A nadie.
Brooklyn, New York, Photo by Leonard Freed, 1963
Este julio puedo seguir con mis historias y aburriros pero me detengo, alto, solo añado que hoy escribo con mordaza, que me ato los pulgares con alambres para no sacarme el corazón y dejarlo ahí, impúdico, chorreando sangre del ventrículo taponado por malezas sentimentales, figura impactante, higroscopio de un monje que señala con su vara el mal tiempo, los granizos, si no se le ve el gorro es que hay niebla, elemental interpretación de lo real, vivac en medio de la avanzada hasta la tragedia, esperar el regreso y no hay ejercito retirándose en polvorosa, ni siquiera un soldado con un anhelo cosido al pecho a quién responsabilizar de todos mis muertos emocionales, de tanta maquinaria de guerra encallada en el limo de la nostalgia, en el fango empecinado y maloliente de recordar lo irrecordable, una pasión inútil –ya, ja- insistencia dolorosa y al final esto es un lamento a la luz de la neomenia, nadie escucha -eo, eo, ¿hay alguien?- el augur señala con su lituo, nadie le corrige. Me subo a la manada de lobos y los conduzco hasta la próxima caricatura, mañana, que me estoy cansando de los cazadores furtivos de palabras y figuras, de ser leído como quién mira un zootropo, de trabajar tanto en esta zanja diaria que un día me acuesto dentro y que me entierre el siguiente -no es una amenaza, es un ruego-, la 55 y su cuerpo de arpa, la japonesa, la hechicera, la gloriosa señora de ayer (una de las tres) o tú que lees.


4 comments :
la literatura, a veces una espada, a veces un escudo... la vida sin explicación, los nombres olvidados, el buscar alguien al otro lado que lea, que entienda, un rehén más que un lector... qué cansancio todo, ¿verdad?
Creo que me ocurre algo similar. El tiempo me persigue, y yo ya estoy cansado de correr.
Un saludo
Beauséant es cansado, sí. Mi abuela decía “sarna con gusto no pica” . Las abuelas, antes, decían cosas así. Lo curioso es que los nietos, antes, las entendíamos. Ahora, yo qué sè, no sé si me entiendo a mí mismo, pero moral me queda ¿eh?, como mínimo hasta febrero del próximo año. Es un capricho.
Descansa, Tot Barcelona , seguro que después corres no sè si màs rápido pero sí más descansado. Cuerpo descansado, dinero vale. Saludos.
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