Agosto 31. Agur
Parker esperaba el 31 con grosellas, bacalao y esperanza, ilusión, preocupada vigilia desde el anuncio, días contados con ábacos de jade y dedos mojados en mermelada y jengibre, una música de Beatles armónicos, los recuerdos en una caja negra que un día tuvo luces de navidad y luciérnagas. Ahora ha pasado y el horizonte está tapiado de nubes amarillas.
El otoño se abraza ya a sí mismo con árboles desnudos y playas vacías, con el recuerdo que se seca sin rocío en acuarelas de buhardilla, en sábanas que describen profundidades, majestuosos caballos de nubes o imaginación para suplir suspiros descarnados.
Las sonrisas se hielan, Parker se espolvorea belladona en el bigote y esto es así, hoy, lunes.
Las sonrisas se hielan, Parker se espolvorea belladona en el bigote y esto es así, hoy, lunes.
Sē terminó el verano.
¿Sabes?


1 comments :
Si tienes el dinero suficiente, el verano puede nunca acabarse...
Saludos,
J.
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