12.3.13

Gravitar.



Ley de gravitación universal

 Antiguamente los matemáticos y físicos caminaban por separado hasta que comprendieron que a través del trabajo de los primeros se podía describir el universo con ecuaciones. Así el entendimiento del entorno sería mayor y permitiría, según Stewart, un elemento nuevo: la predicción. En el caso de la ley de gravitación universal de Isaac Newton (Londres, 1643) se explica -basándose en los trabajos previos de Galileo y Kepler- la fuerza con la que dos cuerpos se atraen en función de sus masas y la distancia entre ellos. La relevancia de la fórmula radica en que se puede aplicar a cualquier sistema de cuerpos que interactúan a través de la fuerza de gravedad como el Sistema Solar. "Newton dijo que toda partícula atrae a otras con fuerza proporcional a sus masas", apunta Stewart. Gracias a la ley del físico inglés se puede predecir los eclipses, órbitas planetarias, la reaparición de cometas y la rotación de galaxias. "Por ejemplo, sirve para saber de dónde y cuándo vino el meteorito que ha caído recientemente en Rusia. Nos dice adónde deberíamos estar mirando. En este caso la atracción de Jupiter sacó al meteorito de su órbita y se cruzó con La Tierra". Con esta fórmula las misiones espaciales también han cambiado, ya que influye en el ahorro de combustible. "Los motores se utilizan cuando se quiere salir de una órbita. Mientras tanto permanecen así para ahorrar combustible y para ello se utiliza la ley de Newton". La llegada de los ordenadores en el siglo XX han logrado facilitar y avanzar en esta ecuación gracias a un cálculo mucho más complejo. Así, se ha conseguido poner en órbita todo tipo de satélites (militares o para fotografía) y el Sistema de Posicionamiento Global (GPS).



gravitar 

1.       intr. Moverse un cuerpo por la atracción de otro:
la Tierra gravita alrededor del Sol.
2.      Descansar un cuerpo sobre otro, por efecto de la gravedad:
el techo gravita sobre recios pilares.
3.      Pesar sobre alguien una obligación:
sobre ella gravita la culpa.


Escojo la segunda acepción como consecuencia de la primera, desecho la tercera, esquivo los malhadados días del derrumbe, espero ansioso los idus de marzo,

 La morte di Giulio Cesare – Vincenzo Camuccini (1798)


Idus de marzo

En el calendario romano, los idus de marzo correspondían al decimoquinto día del mes de Martius. Los idus eran días de buenos augurios que tenían lugar los días 15 de marzo, mayo, julio, y octubre, además del decimotercer día el resto de los meses del año.
·         La fecha es famosa porque Julio César fue asesinado en el idus de marzo del año 44 a. C.. Según el escritor griego Plutarco, César había sido advertido del peligro, pero había desestimado la advertencia:
Lo que es más extraordinario aún es que un vidente le había advertido del grave peligro que le amenazaba en los idus de marzo, y ese día cuando iba al Senado, Julio César encontró al vidente y riendo le dijo: «Los idus de marzo ya han llegado»; a lo que el vidente contestó compasivamente: «Sí, pero aún no han acabado».
Plutarco

sé que entonces ya no habrá nieve ni el rictus del escéptico que anuda los ritos hasta que el estilete de la primavera despierte los océanos y a las aves que hacia el sol vuelan, almanaques ardiendo en el derrumbe que se contonea, una especie de seducción,
Eugene de Blaas   The Flirt. (1904)
La seducción es el acto de seducir, de inducir y persuadir a alguien con el fin de modificar su opinión o hacerle adoptar un determinado comportamiento según la voluntad del que seduce. Aunque suele emplearse para referirse a intentos de conseguir interacciones de tipo sexual, se emplea también en español para referirse a intentos de atraer, físicamente o a una opinión.
El término puede tener una connotación positiva o negativa, según se considere mayor o menor cantidad de engaño incluido en la acción. Etimológicamente, "seducir" proviene del latín seductio, (acción de apartar). Y según el DRAE, en su primer acepción, seducir es "engañar con arte y maña", aunque al tratarse de un término tan emocional cada autor ha acuñado su propio término.


del lenguaje de las flores, del decir para o por o sílabas calientes deslizándose como lobos, sangre alterada, latidos, mi añoranza a la calle Boomer de New York,  un relámpago sobre Fisterra, las farolas apagadas, la frase del degüello, ya no te quiero, un limpio tajo en el cuello del inocente amor, hoy canto al manejo de las ballestas de Eros, de las abejas,  de la poesía que se cauteriza y definitivamente me alejaré de los suicidas bajo una higuera para que la espada en el lago, etcétera…



  

4 comentarios :

Magnolio dijo...


Me quedo con tu acepción de gravitar, sonrío con tu seducciones y lamento que no seas tan buen vidente como aquel de Julio Cesar: este próximo idus nevará.

Pedro dijo...

Magnolio, ni recuerdo cuándo fue la última vez que gravité, de mis fallidas seducciones sí guardo memoria y si nieva estaré preparado (pero, te das cuenta que nos quieren tener atemorizados por todo, bien sean Bárcenas, nieves o Cospedales, que les den)

Magnolio dijo...

Eso, que les den a las nieves y a los miedos.

Y nosotros a calentarnos, aquí mismito, en Glup 2.0, con preciosidades como "Sugar Man" de Rodriguez.

O también, refugiémonos en el Bellas Artes con la compañia - entre tantísimas - de "Forma y Universo" de Nestor Basterrechea.

Será por bellezas!!!

Pedro dijo...

Magnolio, preciosidad, estuve la pasada semana en el Bellas Artes. Me gusta Nestor Basterrechea pero no me gusta como está montada la exposición, parece un baratillo de obras, una amalgama de cuadros, proyectos, esculturas, todo junto, abigarrado. Falta espacio.
Y belleza hay, ¿tienes algún espejo cerca?

Mi foto
Bilbao, Euskadi
pedromg@gmail.com

Creative Commons License Page copy protected against web site content infringement by Copyscape ecoestadistica.com site statistics
Google+

Páginas vistas en total

Lo que hay.(Desde 08.02.07)

Se quedaron

Desde 08.02.2007

 photo glup20_zps43094b99.jpg