Walter Benjamín y yo (3)
Existe una experiencia estrictamente única de la dialéctica. La concluyente y drástica experiencia que refuta lo ‘cumplido’ deldevenir y muestra todo aparente ‘desarrollo’ como vuelco dialéctico complejo es justamente el despertar del sueño. [...] El nuevo método dialéctico del historiador se nos presenta como el arte de experimentar el presente como ese mundo de la vigilia con el cual se conecta ese sueño que llamamos lo sido. ¡Atravesar lo sido en el recuerdo del sueño! De ahí que recordar y despertar sean afines del modo más estrecho. El despertar es pues especialmente aquel giro dialéctico, copernicano, de un hacer presente.
Obra de los pasajes, K 1, 3
La verdad, no tiene nada que ver una cosa con otra, que esto es gratis lo sé, que esto es voluntario, voluntarioso, voluble, volátil, volador, planea sobre lo nimio, lo que no, lo que no cuesta, excepto para quién lo hace, pues eso, lo sé. Es decir, a favor de la mayoría por si acaso hay palos.


2 comments :
No suelo recordar lo soñado, aunque sueño con despertarme dentro de un sueño para saber lo que es.
Tot Barcelona todas las mañanas, cuando me despierto, pienso que debo apuntar ese último sueño. En cuanto pongo un pie en el suelo se me ha olvidado.
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