domingo, 29 de julio de 2007

Caminos de agosto.

Que cantan hasta los que no cantan. Que sería fácil, o bastante, sorprender a los pacientes seguidores del intento, del cambio, de la mudanza en estos tiempos con fotografías de paisanos que viajan a países a los que antes no se viajaba, antes no se hacían demasiadas cosas-. Por ejemplo Lizz Wright, que es una señora a la que no conoce casi nadie pero que el “Taste of honey” lo borda, y otras cosas. O el McFerrin ese, que parece que solo haga ruiditos con la boca y le ves ahí, en Alemania creo, delante de una orquesta de tres pares, dirigiendo y dando una lección de cómo. Hay fantasmas en las esquinas, ya lo creo, sobre todo en Galicia, que lees a Manuel Rivas en “Los libros arden mal” y no te extraña. De Galicia sólo te extraña una cosa, que sea tan bonita. Y no es que uno no viaje, no, uno viaja, ayer mismo estuve al borde de un espejo, casi paso al otro lado pero recordé a Alicia y teniendo en cuenta que el lunes, me dije, alto, no, quieto. O cuando he estado en Estambul, con tantos turcos, está aquello lleno de turcos, que al principio me daba cosa, que si las comidas picantes, que si los taxistas, que si el peligro, bah, el peligro está dentro, en el miedo, no se debe tener miedo. Yo a veces me tengo miedo, sobre todo cuando me miro, siento en la cabeza como una red que se inflama, dentro, que me llena eso del cerebro y me duele, es cierto, me duele y no puedo pensar, que se me alteran los circuitos y temo volverme majara.Esto no se lo he contado a nadie pero como el lunes. Y está lo del hilo, usted aparta el polen, el vaho, se quita el bozal y ahí está el hilo, brillando a veces, desde un tejado desvencijado hasta otras azoteas, tenso y vibrando, emitiendo, ni un gato podría hacer equilibrios sobre él, es un hilo tensado, conductor, made in China, ahora casi todo se hace en China, que levantas la tapa del y es chino, que la bajas y no, que te compras un jersey de angora y no lo es, es chino, claro. Creo que es posible que yo mismo sea chino, al menos hasta (o desde) el lunes, o tengo reminiscencias, lo de los ojos, lo de los remos entrando en el agua de los recuerdos, alterando la superficie, lo superficial, entre los brezos y los sabores de regaliz, sobre el mármol del mercado con peces boqueando, con vacas o lo que quede de ellas, en República Dominicana les gusta el chivo, en una boda en la que estuve hubo cabrito, me dijeron que tengo familiares en el Bierzo, el edredón nos cubre y ya es casi la hora de olvidar, los espantapájaros se quedan aquí el lunes, creo que son los únicos, ah, y los chinos, no tengo ni idea qué tiempo hará ahora en China (en inglés se pronuncia chaina, o así), lo mismo están con monzones, o con terremotos, o tsunamis, por esos sitios tan raros pasan cosas raras. Aunque me gustaría saber si para ellos no somos nosotros los raros, como ellos son muchos quizás todo es inverso y comer dragón cocido es lo normal y no esos rollitos de primavera con quién sabe qué, que están ricos sí, pero ¿qué tienen?, col dice ese listo de verde, que es justo debajo de dónde nacían antes los niños, los niños nacíamos en sitios muy raros, nos traía la cigüeña, esas tonterías, y lo de la semillita, qué cosas nos han contado, y dicen que somos especiales, pues claro que lo somos. Mi primer beso lo di con casi cincuenta años, mi primer...como decirlo –polvo me parece grosero-, mi primer eso fue con casi setenta, tanto tiempo esperando y mira, para esto tanto misterio, me dije yo a mí mismo, que ella tenía por ahí, que igual también era eso, que las ves con el ombligo al aire y te entra una cosa que ya, ya, que me lo dice Paquita, la enfermera del turno de mañana, ustedes los hombres solo piensan en dos cosas, que digo yo cual será la otra, que no me lo imagino, que solo tengo tiempo para pensar en el lunes, que me voy, como tú, como todo quisqui. Mira, te lo digo otra vez por sí, que me voy a Santiago (el 30) en coche, que el 31 me voy a León (grrrrr) en tren, que el 1 de agosto comienzo a caminar, pian pianito, hasta Santiago otra vez, en el coche de San Fernando, un ratito a pie y otro andando, que voy sólo, que me ha dado por ahí, que estoy con musha ilusión, qu`es una experiencia muy rica, que si alguien se quiere apuntar está a tiempo, o si quiere mi teléfono, luego no digan que no les invité, que andar por esos caminos da para mucho, incluso se puede pensar, esto no es demasiado bueno, hay personas que piensan y aprenden, o entienden, entender no es bueno, ni saber, una vez que sabes una cosa quieres saber otra y así no hay quién viva, que no se puede saber de todo, o todo, por eso hay que quemar libros, uno al menos cada mañana, antes de desayunar, comida energética, nada de tonterías, hay un tabú con lo de la cultura, hay demasiados cultos, en cambio curas hay pocos, están los seminarios vacíos, que uno no sabe ya quién le dará la próxima extremaunción, quién le bautizará, aunque hay temas que no se pueden tratar en los blogs, eso no lo sabe Anasagasti, siempre con cara de enfado, hay mucha peña con cara de enfado, debe ser cosa del estómago, que no van de vacaciones al sitio adecuado, pero el lunes, o sea mañana, que tempranito me voy, no te lo había dicho, por pudor, que no me gusta comentarlo, que uno es así, tímido, apocado, de pocas palabras, se asusta con facilidad, que todo esto y más lo había escrito ayer y me lo mandé a mí mismo y me equivoqué de cuenta de correo y resulta que el mensaje estará en el portátil guardado en el cajón de la mesa que no abriré hasta el 3 de septiembre, ya ves que cosas, que un despiste lo tiene cualquiera pero me ha hecho reescribir lo escrito aunque no se ha perdido nada ya que estoy disperso, con lo del viaje andariego no me centro en lo esencial, la poesía, quizás no hay que saber, solo hay que sentir, lo siento, por ejemplo digo eso de Uso palabras ciegas, como palomas acurrucadas, / la súbita fragancia del azahar embriaga al viajero/desprevenido que llega en busca del destino. y me quedo tan ancho, tan bien, o aquello de Me sacaré los ojos si miro/ lo oscuro, cuando termine/ la espera de aguas turbias,/ líquenes, brocados que/ ocultan una daga en los/ labios abiertos del pecho. Esto de los blogs es lo que tiene, que lo soporta todo, obra de arte o esto, farfullar, hablar por no callar, incontinencia verbal trasladada al papel que no lo es, superficie en blanco para gritar al viento, que me voy, queridos míos, procuraré escribir desde donde esté, si alguien quiere algo de mi, menos dinero, que lo pida. A la vuelta hablamos, señores, señoras, pasen y lean, desde febrero aquí hay material. Agradezco su amabilidad y resistencia. Los besos a todos sin excepción, incluidos Arthur y Gusthav. Muchas gracias.

sábado, 28 de julio de 2007

Rolling Stones y café.


Cuando supe que el manager de los Stones decidió que el pianista Ian Stewart era demasiado feo para pertenecer al grupo y que años después despidió a Brian Jones por ser una persona problemática fue como la noche que descubrí que M me engañaba (*) con el hijo del dueño del bar de la esquina de su trabajo, el que le servía el café cada mañana, sí, dónde tomábamos un vino blanco a la mediodía, aquel camarero serio y hosco que siempre me ponía el trozo de tortilla mas pequeño.

Desde entonces me empezaron a gustar más los Beatles-que no tenían pianista- y Elena –que no le gustaba el café-.


(*) tanto me engañó que se casó con él.
Bendito engaño.

Send me a postcard, drop me a line
Stating point of view
Indicate precisely what you mean to say
Yours sincerely, wasting away




viernes, 27 de julio de 2007

Suspiros (3)

Juan era fiel a tres mujeres a la vez. Por separado las amaba profundamente. Llevaba tres vidas en planos paralelos, sin cruces, sin interferencias. Jamás sintió que estuviera engañando a ninguna de ellas. Nunca tuvo remordimientos. Sólo, para no herirlas, se inventó un código, unos itinerarios, un lenguaje.

Así pasó el tiempo.

Cuando Helen se enteró del engaño abrió mucho los ojos y no pudo decir nada. No terminaba de creérselo.
Cuando Julia se enteró, el llanto se instaló en su pecho, bajó la cabeza y se retorció las manos.
Cuando Inés se enteró, sacó una pistola de su bolso y disparó a Juan.



jueves, 26 de julio de 2007

Suspiro (2)

La familia sale de la playa cuando acaba la tarde, cuando los pájaros marinos vuelven lentamente a sus escondidos nidos y los bañistas apuran las últimas olas.
En el momento mágico en que el sol se esconde entre el acantilado y la isla de Izaro, los esposos, tomados de la mano, miran las mejillas sonrosadas de sus hijos sonrientes.
Detrás, sobresalen en la arena los dedos ensangrentados del enemigo mal enterrado.

miércoles, 25 de julio de 2007

Suspiro (1).

Una tarde comprobé que me había vuelto ellenjamesiano. No sentía la lengua dentro de la boca. Cuando quise articular alguna palabra solo emitía gruñidos, sonidos guturales.

No me preocupé demasiado, nunca he tenido mucho que decir. Es cierto que era un engorro para la relación normal, comprar el pan o el periódico, saludar en el ascensor. Lo remedié utilizando tarjetas en las que tenía escritas las frases habituales, como una traducción elemental para desenvolverse en un país extranjero.

Me gustó el método, lo perfeccioné, día a día amplié el medio de comunicación y preparé frases más largas, más descriptivas. Tuve que entregar muchas tarjetas.

Con el paso del tiempo mi discurso se volvió sofisticado y entregaba una novela para desear las buenas tardes. La gente no las leía, pensaba que era un jodido mudo maleducado.

Del disgusto comencé a adelgazar, mi familia se preocupó y me internaron en este hospital. Hoy, al cambiarme el suero, para decir a la enfermera que me estaba orinando he debido entregarle toda una biblioteca. No le cabía en los bolsillos y no ha querido aceptarla. Me estoy meando vivo.




(*) Ellen James es un personaje de “El mundo según Garp” de John Irving.


martes, 24 de julio de 2007

De trenes y viajeros


En el tren de la noche transparente llegan mujeres
con blusas perfumadas, con violetas en el pelo,
con los brazos tendidos hacia la aurora.

Las miro desde el andén, junto a un perro de ceniza,
sonámbulo, las pestañas incendiadas de madrugada,
los pies descalzos bajo una luna de mármol.

Uso palabras ciegas, como palomas acurrucadas,
la súbita fragancia del azahar embriaga al viajero
desprevenido que llega en busca del destino.

Siento en los oídos el zumbido de otra vida ,
en la esquina, letanía de gacelas sobresaltadas,
el rocío amansa y enreda perfumes en la piedra.

Las ventanas de la noche están cerradas,
una salamanquesa se esconde en la blanca alcoba,
el viento de levante deja un ahora de dudas.

Subo los peldaños del recuerdo, la ciudad respira,
duerme a espaldas del pájaro asustado en la rama,
de la lengua del tigre que lame el insomnio.

Nadie ve al fauno bajo el farol, sentado a la orilla
del tiempo, sus pezuñas rompen la espuma
de olas embarrancadas en luz futura.

Ese saurio triste sobre la vía sabe que no regresará.
Temo al súcubo que me observa, agazapado, presto.
Encadenado a la columna, Sansón descubre el horizonte.


lunes, 23 de julio de 2007

Cerezas.


Anuncios

Se traspasa afectividad
por cese de negocio.

Pecho reformado, mucha luz, calefacción central,
autoestima.
Negociable. Vacío...

Busco amor de segunda mano, todo terreno. No
importan kilómetro psíquicos. Sufro bien y al
contado.

Belén Reyes


Todos los días antes del almuerzo, el hombre barbudo camina hasta el viejo olmo del parque y se queda allí escuchando como respira su corteza añosa. En un banco cercano, la reina de los gatos habla a los felinos de pasados misteriosos, de su ayer brioso. Los gatos no entienden nada, los gatos son unos animales egoístas y ensimismados que no prestan atención a la delicada mano que los alimenta, mano de falanges y venas azuladas, de uñas y un sorprendente anillo dorado.

Uno de esos días el barbado lo advierte: al llegar al tercer tramo hindú la superficie del océano se eterniza, hay un punto anterior a la revelación, un instante misterioso y fértil cuando el inexplicable don aparece. Y lo entiende, sabe, puede tocarlo con la punta de los dedos que agitan la untosa sopa de la casualidad, del azar.
Quizás entonces es el momento de abandonarlo todo, de huir hasta quedarse sentado al viento de levante, ignorando los gritos de los que llegan en pateras, viendo crecer la duna de Bolonia hasta sacarse uno a uno los puñales del escepticismo. Insensible al recuerdo de sus bragas escondidas bajo la ropa amontonada en una silla, los calcetines dentro de un zapato, ella ahí enfrente con su mirada miope, con los brazos cruzados sobre los pechos breves, el pliegue del cuello expuesto al choque de labios y dientes, él ansioso como Jeff Buckley, sereno como un sinuoso animal oscuro que no tiene prisa en comenzar el almuerzo junto al olmo, sólo, pan, aceite y el farfullar de la vagabunda.

Un día, otro día.



domingo, 22 de julio de 2007

Espera.



Llegan trenes, autobuses,
furia, ella no llega.
En andenes fríos, puertas,
sé que no saldrá pero espero.

Cuando ni siquiera sabía
como hablaba, si me veía,
me aposté en esquinas,
bajo árboles, en laberintos.

Tardes mirando a lo lejos,
a su ausencia, horas.
Sabía que no llegaría,
no allí, no entonces.

Pero seguía,
vigía de su horizonte,
enfermo sanando por
el milagro de verla.

No la amo, no a ella,
amo la espera, que no venga.
El nerviosismo cuando
miro el reloj y no aparece.

Me he acostumbrado
a que no llegue, que no esté.
Sigo. Esperando.
¿A ella?




sábado, 21 de julio de 2007

Experimento con una máquina neumática.


Flóckk--aáa/,
Zumbehiíííiuffff&&,
Ebbcuàâant cgtss..
MmnwRost
_______eèèetmäas
Sileno, ebrio y dormido, a lomos
de un asNO.
Rh-jord4/black
G'L'u'P.

viernes, 20 de julio de 2007

Cornijal


Julio, desbandada, nos vamos, uno a uno, selección de fechas, unos días, calor, aquí, volveremos a este rincón, o no, deserción de lectores, de apetencia de escribir, de otra cosa que no sea playa, monte, sofá, ventana, aviones, barcos, en burro, con botijo y tartera, se detiene el mundo, alto, el que se mueve no sale en la foto ¿quién piensa en fotos?, furtivos movimientos en la oscuridad, ¿dije sol?, lluvia de estrellas en agosto, madrugadas al fresco, en el balcón, en una hamaca, conversaciones a la sombra de una higuera, lo trascendente, la vida pasando en pantalón corto, olores silvestres, pájaros, libros y más libros, necesitamos salir de la ciudad, del asfalto, -¡alto! ¿quién te ha dicho que estoy en el asfalto?- de la prisa, stress, la cifra, las obligaciones, el mostrador, los números, lo que sea, que ya falta poco, ánimo, cerrar las últimas gestiones, reservar habitaciones, preparar la mochila, las maletas, la toalla, he engordado, estoy como una vaca, no me entra el traje de baño, -ni a mí el bikini-, estoy como un toro –pues no se te nota nada- (o sí), se han agotado las protecciones solares, están las autovías repletas de veraneantes cabreados, coches rebosantes, la abuela en la baca, y el canario, niños llorando –Papá ¿cuando llegamos?- gasolineras atestadas, melones de Villaconejos, coches averiados en el arcén, moteros a toda pastilla, modelos de descapotables con rubias de serie, macizos en convertibles azules, como saetas -Paco ¿has apagado el gas?-, lo que no se junta con lo que sí, el hambre con las ganas de comer, -¿bailamos?-, sube un poco la música, me gusta esa canción, -¿vienes mucho por aquí?-, buen camino, voy y vengo, -¿en tu cuarto o en el mío?- amor de verano, de invierno, iré a verte, cariño, guardaré esta canción para el otoño, siempre te querré, agua, nadando hasta el faro, el año pasado estaba más fuerte, y el anterior más, llegaba más lejos, un día llegué hasta América, exagerando, -¿dónde estará Pepi?- el día uno tengo guardia, me he dejado tres informes sin acabar, el viernes los termino sin falta y lo envío todo por e mail, voy a apagar el móvil, hablar por no callar, qué viento, así no hay quién se bañe, y dicen que lloverá el domingo, -no, que mi madre no me deja- no hay mesa en el chiringuito, una paella para dos y una jarra de sangría, pequeña, 90 €, y es barato, creo que me sentó mal ayer el cuba libre, es la cuarta vez que voy hoy, ay, cómo me duele la tripa, y la cabeza, quizás una aspirina, o dos, o una tila que ya no me quedan días de vacaciones, el lunes al tajo, a currar, este el blog glup y hoy tocaba esto, necesito vacaciones, como tú, me voy el día 30, por la mañana, ya te contaré dónde, tú ¿te vas?, os echaré en falta, de verdad, a los que leen y a los que comentan, a tantos a quién leo, personas a las que –sin conoceros- he tomado cariño, afecto, dependencia, os añoraré. Gracias por seguir aquí.



Mi foto
Bilbao, Euskadi
pedromg@gmail.com

Creative Commons License Page copy protected against web site content infringement by Copyscape ecoestadistica.com site statistics

Vistas de página en total

Lo que hay.(Desde 08.02.07)

Se quedaron

Así vamos

Aquí desde 08.02.2007

(Antes en Blogia desde 07.2004)

(Y mucho antes en "La tertulia en Mizar")

7.824 entradas