El afanoso Parker.
La vanidad. Parker, pobre, siente que el trabajo diario es superior al que sus escasas fuerzas actuales son capaces de soportar. Pero. El hastío. Busca por los rincones qué contar a partir de ahora, algo que le entretenga, algo que le libre de los tentáculos de la tristeza, que le vista de él mismo, cuando era. Escucha música, un consuelo.


2 comments :
a veces creo que sólo somos fantasmas intentando escapar de la tristeza....
Beauséant, aquí, no sé si ahí, se decía “Fulanito es un fantasma” un término coloquial que quería decir que ese fulanito era presuntuoso, engreído, pretencioso, petulante, vanidoso pero, sí, con cierta simpatía y comprensión (las debilidades humanas, ya sabes).
Escapar de la tristeza es complicado, hay tristezas muy profundas y justificadas.
Vivir en la alegría es un privilegio.
Ahora estoy alegre, un privilegio consciente que dura lo que dura (ay, la vida).
Un abrazo.
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