miércoles, 9 de agosto de 2023

9 de agosto

 




Leo en WikipediaEmpatía 

La empatía (del vocablo griego antiguo εμπαθεια, formado εν, 'en el interior de', y πάθoς, 'sufrimiento, lo que se sufre'), llamada también inteligencia interpersonal en la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner, es la capacidad cognitiva de percibir en un contexto común lo que otro individuo puede sentir. También es un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra.

Ciertas corrientes de pensamiento psicológico postulan que la mente humana tiene en común sensaciones y sentimientos. La única diferencia entre dos personas es el momento en el que se muestran dichos sentimientos, provocando emociones que motivan a actuar. Que una persona no sienta igual que otra en un momento dado, es por razones educativas, predisposición genética y condicionantes hormonales, que inducirán a encauzar los estímulos de una forma u otra. Por eso, infieren que la empatía es posible en un individuo capaz de razonar acerca de sí mismo, evaluar sus sentimientos y razonar acerca de otras personas de forma que no tienda a justificar sus propios deseos. El deseo sería la unidad de degeneración del pensamiento objetivo, y el grado de exactitud estaría desvirtuado, en mayor o menor medida, dependiendo la profundidad del conocimiento de uno mismo, o lo que es lo mismo, de su inteligencia emocional.

Es decir.
La empatía y cómo conseguirla.

O como dice el poeta

«A morte, como o amor, nunca advirte por onde se nos achega...»

(Lois Pereiro)

Qué verdad.
Estamos vivos. 
Amemos.

martes, 8 de agosto de 2023

8 de agosto

 


Train to Busan (2016) es una película coreana, de zombies, dos horas ¿Qué más? No había visto una de este género desde “La noche de los muertos vivientes”. Es diferente. ¿Y? Me habían hablado de ella hace tiempo pero me daba pereza verla. No sé cómo serán otras de zombies pero esta te engancha, qué ritmo, quitando la introducción es un no parar, que angustia, oye, que mal lo pasas. ¿Qué? Pues eso, que he tardado 7 años en verla y he pasado un rato angustioso. No apta para alérgicos al tren y a la sangre derramada. Recomendable para sufrir. Una joya del género, dicen (y lo dicen muchos).



lunes, 7 de agosto de 2023

7 de agosto

 Chloé Jafé. INOCHI AZUKEMASU (I give you my life) 2020



Torpes, las manos torpes soltando corchetes, desabotonando, rozando otra piel. Sorpresa del cuerpo desnudo. Besos nuevos, palabras casi olvidadas, vigor renacido, estupor del abrazo.

Ella, tendida, intentó una


Volver a casa a otra hora, fuera de la rutina –me descubrirá-, con la culpa en la mirada –seguro que me lo nota-, con temblor de párpados, con su olor aún en la piel –aún no me lo creo-, intentando justificar el móvil apagado, el


La cama se ha vuelto muy pequeña. Se rozan aún sin quererlo. Ella le dice que se vaya a otro cuarto. Él no tiene fuerzas para protestar y pasa la noche en el sofá. La madrugada transcurre y







“Se llama «efecto Zeigarnik» al fenómeno psicológico de tensión o evocación que deja una tarea o una experiencia que quedó inconclusa o incompleta. El efecto de Zeigarnik indica que la gente recuerda las tareas inacabadas o interrumpidas mejor que las terminadas. Fué Bluma Zeigarnik quién primero estudió el fenómeno después de notar que los camareros se parecían recordar órdenes solamente siempre y cuando la orden estaba en el proceso de ser servido. Algunos sugieren que los estudiantes que desean recordar mejor material dejen aprender inacabado al tomar roturas, según el efecto. También se sugiere que el efecto está detrás del dispositivo del diagrama del cliffhanger.”



Referencias:

Bliuma Zeigarnik. (1927). Unerledigter Handlungen del und del erledigter de Das Behalten. Psychologische Forschung, 9, 1-85.
Bluma Zeigarnik (1967). En tareas acabadas e inacabadas.
En W. D. Ellis Sourcebook de la psicología de gestalt ,Nueva York

domingo, 6 de agosto de 2023

Jon Benito,

 


[Dame una oportunidad para la transición en la nueva tierra]

Te nacen peces en las axilas
las lavadoras parecen relojes
jugamos sin cesar a mirar trenes

Esto podía haber sido la crónica de una huida
pero no nos es posible abandonar estas ruinas

Dónde están los gozos pasados
dónde los fértiles desiertos
las saladas minas entre paréntesis
el fin de las viejas muñecas
la tierra que falta para nuestros pasos

Dejaron las radios encendidas en la luna

Como si de ti supiese el mundo
huye a la otra orilla de los puentes
allí donde hay huellas ajenas
de golondrinas de caballos y tantas otras

Tienes puños en la boca
palabras que no dices
y el abecedario del dolor

Cadáveres y soledad desnuda
para vendar los brazos
e intentar comprimir un metro cúbico de vida

Jon BenitoAingurak erreketan (Anclas en los ríos), 
Susa, 2001
[traducción de Miren Agur Meabe]


sábado, 5 de agosto de 2023

5 de agosto.


 

Marta no conocía a nadie en París. No sé cómo me localizó. Estaba pálida, parecía asustada. Dejé tres rosas sobre la cama. Le pregunté cómo estaba.

-Estoy bien, no te preocupes, esto es sencillo. Salgo al mediodía.

No supe qué decir. No quise saber con quién, el nombre de él. Me disculpé por no invitarla a comer, dije que tenía una comida de trabajo.

-Gracias, no podría, el tren para Hendaya sale a las cinco.

Me despedí, besé sus manos, las tenía muy frías. Giré la cabeza y retrocedí dos pasos para alisar la sábana allí donde había estado sentado. Una leve sonrisa alteró su rostro triste.

-No has cambiado. ¿Me llamarás cuando vuelvas a Bilbao?- dijo.

En las escaleras de la clínica pensé si mi estancia francesa no era una huida de tantas personas, de tantas historias, del compromiso. Paseando por las avenidas inundadas del sol de agosto me reconcilié con la idea de retrasar varios meses mi regreso. En el metro ya me había olvidado de Marta. Salí en Hôtel de Ville, Marie me esperaba en rue Rivoli.

-Disculpa el retraso, he tenido una comida de trabajo- dije.

Y nos besamos.


viernes, 4 de agosto de 2023

4 de agosto

 



Transgresión

Emerge de improviso ese recuerdo

entre otros muchos igualmente vagos

de la felicidad:

un terso cuerpo esquivo

temblando en las difíciles penumbras

de una casa vacía,

y allí mismo,

por dentro de lo oscuro, en medio

de aquella ceremonia codiciosa,

estaba una vez más manifestándose

la belleza, su más inconmovible

prohibición, el compartido centro de la vida

ya confundido para siempre

con los falsos decoros de la infidelidad.


(J.M. Caballero Bonald. Manual de infractores)

jueves, 3 de agosto de 2023

Ventisca

 


Ventisca

Marie Vingtras

Su primera novela (creo). Interesante planteamiento. Buen estilo. Logra definir con precisión a los personajes. Lectura fácil y rápida. Me ha gustado.

Pero.

Me pregunto cuántos libros como este he leído, al igual que la que terminé el lunes en HBO, cuántas series parecidas he visto, cuantas músicas escucho que no me dicen nada, que no me aportan. ¿Seré yo? La cultura es consumo. El arte es dinero. Hay una oferta tan desmesurada, tan asequible, que me cuesta encontrar algo que realmente me interese, que me sorprenda, que me emocione.  Sí, soy yo.   

Bueno, esa “Ventisca” está bien. 


miércoles, 2 de agosto de 2023

De macacos, chimpancés y viejos positivos

 

Cuba by Tria Giovan

Una comunicadora científica (benditos eufemismos), Laura Camón, viene ahora diciendo que envejecer ayuda a ver el lado positivo de las cosas. Qué maja. Lo avala por varios estudios que señalan que las personas mayores, o sea los viejos, muestran una tendencia a reducir las emociones negativas. Esos estudios demuestran que eso también les ocurre a los chimpancés. Olé las equivalencias.

Los ejemplos de estos estudios son interesantes y curiosos. Además les pagan por ellos, allí (USA), aquí (Spain) se paga menos. Equiparar las emociones de los (putos) viejos con los chimpancés no sé si está bien, decirlo al menos, como si Doña Laura Camón no fuese nunca a envejecer, pobriña, que tiene un Master en Primatología por la Universitat de Girona, ella, riquiña.

Pero, siempre hay un pero, parece que a los macacos les pasa lo contrario, varios estudios muestran que los viejos dedican menos tiempo a acicalar a sus compañeros pero provocan peleas igual que los jóvenes, se refiere ahora a los macacos, malos, que ya hemos dicho que los chimpancés no son así, buenos. Menos mal que lo aclara. Pues vaya con los macacos viejos, que mal carácter.

La verdad es que hay que ganarse las alubias y cada uno lo hace a su manera, Doña Laura Camón, graduada en Biología por la Universidad de Salamanca se las gana así, ayudando a los (putos) viejos a sentirse más cerca de los chimpancés y más lejos de los macacos. Viva la cultura de masas (encefálicas).

.

https://elpais.com/ciencia/2023-08-01/envejecer-ayuda-a-ver-el-lado-positivo-de-las-cosas.html


martes, 1 de agosto de 2023

Empecemos por el principio

 




Ella, lo mutuo y la obstinación en la palabra mujer.

Empecemos por el principio.

Fin.

The end.

Es un juego, uno escribe mujer y otro deja pasar la vista por encima como quién va a buscar caracoles después de la lluvia. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. . Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Y otro. Etcétera. Hasta que una lee mujer y sabe, lo siente, lo sabe en su sangre, en la aorta, en los nervios entrelazados al músculo, ahí donde los antiguos decían que convergen la emoción y lo desconocido, puede palpar la palabra y su cuerpo, identificarse. Mujer, amaso con torpes manos, con emoción, el barro de no saber pero lo sigo intentando hasta romper la cáscara del que soy.

Van y vienen caravanas cargadas de voces que no entiendo, las desmenuzo y pronuncio mujer y ahora ¿qué?, no se rasga el cielo de casi verano, no vuelve, ella, ni siquiera recuerdo quién es/era ella, ni siquiera recuerdo el contorno de sus caderas. Escribo mis principios y termino en nada. Sé para qué escribo, sin duda para mí, me, conmigo, para mirarme al espejo y reconocer al/el que era, para tocarme la nariz y los pómulos, las cejas, ¿ese soy? Escribir (me) hasta saberlo con certeza, apartar con cuidado el trágico, “lo que de mí queda”, literario pero incierto, porque apenas he empezado a saber de qué va la fiesta aunque sé que en un momento termina, un súbito dolor en el pecho, un Audi 6 en dirección contraria, un tiesto con geranios que cae desde un quinto piso, ya, sí, bueno, pero mientras tanto bailaré el tango hasta que enmudezca el bandoneón y la pandereta o me quede sordo, pareja del aire y este fantasma que da vueltas a mi lado y a veces me abraza.

Lo repito: mujer.

Algo ocurre, transmisión, superstición, comunicación, una sensación de ahogo cuando sé que sube toda la tribu, hechicero incluido, cuando siento que están subiendo gritando y apartando la maleza, todos, con pinturas de guerra y plumas en el pelo. Unos bichos negros van y vienen por mi nuca, me llenan de una mezcla de ansiedad, inquietud, cosquillas y me aflora una risa tonta, que lograr esto, lo del puente, lo del abrazo interpuesto con otra persona en medio, es erótico, mágico, místico, anecdótico, simbólico, paradójico, lindo, tan lindo que me viste de sonrisas amarillas el día y ahí voy, a bebérmelo porque hay nubes, o no, o estar vivo es una obligación de buscar, encima o debajo, arriba, en el subsuelo, donde esté, ¿ves? hay una mujer plantada allí y con mi aquí todo se queda en nada y estamos en este limbo dulce hasta que, otra vez, un cónclave de obispos decida que no hay limbo y nos joda la fiesta.

Todo esto no es una contestación, no contesto, no puedo, no sé, es una constatación de momentos de arrebato, un zas, un viento súbito en el que uno entiende de qué va esto (esto, que alguien sienta un texto) y se queda sin palabras, seco, agostado, para qué hablar/escribir si hay un pájaro posado en alguna parte del pecho, aquí dentro, donde se forman las emociones a veces plácidas, a veces tormentosas, así no se escribe, no se entiende, qué dice, no hay coherencia, qué desparrame de metáforas, qué c. quiere decir, pero a veces llega, debe ser un tema de frecuencia, no de repetir, no, de frecuencia, de cierta intensidad perceptible a partir de un índice sonoro, ese no lo escuchará jamás, aquel no sabe qué es eso, tú lo sabes (no sé si es una pregunta o un afirmación), coño pon un punto de vez en cuando, no, que se me va la idea, durante años solo he tenido una idea (sexo), creo que ahora también la tengo pero he añadido otra (muerte), tan elemental, tan primitivo, cuando bebía podía recitar poemas enteros, larguísimos, un marinero argentino se mosqueó conmigo porque recité un poema de Dávalos y le pareció un sacrilegio ¿viste?, en mis condiciones no podía defenderme a puñetazos y algún amigo le dio una paliza en una rincón oscuro (yo le pegué al día siguiente, por flojo y abusón de mi faceta rapsoda, habrase visto) cuando amaba podía llorar de emoción sobre/junto/entre/bajo la mujer a la que idolatraba tanto como para romperme el alma y el cerebro y el corazón y dejarme llevar por un río melancólico de sensaciones y porqué cuento todo esto, fácil, llevo ni sé los años, cada día, dejando humildes intentos de ceniza y voces secas mezcladas con azafrán por los rincones de esta red de aire y soledad, a veces surge el milagro, vos que entendiste/sentiste, y me alegro, me alegro tanto, aún hay esperanza aunque alguien me diga, esto de hoy lo repetiste, qué listo, qué pavo, pues claro, no se puede dilapidar el agua, que hay sequía, que se mueren de sed las golondrinas, que hay un hombre bajo mi ventana vestido de negro y cantando en un idioma que no conozco, tantas cosas no conozco, ya, pero leo a algunos (pocos) y aunque no entienda, siento, se me vuelve la tráquea terciopelo y acabo de abrir la jaula de las palomas, desactivo la trampa para los jabalíes y que corran los mastines de mis dudas por el cieno, este es un club para muy pocos, un día se apagarán las luces y no quedará ni rastro de quién fuimos, ya ves, este es un agradecimiento, otro más, a lo que me dice esta mujer, a lo que entiendo o a lo que me ayuda o a mi estupidez, me emociono, hostias, me emociono.

lunes, 31 de julio de 2023

Grito

 



Grito y no es falta de respeto, no, es puro orgullo, que me planto aquí, de pie y digo, o no digo, según quiera, que me sobran palabras, voces y mentiras, que me las contaron todas, de todos los colores y medidas, que me juraron verde y no era, que me pintaron tigres y eran ranas o humo o algo de lo que todavía no sé el nombre. 

Estoy en ello.

Miro a derecha, a izquierda, la vida pasa saltando en zuecos embarrados. 

Estoy aquí muriéndome de ganas.

Grito.

¡¡¡Grito!!!

Mi foto
Bilbao, Euskadi
pedromg@gmail.com

Creative Commons License Page copy protected against web site content infringement by Copyscape ecoestadistica.com site statistics

Vistas de página en total

Lo que hay.(Desde 08.02.07)

Se quedaron

Así vamos

Aquí desde 08.02.2007

(Antes en Blogia desde 07.2004)

(Y mucho antes en "La tertulia en Mizar")

7.688 entradas