jueves, 1 de junio de 2017

Ticket to Ride.



Ticket to Ride. Ella tiene su ticket para pasear por cementerios de elefantes, esparciendo gotas de rocío desde sus caderas doradas. Pienso en ella,  constante, ausente, solitario, obsesivo cuando camino cabeza abajo sobre mis manos buscando las piedras menos filosas, mendigos en los soportales de la ciudad melancólica, con mujeres en la proa de barcos varados, venden su sonrisa por la seguridad de la sopa y una pulsera para el reuma. Ella no vende nada, no compra, permanece estática sobre la línea que separa, mirando, organizando su memoria desde la A a la Z, los ritos, las ceremonias, me la sorbería como a una sopa de cebolla, la amo y no la amo, mis brazos se cansan de tanto abrazo seco, me duelen al recordar sus muslos que se escondían como pájaros taciturnos, tímidos, sin atreverse al estío, a enloquecerme, a instalarme en la taquicardia. Me besaba como un avestruz, ya, pero ahora lo sé, era realmente bello verla quitándose la seda y las sandalias, las bragas y la vergüenza, perdía el aliento, yo. Ay, quisiera vivir en su cintura, para siempre.

miércoles, 31 de mayo de 2017

Carta de otro amante ingenuo.



Mi amada, tú eras en tanto que yo no era, me inventaba desde tu realidad, desde el acto de fe de saberte joven, cortaba las cintas de una meta imaginaria a la que llegaba exhausto, pero llegaba, atravesando un bosque de lobos, bebiendo en arroyos grises, ninfas bailando entre los troncos de los olmos, homenaje a tu belleza inextinguible, pánico de tu ausencia, viajes en una caravana de mercaderes de seda, arena, barro, piedras, mis caballos siguiendo la Cruz del Sur, mi guía, la aguja de la brújula señalándote, eras mi eternidad.

Perdone, esta carta ¿es para su amante?

Pues sí.

Esto…disculpe, no sé cómo decírselo.

¿A qué se refiere?

Alicia ya no vive aquí.

¿Quién es Alicia?

Su amante ¿no?

Usted me confunde.

Seguro.

Yo soy aquel.

Ah.

Y todo se funde en negro y no tiene sentido escribir estas cosas mientras luce el sol y la realidad se esconde bajo las piedras como un alacrán herido, vengativo, esperando la mano ingenua del amante ingenuo, una mujer leyendo la tenue poesía de su soledad, reforzando las cursivas, la gloria efímera, el tiempo, el despertar, los sueños, tu voz, mi amada, vivía en tu voz.

Y así

martes, 30 de mayo de 2017

Carta de un amante ingenuo.



Mi amada, vivía en tu voz, la escuchaba sin siquiera entenderla, me bastaba con acumular el sonido, el tono, el final de besos y luciérnagas, la nieve acumulada sobre el tejado, la transparencia de su recompensa, la resurrección de mi carne, tu vida eterna, amén.

Como en un sagrario atesoraba voz y memoria, rumor de párpados y oscuridad, memoria y resignación, el cuchillo del silencio cortando mi fe con insolencia, el bisturí que inauguró el amor/sexo, la estela de la resistencia, la búsqueda visceral del borde del universo, lo otro, lo tuyo.

A tu lado me sentía diminuto y fugaz, acuclillado bajo tu espacio de flores serias, de jardines, del planeta de tu saber, paralelo a tu voz de consonantes, de vocales como rocío, de los verbos deslizándose por tu paladar, daba palmas por el privilegio de estar en el círculo de tu piel rosa, los días impares, días contados, horas marcadas, placidez tendida sobre la alfombra de…

Perdona, esta carta ¿es para mí?

Depende, ¿quién eres?

¿No reconoces mi voz?

Laura

No.

Carmen.

No.

Begoña.

No.

Elisa.

No.

Me rindo.

Si no sabes quién soy métete la carta donde te quepa.

Oh, lo siento. Vaya, que mal carácter tiene usted.

Gilipollas.

lunes, 29 de mayo de 2017

De soles y lluvias.



Aquella mañana el ascensor se detuvo en una plaza y de ahí subimos al cielo, sin atajos, sin reloj, acurrucados en el escondrijo de querernos sin aun saberlo, tanteándonos como ciegos en mitad de un viñedo, en el escondrijo de un nosotros que levantamos como un himno, doblamos el mapa y tan pronto nos encontrábamos ahí como aquí, sin abismos, sin otra orientación que gozarnos en la mirada y los suspiros, con el sentimiento como un ramo de jazmines embriagadores, habitantes en la locura de lo imposible, desintegrados, enamorados sin mañana y sin equipaje, entregados, cómplices, amantes, tú y yo.

A la tarde llovió.

domingo, 28 de mayo de 2017

De necesidades y otras cosas.



Bella, tú y yo necesitamos amor sin medida, amor rodando cuesta abajo, amor como un veneno dulce, amor de nuestros cuerpos sudando en la cama, temblando, gimiendo, mordiéndose los labios, amor que necesita otro cuerpo, el de ese corazón herido, ausente.

Pobre, pobres de nosotras las amantes, San Judas nos bendiga, Santa Margarita del Amor Perdido, rupturas reventando como abscesos de pus subiendo en una viscosa marea. ¿Quién entiende el dolor?, ¿quién entiende el amor? Maldita guerra de inocentes.

Tú y yo necesitamos amor, amor sin fecha de caducidad, amor con etiqueta de garantía, no se admiten devoluciones, somos las que somos y esa grieta de la pared se formó en otros terremotos, otras catástrofes que dejaron asolado el mundo de entonces. Este es diferente, nuevo, las flores crecen entre las junturas y hay un atisbo de sol entre las nubes.

Corre, la última que lo encuentre, paga.

sábado, 27 de mayo de 2017

Rumor.



Me lo decía, eres tímido y linfático, mientras con las uñas le rozaba los omóplatos.

Con clarividencia de arúspice supe ver el final de la escalera, supe que había traspasado la línea roja incluso antes de sentirla en los tobillos, cuando estaba, oh iluso, a este lado (o a ese, desde la operación no veo con claridad).

Como en un juego de niños busco la puerta, ya no sé si para volver a entrar o para salir, desubicado, desequilibrado (nunca me ha gustado el circo)


Me lo decía, no hagas caso del Rumor, mientras me perdía en ella y así sea.

viernes, 26 de mayo de 2017

Son importantes demasiadas cosas.

 …Son importantes demasiadas cosas, el verbo, la palabra madre, las cartas vengativas que encuentro en los cajones con mariposas venenosas y rencor, las que no supe contestar, el rechinar de mis dientes, de las muelas con y sin juicio, un castigo, por eso nadie me ve, por lo que no hice, ¿será posible?, castigo de Dios que decían algunas abuelas, ¿Dios de mete en estas mezquindades?, que llevo bordadas mis iniciales en la ropa interior por sí, pero no, si no me ven ellas, como para sí, ¿bailas?, “no”, pues de follar ni hablamos. Tengo rotas las alas, sí, mi estatura mengua, mi apostura, mis pisadas son leves, se alargan mis adioses como trenes en una noche de estrellas negras, no me ven, no hay murmullos, ni fiebre, ni ojos detrás de las cortinas, inventario de infidelidades, cuadros torcidos, soy el que era, ¡eh!, pueblos desiertos, puertas sin llave, los alcaldes ya no bailan el aurresku y yo aquí, como un gato mojado pintado en la pared, un grafiti, no, soy un hombre, vivo, afilaré mis alas antaño escarchadas entre nubes rotas por aviones de plata, fiebre del miércoles noche, el que más, ahora el que menos, después de dos vueltas al mundo me he perdido en mi barrio, ¿quién soy?, la muerte como un búho en mi hombro de hombre, delicado, un san Tarsicio guardando en mi pecho lo sagrado, pasan los centuriones y nada, pasan los romeros de Almonte y nada, pasa todo dios y no me ve, todos fuimos alguien alguna vez, fui, no saben si soy, no me miran, parpados cerrados, mentes con cortinas, joder, voy a cortarme una oreja, curar la herida con luciérnagas y nieve, anegar mis pozos, proclamo mi sensación de inexistencia, la desposesión de mi caudal anímico, la resurrección imposible, la memoria, de mirar hacia dentro no veo lo de fuera, pero estoy, miradme. Estoy aburrido de que todo el mundo me ignore, de parecer invisible. Voy a teñirme el pelo de azul.    

(Suspiro)


jueves, 25 de mayo de 2017

Voy a teñirme el pelo de azul.



Voy a teñirme el pelo de azul. Estoy aburrido que todo el mundo me ignore, de parecer transparente, de cristal. El domingo, cuando vaya a la playa, voy a pintarme una raya amarilla, una franja reflectante sobre mi prominente vientre. Que hablo y nadie me atiende. Eo, eo. Que me siento invisible, antes caminaba por las calles de mi ciudad y me hacían la ola. Hola. Que, ay, ay, ay, algo ha cambiado, que no me ven, que estoy en un semáforo, esperando, se pone en verde y los de la acera de enfrente me arrollan al cruzar, como una manada de ñus, como en esas películas de fantasmas, en eso me he convertido, en un fantasma desencadenado, solo que ni siquiera doy miedo, uuuuh. Y sufro, claro, cómo se sentiría usted si nadie te ve, pues así, mal. Quiero aclarar que lo que me preocupa es que no me vean las damas, las señoras y señoritas, que si no me ven los señores y señoritos me da igual, excepto en las ventanillas de hacienda, que me asomo y dicen “siguiente”, sin decir yo nada, que somos todos, hacienda, no sé si se escribe con mayúsculas, empiezo a no saber nada, excepto que no me ven, hey, que antes hacía zass y aparecía a su/tu lado, que alardeo de plenitud en la intersección de mi conflicto y es baldío el esfuerzo de mis brazos antaño potentes, sin pliegues musculares, flácidos ahora,  desdibujados, estériles de ternura para acunar realidades, el hastío resucitado, aquí, enseñando mi rostro que pintaré, rayas verdes en las mejillas, morada y marchita la frente, un cromo, que me miren, que se sorprendan, soy.

(sigue)
 (Primer respiro)

miércoles, 24 de mayo de 2017

Parker y la coraza.




Parker mira a su alrededor, está acostumbrado a vivir con una coraza que le acentúa la mirada, la frase, la sonrisa, el gesto, la aparente fortaleza, la ironía. Tanto es así que muchas veces ni siquiera llegan a sus oídos las palabras de otros. A pesar de esto se siente tan necesitado de cariño, de ternura como todos. Este es un guion repetido desde que recuerda, lo de fuera disfraza lo de dentro. Sabe que detrás del oficio, del gesto autosuficiente, de la rutina de estar -ser honesto, legal, fiel, cumplidor, correcto, buen esposo, padre, hijo, vecino, ciudadano, trabajador, etc- tiene miedo, está confuso, quiere asimilar tantas aflicciones que se le acumulan por problemas, por trabajo o su carencia, por  falta de intensidad, por lo afectivo, por el aburrimiento, por la necesidad de pasión, por los contrastes, por las añoranzas, por querer estar en tantos sitios a la vez y no estar en ninguno, por algún reencuentro con el pasado (que no pasa), porque la vida camina tan rápido que le deja atrás y es tan corta y es tan consciente de todo, está tan despierto que no se soporta más en una vida acorazada, de dormido, por consentir, por seguir haciendo lo que debe y no lo que quiere, por dejar de lado tantas oportunidades para ser el que es y seguir siendo el que no es, por no tener creencias, ni maestros, a nadie a quién admirar, nadie ante quién derrumbarse, nadie que le aconseje, que le señale otros caminos, por ser tan débil que debe ser tan fuerte, enérgico, aparentarlo, sacar pecho, pavonearse, presumir, seguir y seguir sabiendo, dios, sabiendo. Pobre Parker, en el fondo sabe que no hace nada para cambiar, tan apuesto con su coraza brillante.

martes, 23 de mayo de 2017

Parker y Shakespeare, mano a mano.




No regresan las amantes que perturban los sueños de Parker en las noches heridas de tristeza. Aquellas que desnudaron su inocencia desde la herida amorosa, la pasión como codicia, la nostalgia haciendo huecos, dejando sombras en las que se esconden los enigmas del abandono.

Parker esconde el rostro entre las manos y se mira dentro, allí donde el conflicto se confunde con tantas voces perdidas en la ternura estéril, en la plenitud pultácea, desnudo en su propia oscuridad, una gasa de sonidos de espaldas a la madera escondida en el vientre de los naufragios.

Le llamo ─hey, chico, ¿qué te cuentas?

Parker contesta:

LOVE is too young to know what conscience is;
Yet who knows not conscience is born of love?
Then, gentle cheater, urge not my amiss,
Lest guilty of my faults thy sweet self prove:
For, thou betraying me, I do betray
My nobler part to my gross body's treason;
My soul doth tell my body that he may
Triumph in love; flesh stays no further reason,
But rising at thy name doth point out thee
As his triumphant prize. Proud of this pride,
He is contented thy poor drudge to be,
To stand in thy affairs, fall by thy side.

     No want of conscience hold it that I call
     Her 'love' for whose dear love I rise and fall.


Y Miguel Ángel Montezanti traduce este Soneto 151 de Shakespeare

No sabe amor, por joven, de conciencia
¿mas quién no sabe que ella de amor nace?
No culpes, falsa, pues, mi deficiencia
pues de ella tu dulzor culpable te hace.
Porque tú traicionándome traiciono
por la traición del cuerpo mi hidalguía
el alma al cuerpo le transfiere el trono
del amor, pues la carne más no ansía.
Por tu nombre empinándose te observa
como precio triunfal y se envanece
se contenta sin más con ser tu sierva
se yergue en tu interés, por ti decrece.

     No es falta de conciencia que apellida
     amor a quien es mi alza y mi caída. 


Le digo a Parker que, una de dos, o se olvida de esas mujeres que llenaron/vaciaron su vida o se carga este blog y el muro de tanto acumular lamentos.

¡Háblame de otra cosa!

Por la parte que me corresponde, hago una raya en la página y a partir de ahora sólo traduciré lo que Parker  me diga sobre política internacional o sobre elecciones a secretario general. Quedan ustedes avisados. 

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