jueves, 7 de febrero de 2013

El vacío.



Ya somos el olvido que seremos.
El polvo elemental que nos ignora
y que fue el rojo Adán y que es ahora
todos los hombres y que no veremos.
Ya somos en la tumba las dos fechas
del principio y del término, la caja,
la obscena corrupción y la mortaja,
los ritos de la muerte y las endechas.
No soy el insensato que se aferra
al mágico sonido de su nombre;
pienso con esperanza en aquel hombre
que no sabrá que fui sobre la tierra.
Bajo el indiferente azul del cielo
esta meditación es un consuelo.

J. L. Borges






El vacío.

Llueve sobre la calle de los carpinteros palestinos y hay un mañana de fecundas respiraciones entre los intersticios de las piedras que forman un jeroglífico de calamidades selectas, las de ayer están arrumbadas en una esquina del moribundo invierno. Desobedezco a la nostalgia fiera, a los ruiseñores de placenteras melodías y busco calor entre lo artificial y los semejantes, entre el ya te lo dije y la desobediencia de labios y rencores no satisfechos.

Siempre hay un espacio para la melancolía bajo las tejas mojadas de las universidad y los símbolos y el almacén de espejos y los caballos entre la niebla y la ciudad dormida a partir de las nueve de la noche, un espacio importante y austero con ojos que se multiplican y miedo y tungsteno y el cansancio de la adivina y las sierpes y el loco que predica por los callejones de la soledad y el fuego que consumirá todo ello.

Camino sobre insectos que crujen bajo mis pisadas que se orientan en un laberinto de almacenes con botellas de líquidos verdes, mágicos, con destellos de flúor, hay una duda tendida en la mitad del pasillo doce, quizás sea el quince, hay un delirio de voces que elogian el intento pero no el resultado, hay un camino de oídos sordos, hay la ambición de continuar, veloz.

Es decir, la búsqueda en el vacío de Oteiza, otro día de palabras brizando en el cuenco de la mano, hoy, nuestra única fortuna.



(De Oteiza)


miércoles, 6 de febrero de 2013

Parker y su vida.



La mano se extiende,
pero a mitad de camino

a detiene una imagen.

Y se marcha entonces con ella,
no para poseerla
sino tan sólo para entrar en su juego.
La mano ha comenzado a enamorarse en el camino
y así la posesión y el don se le escapan.
La mano ha cambiado su destino
por un vuelo que no es el vuelo del pájaro,
sino un abandono a las mareas que no tienen costa
o a los desequilibrios de una sabiduría diferente.
La mano ha renunciado a su objeto
y ha adquirido el valor de su distracción.
La mano ha renunciado a salvarse.

Roberto Juarroz.






Parker no tiene demasiada imaginación.
Por eso desde la cama inventa su propia vida.
O lo intenta.
Desde el principio.
Sin duda mezcla lo que fue y lo que no pero algo sale en limpio.
Se miente lo suficiente para no ser aburrido, incluso a veces encuentra la poesía que hace que merezca la pena su búsqueda no prescrita, su búsqueda.

Quiere contarse una infancia feliz, quiere que el recuerdo de su infancia sea de felicidad; lo fue, así lo siente en lo más hondo de la memoria de su alma.
Puede acogerse al cariño de su numerosa familia del que solo excluye a una prima lejana que abuso de su candor cuando tenía apenas diez años. También los juegos con los primeros amigos en la calle o entre los helechos de los montes de alrededor de un barrio que era acogedor, protector, estricto, con una moral abrasadora para algunas cosas y demasiado tolerante con otras, visto desde hoy, un absurdo.
Se abriga en el amor inmenso de su madre, en el de sus dos abuelas, incluso en el de la bisabuela que conoció. Lo de los hombres, su padre, sus abuelos, era otra forma de amor. Luego estaba lo de sus muchas tías y tíos, jóvenes, todos aún solteros, le cuidaron y le enseñaron, le quisieron, cada uno de diferente manera, ellos estaban empezando su propia vida.

Tanto amor no quiere decir que Parker no  guarde momentos tristes, no, tiene sobre todo uno perfectamente ordenado, clasificado, sabe qué ocurrió, quién fue, quienes fueron, les ha perdonado, incluso a lo largo de su vida ha tenido relación con los autores. Quizás otros no recuerden, él sí, no es rencoroso pero tiene memoria, quiere aclarar aquella muerte que le obsesiona, que le desvela, que a pesar del tiempo transcurrido vuelve una y otra vez a su cabeza, le atormenta.
No se atreve y por eso desde la cama recurre a la imaginación.
Ni más ni menos.

Cuéntanos, Parker, cuéntanos.







martes, 5 de febrero de 2013

Holoturoideos




Eran tiempos duros, muchacha, del cielo llovían plumas, quizás morían los halcones encima de las nubes, quizás una bandada de estorninos estaba en guerra con las alondras, quizás los ángeles estaban en plena muda. Se lo pregunté, pero Ella que tanto sabía, no pudo contestarme. Envalentonada por el erial de mi saber comenzó una labor de decoración y pintura en aquellas zonas de mi cerebro en las que no había entrado el sol del conocimiento. Debo decirte, niña, que la única idea me ocupaba bastante y que el alcohol había vaciado casi todo excepto las cuatro reglas y la capacidad de distinguir entre una regadera y la curva de sus caderas.

Día a día Ella desbrozaba mi ignorancia. Me contó que se conocen unas 1.400 especies de holoturoideos desde el Silúrico, hace ya unos 400 millones de años, nada menos. Pobre de mí, no tenía ni idea que son una clase del filo Equinodermos que incluye animales de cuerpo vermiforme alargado y blando que vive en los fondos de los mares de todo el mundo, que pertenece al mismo grupo que los erizos de mar o las estrellas de mar aunque aparentemente no tienen la simetría pentarradial característica de los demás representantes de este grupo. Se consideran animales con una simetría bilateral secundaria, ya que internamente sus órganos y sistemas aparecen en un número múltiplo de 5, como en el resto de equinodermos, pero externamente su cuerpo alargado da la sensación de tener un solo eje de simetría. El cuerpo es musculoso, en forma de cilindro, y tiene una apertura bucal por un extremo que es rodeada por tentáculos. En el otro extremo se halla la abertura anal. Esto último me lleno de dudas, ¿sería yo mismo un holoturoideo? -del griego holothurion, "que se agita totalmente"-, pues mira, no lo sé, pero la amaba tanto que ponía cara de interés mientras acariciaba sus breves pechos.

Fue también entonces cuando aprendí que desde mediados del siglo XV en la custodia de asiento se adoptó la forma de torrecilla o templete ojival, sostenido por una base artística quedando en medio una lúnula o viril de plata u oro para colocar en él visiblemente la hostia. Jamás lo hubiera imaginado, esa utilización del “viril” en una custodia me llenó de confusión. Uno era (es) bruto, nada inclinado a piezas y ornamentos religiosos, pero especialmente propenso a eso de la virilidad. Por eso, aquella noche, para compensar, la amé repetidamente. Ella no consentía su propio goce, desnuda pero mística me susurraba -Cioran decía que “el orgasmo es un paroxismo; la desesperación, otro. El primero dura un instante; el segundo una vida”-. Ni con esas perdía mi excitación, tanto la deseaba, seguía a lo mío/nuestro.

Era caprichosa, calzaba zapatos de Salvatore Ferragamo y sin más atuendo realizaba autopsias a las moscas del vinagre. Una tras otra eran estudiadas en su aparente simplicidad. –Mira, mira, aprende- me decía. Pero aquello me parecía una cochinada. Como cuando quiso entrar en la mirada de los equinos y clavó el bisturí en un ojo de caballo que le consiguió el carnicero de la plaza. En aquel tiempo lo único bueno era, mientras ella se dedicaba a la sinología, escuchar a las alondras fuera, en el jardín cercano, en un mundo lejano al acostumbrado, aquel en el que yo vivía.

Ocurrió una tarde, habíamos ido a llevar un ramo de flores a la curva de los periodistas. La oblicua luz del atardecer era tan intensa, tan bella que apartamos la mirada. Justo antes, durante un instante, la vi, transparente, todo su conocimiento, todo su saber, el amor relegado entre desarrollos de turbinas y análisis de manganeso, entre neurosis obsesivas y vinculaciones longitudinales. Así ocurrió, minuto a minuto la fui apartando tanto que no pude volver a encontrarla. Ella se fue al norte y yo a sur. Lástima que el coche era de ella. Regresé andando, ignorante y solo, pero libre. Algo aprendí en esta historia. Por cierto ¿sabes qué es la ofiolatría?, ¿y un decurión?, ¿sabes qué es la poliginia?, lo cuento otro día.


(Ilustraciones : Francine Van Hove)


lunes, 4 de febrero de 2013

Víspera de Santa Águeda

 

(http://www.euskomedia.org/aunamendi/50878)


Víspera de Santa Águeda


La víspera de Santa Águeda (en euskera Agate Deuna Bezpera), el día anterior al 5 de febrero, según el santoral católico día de Santa Águeda, es costumbre en muchos pueblos de Euskal Herria el salir a cantar las coplas de vísperas de Santa Águeda.
La costumbre marca que se salga en cuadrillas por la calles de los pueblos y ciudades, así como que se recorran los barrios de caseríos yendo de puerta en puerta cantando coplas a la santa y recogiendo dinero para diferentes causas. Se suelen acompañar de bastones y palos con los que se golpea el suelo rítmicamente.

 

Las vísperas

La víspera de la festividad de la santa, 5 de febrero, se acostumbra a salir, en muchos pueblos , a realizar rondas corales cantando coplas en honor al martirio y muerte de la santa. Antiguamente eran jóvenes en edad de ir a realizar el servicio militar (los quintos) los que se agrupaban e iban de puerta en puerta recogiendo dinero o diferentes viandas para realizar una comida o merienda. En la actualidad son grupos de toda clase de edades, las escuelas y colegios suelen realizar sus salidas, que recogen dinero para diversas finalidades (también la de realizar una comida o cena).
El grupo coral va ataviado con unas varas o bastones con los que se golpea el suelo al ritmo de la copla. La temática de las coplas es diversa y recuerda a la santa pero también trata otra temática más "humana" para intentar recaudar lo máximo posible. En cada lugar suele tener sus letras y en algunos se acompañan con bertsolaris (improvisadores de versos) aunque se van generalizando las mismas. Se suele cantar en euskera y dice así:


Aintzaldun daigun Agate Deuna

bihar da ba Deun Agate
etxe honetan zorion hutsa
betiko euko al dabe.


Tomado de Wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki/V%C3%ADspera_de_Santa_%C3%81gueda




Martirio de Santa Agueda. 
http://www.corazones.org/santos/agueda.htm

Me lo dicen, después de un poema de Valente, de Gamoneda, de Juarroz, no se puede dejar ningún escrito, sea el que sea. 
A menudo me dicen que las fotografías tapan los textos, los minimizan. 
También que la música del blog es buena y variada, que les gusta, a otros les molesta que salte de súbito al abrir la página, algunos prefieren lo clásico, Javi quiere blues, Juanjo más de Alborán. 
Uno me dijo que qué problema tenía para venir aquí cada día. 
Otro que ya no me comentan. 
Iñaki dice que prefiere lo corto y no sé muy bien a qué se refiere. 
Carmen no me lee porque no entiende estas cosas de ordenadores. 
La constante Magnolio me comenta con cariño y un veraz punto crítico. 
S me reprocha algún acento perdido, el exceso de comas, los puntos y aparte. 
Teresa no me lee, por principio. 
Qué majas, qué majos. 



Hay días que esta hoja en blanco se me llena de unicornios, como una llamarada de verdades a medias caminan por el borde de lo inverosímil y la pesadumbre, se transforman en peces de mediodía, en un extremo de funerales y belleza, la despedida antes del polvo y los deberes de indulgencia y glaciares, ruidos en la inteligencia, en las miradas, en el hálito de vivir, lo contrario de una fábula, de un crimen, niños con ojos limpios y sabores de fresa, ritos de colores para que continúe un verano ilimitado en una playa eterna, girasoles y acacias en el camino a Cádiz, mis hijos con las mejillas enrojecidas por el sol del atardecer, las casas blancas y aquel que era, ese hombre barbado que sonríe en las fotografías que he encontrado por azar al ordenar un armario, lástima de años apilados en nostalgia y distancia, he olvidado nombres y rencores, mi pensamiento es un jardín menos lúcido, antes que el pecho se me llene de ruidos y las piernas de torpeza voy a caminar hasta que termine la tierra, un itinerario sagrado que me atrae y asusta a la vez, lo haré, también esto lo haré. 

Lo dicho, después de Santa Agueda es difícil salir airoso. 
Me ha pasado con algunas.

domingo, 3 de febrero de 2013

Qué más da.

Qué
más
da.

¿O sí?


=



San Blás



San Blás

Fiesta: 3 de febrero


Patrón de: Enfermedades de la garganta y laringólogos. +C.316


San Blas fue médico y obispo de Sebaste, Armenia. Hizo vida eremítica en una cueva del Monte Argeus.

San Blas era conocido por su don de curación milagrosa. Salvó la vida de un niño que se ahogaba al trabársele en la garganta una espina de pescado. Este es el origen de la costumbre de bendecir las gargantas el día de su fiesta.

Según una leyenda, se le acercaban también animales enfermos para que les curase, pero no le molestaban en su tiempo de oración.

Cuando la persecución de Agrícola, gobernador de Cappadocia, contra los cristianos llegó a Sebaste, sus cazadores fueron a buscar animales para los juegos de la arena en el bosque de Argeus y encontraron muchos de ellos esperando fuera de la cueva de San Blas. Allí  encontraron a San Blas en oración y lo arrestaron. Agrícola trató sin éxito de hacerle apostatar. En la prisión, San Blas sanó a algunos prisioneros. Finalmente fue echado a un lago. San Blas, parado en la superficie, invitaba a sus perseguidores a caminar sobre las aguas y así demostrar el poder de sus dioses. Pero se ahogaron. Cuando volvió a tierra fue torturado y decapitado. C. 316.

http://www.corazones.org/santos/blas.htm



De Fran Vega.



Nitrato de plata, 29 · Cruz de navajas



Nitrato de plata, 29 · Cruz de navajas


Nada en historia ocurre por casualidad. Y tampoco por casualidad se suceden terremotos políticos que sacuden a la sociedad y sorprenden a sus protagonistas en plena siesta invernal mientras sus gobernados batallan duramente frente a la adversidad que los mandatarios ocasionan. De modo que una vez eliminadas las razones fortuitas de tanto desastre como contemplamos, se hace necesario revisar despacio el panorama y poner dorsales a quienes están jugando sobre este complejo tablero de lanzas y brasas, pues en toda batalla hay al menos un bando que espera obtener victoria y beneficio.


La teoría del tesorero vengativo abandonado a su suerte por la organización a la que sirvió se desmorona a medida que pasan los días. Años de sobres con dinero negro entregados sin disimulo en las letrinas de Génova habrán generado necesariamente numerosos favores debidos que nadie estaría dispuesto a desperdiciar, por lo que la publicación de sus nombres solo lograría que los amigos de Bárcenas mutaran en enemigos, de los que seguramente ya anda sobrado. Cabría la posibilidad de que el tesorero estuviera avisando de lo que puede ocurrir si fuera condenado, pero recordemos que tal vez pasen años antes de que este hombre se siente en el banquillo, si es que al final lo hace.

Esperanza Aguirre fue señalada de inmediato como probable garganta profunda de un partido que hace años que ansía conquistar y que continúa dirigido por quienes detesta cordialmente. Tal vez la astucia y el innegable talento de esta mujer para urdir madejas estén cerca del cuartel general desde el que se ha lanzado la artillería contra la cúpula del PP, pero ella forma parte de este selecto grupo y el obús también le da de lleno en la cara, recibiera sobres o no, por lo que la caída del gobierno y de su presidente en las actuales condiciones no le beneficiaría. Aguirre desearía tomar el poder de un partido debilitado, pero no arrasado. Y si bien las exquisitas relaciones entre Aguirre y el director de El Mundo avalarían su participación, no parece que su manifiesta enemistad con el grupo Prisa aliente filtraciones y secretos.

Como en la contabilidad de los partidos, aquí también hay A y B, Aguirre y Bárcenas, pero su protagonismo pierde peso a medida que la batalla mediática se encarniza y que los trabucos saltan de los pasillos a los quioscos, donde siempre se han librado oscuras batallas paralelas que tantas veces nos han brindado pírricos resultados. La operación la lanzó El Mundo con su habitual derroche de titulares y portadas, pero la continuó El País doblando la apuesta, lo que supuso también enterrar el ridículo de la falsa fotografía de Hugo Chávez que hizo sonrojar a Polanco desde la tumba. Y como ninguno de los dos periódicos ejerce de servidor de la ciudadanía, sino de fiel escudero de quienes son sus propietarios, solo podemos pensar que estos también tienen serios intereses en que suenen las cornetas que anuncian la caza del zorro.

Tras haber estado varias veces al borde del precipicio, Rajoy logró terminar 2012 sin haber pedido el rescate, excepcional medida a la que se le empujaba desde la banca y, por consiguiente, desde buena parte de la prensa. Hace unas cuantas semanas, sucesivos editoriales de El País argumentaban la imperiosa necesidad de acudir al rescate, lo que aliviaría las cuentas del sector financiero y de no pocas empresas, sabedoras de que las consecuencias más terribles de esta decisión serían para los ciudadanos y de que en los patios de operaciones de los principales bancos respirarían tranquilos y con las alforjas llenas. Pero Rajoy no lo hizo. Y no lo hizo porque lo contrario hubiera supuesto, casi con total seguridad, la disolución de su ejecutivo y la de él mismo, lo que era un precio demasiado alto para tan solo un año de gobierno. De modo que el hombre que iba a llenar de billetes las arcas privadas se acobardó, temió por su propia supervivencia y no firmó. Mal asunto, pues en algunos despachos ya tenían las sacas preparadas.

El poder real, el auténtico poder, y no el que detentan estos títeres y figurantes que elegimos cada cuatro años, es el que nombra al encargado de aparentar que manda. Y es este poder el que ya ha decidido que Rajoy es un hombre amortizado. Ha hecho el trabajo sucio durante un año pero no se ha atrevido a rematarlo, con lo que su único destino es despido y sepultura. Han estado bien todas las reformas y todos los ajustes, pero ya no lo necesitamos porque no nos sirve para lo que pretendemos, de modo que sustituyámoslo por alguien más sumiso todavía. Que parezca un accidente. Que parezca un escándalo.

Sobran razones y argumentos para desear que el presidente del gobierno se retire a su oficina de registrador de la propiedad, pero no hay que confundir el origen y los motivos de los misiles que ahora mismo están cayendo entre sus piernas ni considerar que banca, prensa y ciudadanía persiguen el mismo objetivo. El nuestro es el de acceder a un sistema más justo en el que la distribución de los recursos y la gestión de la economía logren una sociedad en la que sus miembros puedan trabajar, educar a sus hijos y curar sus enfermedades sin que sus representantes se enriquezcan ilícitamente. El suyo es el de culminar un giro socioeconómico que ha dado pasos de gigante, pero que aún no ha terminado. Hay un mismo zorro para distintos cazadores, cuyas cornetas y escopetas son también distintas. No erremos el tiro.

© Fran Vega 

http://oficiosdeplata.wordpress.com/?like=1&_wpnonce=399bc7a90a&wpl_rand=9c7c35337f

sábado, 2 de febrero de 2013

Imagine

If you didn’t burst out in song when you saw this, I am judging you.

If you didn’t burst out in song when you saw this, I am judging you.

If you didn’t burst out in song when you saw this, I am judging you.

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If you didn’t burst out in song when you saw this, I am judging you.

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Stalingrado, 70 años de la mayor masacre de la humanidad


La batalla que marcó el principio del fin nazi dejó unos dos millones de muertos, la mayoría civiles que quedaron atrapados en la ciudad


02.02.13 - 10:44 - 
Stalingrado, 70 años de la mayor masacre de la humanidad
Dos tiradores se preparan en Stalingrado. / Efe
Unos dos millones de muertos y desaparecidos, de los que un millón fueron civiles rusos -aunque podrían ser cientos de miles más porque la URSS nunca dio cifras-, más de medio millón de heridos y cerca 91.000 presos alemanes tras cien días de contienda. La batalla de Stalingrado, la más sangrienta de toda la historia de la humanidad, terminó el 2 de febrero de 1943. La derrota, además de poner fin a las ansias expansionistas de Hitler, supuso el principio del fin para el ejército del Tercer Reich.
Después de fracasar en la conquista de Moscú y en el cerco de Leningrado, Adolf Hitler ordenó a sus mariscales que emprendieran una ofensiva hacia las explotaciones petrolíferas del Cáucaso, esenciales para surtir de combustible a sus unidades en el resto del teatro de operaciones de la Segunda Guerra Mundial. Así comenzó lo que los germanos llamaron ‘Rattenkrieg’ o ‘guerra de ratas’. En su avance, el VI Ejército alemán bajo el mando del general Friedrich Paulus topó con Stalingrado, las tropas rusas y el río Volga. Sin vacilar, el dictador nazi ordenó tomar la ciudad, costase lo que costase, calle a calle, casa a casa, piso a piso. Algo que evitó en las otras dos capitales rusas.
Era el 23 de julio de 1942. La suerte estaba echada y la dura climatología de la Europa Central iba, poco a poco, consumiendo sus escasos días soleados. Por este motivo, los alemanes no dudaron en emplear técnicas que aprendieron en España, especialmente en Guernica, para descargar 1.000 toneladas de bombas sobre Stalingrado, lanzadas por los Heinkel 111 y Junkers, bajo las órdenes del que había sido comandante de la Legión Cóndor en la Guerra Civil, el general Wolfram Von Richthofen. Ese 23 de agosto fallecieron 5.000 personas. Los combates se enquistaron de manera que los historiadores calculan que cada día perecían 3.000 soldados rusos; incluso se habla que dada la carestía de fusiles los soldados de Moscú iban en parejas, uno con el arma y el otro con la munición, y cuando uno caía en combate, el otro empuñaba el fusil. Días después era el vicecomandante en jefe del Ejército Rojo Zhúkov quien daba la orden: ‘No entreguen Stalingrado’.
En octubre, la Wehrmacht controlaba el 90% de la ciudad, pero no conseguía pasar el río. Así llegó el invierno. A las plagas que minaban a los alemanes: tifus, disentería, paratíficas… se sumaron las temperaturas que rondaban los -20 grados centígrados.
Acostumbrados al medio, los rusos emprendieron la ‘operación Urano’, por la que 1,7 millones de soldados aislaron a 250.000 germanos que, por decisión de Hitler, fueron dejando allí. Al final algunos pudieron salir a bordo de un puente aéreo que montó el general Göring, responsable de la Luftwaffe, en el aeródromo de Gumrak, que fue tomado por los rusos el 23 de enero. Algunos perecieron al agarrarse al fuselaje de los aviones para huir. Los rusos hicieron 80.000 prisioneros, de los que 50.000 murieron meses después en los campos de concentración.
Durante diciembre, el Ejército alemán emprendió una nueva ofensiva contra la ciudad, la ‘operación Tormenta de Invierno’, pero la Guardia Roja la frenó y destruyó a los cuatro días de su inicio. Ese mes las bajas alemanas por inanición y el frío superaron el millar, mientras que poco a poco eran cercados. Así, el 9 de enero, el Ejército Rojo dio un ultimátum al general Paulus, pacto que rechazó. El 30 de enero de 1943, Adolf Hitler ordenó a Paulus que se quitara la vida, dado que le había sido ascendido y ningún mariscal de campo alemán podía ser hecho prisionero. Un día después éste se rendía con unos 91.000 hombres. Al final de la guerra solo 5.000 de ellos regresaron a Alemania. El último grupo de alemanes alzó la bandera blanca el 2 de febrero, en su parapeto levantado en una antigua fábrica de tractores.

Debacle en Berlín

La consecuencia inmediata del fracaso fue el principio del desmoronamiento del Estado Mayor de Hitler. Con el VI Ejército destrozado y los graves daños causados en el 4º Ejército Panzer, la Wehrmacht quedó prácticamente desguarnecida en el flanco oriental.
Sin embargo, pese al golpe de moral dado al enemigo, el Ejército Rojo sufrió un millón de bajas, de los cuales 13.000 fueron ejecutados cuando desertaban. Otros investigadores doblan la cifra de fallecidos uniformados. El caso es que el régimen de Stalin no dejó datos fiables sobre los caídos en la mayor carnicería de la historia de la humanidad, unas cifras que ni con el fin de la URSS han sido aclaradas.





viernes, 1 de febrero de 2013

Dimisión ¡ya!


Ante las informaciones publicadas en el día de hoy por diferentes diarios, el abajo firmante insiste en que los textos incluidos en este blog son de su absoluta autoría y propiedad intelectual, habiéndose realizado siempre conforme a la legalidad vigente y cumpliendo las obligaciones tributarias sentimentales correspondientes. Niega, por tanto, la inclusión del nombre del autor en ninguna lista de sobres, pagos sistemáticos o retribuciones distintas al cariño y atención de los lectores incluidos en las estadísticas mensuales con sus correspondientes retenciones fiscales y a la Seguridad Social.
He dado instrucciones a nuestra Asesoría Jurídica para el análisis de las informaciones publicadas y estudio de las actuaciones que proceda ejercitar.
Que no les pase nada.



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