.-Pedro M. Martínez-.



miércoles, 3 de diciembre de 2008

Ciego, sordo, mudo, vivo.

Hay que imaginar a Sísifo dichoso.

(Camus).

Quiere atarme a su cama,
absolverme de la escarcha
de otros brazos.
Me mide sin medida
y no lo sabe.

Inundado el recuerdo,
he tapiado mi mañana.
Incansable busco
debajo de las piedras.
Sé que no hay nada.

Sísifo vive en París.


22 comments :

Luzamarga dijo...

Es precioso.

Abrazo.

ybris dijo...

Paso y la foto es de Rayuela.
Y luego Camus recomendando imaginar a Sísifo dichoso.
Pero caigo en el poema y no remonto:
"absolverme de la escarcha
de otros brazos..."
Cuando se busca siempre hay algo.
Hasta debajo de las piedras.

Abrazos.

Pedro M. Martínez dijo...

Gracias Luzamarga
Dos abrazos.

Pedro M. Martínez dijo...

De eso se trata ybris, de encontrar.
Aunque a veces es fatigoso
Abrazos

a-escena dijo...

Debajo de las piedras, si te fijas bien, hay también vida, minúscula y maravillosa.
Aunque tanta búsqueda, estoy de acuerdo, es muy cansado. Es mejor esperar (dicen). Hay que intentarlo.
Besos

Unknown dijo...

Siempre es mejor encontrar que buscar. Siempre se encuentra... todo esta donde menos se espera. Y está!!!
...he tapiado mi mañana...
A pesar de todo, es increible que se puedan experimentar esas emociones tan abismales. Y sentirlas?

Un beso.

gaia07 dijo...

Acatamos nuestro castigo, seguimos las reglas de la culpa como establece el dominio ancestral. Es más fácil sufrir la angustia del “no debes” que la pena del rechazo por no seguirlas.
Precioso y triste este vivir tuyo (el texto, sé que tu vida es plena y dichosa, dices).
Un abrazo.

Arantza G. dijo...

Cuidado! debajo de las piedras puedes encontrarte un escorpión. Y sabes que mueren picando.
Que tengas buen día.
Un beso.

ana p. dijo...

Por ello le llaman ciudad de la luz... Siempre puedes ir y hacer una vísita a Sísifo o bien conformarte con verle al anochecer sumegirse en las aguas.

Pedro M. Martínez dijo...

En qué quedamos a -escena, ¿busco o encuentro?.
Y me fijo, sí, bastante, en todo lo que se mueve.
Incluso en lo que no. Ahí vamos Besos

Pedro M. Martínez dijo...

LOBITO
Emoción: 1. f. Alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática.
2. f. Interés expectante con que se participa en algo que está ocurriendo.


abismal1.:1. m. Cada uno de los clavos con que se fijaba en el asta el hierro de la lanza.

abismal2.:1. adj. Perteneciente o relativo al abismo.
2. adj. Muy profundo, insondable, incomprensible.


Las siento. Desde el momento en que las escribo, sí, las siento.
O las he sentido.
También está el oficio. Y la técnica.
Y, sobre todo, el trabajo
Un beso.

Pedro M. Martínez dijo...

Cuando quieras lo hablamos gaia07.
Mi vida es la que viste.
Un abrazo.

Pedro M. Martínez dijo...

No te preocupes Arantza G., seguro que si me pica se muere el escorpión.
Estoy teniendo un buen día, muchas gracias.
Te deseo lo mismo para lo que queda.
Un beso.

Pedro M. Martínez dijo...

Veamos, ana p., como muy bien sabes

En el infierno Sísifo fue obligado a empujar una piedra enorme cuesta arriba por una ladera empinada, pero antes de que alcanzase la cima de la colina la piedra siempre rodaba hacia abajo, y Sísifo tenía que empezar de nuevo desde el principio (La Odisea, xi. 593). El motivo de este castigo no es mencionado por Homero, y resulta oscuro (algunos sugieren que es un castigo irónico de parte de Minos: Sísifo no quería morir y nunca morirá pero a cambio de un alto precio y no descansará en paz hasta pagarlo). Según algunos, había revelado los designios de los dioses a los mortales. De acuerdo con otros, se debió a su hábito de atacar y asesinar viajeros. También se dice aun después de viejo y ciego seguiría con su castigo. Este asunto fue un tópico frecuente en los escritores antiguos, y fue representado por el pintor Polignoto en sus frescos de Lesche en Delfos (Pausanias x. 31).

Pero si también se sumergía (¿en el Sena?) pues nada, iré a verle.
Saludos bajo la lluvia que no cesa.

Margot dijo...

Hay días que imagino un Sísifo feliz, como Camus, y otros en los que su destino me parece tan absurdo e inane que ni con ganas me lo trago.

Por eso mejor que viva en París, así no puedo verle y ojos que no ven...

Besos en versos.

El peletero dijo...

Debajo de las piedras se halla el centro de la tierra, por eso la de Sísifo rueda y siempre cae del otro lado, quiere que la dejen en paz, pero Sísifo es un ser humano y no conoce ni la paz ni el centro de la tierra.

Camus tampoco, seguramente todavía conduce su automóvil.

Saludos.

Tempus fugit dijo...

Pues...¡Siempre nos quedará Sísifo!
La versión de Sísifo masoquista... como que no me cuadra.
El poema, me gusta, mucho.


un abrazo, maestro

ana p. dijo...

Pues no, hacía referencia a su uso por Hesíodo como personificación del sol... pero bueno... gracias por la labor didáctica

Pedro dijo...

Margot, ¿te queda tiempo para imaginarte a Sísifo? ¡qué suerte!
Te compro minutos.
Anda, o mándame dos cuartos de hora, andaaaaaa.
París tiene mucha influencia en lo que escribo (y a mi qué me cuentas, pensarás)
Pues eso.
Besos.

Pedro dijo...

El peletero, gracias.

Sísifo estaba hecho una buena pieza.

Camus murió el 4 de enero de 1960, en un accidente de coche cerca de Le Petit-Villeblevin, lo cual para muchos resulta una muerte irónica, pues él, días antes de su accidente había dicho "No conozco nada más idiota que morir en un accidente de automóvil".

Saludos.

Pedro dijo...

De cenizas, pues me alegra que te guste el poema, ya ves.
Muchas gracias, fotógrafo.
un abrazo

Pedro dijo...

Me abrumas ana p..
Claro, dejas un comentario tan elevado que ni saltando llego.
Gracias a ti.
Muchas.

Mi foto
Bilbao, Euskadi
pedromg@gmail.com

Creative Commons License Page copy protected against web site content infringement by Copyscape ecoestadistica.com site statistics

Páginas vistas en total

Lo que hay.(Desde 08.02.07)

Se quedaron

Desde 08.02.2007

5.802 entradas

26.826 comentarios