Blues.
Se desgañita B. B. King y los hermanos golpeamos el suelo con el pie, movemos la cabeza y hombros, nos mecemos entre yeah y yeah. Luego la guitarra se rompe en notas de blues, imaginamos los gordos dedos acariciando o golpeando las tensas cuerdas metálicas, el humo, toses, risas y los hombros de Josephine brillan en la semioscuridad del antro.
Como el olvido, bailamos, me empujan, gritos, alguien rompe una botella de cerveza y la clava en la cara del flaco Fred que está a mi lado, sangre, golpes, carreras, disparos y luego nada.
Sigue el blues por las pantallas en un grito repetido, hay dos hombres en el suelo, es viernes, no llego al último metro y las calles están frías. Seguro que Josephine está debajo de un hombre que no soy yo. Tiraré la pistola al río, ya buscaré dónde dormir.


El post anterior sí vale para guión de un blues.
ResponderEliminarToy folloso, ¿el del póker? No me líes, bastante tengo con aparecer aquí cada día como una promesa, como una penitencia, como una maldición.
ResponderEliminarVoy para tu esquina, ¡eres un superviviente!
Ya quedamos pocos.
Saludos.