Jane Birkin no está.
El viento de levante canta,
desordena pasadizos húmedos,
levanta exordios de libélulas.
Las mujeres comparten
risas, malaventuras,
lacerados deseos.
Jane Birkin no está.
En el mediodía roto,
en círculo, madres
hablan de madres,
absortas en el goce,
en los dolores,
hijas hablan de hijas.
Aromas que vuelan
ajenas a la mirada
del hombre que mira,
extranjero en la línea
de voces tras la
luz que palpita.
El viento de levante canta,
inventa laberintos con denuedo,
por la hierba reparte insectos
locos. El puchero borbotea
en el fogón. Nadie
piensa en comer.
Jane Birkin no está.



5 comments :
Siempre nos sonarán sus gemidos ¡
Sin Birkin el mundo es más inhóspito.
Salud
Tot Barcelona la verdad es que esta señora gemía muy bien en un tiempo en el que se gemía poco, al menos en público (en privado tampoco).
(Bueno, en privado quizás sí pero tampoco este blog admite publicidad)
Francesc Cornadó, cada uno tiene sus preferencias en cuestión de cantares, músicas, gemidos y sonidos diversos pero la ausencia de Jane Birkin dejó un vacío. Al final casi aprendió a cantar pero tampoco le hacía falta. https://www.youtube.com/watch?v=M0T0PpyzcEA
Saludos
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