Llave.
Quien tiene la llave tiene el poder, también quien tiene la información. Nunca he sabido de qué va esto, no tengo llaves y no sé. Menuda calamidad, lo intento con garabatos y balbuceos pero está claro que no es suficiente. En realidad algo sé, más por insistencia y repetición que por inteligencia, más por pura supervivencia que por el estudio de cuestiones elementales para los que se precisa buen juicio y aptitud. Por ejemplo esas sombras, me siguen, eso lo veo, también que no les convengo, que puedo ser peligroso, que no está de más el cuchillo en la mano derecha y esperar en la siguiente esquina, en el callejón, allí donde se dilucida de qué vale el carnet o el entrenamiento sigiloso, la insistencia en la brutalidad y se hace así, al cuello, rápido, zas, seguro que mandarán a otro pero este, el que sabía, ya no se mueve. En la huida he aprendido.


7 comments :
Hace un par de años, un filósofo maño, de apellido Ayllón, muy bueno según a mi me parece, ya nos dijo algo que me resultó interesante: habíamos pasado de la sociedad de la obediencia a la sociedad del control, y creo, está en lo cierto, nos controlan para tener información, esa es la verdadera fuerza del poder.
Creo que se está demostrando en política, tanto en la internacional como en la nacional.
Salut
Tot Barcelona Y dos. En cualquier caso en mi texto de hoy propongo una solución en la huida. Comprarse un cuchillo, grande, te puede servir para abrir el pan para un bocadillo y para evitar filtraciones de información. Yo qué sé, esta esquina es humilde y no tiene soluciones, solo hay un señor mayor que escribe desvaríos..
Tot Barcelonaen su “El Leviatán” Hobbes escribió aquello de “quién tiene la información, tiene el poder”. Tampoco dijo nada nuevo. Estamos en la batalla del algoritmo, saben de nosotros TODO, por eso nos manejan así. Tal como está la situación mundial y también la nacional (a discutir lo de nacional) vamos de culo y cuesta abajo.
Por cierto, Ayllón es cántabro, queda dicho que luego se mosquean mis vecinos.
Sí señor, es cántabro, he tenido un cruce con otro de bioética.
Que no se mosqueé el de las sardinas.
Ayllón tiene varios libros jugosos, y nos demuestra que hemos normalizado lo que no es natural.
Gracias
el problema es que cada vez necesitamos cuchillos más grandes porque esas sombras que nos siguen son multitud...
Tot Barcelona no ando muy puesto en bioética pero si en Cantabria. El producto típico allí es la anchoa ¡no las sardinas! Se lo voy a decir a Revilla y verás.
De Ayllón tengo pendiente “Desfile de modelos (Análisis de la conducta ética) ” pero no me da la vida para más. Estoy con Peggy Guggenheim y me estoy enterando de como se gestó una parcela del multimillonario arte actual hace 100 años. No somos nada.
A disfrutar (aquí hoy tenemos un día espléndido)
Beauséant, cada uno dentro de sus posibilidades. Con un cuchillo bien afilado y constancia se consigue bastante. Yo mato a mano pero entiendo que hace falta más material , sí. A por ellos que son pocos y cobardes.
Saludos.
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