Batería de Urrutia / Punta del Boquerón /Playa de Camposoto./ San Fernando Cádiz

viernes, 15 de junio de 2007

Desde la diáfana sencillez de amar.

Transgresión.

Emerge de improviso ese recuerdo
entre otros muchos igualmente vagos
de la felicidad:

un terso cuerpo esquivo
temblando en las difíciles penumbras

de una casa vacía,
y allí mismo,

por dentro de lo oscuro, en medio
de aquella ceremonia codiciosa,
estaba una vez más manifestándose
la belleza, su más inconmovible
prohibición, el compartido centro de la vida
ya confundido para siempre
con los falsos decoros de la infidelidad.

(J.M. Caballero Bonald. Manual de infractores)

Para Coblenza (o como se llame)

Una red de miradas, la poesía nace en los ojos del que lee, no antes, miro los labios de Teresa Salgueiro que se mueven en un Youtube interminable y mudo, la sombra del anciano Ginger Baker toca la batería en un Albert Hall diferente al que visité del brazo de Roxana, cementerio de perros en Hyde Park, cuarto de hotel con ventanales a un patio oscuro, desde allí vimos morir tres estrellas y seguimos indiferentes, ir y venir por el carril con una inmensa maleta marrón, flores de papel que parecían de papel, que limpiaba platos y comía, que nos amábamos con atropellada dulzura y no tenía nada que ver con rayuelas parisinas, con grupos de amantes del jazz, de lo oculto, paraguas abiertos en el rellano y vecinos hindúes, cartas con sellos de colores y cuerpos revueltos en el sofá de terciopelo, fotografía desde el techo, bruma de madrugada y policía rondando los portales, airados taxistas negros de coches negros, que pensaba que amar era una continua caricia, sin pausas, sin reciprocidad, unidireccional, sin recibir, la ternura para quién la trabaja, números oscilantes, acumulación de nombres, autobuses rojos a ninguna parte interesante, barrios desiertos, miedo en los callejones, botellas de leche en los quicios, guitarristas en el metro, el hombre orquesta, vendedores de alfombras y postales del ochocientos, recuerdos de mañana y nostalgia del futuro, movimiento circular desde la diáfana sencillez de amar su cuerpo tibio en las madrugadas cuando volvía de su trabajo de langostas humeantes, el patio de butacas de un antiguo teatro convertido en restaurante, ella rumbosa con su inglés acento San Ignacio, misericordia de haber entrado en su templo como un espía aturdido, turbado por los ruidos en las habitaciones de al lado, provinciano de un Bilbao que no era ombligo de nada y nardos en los altares, Lucifer sentado a la derecha y vasos sagrados con ginebra en las rocas, ay, heridas de querer la gloria, desear el infierno y vivir en el limbo, serpientes de lujuria y celosías ocultando clausuras, fajas ortopédicas, batalla de manos junto a la cabina del avión y para cuando despegamos se habían ido los pasajeros, las maletas se habían perdido y el aeropuerto estaba cerrado hasta nuevo aviso, que me corté los dedos con las botellas rotas del borde de la tapia, que me llené de remordimientos para los próximos años- aún me duran- y con largas embestidas humilladas los días transcurren y nos comemos junio - tú que lees ¿no es cierto?- sin vender una escoba que se dice, que me faltan días para colgar historias que me invento a falta de las que viví, vivo, en el tedio, justo desde donde no se puede contar otra cosa que el bostezo, el hartazgo, la nada rutinaria, ya te digo, movimiento circular desde la diáfana sencillez de amar.

" Me puse a escribir este diario, no quiero que la soledad yerre en mí sin sentido, necesito a los hombres, un lector... No para comunicarme con él. Sólo para emitir señales de vida. Ya hoy consiento en las mentiras, los convencionalismos, las estilizaciones en este diario con tal de pasar de contrabando, aunque sea como un eco lejano, un tenue sabor de mi yo aprisionado. (…) Ya soy. Witold Gombrowicz, estas dos palabras que llevaba sobre mí, ya realizadas. Soy. Soy en exceso. Y aunque podría acometer todavía algo que me resultara imprevisible a mí mismo, ya no tengo deseos... Nada puedo querer por el hecho de ser en exceso. En medio de esta indefinición, versatilidad, fluidez, bajo un cielo inasible soy, ya hecho, terminado, definido... soy y soy tanto que ese ser me expulsa del marco de la naturaleza. " (Witold Gombrowicz Diario argentino (fragmento))




20 comments :

Atzavara dijo...

"No soy nada.
Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo."

La tabaquería. Pessoa

... y 37 primaveras, y deseos de llegar más lejos, de conocer lugares, personas, almas... y amar sigue siendo unidireccional (siempre será así), y las caricias -aunque no contínuas- sacian el hambre y dan vida, y las cartas seguirán llegando -algún día- con sellos de colores y letras manuscritas, y los autobuses -rojos, amarillos, azules- llevarán a todas´partes, más allá, más lejos, siempre más... y junio ya está a la mitad, y la semana, y la noche, y la vida...

Y te beso, despacio, a sorbos, como por entregas... mañana más...

Arthur dijo...

Ay Pedro, pues leí tu post como 2 veces y lo único que entendí es que viajabas mucho, asíque también se vale postear acá los viajes y así.

Saludotes y abrazotes.

Sweet Dreams, de todo Corazón:
Arthur

Gusthav dijo...

Viajar es bárbaro, conocer lugares y gente debe ser genial.

Y como veo que tu post estuvo un poco largo, pues seguro que has viajado muchissímo.

Saludos y abrazos

Nice Day, con toda mi Alma:
Gusthav

ybris dijo...

Entre Bonald, Salgueiro, Coblenza, tù y Gombrowicz salgo más liado de lo que estaba.
Y conste que ya lo estaba.

Abrazos.

Pedro M. Martínez dijo...

Así es, Atzavara, así es, la semana se acaba y nadie sabe como ha sido y 37 y esa carta manuscrita que llegará y las caricias de tus palabras mientras llegan otras y ese beso a sorbos (uy). Vaya, que me has alegrado la mañana. Muchas gracias.

Pedro M. Martínez dijo...

Guerrero Arthur, no lo entiendas, no hace falta, es un viaje interior, siéntelo, eso sí, un hombre por sus caminos interiores, solo eso. Saludos, rey.

Pedro M. Martínez dijo...

Gusthav, viajo mucho, sí, por dentro y por fuera, conozco lugares y gente, sí, es genial a veces, aburrido otras, interesante casi siempre, sí ¿ves? en este viaje glup te conocí a ti, ya merece la pena haber salido. Abrazos.

Pedro M. Martínez dijo...

ybris, entender tiene que ser aburridísimo. Yo no entiendo nada. Sentir es interesante. Tú te vas al museo del Prado y según delante de qué cuadro te pongas lo entiendes o no. Las Meninas, se entienden. ¿El Bosco?, me gusta, ¿lo entiendo? No, pero lo miro y lo miro y me gusta. Pasa igual en la música. Julio Iglesias (¡socorro!) arrasa, lo entiendo y no me gusta nada (pero nada, nada) Wayne Shorter es complejo ¿le entiendo? Pues no, pero me apasiona.
Esas cosas.
Intento poesía.
¿Lo consigo? No lo sé.
De momento tú estás liado.
Ya es un paso.
Otro es este abrazo.
Majo, que eres un tío majo.

Dátil dijo...

Aquí llego yo Coblenza me llamo -ahora- antes PaquiLou. Que no me canso de decirlo.
(Porque eres tu claro, y te pegas a las viejas glorias, y no sabes que hay que reciclarse o morir, y yo aún soy muy joven Pedro mío).
Pero hoy te has enredado entre tus abrazos y las palabras que recibes desde tus ojos, en una placeta antigua del casco viejo de Bilbao.
Y me habías hablado aglutinándome las palabras con el revés perdido. Y me decías: Me sentó mal el día PaquiLou.
Y yo te decía: Qué más da Pedro, todos tenemos días malos. Pero qué importa. Ahora estamos. Son las 5 de la tarde o eran las 8?

Ahora pienso en el próximo toples de éste verano. Que estoy muy blanca.
Y tu piensas en los capítulos que le quedan por contar a tu señor padre. Y mírale qué fuerte anda el abuelo. ¿Pregútale Pedro dónde hay que firmar para estar así de bien?
Que firmo eh?, que firmo.

El caso es que te respeto, mucho. Tanto es así. Que no puedo evitar llevarte como abanderado y no precisamente de una party gay.

Sino de éste mundo virtual, demasiado etéreo que rompe mapas.
Tu allí, yo aquí.

Y bueno,

que me alboroto, que acabo de alisarme el pelo. Y no quiero parecer una desaliñada verbal-emocional que pierdo mi glamuor.
Y hay días que el tinte me escupe el color y tengo que salir corriendo a que me den matices dorados.

Porque hay algo muy esencial Pedro,
bastante esencial. Y es que,

te quiero tío!

Y gracias por tu post dedicado.

Aquí estaré.

o allí. Donde tu quieras.

Besos mil,
yo.

La misma de siempre.

Anónimo dijo...

No imagino un ser más vivo que tú... desde la sencillez de amar o desde la pasión más arrebatadora estás tremendamente vivo, y yo te echo de menos ojitos de bosque...

chicadura dijo...

A las meninas se las entiende bien? del todo?

Pedro M. Martínez dijo...

Coblenza, contigo estoy en un punto peligroso, que me controlo mucho pero que estoy a punto de subirme a un avión para lanzarme de cabeza a esos ojos increíbles, a ese corazón tan grande, a ese sentido del humor andaluz que me sabe a gloria.
Me encantó aclarar juntos nuestras camisas.
Eran las nueve (o así)
Yo también acababa de alisarme el pelo.
Después de hablarnos se me alisó el corazón y me quedé plácido como un niño de pecho (derecho).
Eso, que te quiero, peligro, que por mucho que recortes tu cara eres un peligro.
Te la lleno de besos, a lo que se ve y a lo que no se ve.
Y a ti.

Pedro.

Ah, y tienes un blog que es un lujo.

Pedro M. Martínez dijo...

La Hechicerta de la Lunate llamo, ya (pero nunca estás, fea)
Sí, te tengo abandonada ¿estás bien?

Pedro M. Martínez dijo...

chicadura, ni idea, a mi menina sí, pero a otras no lo sé, bastante tengo que se saca el perro a pasear y los enanos se enfadan, que Velásquez dice que si se mueven tanto no hay manera de pintar, que los reyes se mueren de risa, que de algo hay que morir, que del todo, del todo, no, ni siquiera entiendo lo que dices en tu blog, que luego iré con más calma, que recuerdos a Camus y a ti mi saludo. Hola.

Anónimo dijo...

Realmente veo mucha pa´sión detrás de todas tus palabras y desde tu blog. ¿qué sos?

Pedro M. Martínez dijo...

Eso, Mónica, un apasionado.
¿Y tú?

Valeria Elías dijo...

imagino lasituación, de aquel hombre me mira timido pero lo arrebatan los deseos, las ganas, los sueños y su miedo más profundo es no serlo todo y alguna vez tener que perder aún sabiendo que se quiere ganar...
Imagino una mujer exigente y espectante... que tan sólo espero un beso y un buen amor... besos pedro...

Churra dijo...

Hoy he encontrado aqui una frase que me va al pelo...(en mi mas diafanamente sencilla)
La cojo.
Besos

Pedro M. Martínez dijo...

Imaginas bien, Amada Inmortal.
De tus dos situaciones cumplo una.
Adivina.
Besos para ti.

Pedro M. Martínez dijo...

Ehhhhh? churra ¡socorro!, ¡que se lleva una frase! ¡Cogerla! A esa, a esa. ¡Bomberos! ¡Que se la ha comido! Pues vaya. ¡socorro!
Besos (con humor amoroso)

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