Zack Zdrale


martes, 31 de octubre de 2023

Un caserío cerca de Llodio

The shepherd, Karlıova, Turkey, 2023 - by İbrahim Şimşek, Turkish

Mira, que quería decirte que no, que no estoy de vuelta, voy, sonrío mientras recuerdo la leche derramada sobre el fuego, los que no sabían leer, el canto del ruiseñor en Ibarrekolanda, la espalda inclinada sobre el surco, los cencerros de las vacas que llevábamos a la fuente en aquel monte encima de Llodio, mi madre esperándome en el balcón, los bailes en Artxanda, abrazado a chicas ye-ye bajo la lluvia, el primer beso a Carmen, aquel adagio de Albinoni, el dolor por la muerte de los míos, el dolor posándose en la nuca, en los párpados, en la impotencia de no saber rezar, de no saber a quién, a qué idea, creencia, atavismo, no saber mentirme y la vida era morirse, eso era (es) todo.

Oye, que sí, que un día desperté y las cicatrices del alma habían desaparecido. En mi ignorancia no puedo precisar si eran del alma o del corazón. Sé que la(s) amaba, tanto que no podía respirar, que me faltaba la sangre, que me mordía la lengua para no gritar. Pero ese día, ayer, hace un siglo, desperté y los días eran un cuadro de un hombre que volaba sin alas, que estaba suspendido sobre un horizonte con varios soles. Creo que era en Cádiz, o Finisterre, por esa zona, coño, que bonito es volar.

Desde entonces sigo no solo despierto sino insomne, paso las noches y los días con los ojos abiertos, aprendiendo, sintiendo, viendo.

Me estoy aburriendo de lo que veo.

lunes, 30 de octubre de 2023

Parker en la mazmorra



Desde el día seis Parker está encerrado en su propia mazmorra. Algo ha ocurrido de lo que no puede hablar, un suceso que le atormenta y hiere. Está encogido, anonadado, incapaz de comprender el alma humana y sus alteraciones. Sabe que la palabra, el diálogo, la medicina, el amor, pueden paliar los sufrimientos pero en esta ocasión no ha sido así. Un acto dramático gira en su cabeza, le obsesiona, le hace plantearse la vida, mirar de frente a la muerte. Camina por las calles, ausente, intuye que solo el tiempo podrá curar su dolor. No suena su teléfono.

domingo, 29 de octubre de 2023

Podcast

 (Click)

Parker no cambia de hora.



Son las seis de la mañana, Parker continúa despierto quizás por el cambio de hora, se ha comido el despertador, sabe que mañana estará agotado por falta de sueño, se para, mueve la cabeza, se compadece de si mismo con la ansiedad del amanecer, juega con seriedad, sonriendo pero respetando las normas, no pisar la raya, pisarla, borrar la raya, dibujarla, doblarla, llenarla de peonías, apretarla entre los dedos y ya, manda a la mierda las rayas, todas.

Canta mientras decide si clavará sus elucubraciones en la puerta de madera de la ermita, pero sabe que sí porque quiere que sus compañeros del astillero sepan hasta dónde puede llegar la marea del corazón,  eso que llaman amor que ni siquiera entiende si es esto o es luz en el agua sucia del pantano, si solo es una locura que dura demasiado tiempo -toda su vida, toda su indiferencia- y todavía le quedan dos años de contrato para salir de aquí, prisión de la voluntad, de cielos rojos en continuo poniente y esto no dice nada y dice y sus poemas, el  cuento de su vida pasa con pena, en silencio, avergonzados, mirando al suelo.

Esta fragancia dice que si habla sobre su próstata o sobre las alteraciones en la cuenta corriente emocional alguien al otro lado del Río Grande abrirá su ventana y entonará una melodía muda con subtítulos y comentarios como banderolas al viento. Coincidencia o circunstancia o quizás sea una cuestión de murallas alrededor del yo, de nubes atravesadas y atropelladas por los estorninos de esta primavera a finales de octubre,  de planicies de La Rioja meciéndose en plácidos atardeceres de revistas de fotografía.

La cuestión es que Parker se ha dormido por fin porque lo que a él le interesa a otros  no les interesa y viceversa y la vida del hombre la mecen con cuentos y León Felipe se sabía todos los cuentos y está hasta el gorro (frigio y frígido) de que todos traten de engañarle con cuentos. Sin embargo anteayer, ayer, hoy, sigue contando los suyos, sus miserias emocionales   por si a  alguien le puede interesar. Lo que tiene ser un iluso indocumentado  y febril. Señor, qué cruz.

sábado, 28 de octubre de 2023

A Parker le suena el teléfono

 

Shaun Downey

Parker da vueltas sobre el agua y el barro, camina entre las olas de su tormenta, pliega y despliega su alma, los lugares que conocía, el viento, algunos nombres escondidos debajo de una piedra negra, el encanto de una voz familiar, sus propios pasos penitentes, el infinito se reduce a estas inútiles horas, nada, la vida es un tormento ciego, el desamor. Suena el teléfono.

viernes, 27 de octubre de 2023

Parker y la soledad

 

Parker está solo, desventurado al borde de la quiebra, del no va más, del sufrimiento de las rosas, de las espinas en el exilio, de no ver a quién ama, está aquí y allí, en ningún lado, sin horizonte, sin brújula, estepa infinita, una voz, su voz, llenaría de hierba y flores este desierto de hielo, mirando como un perro a una luna que asoma en otro universo, astronauta girando en el misterio, las manos acariciando las sílabas, una a una, llamándolas, convocándolas, exorcismo de extraer luz de la sombra anidada en lo profundo, sin alas, deshojado, un penitente sin gusto por la vida, una estatua de sal, petrificado en el encanto sin música, ni playas, ni damas con sombreros imposibles. Suena el teléfono.

jueves, 26 de octubre de 2023

Parker y la libertad

Children playing in Balham, London, ca. 1961 - by Mary Evans (1936 - 2010), English

En la tarde descabalgada, las pupilas de Parker se dilatan buscando resquicios de luz, los oídos se afinan presintiendo la llegada de pájaros nocturnos, los pensamientos se adelgazan, el aburrimiento está sentado en una butaca verde, el día inanimado tiene una quietud de voces mudas, las horas se tapan la boca con las manos, hay plumas de pavo real esparcidas por el pasillo, la libertad es no hacer nada y saberlo. Suena el teléfono.

miércoles, 25 de octubre de 2023

Parker y la pluma Mont Blanc



Un caballo ciego pasta en el prado, las campanas están mudas, hay un resplandor de ciudades cercanas, hay perfiles que juegan en el aire y desaparecen, hay miedo en el arrabal.

Es así, Parker recibe una pluma Mont Blanc como reconocimiento a su fidelidad y de inmediato se abre la puerta del infierno, comienzan a salir diablos de colores y la vida se llena de plantas carnívoras, dolor, ceremonias con sacerdotes pasados de moda, liturgias tan repetidas que se desconecta, quita el sonido y los labios del cura se mueven en un aire quieto y denso, aburrimiento del castigo eterno, suplicios al borde de…¡alto, que paren las máquinas! lo que ha ocurrido es un atentado a la lógica, a lo que es, tan difícil de comprender, de aceptar, tan fuera de la razón, en la pared, junto a los otros ¿fue ese? no, era más alto, hijos y nietos, sin paráfrasis no hay manera de entender esta confusión, la locura. 

Una música de humo, pasos, golondrinas, el pasado como un árbol seco, llegan con antorchas los recuerdos. Por el cielo corre la cortina de la noche, Parker se apresura, cruza el puente, sin detenerse toma su vida al pasar y sigue.

-Mañana lo pensaré, mañana- decide.

martes, 24 de octubre de 2023

Parker y las lágrimas

Herbert E. Randall. Girl in alley. 1970s


La puerta tiene cerraduras made in China, Parker conoce cada lágrima derramada sobre el aceite de la noche, los círculos concéntricos desde las venas inflamadas, minutos de brea cuando dan las doce, las luces apagándose en los rascacielos de la ciudad que ama, jamás ha traspasado sus límites, el arrabal que deja paso a la nada, acaricia banderas a la deriva, se columpia en un vaivén de pensamientos incautos, las farolas iluminan el lamento de los jóvenes con un sueño incrustado en la sien, el paso cauto de las niñas que quieren ser bailarinas cuando descienden por escaleras de aire, en la pared de la cocina se superponen los números de teléfono escritos con lápiz rojo, nombres borrosos al lado, saber lo hecho, estar reclinado en un lecho frío, como un náufrago, como un pez con los dos ojos en el mismo lado, no dormir. Suena el teléfono.

lunes, 23 de octubre de 2023

Lo real

 

(Playa de Bolonia. Cádiz)

Marzo, 2023. Ese hombre está mirando el mar. Al fondo, África. Todo va como debe ir. El cuerpo humano es complejo. Dolor. Hospital del Mar, Cádiz. Semana Santa sin cofrades, saetas, procesiones, Bilbao a 1.060 Kms. Seis meses de pruebas. Un hospital es un tratado de filosofía avanzada. Primeros de octubre, una compleja operación quirúrgica de 5 horas. Todo ha salido bien, no es maligno. Queda una lenta y dura recuperación. Ella es fuerte y podrá con todo, tiene mucho Amor alrededor. Ahora, tres amigos también están luchando, es un tiempo de  dolor, también de esperanza. Se me ha olvidado rezar. Comparto textos que no sé cómo ni cuándo escribí, fotografías, poemas, canciones, el insomnio da para mucho.  Mientras la vida sigue, por dónde quiere, imprevisible. Disfrutemos el momento, ahora. Amén. 

domingo, 22 de octubre de 2023

Parker piensa y se hace un lío

 

Vincent Mahé

Llueve y llueve, aquí hay hojas secas pero no olvido.
A lo lejos alguien grita que llega el invierno.
Con cuidado, Parker deja su vida sobre una piedra y cruza el puente para verlo llegar desde el otro lado del río.
Por el cauce bajan presagios y luces.
Se sienta y acaricia el musgo de la memoria. Apenas distingue el tiempo de antes, los pensamientos de ayer, los momentos que pasaron.
Llega un pastor arreando a las sedientas vacas del atardecer.
Quedó el amor desparramado entre guijarros, lo recorren insectos que suben por los muslos de la añoranza.
En el bosque cantan alondras que no puede ver.
Desde este lado apenas puede distinguir la otra orilla, allí donde está su vida, tiritando, sola. ¿Eso ha vivido?, ¿ese es?

-Piensa, Parker, piensa, reflexiona, ese eres tú.-dice una voz.

Cae la noche, sigue lloviendo.


sábado, 21 de octubre de 2023

Los sueños crípticos de Parker

The Boston Symphony Orchestra. Boston, Massachusetts. 1958 Photo: Constantine Manos



Parker vive bajo un agua circular de sueños crípticos, su viaje durará mientras dure el secreto, la secuencia diaria de sus secretos. Si algún día se pierde en un cruce de caminos superpuestos seguirá otros derroteros, allí donde cantan gallos negros y enormes máquinas ruedan con estrépito sobre el barro sentimental. Salta sobre los charcos de mercurio sorteando con agilidad los profundos pozos de la dependencia, de la costumbre, de lo que es. Como a un incomprendido personaje japonés, los días huecos, mudos, dejan golpes morados en su alma. Bajo una veleta portátil, sigue el rastro de las arañas ensimismadas, las busca entre los pliegues de su camisa, las encuentra tirando de sus hilos de emoción, las toma entre los dedos, las ahoga con hebras de un pañuelo de seda. Solucionado.

viernes, 20 de octubre de 2023

Parker no está para bromas

 


Parker no está ahora para poesía, está ahí sentado en un tiovivo, por estar, con lo que llueve dónde va a estar mejor, el paisaje cambia, pero no. Simula, aprende a mentir, se distrae de lo que es. Sobre todo ahora que lo que es le sobrepasa, le vence. Aunque debe sonreír, ser el que se supone debe ser, está aburrido de ser quién debe ser. Es sospechoso de tristeza. Lo está. Triste, con la pena trepando con rabia, mordiéndole el paladar, enfrentándole con lo que no quiere aceptar, lo irreversible, el final, somos tan, tan insignificantes. Algunos.

jueves, 19 de octubre de 2023

Parker nerudiano

Ernst Haas. Commuters entering Piccadilly Circus tube station, London, 1953


Parker juega a la incertidumbre, esparce sospechas sobre el blanco mantel como manchas de un vino pleno de taninos, apuesta impar y rojo, sabe del sentido de culpa de los que no entienden sin saber que no hay nada que entender, administra el misterio, dosifica la verdad, juega en el frontón contra los mancos, sabe que los jueves los lectores escriben sus cartas de amor, que buscan el placer lejos de estas páginas descoloridas, él mismo lo busca al otro lado de la luna, donde no alcanza el ojo curioso de los telescopios, a la rueda, rueda, el que no venga no juega, por eso se sorprende al leer cosas como las que siguen, desde el fondo de ti y arrodillado un niño triste como yo nos mira, ay, Neruda, Neruda.

miércoles, 18 de octubre de 2023

Parker lucha contra la poesía. Y pierde. Siempre

[Untitled] (Manhattan, West Village), Lucille Fornasieri-Gold, 1975


Pues mire usted, resulta que Parker no tiene cuerpo para almíbar, para comedias ni zarzuelas, su capacidad para imaginar el espectador virtual se ha convertido en un virtuoso, voluntarioso trabajo, sin más, sin obsesión por la comunicación. Hay pájaros negros en el lindero del bosque, también coronas de flores. La poesía no es un arte, es un artefacto de luz y sombras, es el toque desde otro lado, el dedo caprichoso de un dios/Dios que toca la piel del artesano plantado ante el desafío. Viene, acertada, o inoportuna, cuando nadie la ha llamado, no se la esperaba, un brebaje de hierbas amargas, un oscuro bebedizo que descorre cortinas y hiere, un extravío entre rascarse la espalda y mirar por la ventana, zass, buenas tardes. La poesía.

martes, 17 de octubre de 2023

La fábrica de Parker

 

(La desaparecida Acería Echevarría en Bilbao)

Se lo dicen todos, no se debe volver a los lugares donde se fue infeliz, capítulo cerrado, recuerdos a varios metros bajo tierra, compañeros desaparecidos. Pero Parker vuelve. Nada es como era. La fábrica es inmensa. Las grúas están en pie. El edificio sigue siendo gris, inhóspito. Entra, no reconoce el vestíbulo, las escaleras, el laboratorio ya no está, todo ha cambiado, incluso su ojo izquierdo ha cambiado. Devuelve la identificación y se duerme sentado en el coche bajo una tejavana temblorosa.

Parker va y viene, adelante, atrás, así no hay manera. 


lunes, 16 de octubre de 2023

Parker se apoya en Siegfried

Siegfried Zademack

Parker sueña con risas de niños, él es uno de ellos, salta sobre sus huellas de medusas y erizos, pasa a lado de guardabosques con cabeza de alce, carabineros en los fielatos distrayendo a las lecheras que comen manzanas de Larrondo, la mujer de Gautxori les mira desde la ventana, cerca está la presa donde se bañaba en un verano eterno, el perro que una vez le quiso morder, el trúqueme al que jugaba con las niñas, la mesa de mármol que rompió, el árbol desde el que saltaba sobre la empalizada que separaba otra realidad. 

Todo está cerca y sin embargo todo está tan, tan lejos, todo menos el incendio de nostalgia que ha prendido en una esquina de esta página y amenaza con el desastre total.

Parker despierta.

Hasta aquí se ha quemado hoy.

domingo, 15 de octubre de 2023

Parker y el horror

 

Link landscape  - Nicolás Raurich Petre , 1900-01.

Catalan, 1871-1945


Parker intuye que el uso desmedido desgasta las palabras, resta su sentido, las deja temblando en el frío de no tener repuesto, medios, diccionario, gesto, ojos, sensibilidad, espectadores. Puede decirlo ahora que no hay nada que decir. Solo llorar. Podría, claro que sí, por supuesto, mirar para otro lado, ponerse un gorro con cascabeles y fingir. No quiere. La realidad ha explotado y minimiza cualquier intento de imaginación. Y es dura, terrible, una trágica realidad, un horror. La muerte enemiga ha pasado a su lado y le ha dejado atónito, desarmado, mudo, roto, indefenso. Hará lo que deba hacer y cuando los días pasen volverá la voz. Pero nada será igual. Ni siquiera se lamenta, no tiene fuerzas para lamentarse. Ser de los últimos es un pesado privilegio.

Mire usted, dele la mano, se lo agradecerá. 

sábado, 14 de octubre de 2023

El gato/tigre se come a Parker



Victor Tkachenko (Ukrainian, b.1960)

eSe tiene seiscientos cuatro libros ordenados alfabéticamente por temas y colores. Solo lee los domingos y días festivos de diez a once. Jamás podrá leerlos todos. Tampoco le hace falta, sabe. Parker no sabe, mira alrededor, su casa es pura biblioteca, las paredes están ocultas detrás de libros, los lee a todas horas, incluso de noche, no duerme, lee. Como una jaculatoria musita: Coetzee, Cortázar, Salinger, Cervantes, Murakami, Perec, Gaddis, DeLillo, Bukowsky, Auster, Zweig, Bolaño, Vargas Llosa, Pavese, García Márquez, Rimbaud, Gamoneda… Un ruido en el comedor le sobresalta, un gato gris mira desafiante desde la alfombra, quiere espantarlo, le tira el Viaje al fin de la noche a la cabeza, el felino esquiva y Celine sale por la ventana. Parker ignora que el gato es un presagio, no un espectador inocente, trae un equipaje de malaventuranzas, su propia historia, mira con odio, entreteje su destino con el suyo de lector, de narrador, de actor sin teatro ni bambalinas, le reta con maullidos entre los tiestos de geranios y aunque Las benévolas está a punto de alcanzarlo, Littell termina deshojado sobre la hierba. En esa lucha entre hombre nervioso y animal tozudo, los proyectiles de las Confesiones de San Agustín, El mundo según Garp de John Irving son solo dos más de los libros que se amontonan en el jardín. La biblioteca va saliendo por el balcón, Rayuela, Cien años de soledad, Guerra y Paz, las paredes se desnudan. Mientras Parker pierde volúmenes, la imaginación y la fuerza, el gato va creciendo y creciendo hasta convertirse en tigre. Cuando el último libro abandona las baldas el tigre se come a Parker. En el jardín, la lluvia disuelve las tapas, las páginas de los libros, las palabras se silabizan, se disgregan en letras, germinan en la tierra, crecen, viene una buena cosecha editorial para la próxima primavera. eSe leerá también los miércoles.

viernes, 13 de octubre de 2023

El regreso de Parker



Después de una noche con agujeros, esa mañana le cuesta más meterse en la piel de Parker. Sobre todo en la zona de los talones y los codos, no se ajusta bien, quedan unos pliegues incómodos. Pero no importa, no importa, no le importa, no es algo a lo que haya optado, es así, incluye lo de la cara, el rostro, la faz, esa mirada que se burla de él. ¿Quién es de los dos?

Anoche soñó que amaba a Marie. Yacían sobre una cama en la habitación de un rascacielos con paredes de cristal, sin cortinas, el sol les inundaba. Gozoso se asoma a la ventana, desde un edificio cercano dos mujeres filman sus movimientos ondulares. A pesar de sus imprecaciones, de los gritos, riendo, siguen enfocándoles con cámaras de lentes gigantes. Baja a la calle y desaparecen el rascacielos, las mujeres y Marie. Aún no ha amanecido, sigue soñando. 

Desde que eSe ya no vive aquí la interpretación de los sueños se ha convertido en un azar, un lenguaje encriptado con sus propias fronteras, aduanas y aduaneros, algo difícil de entender, una bandera, un ejército al que alistarse, la guerra. ¿Qué significa el rugido del viento en la chimenea? ¿Quién era la mujer que suspiraba a su lado? ¿Quién es él? Se imagina distinto, especial, es oscuro, feliz, una perla en el fondo de un océano en el que todo está pintado, un decorado, efectos especiales pero ¿dónde está la realidad?, ¿en qué momento de la vida empieza la resignación?

Los sueños son lo que no es.
Marie es a partir de los párpados.
Él mismo es cuando deja de ser.

Así no hay quién pueda y Parker se pierde de nuevo en la noche agujereada. Setecientos ojos, incluidos los de los tuertos, le contemplan.

jueves, 12 de octubre de 2023

Los reconocimientos

 "—Parece que todos estamos escribiendo —dijo Otto alegremente—. Yo acabo de terminar una obra…”

William Gaddis. “Los reconocimientos.”




Después de amarnos nos abrimos en canal.

- ¿A qué te refieres?

Ah, disculpa, a veces tengo problemas de traducción, me refiero a que nos contamos con sinceridad nuestros más íntimos secretos.

- Ya. ¿Le contaste lo de Carmen?

No.

- Si, tienes problemas de traducción.

miércoles, 11 de octubre de 2023

Gaddis



Parker está sumergido en la profundidad del libro, concentrado, acuclillado, respira por el extremo de una larga caña de bambú, de su nariz salen gruesas burbujas que buscan la superficie. Como al descuido extiende la mano y recoge perlas que va dejando en un pequeño recipiente. No es una actividad casual, opcional,  ha quedado atrapado por una corriente de temperatura diferente que le deja paralizado, con calambres, ahí, en el fondo, mudo por la sorpresa. Pasó el tiempo incoherente de albañiles, enredaderas y petirrojos, ahora es el momento de la inmersión en busca de la melancolía, de lo que no se entiende. En ello está, procuren no agitar mucho el agua.




“—Pero no quiere, porque no se levantan todos y le aplauden y le pagan altos precios.

—No es eso, no se trata de eso. Ellos no importan…
—¿Qué no importan? No me diga que no importan, hijito. Eso es lo que quiere todo el mundo —dijo Recktall Brown, encendiendo el puro—. Que todos se levanten y aplaudan. No hay nada raro en ello, qué demonios”

William Gaddis. “Los reconocimientos.” 





martes, 10 de octubre de 2023

No todavía.

 

Aunque apenas veo lo de afuera, rozo con  los dedos el cristal empañado para que desde la calle ella sepa que sigo aquí,. 

Acumulo recuerdos de momentos sencillos para dar sentido a la materia, al cuerpo, al amor que dejé antes de este viaje al oeste. 

Sé que el monstruo me acecha, está esperando que se vaya el sol para salir, no le temo, ya no.  

Sé que voy a morir, pero no todavía.


lunes, 9 de octubre de 2023

En Palermo

 


Muy serio, el oftalmólogo de Palermo dice: “Aplíquese Colicursí Tropicamida desde las diez de la mañana, cada media hora. Cuando tenga las pupilas dilatadas comprobaré en el fondo de sus ojos si las lentes bifocales enfocan correctamente en dos o más direcciones o si su mirada se pierde en fuegos artificiales”. 

Con esa disminución de mi capacidad visual pienso en cómo me arreglaré hoy, quién me guiará. Con las manos en los bolsillos del batín me dedico a tambasiáre, que dicen aquí en Sicilia, pasear por hacer nada, Marie en la proa de mis recuerdos. 

Todo está borroso y esta vez son mis ojos.

El perro negro ladra a mis pies pero hoy no podremos salir a pasear.


domingo, 8 de octubre de 2023

No sé que dije de liebres.




Se encienden los faroles y pasan los días como liebres perdidas en un espacio atroz, sin madrigueras, amapolas carmesíes, blancos gladiolos, rayos de luz amarilla, el regreso a la vida eléctrica en la que todo es como debe ser, pero cuando es como ni tú y yo hubiéramos imaginado ni en nuestros más extraños sueños, es más, es tan, es ay, es deseo de hablarte con la cabeza apoyada en tu hombro, con tu pelo entre mis dedos, con tu miedo reclinado en el mío, con el estupor por entender que nuestros cuerpos entrelazados es un instante de eternidad, es penetrar en el misterio, allí donde el entendimiento se agarrota aunque tú, tan tuya, tan estricta, con tu territorio absolutamente delimitado, ni una bandera sin ondear, prohibido el paso, no, estas son las normas que acato, tan loco, tan ausente, tan desenvuelto, tan de acá para allá, buscando lo que no existe, buscándome, intranquilo, fogoso, apasionado, saltando los helechos que cobijaron mi infancia entre Artxanda y quién sabe dónde a la hora en que cantan los gallos y las estrellas suspiran antes de morir, con dioses que juegan con el insomnio y el dolor en los huesos del alma, sed de príncipes apoyados en la mancebía, flamencos con espuma en la garganta, racimos negros de uvas riojanas, viento agrio, campesinos con manos de arena, tu latido que me recorre, ese gesto delicado con que te bajas la falda, la pliegas sobre la silla, dudas si seguir, ¿he engordado? y te beso los hombros, suelto botones, gemimos, nos derrumbamos en caricias lentas, nos helamos en la casa fría, nos miramos sobre las sábanas sencillas, nos rendimos, nos tocamos los nervios, nos enajenamos, déjame que te busque sin atajos, digo, que te bese sin murallas, sigo, que te coma los labios y la frente, donde te gritan las monjas de la angustia, los tabús, eso no se hace y a estas alturas nos recorren mil hormigas, estás despeinada y aprietas los labios, nos llenamos de urgencias, un resplandor de cielos nos inunda, no sabemos quién eres tú, dónde acabas, quién soy yo, si he empezado, nos transmutamos, nos volvemos ese carnal extravío de perdernos, te resumo, te canto, te poetizo, trenzo mordiscos de ardilla en tu brazo, te someto a ese ritmo que escuchan los vecinos, los curiosos habitantes de la nada al otro lado de la pared, los que sonríen cuando nos ven subir por la escalera, pasar por el portal, que nos envidian, un ejército de dedos afilados, una guerra por tenernos, por poseer el alma ese instante, los suspiros, así, ¿te gusta así?, ¿seguimos?, ¿es de noche?, ¿me amarás siempre?, hiedra y pared, tu aroma, la líquida expresión que ríe y se desliza por tus muslos, por los míos, sudamos como esforzados luchadores, carcajadas, nos escrutamos, nos retamos, abres las piernas, te nado, intentamos otro abrazo y alguien llama, calla, creerán que has salido, no contestes, volverán a llamar, espera un poco, contestas y mi mano tienta tus nalgas rotundas, redondas, delicia de los poros, hablas aparentando que planchabas, Ángel no vuelve hasta mañana, sí, tú te encargas, con la otra mano sopeso la dulce redondez del seno izquierdo, haces que te enfadas, luego te llamo, dices, cuelgas el teléfono, me riñes, nos reímos, inoportuna intrusión en los negocios del cuerpo encaramado en nosotros, vigilando el mutuo goce, generosos, te beso aquí, ¿te beso ahí?, nos sumergimos, nos cambiamos los números, nos movemos, ¿Ángel viene mañana?, calla, sigue, un relámpago de celos, eres tonto, tú sabes, ¿así te gusta?, como quieras, solícitos, complaciéndonos, agitados, íntimos, veraces, bajo las alas turbias de un diablo, espera, juntos, espera, tan intenso, tan insólito, ven, ahora, y me dejo llevar, junto labios y dientes para no gritar, hace un mes no nos conocíamos, ahora tampoco, ella es nadie y yo ninguno, ni siquiera sé quién es Ángel, sé que ella me acaricia con los ojos cerrados y que hoy es lunes, el resto es vacío, soledad, ¿vendrás el jueves?, y prometo, juro, me visto, te llamo al llegar, no tardes, me acompaña a la puerta y, elegante, me deja los cien euros en el bolsillo superior de la chaqueta, hasta otro día.



sábado, 7 de octubre de 2023

José Ángel Valente

          " Hay una leve luz caída

                 entre las hojas de la tarde.
                 Dame
                 tu mano y cruza
                 de puntillas conmigo
                 para nunca pisarla,
                 para no arder tan tenue
                 en sus dormidas brasas
                 y consumirte lenta
                 en el perfil del aire "


                 José Ángel Valente (1929-2000)


viernes, 6 de octubre de 2023

Silvina Ocampo

 


Envejecer

Envejecer también es cruzar un mar de humillaciones cada día;
es mirar a la víctima de lejos, con una perspectiva
que en lugar de disminuir los detalles los agranda.
Envejecer es no poder olvidar lo que se olvida.
Envejecer transforma a una víctima en victimario.

Siempre pensé que las edades son todas crueles,
y que se compensan o tendrían que compensarse
las unas con las otras. ¿De qué me sirvió pensar de este modo?
Espero una revelación. ¿Por qué será que un árbol
embellece envejeciendo? Y un hombre espera redimirse
sólo con los despojos de la juventud.

Nunca pensé que envejecer fuera el más arduo de los ejercicios,
una suerte de acrobacia que es un peligro para el corazón.
Todo disfraz repugna al que lo lleva. La vejez
es un disfraz con aditamentos inútiles.
Si los viejos parecen disfrazados, los niños también.
Esas edades carecen de naturalidad. Nadie acepta
ser viejo porque nadie sabe serlo,
como un árbol o como una piedra preciosa.

Soñaba con ser vieja para tener tiempo para muchas cosas.
No quería ser joven, porque perdía el tiempo en amar solamente.
Ahora pierdo más tiempo que nunca en amar,
porque todo lo que hago lo hago doblemente.
El tiempo transcurrido nos arrincona; nos parece
que lo que quedó atrás tiene más realidad
para reducir el presente a un interesante precipicio
.


jueves, 5 de octubre de 2023

Allen Ginsberg

 




Muerte a la oreja de Van Gogh


El poeta es sacerdote 
El dinero ha atravesado el alma de América 
El Congreso ha roto a través del precipicio de la Eternidad 
El presidente ha construido una máquina de guerra que 
             vomitará y sacará a Rusia desde Kansas 
El siglo Americano traicionado por un Senado enloquecido 
             que ya no duerme con su mujer 
Franco ha asesinado a Lorca, el hijo marica de Whitman 
Así como Maiacovski se suicidó para evitar a Rusia 
Hart Crane, el distinguido platonista, se suicidó para cavar 
              en la América perdida 
Así como millones de toneladas de trigo humano fueron 
               quemadas en cavernas secretas de la Casa Blanca 
Mientras la India se moría de hambre y gritaba y comía 
               perros locos llenos de lluvia 
Y montañas de huevos eran reducidos a polvo blanco en 
               los pasillos del Congreso 
Ningún hombre con temor a Dios caminará allí de nuevo 
               debido al hedor de los huevos podridos de América 
Y los indios de Chiapas continúan mascando tortillas sin vitaminas 
Y los aborígenes australianos tal vez murmuran en el desierto sin huevos 
Y yo raramente como un huevo en el desayuno a pesar que mi trabajo 
Requiere infinitos huevos para renacer en la Eternidad 
Y los huevos deben ser comidos o entregados a sus madres 
Y el dolor de incontables pollos de América se expresa en 
                 los gritos de sus comediantes en la radio 
Detroit ha construido un millón de autos de árboles de caucho y de fantasmas 
Pero yo camino, camino y el Oriente camina conmigo y toda el África camina 
Tarde o temprano Norte América caminará 
Porque así como nosotros hemos alejado al Ángel Chino 
Él va a echamos de la Puerta Dorada del Futuro, 
No hemos cultivado la piedad en Tanganika 
Einstein vivo fue insultado por su política de paraíso 
Bertrand Russell echado de Nueva York por dejarse fornicar 
Y el inmortal Chaplin fue alejado de nuestras costas con una rosa en los dientes 
Una conspiración de la Iglesia Católica en los lavatorios del Congreso 
                ha negado anticonceptivos a las masas sinfín de la India. 
Nadie publica una palabra que no sea un robot cobarde 
                saltando de una mentalidad depravada 
El día de la publicación de la literatura verdadera del cuerpo de América 
                será el día de la Revolución 
La revolución del cordero sexy 
La única revolución sin sangre que regala maíz 
El pobre Gênet iluminará a los cosecheros de Ohio 
La marihuana es un narcótico benevolente pero J. Edgar Hoover prefiere su whisky mortal 
Y la heroina de Lao- Tse y del Sexto Patriarca es penada con la silla eléctrica 
Pero los pobres drogados no tienen dónde apoyar la cabeza 
Cerdos en nuestro gobierno han inventado una cura de pavo frío 
                para los adictos tan obsoleta como el Sistema de Pronta Defensa de Radar 

Yo soy el Sistema de Pronto Anuncio de Radar 
No estoy interesado en prevenir que Asia sea Asia 
Y los gobiernos de Rusia y de Asia subirán y caerán pero Asia y Rusia no caerán 
El gobierno de América también caerá pero ¿ cómo puede América caer? 
Dudo que nadie caerá más salvo los gobiernos
Afortunadamente todos los gobiernos caerán 
Los únicos que no caerán serán los buenos 
Y los buenos no existen todavía 
Pero tienen que empezar a existir existen en mis poemas 
Existen en la muerte de los gobiernos de Rusia y de América 
Existen en la muerte de Hart Crane y de Maiacovski 
Ahora es el tiempo de la Profecía sin muerte y como consecuencia 
El universo finalmente desaparecerá 
Hollywood se pudrirá en los molinos de la Eternidad 
Hollywood cuyas películas se'pegan a la garganta de Dios 
Sí, Hollywood tendrá su merecido 
Tiempo 
Alcantarilla o gas de nervios en la radio 
La Historia hará este poema profético y su fea estupidez una Horrible Música Espiritual 
Yo tengo el quejido de la paloma y la pluma del éxtasis 
El hombre no puede aguantar más el hambre del caníbal abstracto 
La guerra es abstracta 
El mundo será destruido
Pero yo moriré por poesía, que salvará al mundo 
El monumento a Sacco y Vanzetti aún sin financiar para que Boston se ennoblezca 
Nativos de Kenya atormentados por estúpidos estafadores de Inglaterra 
Sud África en el puño del blanco imbécil 
Vachel Lindsay ministro de Interior 
Poe ministro de Imaginación 
La secta de Pound, Economía 
Y Kra perteneciendo a Kra y Putki a Putki 
Fertilización cruzada de Blok y Artaud 
Y no más propaganda para los monstruos 
Y los poetas deberán quedarse fuera de la política o volverse monstruos 
Yo me he vuelto un monstruo con la política 
El poeta ruso sin duda un monstruo en su cuaderno secreto 
El Tibet debe quedarse solo 
Los poetas rusos pelearán con Rusia. 
Whitman nos previno contra la Fábula Endemoniada de las Naciones 
¿Dónde estaba  Teodoro Roosevelt cuando Walt mandó su ultimátum desde su castillo en Candem? 
¿Qué estaba esquematizando Wall Street cuando Lindsay anunció el desastre del dinero? 
¿Dónde estaba la, Cámara de, Diputados cuando Hart Crane leyó en voz alta sus libros proféticos? 
¿Dónde estaban escuchando a mis chillidos en el cuarto de atrás de la compañía Bickford's 
                       en las salas de personal? 
¿Cerraron sus oídos a los gritos de mi alma cuando yo batallaba con las estadísticas 
                       de investigación mercantil en el Foro Romano? 
No, ellos luchaban en fieras oficinas, en carpetas de fracaso del corazón, gritando y negociando con el Destino 
Peleando con el Esqueleto con sables, mosquetas, indigestión, bombas de robo, puteríos, cohetes, pederastia, 
                       de vuelta contra la pared para construir sus mujeres y departamentos parques, suburbios, mariconadas, 
Puertorriqueños amontonados para la masacre en la calle 114 por una heladera moderna de imitación china 
Elefantes de perdón asesinados por una pajarera isabelina 
Millones de fanáticos agitados en los depósitos con insectos por la chillona soprano de la industria 
Canto de dinero de jaboneras, gorilas del dentífrico en la TV desodorantes en sillas hipnóticas 
Petroleros en Texas, el Jet centellea entre las nubes 
Escritores mentirosos de cielo ante la faz de la Divinidad 
                           carniceros de sombreros y zapatos, ¡Todos Propietarios, 
                           Propietarios, Propietarios, con la obsesión de la Propiedad y el Ser que se les desvanece! 
¡Y sus largos editoriales en los portones de negros que gritan atacados por hormigas
                           que salen reptando de las primeras páginas!
¡Maquinarias de un sueño eléctrico masivo! Una puta babilónica que crea guerras aullando 
                           sobre los Capitolios y las Academias. 
¡Dinero! ¡Dinero! ¡Dinero! ¡Arrugado y enloquecido dinero celestial de la Ilusión! Dinero hecho de la nada, 
                          del hambre, del suicidio. 
Dinero de fracaso, de muerte. 
¡El dinero contra la Ilusión! ¡Y los fuertes molinos de la Eternidad que roen el vasto papel de la Ilusión! 
 
 
Versión de Marcelo Covian 


Allen Ginsberg



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