Mad Men. Los guionistas vuelven una y otra vez a lo mismo. Lo mismo es una constante, una forma de entender la vida. Don Draper lo tiene todo (aparentemente) pero busca (y encuentra) romance (es decir sexo) en cada mujer bella que se cruza en su camino (y se cruzan muchas). Es solo una serie de TV, ya, ambientada en NY en los 60, sí, pero ¿refleja una realidad? Lo que ocurre en la vida real supera siempre la imaginación de los que escriben, estas cosas ¿pasan tan a menudo? Me refiero a lo mismo. Conozco gente (incluso amigos) que solo piensa en lo mismo, de vez en cuando piensan en otras cosas (fútbol, comer, beber). Volviendo a Draper, el elemento este se juega todo (matrimonio, familia, trabajo, status, salud) por un polvo, en realidad por muchos polvos, ahora se acaba de encamar con la profesora de su hija, el tío no se anda con chiquitas. Sé que soy un ingenuo pero lo mismo es tan fuerte en TV y en lo otro que al personal (a algunos) se les va la pinza en un pis pas. Para redondear mi ingenuidad escribo esto desde la parcialidad de hombre. La cuestión es que me he liado y no sé en realidad qué quería decir/escribir. Lo mismo. 

lunes, 20 de agosto de 2018

Como una novela



A Daniel Pennac, docente, francés, escritor, le publicaron este ensayo, “Como una novela”, en 1992. 
Me lo recomendó hace un tiempo una amiga, también docente pero no francesa, buena lectora y que algo escribe.
Desde sus primeras páginas no, ¿un prejuicio?, quizás. 
Pennac no es Harold Bloom ni falta que le hace pero en su intento de animar a la lectura incurre en un contrasentido, el que no lee no leerá tampoco su libro, los que leemos, tal vez. Entonces, ¿para quién lo ha escrito?, supongo que para él mismo y se ha quedado tan feliz, me alegro mucho.
Posiblemente me equivoque pero es un libro para docentes, franceses a ser posible. Se me ha quedado corto, elemental, parece que se quiere justificar de algo, le gusta leer, eso está bien, a mi también me gusta. Al que no le guste leer, perfecto, seguro que tiene otras aficiones, cada uno a su bola. Pues eso. 

domingo, 19 de agosto de 2018

Mad Men



El ritmo del silencio. Mad Men. Usar y tirar. Todo vale. Hoy es sábado, lo del viernes es antiguo, hasta lo de mañana es antiguo. La oferta es tan inmensa que nos vamos dejando joyas por el camino. Una de las cuestiones es facturar -vendan, vendan, vendan-, es decir que hay que comer, es decir que hay que vender (se). Y compra solo el que puede y después el que quiere. A lo que voy, Mad Men. No la había visto, la serie, hay tantas cosas que no he visto, aún. En este extremo del mapa la oferta es limitada, por eso me la traje de casa, las tres primeras temporadas. Al primer capítulo casi la dejo, no sé, me pareció antigua y fumaban mucho, muy machista. Después entré en el ritmo y sí, buen guión, ambientación, una época, interpretación, unos personajes bien definidos, los principales y los secundarios, la fotografía, la música (ese capítulo que termina con Dylan te rompe en dos), el rigor histórico, años de tantos cambios, una época, una forma de vivir, allí, algunos. Don Traper. Resumen, una muy buena serie que no vi entonces y que ahora me está encantando. Cuando vuelva (¿donde?) me quedan cuatro temporadas, si las encuentro. Me gusta revisar los cajones de lo antiguo, aparecen maravillas. Mad Men. Ya, ni la recuerdas o no la viste, ¿que me estás contando? El silencio.

viernes, 17 de agosto de 2018

Cuando tú te hayas ido me envolverán las sombras

Publicamos para librarnos de un texto, para no estar toda la vida corrigiéndolo y corrigiéndolo. (De una conversación con Borges)


Me ocurrió la primera vez.
Hoy lo he recordado.

Sole dejó a la niña con los abuelos y me invitó a tomar café, como entonces, como aquel día perdido en los recuerdos.
Acepté aún a pesar que si tomo café por la tarde me quita el sueño de la noche.

En el salón de su casa, nerviosos, hablábamos de muchas cosas, de nada.
Me levanté y la besé.
No opuso demasiada resistencia, tampoco demasiado entusiasmo, me dejo hacer.
Cuando acaricié sus caderas me invitó a conocer la habitación de arriba.
Se quitó la ropa sin dejar de mirarme, temblaba.
Quise aparentar seguridad pero también yo temblaba.
Fue entonces cuando la vi.
Una sombra pasó por su frente y creció y creció hasta abrazar todo su cuerpo.
Después nos amamos, los tres.
La sombra sonreía con una mueca cruel.
Mientras me duchaba se lo pregunté.

-¿La has visto?-
-¿Qué?-
-Una sombra.-
-Eh…no, no he visto nada.
-Estaba aquí.-
-Solo te he visto a ti, cariño, ¿volverás?

En nuestros siguientes encuentros no apareció la sombra, pero siempre me sentí observado, no estaba cómodo, no me concentraba.
Fuimos a un hotel pero por mi parte la sensación también era de intranquilidad.
Llegué a pensar que era un reflejo culpable de mi subconsciente.
Ella se dio cuenta, seguro que me tomó por un maniático.
Por consejo de mi psiquiatra dejé de visitarla.

Hoy me entero que la sombra se ha casado con Sole.
No somos nada.


jueves, 16 de agosto de 2018

W. H. Auden



Los intereses de un escritor y los intereses de sus lectores jamás coinciden y, si alguna vez lo hacen, no es más que un golpe de suerte.
En relación con un escritor, la mayoría de los lectores creen en una suerte de Doble Moral: ellos pueden serle infieles tan a menudo como quieran, pero él nunca debe serles infiel a ellos.
W.H. AUDEN

miércoles, 15 de agosto de 2018

Il sorpasso

15 de agosto. Toda la vida es ahora. Sin embargo a veces salta un antes que ni siquiera tiene un momento concreto, que quizás me lo he inventado o idealizado o vaya usted a saber. Preparando la comida, desde la ventana veo la playa, luce el sol, el mar en calma, gaviotas, yates ahí abajo cabeceando en la bajamar, silencio. Me leen un artículo sobre esta película y se me llena la cabeza de entonces y aquello y agostos y el que era y lo que fue y el tiempo pasado, quizás perdido. Me lleno de una melancolía que me muerde y no, solo es un comentario sobre una película antigua. Pero...me he ido a la playa, un miércoles maravilloso.



martes, 14 de agosto de 2018

La sonda Parker



La sonda Parker inicia su viaje hacia el Sol. 
Parker está enfadado, nadie le ha solicitado permiso para utilizar su nombre, la NASA le ha ignorado. Y es que Parker ya ha estado en el Sol y ni siquiera le han pedido información, colaboración, que comparta su experiencia. 
Parker se enfurruña, se encierra en sí mismo, se agobia y no respira, hale. 
.
Por mi parte estaré muy atento a la sonda y a Parker, a la tecnología y a la psicología, a ese largo viaje y a la salud mental de mi amigo.
Os lo iré contando.

domingo, 12 de agosto de 2018

Los Viajes de Gulliver

 


Los Viajes de Gulliver


Los viajes de Gulliver es una novela de Jonathan Swift, publicada en 1726. Aunque se la ha considerado con frecuencia una obra infantil, en realidad es una sátira feroz de la sociedad y la condición humana, camuflada como un libro de viajes por países pintorescos (un género bastante común en la época). El capitán Lemuel Gulliver, se encuentra en situaciones paradójicas: es un gigante entre enanos, un enano entre gigantes y un ser humano avergonzado de su condición en una tierra poblada por caballos sabios que son más humanos que los propios hombres y desconfían, con razón, de éstos.


Parte IV: Viaje al país de los Houyhnhnms


Septiembre 7, 1710 – Julio 2, 1715
A pesar de su intención de quedarse en su hogar, Gulliver vuelve a la mar como el capitán de un mercante de 35 toneladas ya que se aburre como cirujano. En este viaje se ve forzado a encontrar a nueva tripulación quién cree vuelve contra él al resto de la tripulación. Sus piratas se amotinan y después de mantenerlo contra su voluntad, deciden dejarlo en el primer pedazo de tierra que ven y continuar como piratas. Es abandonado en un bote salvavidas y llega primero ante una raza de lo que parecen horribles criaturas deformes a las que concibe una antipatía violenta. Pronto conoce a un caballo y se da cuenta de que estos animales - en su lenguaje Houyhnhnm, que quiere decir de naturaleza perfecta - son los gobernantes y las deformes criaturas llamadas Yahoos,son seres humanos salvajes. Gulliver se convierte en miembro de la compañía de los caballos y llega tanto a emular como a admirar a los Houyhnhnms y su estilo de vida, rechazando a los humanos como seres dotados de una apariencia de razón que sólo utilizan para exacerbar los vicios que la Naturaleza les dio. Sin embargo, una asamblea de los Houyhnhnms resuelve que Gulliver, un yahoo con algo de razón, es un peligro para su civilización y es expulsado. Es rescatado, contra su voluntad, por unos portugueses, y se sorprende al ver que el capitán Pedro Mendez, al cual llama un yahoo, es una persona generosa. Vuelve a su hogar en Inglaterra. Sin embargo, es incapaz de reconciliarse con la vida entre los humanos y se convierte en un ermitaño, evitando en lo posible a su familia y su esposa, para pasar varias horas al día hablando con los caballos en sus establos.

(de Wikipedia)



Dicen los Houyhnhnms “nadie puede desobedecer a la razón sin prescindir de su derecho a considerarse una criatura racional”.

sábado, 11 de agosto de 2018

Walter Benjamín (D)




Ciertas obras y objetos no se pueden exponer mejor que haciendo como que no escribes para nadie, incluso ni siquiera para ti, sino para el objeto enteramente.

Alemanes
Johann Wilhelm Ritter, Fragmente aus dem Nachlass eines jungen Physikers, Heidelberg, 1810, pp. XXXIII-XXXIV. Cit. en W. Benjamin, Obras IV, 1, p. 121.


viernes, 10 de agosto de 2018

Walter Benjamín (C)



Nos hemos vuelto pobres. Hemos ido perdido uno tras otro pedazos de la herencia de la humanidad; a menudo hemos tenido que empeñarlos a cambio de la calderilla de lo ‘actual’ por la centésima parte de su valor. Nos espera a la puerta la crisis económica, y tras ella una sombra, la próxima guerra.

Obras II, 1, p. 221-222

jueves, 9 de agosto de 2018

País en el que no se ponía el sol



Decían no sé qué sobre un país en el que no se ponía el sol o algo así y se pone a llover como un invierno en agosto, joder con al unidad de destino en lo universal, que en televisión salen fragmentos de personal de aquí y sobre todo de allí que dicen cosas sobre el tiempo que no entiendo por cómo lo dicen aunque en teoría hablamos el mismo idioma y esto no deje de ser una paradoja, que se comen vocales o consonantes o sílabas o que te pongan un micrófono delante impresiona y balbuceas o te trabucas o dices frases absurdas que eso es lo que buscan pero el resultado es penoso que, de momento, lo de meteorología no es controlable y siempre que llueve escampa y al calor se opone el frío no hay mal que por bien no venga y hoy por ti mañana por mi hasta que llega el helicóptero y confusión que dicen no sé qué de un tiburón que se ha comido a un niño y otros que si el viento se ha llevado mar adentro a un niño (otro niño, no el del tiburón) que estaba en un flotador de unicornio y a sus gritos de socorro se ha tirado el padre (el del niño) al agua y no sabía nadar y el socorrista estaba en la otra punta de la playa (2 kilómetros 240 metros de largo) y que para cuando ha llegado ya se había comido el tiburón a los dos niños, al padre de uno de ellos (el padre del otro niño estaba en sus asuntos en Coruña) (Carmiña se llama el asunto) y no ha comido más porque han cerrado la playa y ha llegado el helicóptero ese y una lancha rápida (rapidísima) y con el viento norte ha empezado a llover y esto es lo que hay. Ay. 

Walter Benjamín (B).

 

La existencia burguesa constituye estrictamente el régimen de los asuntos privados. Cuanto más importante resulte un tipo de comportamiento, más quedará eximido de control. El credo político, la situación económica, o la religión que se practique… todo esto trata de esconderse, siendo al mismo tiempo la familia el edificio tétrico y podrido en cuyos rincones se establecen los instintos más sórdidos.

Obras IV, 1, p. 84.

miércoles, 8 de agosto de 2018

Walter Benjamín (A)

Jon Langford Broken Bottle


El método dialéctico no podría captar esta pregunta dentro de la ideología del progreso, sino sólo con una concepción de la historia que logre superarla por completo. Habría que hablar por lo tanto en ella de la siempre creciente condensación (e integración) de lo real, una en la cual todo lo pasado (a su tiempo) se encuentra en condiciones de recibir un grado superior de actualidad al que tuvo en el momento en que existía. [...] El penetrar dialéctico en contextos pasados y su capacidad para volverlos presentes es la prueba final de la verdad para toda acción contemporánea. Lo que quiere decir que hace estallar la materia explosiva contenida en lo sido (cuya figura auténtica es la moda). Ir hacia lo sido de este modo ya no equivale, como hasta ahora equivalía, a tratarlo a la manera de lo histórico, sino en modo político y con categorías políticas.

Obra de los pasajes, K 2, 3


martes, 7 de agosto de 2018

Walter Benjamín y yo (5)

A lo que es el pensar le pertenece tanto el movimiento como la detención del pensamiento. Donde el pensar alcanza a detención, en el seno de una constelación del todo saturada detensiones, es donde aparece la imagen dialéctica. Y eso es lacesura en el movimiento del pensar.

Obra de los pasajes, N 10 a, 3

Resulta que estoy agotado, desbordado, tan cansado, que debería escribir sobre esto, relajarme y contarlo. Miren ustedes, que estoy desfondado, que me ahogo, que tengo una crisis de ansiedad de espanto, que me dan miedo las noches y sus fantasmas de insomnio, que estoy preocupado, que debería ir al médico o qué sé yo dónde, que me duele el pecho, que no puedo respirar, que no duermo. Pero ¿qué le voy a contar?, seguro que usted está peor. O así. O tiene un cuñado que está peor que yo, eso, que qué le voy a contar.
Encima estoy tan triste que no puedo ni tirar del mal humor.
No me hagan caso.


Las citas son como salteadores de caminos que irrumpen armados y despojan de su convicción al ocioso paseante

lunes, 6 de agosto de 2018

Walter Benjamín y yo (4)



El método dialéctico no podría captar esta pregunta dentro de la ideología del progreso, sino sólo con una concepción de lahistoria que logre superarla por completo. Habría que hablar por lo tanto en ella de la siempre creciente condensación (e integración) de lo real, una en la cual todo lo pasado (a su tiempo) se encuentra en condiciones de recibir un grado superior de actualidad al que tuvo en el momento en que existía. [...] El penetrar dialéctico en contextos pasados y su capacidad para volverlos presentes es la prueba final de laverdad para toda acción contemporánea. Lo que quiere decir que hace estallar la materia explosiva contenida en lo sido(cuya figura auténtica es la moda). Ir hacia lo sido de este modo ya no equivale, como hasta ahora equivalía, a tratarlo a la manera de lo histórico, sino en modo político y con categorías políticas.

Obra de los pasajes, K 2, 3

Ponga el dedo aquí, gracias, sujete el hilo, recorra la distancia desde lo dicho a lo entendido, a la buena voluntad, a la buena ventura, a la buena de dios, a la buena mejor que a la mala. El que sabe, sabe que digo lo que no debo decir y que no tengo derecho, pero. El que sabe, no sabe que lo sé. Tampoco sabe que no sé nada y que todo lo que digo me lo dicta un loro verde y no me gusta señalar.

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Bilbao, Euskadi
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