La vendedora rubia
Está lo de los gustos, las modas, está lo de quedar bien y
pertenecer al club, no destacar, camuflar la opinión con un like, un corazón
como mucho. Todo eso es perfecto pero a mí no me gusta Paul Auster, al menos
no demasiado.
Recuerdo que leí uno de sus libros hace mucho, algo sobre
alguien que ponía bombas, no recuerdo su título, no me emocionó en absoluto.
Anoche, una señorita rubia que promocionaba un licor en un bar debajo de mi
casa al que voy algunas noches, ante mi negativa a probarlo me dijo “se ve que
usted es de gustos fijos”. “Se ve que usted no asistió a los cursillos de
ventas”, le contesté. Mis gustos no son fijos y por eso me puse a leer “La
trilogía de Nueva York”. Los elogios de los críticos auguraban una obra de
arte. En realidad son tres relatos cortos. El primero y el segundo me parecieron
aburridos, prescindibles, no me decían nada. El tercer me pareció mejor pero he
guardado los cohetes para mejor ocasión.
El siguiente libro que lea no será de Paul Auster pero esta
noche, en el bar de abajo, me tomaré un combinado con ese licor amarillo que todavía promociona la señorita rubia.


4 comments :
Hay vendedoras que son todo mensaje.
Por aquí hay una que es muy parecida a Ana Galiena (El marido de la peluquera); solo entro a comprar un croissant para observarla. Creo que lo intuye.
Salut
Maticemos Tot Barcelona, Ana Galiena tiene actualmente 76 años. Tu panadera debe estar jubilada. El medio es el mensaje, Del croissant al cielo/Cielo. Ellas siempre lo intuyen por eso siempre se nos queda esta cara de “?Cómo puede ser que ya lo sepa?”.
La fotografía de arriba es para ti aunque en 1920 tu no habías nacido.
Saludos agradecidos por tu amabilidad
Matizado está (ya he puesto la película); supongo que esa época rondaría los 45..
Gracias por la foto
Tot Barcelona, realmente eres un señor mayor, no me extraña que te gustase Ana Galiena que en esa película está espectacular. Jean Rochefort en feo pero en gran actor tampoco lo hacía mal.
Un saludo.
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