Aurora
Inventar un manual del cortejo para el diálogo de cartas aéreas,
inventar la historia, inventar al otro, reinventarnos, es decir lo nuevo, lo
bello, utilidad de lo inútil, ahí está la palabra que nos asedia, que nos cerca
con la magia del deseo, desear el deseo, atrevimiento progresivo llenándonos de
la música erótica de nuestros cuerpos recién descubiertos, construidos desde la
imaginación, desde la necesidad, mujer y hombre nuevos en cada gesto singular
del intercambio de correspondencia, sin sellos ni sobres, sin cartero,
cambiando un alfeizar por otro, ventana a un mundo con huertas sembradas de
osadía, de espera, de ilusión, nerviosismo ante la tardanza en una respuesta,
celos irlandeses, repetir los errores de lo cotidiano, posesivo afán de
capturar lo inaprensible, reproches, ¿cómo puedes querer a una desconocida?,
distanciamiento, agujero del adiós, peor, el silencio instaurando su reino
implacable, totalitario, sabor tan amargo de lo que fue sin ser, otro hueco en
el corazón, otro nombre perdido en la libreta de direcciones.
La vida va tan rápido que esta mañana, en
el duermevela, soñaba con la habitación dónde empecé a trabajar, todo era silencio,
en blanco y negro, yo mismo era negro, alrededor pastaban dinosaurios blancos.
Esa habitación estaba vacía, alicatada hasta el techo y, qué curioso, a mi lado
estaba la última persona con la que he trabajado. Muy Fuerte.
Me he ido a caminar, como cada día, antes que amanezca. Antes corría, antes hacía muchas, otras cosas. Esta mañana, tipi tapa, camino pero no hay sol, llueve, llueve mucho.
Empieza octubre. Antes del amanecer,
cruzándome con los atareados viandantes, caminando por el borde de la Ría hasta
los laberintos de Serra, sus bosques de hierro, con los colores de Jasper Johns, entrando en la Krumau de Schiele, cabeza abajo para ver a la señora Lenin y el
ruiseñor de Baselitz, indagando sobre los padres de Otto Dix, recreándome en la
suerte de torear la mañana, conversando con los desocupados, viendo las
gaviotas rozando el agua, respondiendo al silencio, recopilando versos de
Oteiza (…no he tenido/ otra vida que la suya/ lo único que tengo/ es mi mujer/
y está muerta…), empezando a desnudarme de prisas y cifras, de agobios, otros
vendrán pero no esos, me he citado con el demonio, dentro de un rato firmo,
esto ha sido así, fin, tantos años en esos leves trazos, tú me das yo te doy. Hoy
soy, aunque llueva tanto.
Una película de serie negra de
los 50 a media tarde puede ser lo mejor para incrementar el amor al cine.
Escojo “La casa en la
sombra” de Nicholas Ray, en principio una garantía.
Algunas críticas dicen esto:
Un asombroso Ryan y una estilizada puesta en
escena, un guion que es un prodigio de progresión dramática y la música de
Herrmann ponen la guinda a una obra maestra imprescindible. Poco popular, es
una cima del cine negro de los cincuenta"
Miguel Ángel Palomo: Diario El País
"Un esfuerzo angustiosamente errático que funciona mejor cuando se
centra en el destacado héroe
de Ryan".
David
Nusair: Reel Film
"Una de las más bellas
películas de Nick Ray".
Dave
Kehr: Chicago Reader
"A caballo entre el cine
negro de finales de los 40 y el drama criminal de mediados de los 50, ésta es
una de las grandes obras olvidadas del género".
Fernando F. Croce:
Slant
Diré que para mí son dos películas en una por culpa de un guion que no es un prodigio, que Robert Ryan está inmenso, que el papel de Ida Lupino es muy blando, y que Ward Bond.es un siempre eficaz secundario capaz de llenar una película entera. La música magnífica y la fotografía en blanco y negro tiene el contraste de las dos partes.
¿Me ha gustado? Pues la verdad es que no demasiado o quizás esperaba otra cosa.
https://www.rtve.es/play/videos/que-grande-es-el-cine/casa-sombras-nicholas-ray/7025770/
https://ok.ru/video/2221347965522
El corazón tiembla aquí dentro, aún en los lindes de la insatisfacción, buscando la íntima verdad, lo que es, comprometido en la propia vida, en lo que ocurre, sin cerrar los ojos, sin mentiras, sin maquillar el bostezo, sin música grabada, cantando a pleno pulmón en las alturas de lo cotidiano, intentando la línea que dibuje en el aire un territorio de luz, a veces entre nubes, sin obsesiones ni miedo, interpretando junto al coro de fantasmas una partitura incomprensible, la canción saldrá bien o mal, pero aquí estamos, hoy también.
‘Los
archivos secretos del NO-DO’
En la 1 de
RTVE la noche de los viernes.
(“El Noticiario Cinematográfico
Español, más conocido como NO-DO (acrónimo de Noticiarios y Documentales) o
nodo, tal y como lo registra el diccionario de la Real Academia Española, fue
un noticiero propagandístico semanal del régimen franquista que se proyectaba
en los cines españoles antes de la película en sí, entre 1943 y 1981.”)
He visto tres entregas y me
parece interesante, combina noticias curiosas no emitidas con sucesos trágicos
que fueron silenciados.
Los expertos que comentan las
imágenes tampoco es que se mojen demasiado y “dejan vivas” muchas informaciones
que por su interés darían para programas monográficos. En algunos casos, quizás
porque no lo han vivido, sonríen ante la realidad de unos años de una España
muy negra. La verdad es que en 2026 es difícil de entender cómo se vivía entonces
en muchos lugares. De juzgado de guardia el comentarista principal, quita
seriedad a esos archivos no emitidos y convierte el programa en una especie de
broma absurda. No entiendo a quién se le ha ocurrido utilizar ese tono tan
chungo.
.alle
arap eidan yos sesem somitlú sol etnaruD
.nídraj
us a etnerf lobrá led odagloc ogiS
.ojaba
azebaC
emrarim
areiuqis nis odal im a asap anañam adaC
,ergnas
ed etnerf al odnanell átse em eS
seromur
ed sajero sal y oido ed nózaroc le
,selgni
sal ne rolod led sámedA
sanaznam
sal sadot odimoc eh em
.seip
sim ed soded sol ertne nagac sorajáp sol y
.olucídir
led le y oirbiliuqe led oditnes le odidrep eH
.sollislob
sol ed sadenom sal odíac nah em es, omloc araP
.ralguj
orto etnac el euq y ojab em sotse ed aíd nU
Smoke. Pues no la había visto. Han pasado 30 años. Demasiados para
tanto halago. Soy de aquellos a los que no nos gusta Paul Auster (ya, ya, pues
no me gusta), de los que opinan que Harvey Keitel es un grande y William Hart
un soso. La película ganó premios y menciones, claro que sí, gustó muchísimo a
muchos, a mí, no demasiado, contra gustos…