.-Pedro M. Martínez-.



lunes, 29 de diciembre de 2008

Aquí había 10 cabras.



Cuando estoy triste sin saber por qué

estoy en el lugar al que no puedo ir

y estoy en el lugar

en el que estaba.

(Ko Un).



Léelo lento.

No quiero estar más tiempo sin ti, mi niña, no puedo.

El reloj de la pared es un puzle por donde se filtra la tarde descorazonada. Me siento, recuerdo y escribo, escribo recuerdos, escribo e imagino recuerdos, imagino que escribo, recuerdo que escribo. Este es un link, dentro de otro link que a su vez te invita a otro link y hay un pespunte de amor en los visillos.

Escribo, imagino, recuerdo, siento.

Siento, (me) miento y (me) escribo.

Vértigo de alturas. Escribo mentiras para calmar mi hambre, mi culpa, mi dolor, mi curiosidad, mi miedo, mi gozo, mi necesidad, para definir todo aquello que veo desde donde no se ve.
Dos chinos aplauden. Imagino verdades para creer en lo que escribo, en lo que no vivo, para olvidar lo que viví, para construirme un ayer habitado, para soportar el desierto y poblarlo de oasis que muevo por los mapas, tribus trashumantes de emoción, caravana de camellos errando por los arenales de los lunes, tormentas de los viernes, aquella catástrofe que borró el mundo conocido, nuestro pequeño Gobi, la soledad.

Sonrío a mis errores, a la vacuidad de estos trabajos preñados de buena voluntad, tanta como fragilidad, contradicciones, nada, escritos de ida y vuelta, saltos de una ribera a otra, el mismo río, la misma lluvia, mezcla silvestre de colores, incluso de técnicas, hermetismo, silencio de los otros. Se me acaba de quebrar un ala. Estas líneas se entienden, son visibles las huellas, el rastro, demasiados referentes, no precisan una lectura entrenada. Por eso, ahora que el frío del invierno está aquí, te/os digo que sois la única razón de ser de esta esquina perdida en el viento.

Léeme lento.

No puedo estar más tiempo sin ti, nena, no quiero.

Todavía ahora me pregunto dónde está el camino de regreso a casa.




15 comments :

Tempus fugit dijo...

He leído lento... y lento desaparezco por el foro... ¡sorry!

un abrazo, maestro(si fuera mujer....) ;)

Pedro M. Martínez dijo...

Vigílate De cenizas, estás últimamente muy tentador (o tentado, no sé).
Y uno no está pa´trotes.
Ay, lo que hace el invierno.
Un abrazo, chavalote.

cieloazzul dijo...

he leído lento... e imaginado que alguien pudiera extrañarme asi...
que belleza...
un abrazo:)

pati dijo...

Ese nena ya terminó de rematarme...

A ti hay que leerte lento siempre. No concibo otra manera de apreciar tus palabras.

Saludos :)

gaia07 dijo...

Tu mentira es nuestra verdad de algún momento vital. Juegas a crear y el resultado es que dibujas nuestras pasiones con sinfonías de letras negras sobre puro blanco. Cómo si nos reflejaras, nosotros nos reconocemos.
Vacuidad, porque no sabes que no inventas, describes con trabajo nuestras emociones y dónde ves un error es un acierto.
Si encuentras el camino de regreso lo convertirás en recuerdo a él y a nosotros (incluidas las 10 cabras).
Un abrazo lleno de besos.

Arantza G. dijo...

La verdad es que encoge un poco el corazón...
No sé, volveré a leer en otra ocasión.
Me he angustiado un pelín.
besos

Unknown dijo...

Siempre te leo lentamente. Nada esta vacio, de una forma o bien de otra siempre estamos en tus vertigos y siempre tenemos cabida en tus mentiras. Siempre encuentras el camino de regreso.

Un abrazo.

Laura dijo...

Ahora soy un poco mas frágil, mas vulnerable, quebradiza, inconsistente... es lo que tiene leerte cuando una tampoco encuentra el camino de regreso a casa...

Un abrazo cálido.

mirada dijo...

¿y ahora cuántas hay?
Pues eso, pero mira como beben....
Cuando escribes aplastando el corazón en cada tecla, hay que darte las gracias con toda sinceridad.
Entre el mi niña, y el nena, entre el no poder, y no querer... hay una corta distancia de vuelta a casa.
Miles de besos y mucha felicidad, siempre.

Anónimo dijo...

Desde que te he descubierto... Siempre te leo lento y encuentro mi corazón también descubierto...

Pedro M. Martínez dijo...

Me leo lento (para recordarme) y contesto.
Muchas gracias.

cieloazzul, ya ves, y la persona objeto de esa añoranza ni se enteraba.
O no se quería enterar.
Bah, cosas que pasan
Un abrazo:)-

pati, es un recuso y un cariño (habitual).
Pero esa ella no leía lento, simplemente no leía.
O no le gustaba.
O yo qué sé.
Saludos :)-

gaia07, pues, créetelo, en un tiempo había 10 cabras.
Dejo un extremo del ovillo y quién quiere lo sigue.
Los que leen lento.
Pero no hay ninguna obligación.
Un beso lleno de abrazos.
Guapa.

No hay tristeza Arantza G., o no lo pretende.
Ven, te plancho el corazón.
¿Ves? Te ha quedado perfecto, lisito, lisito.
Y palpitante.
Un beso.

De momento busco el camino de ida, el de llegar(te) LOBITO.
Para volver siempre hay tiempo.
Para llenar todo esto, en cambio, me cuesta un poco.
Un abrazo.

Ánimo Laura, tener una casa donde volver ya es un paso.
Decidirse, otro.
Encontrar el camino cuesta un poco más, solo un poco más.
Pero se encuentra, te lo aseguro.
Si quieres puedo dejarte mis mapas.
Avisa.
Un abrazo que nos ayude.

Mirada, te miro, mucho más cerca de lo que parece.
700 kms(+ o -) son poco o nada.
Ah, los que bebían eran los peces en el río (y beben, y beben y vuelven a beber).
Te beso con mis mejores deseos (esos, los del corazón) (y los otros)

Anónimo, se anuncian lluvias por el noroeste, te envío un paraguas azul para ese corazón descubierto. Gracias por venir. Saludos.

Inuit dijo...

¡Ay señor!, es que esto es muy hermosamente triste y cuánto goteo y cuánta pena y cuánta belleza de dolor tan, tan, tan........
No te leo lento,no, es que te he imprimido y cuando tenga un ahogo de nada me llenaré y me alimentaré de tanto de lo tuyo.
A veces el camino se borra,otras, le cayeron avalanchas de rocas y así hasta todas las posibilidades del des-camino,del desencuentro y del no retorno.
"Donde quiera que estés... dibujarle el camino de regreso a Pedro."
Inuits

Pedro M. Martínez dijo...

No te preocupes por mi Inuit (o preocúpate, a tu gusto).
Este blog tiende a lo literario, es decir no es mi diario, ni (toda) mi vida, ni siquiera (toda) mi realidad.
Tengo cierta imaginación y bastante afición a escribir.
Me salen estas cosas.
Mi equilibrio emocional está bastante bien.
Puedo probarlo.
(Me toco la punta de la nariz con el índice de la mano derecha, levanto la rodilla izquierda hasta tocar el codo del mismo lado y a la pata coja salto sobre una línea recta sin salirme ¿ves?)
Gracias por tu comentario.

ana p. dijo...

Hay caminos que son irrecuperables, pues desaparecen a medida que los pisamos. Esos, que dejan un calor en alma que quema y hiela por igual... Precioso texto Pedro, me emociona hasta las lágrimas. Besos

Pedro M. Martínez dijo...

Gracias, ana p..
Siempre quedan huellas en esos caminos (esas que, a veces, tanto nos duelen).
Hay emociones que muchos compartimos. Somos afortunados.
Tu comentario, créetelo, es consolador para mi.
Un beso muy serio

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