Buenas noches
En este principio de semana quiero escribirte así, como al descuido, fingiendo que no es a ti, que no te veo, que me escribo sin querer, que me contemplo, que tú eres un pretexto, nada más, nada menos, que acumulo palabras sin sentido y la emoción ha huido tras las sombras de otras voces como arena, de otras personas, con otros rostros, con otros recuerdos que también me duelen, que tú no estás ahí y que todo esto es mentira, me lo invento para pasar las tardes del domingo, para llenar de frases el vacío de no verte o por eso.
También puede ser que trate de engañarme en mi confusión, en los sentimientos tan intensos que me inspiras.
Están los límites y...y...el día se murió, él solo, nos dejó esto que acaba ahora y a ti todavía te queda la diferencia y pensar que luego y te dejo este juguete que se me rompió hoy porque no puedo verte, ni intuirte, ni saber cómo hueles, o como ríes, o si tu piel es así, o si la curva de tus labios se pierde entre la barba, etc. Pero –ay- tu recuerdo me acaricia el corazón como esta lluvia que agita nuestro Bilbao de noche de domingo.


Buenas noches.
ResponderEliminarLinda foto la de Lorca.
Tracy, sí (y un suspiro, Señor, Señor)
ResponderEliminarBuenos días.
y...el día se murió, él solo, pero el amor no, pervive un lunes en un frío Bilbao. Hermoso texto, pura prosa poética.
ResponderEliminarSaludos.
Francesc Puigcarbó con la noticia argentina se me quebró la mañana. El mundo se volvió loco. Estos días estoy viendo unas películas antiguas de Carol Reed, reflejan el tiempo de inicio de la II Guerra Mundial, que no nos pase nada, el personal no tiene memoria o no sabe. El frío es por dentro, me pongo la boina y a caminar, muchas cosas por hacer. Gracias por tus palabras. Un saludo.
ResponderEliminarLa incertidumbre asusta. Argentina ?
EliminarAnónimo, mi incertidumbre es saber quién coño firma como anónimo. Y si yo fuese argentino o si viviese allí estaría algo más que asustado.
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