martes, 17 de marzo de 2026

Se lo conté

 

Luca Ponsato

Se lo conté.


No nos había hecho nada pero era gordo y nosotros éramos cuatro. 
Le dimos una paliza, le seguimos hasta su casa, pegándole.

Esto se repitió dos domingos más, después de la matinal del  Gayarre. 
El chaval gritaba y nos insultaba pero ante nuestros golpes no podía hacer otra cosa que correr.

Aquel acoso duró hasta que su padre le acompañó y los que corrimos fuimos nosotros. Cambiamos de matinal, nos fuimos a la del Deusto. 
Éramos crueles, lo sé.


Entonces él me preguntó que por qué le contaba esto.

No supe qué decirle. La verdad es que pasó hace mucho tiempo. Se me ocurrió sin pensarlo. Quizás ahí medio reclinado, medio tumbado me salió sin querer, seguro que lo llevaba muy dentro.

Entonces él me dijo que también era gordo, que si no tenía ganas de pegarle.

Me levanté y le pegué, vaya que si le pegué, unas hostias como panes. 
A mí no se me pone nadie chulo.

He cambiado de psiquiatra.

8 comments :

Francesc Cornadó dijo...

Son alternativas bestias para afrontar el bulling. Una expresión de nuestra crueldad cainita.
Salud.

Beauséant dijo...

el club de lucha se encuentra dos calles más abajo :) la bestia interior puede adormecerse, pero nunca aniquilarse, no del todo al menos.

Pedro M. Martínez dijo...

Francesc Cornadó es un grave problema, cierto. Espero no haber sido demasiado irrespetuoso en mi escrito de hoy.
Saludos.

Pedro M. Martínez dijo...

Beauséant la bestia interior a veces se come al pacífico cordero exterior. En mi caso, creo que, como mucho, llevo una bestia durmiente, espero que no se me despierte nunca. Saludos.

Francesc Cornadó dijo...

No Pedro, en mi opinión, no has sido nada irrespetuoso, celebro este tipo de escritos, por lo menos, quedan lejos de la pamplina y de lo políticamente correcto. Aplausos.

Pedro M. Martínez dijo...

Muchas gracias Francesc Cornadó, comparto mis escritos en FB y alguno se lo ha tomado en serio. Con esto de la testosterona menguante y de los ofendidos está uno que no sabe como acertar. También que antes no me preocupaba (acertar). Esto de ser triabuelo me está dulcificando. Repito mi agradecimiento.

Toy folloso dijo...

¡Qué dura la vida del psiquiatra!.
Porque, ¡cómo le iba a contar sus neuras a un colega!.
¿Dónde se ha visto...?.

Pedro M. Martínez dijo...

Toy folloso, pues lo dirás en broma pero sí, la vida de un psiquiatra es durísima. Imagina estar todo el día escuchando los problemas de los otros. Que si cuando era niño no sé qué, que mi padre no me quería, que si escucho voces, que si me entran ganas de pegar a los gordos o a los calvos o a los tontos del culo. ¡que te entran unas ganas de empezar a hostias que no sé cómo te puedes contener!. Bueno, calma, se ha terminado el tiempo, son 150 €.
Agur.

Mi foto
Bilbao, Euskadi
pedromg@gmail.com

Creative Commons License Page copy protected against web site content infringement by Copyscape ecoestadistica.com site statistics

Vistas de página en total

Lo que hay.(Desde 08.02.07)

Se quedaron

Así vamos

Aquí desde 08.02.2007

(Antes en Blogia desde 07.2004)

(Y mucho antes en "La tertulia en Mizar")

7.585 entradas