Dog Walk, Photo by Saul Leiter, 1957

miércoles, 11 de febrero de 2026

Golpe.



Descubro una mujer desnuda en mi cama y las cortinas se abren al amor de la mañana. Ella me dice que lleva ahí varios años, tumbada, esperándome, con las caricias detenidas, con la dulzura embalsada, con los besos a punto de florecer. Amo a esa mujer. La amo desde siempre y hasta el final del horizonte. Me levanto y mi cabeza golpea contra el armario donde guardaba la impaciencia. Me despierto. Tengo un chichón importante en la frente. Ay.

martes, 10 de febrero de 2026

19 años.

 


El domingo día 8 este blog Glup 2.0 cumplió 19 años de presencia ininterrumpida en Blogger, un texto cada día, 7585 entradas.  

 Antes en Blogia desde 01. 07.2004

Mucho antes en "La tertulia en Mizar"

Esta constancia tanto aquí como en las stories diarias que comparto en Instagram me ayuda mucho.

Además me ha permitido conocer a personas extraordinarias.

Cada uno tiene sus manías y sus aficiones, escribir y hacer collages son una parte de las mías.

Muchísimas gracias a todas/os los que se asoman por aquí.

Un abrazo.


lunes, 9 de febrero de 2026

Me ato los dedos con alambre,.



Tú no eres lo que dices.

Me dice/n.

He vuelto a cometer el error de decir.
Cacofonía incluida.

Me dejo llevar por la euforia del número, de la continuidad, me lo creo, me crezco en el absurdo de lo nimio, me salto el programa y digo.
Hay que ser ingenuo.

Quizás con eso/esto compenso/intento lo que no, el vacío, el hastío, el frío del agujero por donde pasa el viento del norte. 
Qué, por cierto, hace mucho que no (pasa).

Quiero empezar un/otro cuento, de esos que no lee nadie. Me resisto, me ato los dedos con alambres, cosa que es complicada, ya que aunque utilizo la derecha soy zurdo de convicciones pero aun así con la lengua, bífida, con absoluta imaginación estoy en ello.
Mañana (espero), aquí.

domingo, 8 de febrero de 2026

Desorientados.




Levantamos una maquinaria de hojarasca difusa, una sinuosa estampa de armonía, una telaraña en la telaraña. Mientras las naves viajan a Titán, nosotros continuamos temblando, perdidos en el desamor, en las preguntas, en la babélica y trivial malla sin reglas, en universos interactivos intuidos desde la cocina de nuestra casa, en métodos tecnológicos de los que no comprendemos más allá del on/off. Vaya cuadrilla de desorientados.


sábado, 7 de febrero de 2026

No lo pospongan.




Vuelvan al escenario, sin pudor. Salten al laberinto, claven mensajes, números cifrados en cada esquina, acertijos. No se pierdan, no se escuden en la venda, no se fíen de las premoniciones, no estén tan seguros del desenlace. Sean auténticos. Mantengan esa inquietud, la fe en ustedes mismos. No lloren las ausencias. Búsquense, ahora, hoy, no lo dejen para marzo.


viernes, 6 de febrero de 2026

Sobre un tal Kaufman.


Lacey Black (American, 1992) - Rehabilitation Station (2024)


Kaufman dice: 

La expresión creativa es la expresión de uno mismo.

La creatividad no es otra cosa que la expresión individual de tus necesidades, de tus deseos y de tu naturaleza única.

Allí y  aquí tratando de justificar esto, lo otro y lo de más allá, el complejo de que la voz no sea la adecuada porque entonces...eso. Pero ¿Qué voz es?
Puede ser la que busque los recovecos, los pliegues, lo que no se ve, no invisible, no, escondido bajo las piedras de la ceguera voluntaria o fingida, de párpados como persianas, de dedos que tantean el aire de lo nuevo.
Todo esto o lo contrario.

Ya empezamos, así no hay quién entienda nada.
Pues eso.
Por cierto, quién coño es Kaufman.

jueves, 5 de febrero de 2026

Sobre lo de escribir.

 

Raimondo Lullo, Opera chemica , manuscript, 15th century, (Florence, BNCF, Banco Rari 52)


Escribo para que me quieran, dicen que decía Lorca.

Algunos se esfuerzan en contar el suave susurro de las sábanas sobre el desnudo cuerpo que aman, los pliegues de un murmullo………. Nos hablan de experiencias y anhelos, nos mienten, nos enseñan una mano y en la otra, cerrada, esconden la realidad del tedio, la ausencia, el bostezo atroz sobre una playa de piedras y recuerdos, carabineros vigilando las negras mercancías que flotan hasta la orilla, el límite del fielato que traspasan las aldeanas que bajan del monte con leche, manzanas y nueces. Solo una vez estamos perfectamente equipados para amar.

No quiero mentirte, esto no es lo que parece, no es la fragante oscuridad donde dormitan las altivas musas, la inspiración en el ábside, las palabras remansadas en relatos de amores tempranos, decepciones tardías, el corazón en un zapato, dolor en varios colores, una gama de sufrimientos del uno al nueve. Esto es trabajo en la zanja, balbucear, musitar, gritar, borrar, intentar, seguir, decir lo de antes y esto.

Escribo para que te quieras.

miércoles, 4 de febrero de 2026

Perro dormido

 

Leonard Freed

Desde ayer no duele el perro dormido junto a los que se amaban. Tampoco la mujer  de hoy, trampas de lecho, voceador de imágenes, nada por aquí nada por allá, tejemaneje,  torero desplazado, brindando, al quite, sin banderillas, sin meterme bajo el peto, ¿Qué pasa? Quien quiera leer que lea, quién quiera ver que vea, quién quiera peces que se moje el culo.

martes, 3 de febrero de 2026

The boxer

 


A veces releo mis escritos y me siento como un caníbal melancólico, como un equilibrista de la peripecia, como un boxeador sonado, como un pulcro mentiroso ejerciendo su oficio. Pero deben saber que el bosque de tantas manos agitándose desde las estaciones, desde los aeropuertos, desde el borde de los caminos, me distraían. Las he cortado, todas. O estoy en ello. Ojalá siga lloviendo.

lunes, 2 de febrero de 2026

Indiferencia.

John Florea Cologne, Germany, 1945


No puedo permanecer indiferente, soy un ingenuo, aun. Creo en el misterio de los números primos, lo aliento, escribo para no entender. Por eso digo que los pájaros nocturnos del miedo se esconden bajo las cornisas, evitan volar entre las pesadillas que flotan en los párpados de los amantes, rozan los labios de aquellos que se besan de madrugada. Carcajadas, lágrimas, sábanas húmedas y nadie me despide en la furtiva huida, la chaqueta enrollada en el brazo, los zapatos en la mano, la cabeza quién sabe dónde.

domingo, 1 de febrero de 2026

Ya no.



"Me desperté y ya no estaba enamorada" me dice que diga.

Estábamos sentados bajo un oloroso magnolio, presintiendo el mar, la tormenta. 
Después vino el invierno. 
Este.

sábado, 31 de enero de 2026

Poema

Manuel Wenaud


 Cumplir el ciclo antes de morir.

Estar triste, es decir estar.

Romper el silencio.

Ser el silencio.

He perdido la mirada, 

he perdido la palabra.

No sé volver.

viernes, 30 de enero de 2026

Otros y yo


 

Rasgar la cortina y mirar a otro.

Ser otro, otros.

Llegar a ser el que eres.

Ser todo.

Ser.

Este, aquí,  soy yo.

jueves, 29 de enero de 2026

Miedo

 


Hablo con una inocencia que me perturba.
La vida en las palabras que no viven.
Decir lo que no dicen.
Miedo. 
Apenas queda tiempo.
Digo tiempo y digo no soy.
Digo tiempo y digo miedo.
Digo miedo y digo el poema.
Escribo el miedo y el poema.

miércoles, 28 de enero de 2026

Pájaros azules (poema)

 


Este es un tiempo para dibujar pájaros azules,

con tiza.

Dejar que vuelen por las paredes.

Cubrir con lonas negras a los muertos inocentes.

Quemar lirios en su homenaje.

Gritar hasta que la garganta sangre.

Gritar dignidad, hambre, miseria.

Cortar el cuello del universo.

Descuartizar la primera idea.

Entrar con ojos limpios en la noche.

Dentro de la noche está una verdad.

Mañana es esperanza.

martes, 27 de enero de 2026

lunes, 26 de enero de 2026

Anónima



Recibí ayer esta carta:

Muchas felicidades, zorionak. No recuerdo cuantos años cumples, no me importa, me importa que aún te quiero. Dices que tú eres de dentro y yo de fuera pero qué paradoja, te lo digo y sin embargo lo preservo, lo guardo en lo más íntimo, dentro, lo oculto incluso a mí misma.

No te puedo regalar este amor por tu cumpleaños, lo siento, este amor es tan profundo que es solo para mí. Cuando te amé pasé a otro estado de vida, traspasé una puerta,  otro mundo, se hizo la luz en mi interior, vi tesoros que desconocía  pudieran existir, brillar así. Por eso aún te amo incluso a pesar de ti.

Entre nosotros todo ha sido complejo, una paradoja, tú te dedicas a ayudar, a sanar y yo casi pierdo la salud, la razón, la alegría, la razón de vivir. Era demasiado joven, no tenía armas, no sabía, no conocía las reglas. Prenderme, entrar en ti me desarmo, me construyó, me hizo nueva, sacó de mí tanta emoción, tanta belleza, me vació. Me ha costado mucho tiempo volver a encontrarme, reconocerme, llenarme. Por suerte ahora soy una mujer nueva.

Esta fecha está marcada en un rojo intenso, la dibujo como un puente, me da la excusa para atravesarlo, me da pie a decirte lo que callo, tengo la seguridad que me vas a leer, me permite felicitarte, enviarte mi reconocimiento, mis mejores deseos. Me reconcilio cuando te escribo con ironía y lo notas, oh, lo notas, sigues vivo, me dedicas tu atención. 

Lo sabes, dentro, fuera, como te parezca, como cada año de corazón, este día te deseo toda la felicidad, mis mejores augurios, te regalo mi recuerdo intenso y este beso, pero el amor lo guardo para mí, tú me enseñaste que ser egoísta es lo bueno.

Lástima, la carta no viene firmada, no sé quién la ha escrito.

Sorpresa en mi cumpleaños, también miedo.  

domingo, 25 de enero de 2026

Cumpleaños

 



Cumplir años era una costumbre que te privaba de privilegios y añadía responsabilidades. La pared se llenó de calendarios y ahora cumplir años es una fortuna que te abre ventanas dentro y fuera, te ves y eso es lo que hay, eso eres, ni más ni menos. Es importante dejar atrás lo que pasó y disfrutar intensamente el ahora, estoy absolutamente centrado ello. Hoy es mi cumpleaños y espero que me dure este espíritu. 

sábado, 24 de enero de 2026

Bill, héroe galáctico

 






Érase una vez que me leí todo lo que se podía leer de ciencia ficción, Empecé con “Los propios dioses” de Asimov, seguí con “La luna es una cruel amante” de Robert A. Heinlein (los dos distribuidos por aquel bendito Círculo de Lectores) y de ahí ni sé cuantos más. Ayudó también que E. cuando rompimos un idilio de años, por mi cumpleaños, no sé si por venganza o por agradecimiento, me regaló una suscripción a una revista mensual llamada “Nueva Dimensión”, ciencia ficción en vena.


Con estos antecedentes me he leído en un pispás, “Bill, héroe galáctico”, un clásico de mediados de los 60, demasiado sujeto a aquellos turbulentos años (Vietnam, lucha por los derechos sociales, etc ) con una crítica antibelicista e incluso de la propia ciencia ficción, pero que me ha agradado, me he reído, he recordado al personaje bruto pero listo, que va evolucionando en ese mundo futurista y quizás ingenuo como contraste con otros autores más “serios” o más rigurosos en la “Ficción”. Que me ha gustado.

Series.

Estamos de acuerdo, cada uno ve lo que quiere y le gusta lo que le gusta. A veces, por lo que sea, hay que ver lo que no te gusta o no te gusta demasiado (por la paz un avemaría), (hoy por ti mañana por mi), (siempre escoges tú). Eso.


Stranger Things (Temporada 5).

Si digo que es para frikis alguien se puede molestar, si digo que está bien hecha y que tiene su cosa para un tipo de público pues lo digo.  Cierra con imaginación y solvencia cinco temporadas que han dado mucho que hablar a sus seguidores y mucho dinero a sus creadores. Un comic largo. Al último capítulo le sobra una hora, esa en la que los protagonistas se dan un homenaje a ellos mismos.

 


Solo asesinatos en el edificio (Temporada 5).

Las anteriores temporadas me gustaron, creo, casi no las recuerdo. Esta no la he podido soportar, ha sido superior a mis fuerzas. Steve Martin, Martin Short, y Selena Gómez hacen ya de ellos mismos y hasta Meryl Streep o Christoph Waltz me parece que trabajan mal. No he podido terminarla.


Tierra de mafiosos (Temporada 1)

Solo he visto el primer capítulo. Interesante. Guy Ritchie sabe dirigir estas historias violentas con un sello muy personal. Tom Hardy se sale con ese físico tan inquietante. Pierce Brosnan histriónico. Helen Mirrell a la que adoro aquí también participa y sale en los créditos. La seguiré viendo si saco tiempo.


El caballero de los siete reinos.

De momento solo hay un capítulo. Bien hecha, claro, pero me ha dejado un sabor ni fu ni fa. Habrá que darle una oportunidad.

 

viernes, 23 de enero de 2026

Reconocimiento.



Digo lo que digo, no sé, certeza de visitas erróneas o voluntarias, descarnada realidad dibujada en las tapias junto al chalet, una borrosa figura, aun así reconozco al heraldo, la profecía, el ventisquero de lo que vendrá, mi amor embalsamado que picotean las perdices, es hora de seguir. Reconozco el ahora.

jueves, 22 de enero de 2026

No hay opciones.

Ovidiu Selaru

Escojo ahora el aire de mi tierra, las hogueras en la cima de los montes bocineros, los mensajes, las señales, el humo, el vuelo de aves negras. No hay amnesia, ni corderos bajo el retablo, hay un agua estancada donde se refleja el crepúsculo, hay una lluvia de plumas y el porvenir se instala en la tráquea del sonámbulo.

miércoles, 21 de enero de 2026

Va por nosotras.



Este es un encuentro diario, una fiesta vestida con camisa blanca, sin pliegues. Levanto la frágil copa para brindar por tanto y tanto, afortunados habitantes del tejado, equilibristas nocturnos de las chimeneas,  taciturnos amantes sin amar, pesadilla de búhos lujuriosos y música de Telonius Monk. Por nosotras.

martes, 20 de enero de 2026

No, no es casual.



Sabes que no es casual escoger esta hora enmascarada, el retroceso de la indolencia, el cuchillo que hirió las mejillas de la belleza, las luminosas huellas del arcángel, el ritual de amar en los portales del alma, el manto de la noche escarchada, trazar signos misteriosos en un bosque encantado de palabras, sentirlas en la piedra. Sentir sin entender nada. Quid pro quo.

lunes, 19 de enero de 2026

Parker taciturno

Riccardo Moncalvo - Paesaggio pedonale, 1937 -

El día pasó como pasan algunos días, lento, marchito, atribulado, taciturno, estéril, etcétera.

Por la noche Parker tiene un sueño breve hasta que las ortigas del insomnio trepan y se adueñan de la verja que separa el jardín onírico de rosas y agua fresca del fango que cubre el miedo al presente, al pasado, al futuro, a todo lo que conoce y desconoce. Una sensación de angustia hace que de vueltas en la cama, las sábanas se enrollan en su cuerpo sudoroso a pesar del frío de la madrugada. Son tiempos desolados,  pánico y arena, incertidumbre. Le duele la noche que amenaza.

Luego se queda en un duermevela inquieto hasta que suena el despertador. Se levanta y arrastrando las zapatillas llega hasta el espejo de plata sucia. Ese es él y ha llegado el tiempo de ponerse la careta sobre la carne vacía, de agotar el desasosiego, el quebradizo sentido de vivir así.

Al ajustarse la corbata todo cambia. Con el café se toma las tres pastillas, dos blancas y una azul. Enciende el teléfono y tiene ya cinco llamadas perdidas, el aviso de varias citas esa mañana, ha quedado para comer con Julia y discutir lo de la partición del piso. En el ascensor está silbando, Sale sonriendo por el portal. Otro día.

Una batalla tras otra

 


“Una historia tras otra”

Veo la película y después leo críticas, Excepto la de Carlos Boyero ("Un bostezo tras otro (...) una de las películas más tontas e insoportables del año, un delirio sin causa y cuya agotadora duración complica encontrar una postura adecuada en la butaca"). El resto la califican o como la “película del año” o como "un enfebrecido viaje al fondo de la conciencia contemporánea de la mano de un ejercicio de cine frenético, muy divertido e irrefutable.”(Luis Martínez)

Como cada día “entiendo” menos de cine y de otras artes como la música, la literatura, la poesía, la pintura, solo diré que en tres horas de película pasan muchas cosas, con mucho ritmo, con una fotografía soberbia, una música bien escogida, unos actores que lo bordan, lo bordan, un tema que duele por lo real, lo cercano, lo presentido, lo injusto, lo temido y qué, con todo, pues   Paul Thomas Anderson se llevará muchos premios, nominaciones, Di Caprio y Sean Penn seguirán en la élite,  Chase Infiniti triunfará y a mí me ha gustado pero creo que no la voy a votar ni para premios ni para espectadores con hiperplasia prostática benigna. El cine es, también,  pa´gustos.

domingo, 18 de enero de 2026

Blues.

 

Se desgañita B. B. King y los hermanos golpeamos el suelo con el pie, movemos la cabeza y hombros, nos mecemos entre yeah y yeah. Luego la guitarra se rompe en notas de blues, imaginamos los gordos dedos acariciando o golpeando las tensas cuerdas metálicas, el humo, toses, risas y los hombros de Josephine brillan en la semioscuridad del antro.

Como el olvido, bailamos, me empujan, gritos, alguien rompe una botella de cerveza y la clava en la cara del flaco Fred que está a mi lado, sangre, golpes, carreras, disparos y luego nada.

Sigue el blues por las pantallas en un grito repetido, hay dos hombres en el suelo, es viernes, no llego al último metro y las calles están frías. Seguro que Josephine está debajo de un hombre que no soy yo. Tiraré la pistola al río, ya buscaré dónde dormir.



sábado, 17 de enero de 2026

Póker




Jugábamos al póker, entre amigos. Era adictivo. Empezamos como de broma pero la cosa se fue complicando ya que cada envite doblaba el anterior. Había bastante dinero sobre la mesa. Tenía prisa por terminar porque había quedado con Marie cerca de la playa.

Alguien propuso tomar unos cubalibres. Era muy pronto, después de comer, no me apetecía nada pero menos me apetecía quedarme atrás. Tomamos esa ronda mientras seguíamos jugando. La partida siguió con altibajos, ganabas, perdías. No estaba a gusto porque había quedado con una chica deliciosa y se echaba la hora encima.

Segunda ronda de cubatas y en dos manos seguidas empecé a perder. Por entonces trabajaba en una consultoría, me ganaba bien la vida, pero aquello se me había ido de las manos y perdía bastante dinero. Algunos ya se habían retirado. Ya no llegaba a la cita ni en sueños.

Juan lo dejó,  Eduardo también. Una ronda más y me voy- pensé. La suerte se sentó a mi derecha. Gané tres juegos, equilibré mis pérdidas. Me voy– dije, y salí corriendo para el autobús.

Llegué al lugar de la cita con dos horas de retraso. No tengo ni idea porqué quedamos en un sitio tan lejano. Por el camino me encontré con Marie que volvía. Quise disculparme, pero entonces era demasiado tonto y presuntuoso como para ser humilde. Quise ser gracioso y fui además un metepatas. Marie me miró sonriente, en apariencia no se enfadó, pero con su silencio cerró todas las posibilidades de diálogo. Siguió caminando sin volver la cabeza, con su amiga qué, por cierto, no recuerdo quién era.

Allí me quedé, con dolor de estómago por los cubalibres tempraneros, con la decepción conmigo mismo por haber sido tan maleducado,  tan estúpido,  con la certeza de que aquella extraordinaria chica no me perdonaría jamás.

No se lo digas a nadie, pero Marie me gustaba mucho.

Ya entonces me quedó la duda. ¿Qué hubiera ocurrido si llego puntual a la cita?

(El pasado no se puede cambiar)

(El futuro, a veces)

viernes, 16 de enero de 2026

Bueno, yo sí soy.

 

Henri Cartier-Bresson


Todo esta producción para esta esquina en realidad no es una dificultad, es una cuestión de concepto, estar en el borde del blog Glup (2.0) me hace sentir a veces como un agente doble, escondido en la sombra de escribir con la mano izquierda sin ser zurdo y la luz de vivir sentado en un elefante mecánico que chirría cuando camina sobre los hombros de hombres apiñados en el jardín eludiendo el cortacésped de la ignorancia, no saber qué facción enemiga es la que bombardea los viernes, es decir hoy, por eso apaguen la luz de la cocina, no fumen en las ventanas, preserven para sí las confidencias opacas, la autonomía de las hogueras, el cuchicheo de  los artistas hospedados en el cuarto del fondo, autónomos, saltimbanquis y coreógrafos, echadoras de cartas y carteristas, excursionistas del pasillo  y ese maldito aparato para la respiración de Margaret que burbujea y zumba mientras se expanden sus pulmones apagados, cavernosos, carnaza para los estraperlistas del antibiótico, la uña que raya el cristal al resbalarse de la bayeta, los gendarmes fisgando por las ventanas antes del desembarco, las agujas del reloj de la abadía,  buscar palabras que digan o no digan para rellenar el paso de cebra y la estación iluminada por el crepúsculo, esto de ahora para mañana, es decir hoy que lees sin entender qué diablos es este aroma que trae el viento del oeste, con olores de cocina, polvo de rezos, caridad del visionario, una lengua de fuego sobre nuestras cabezas mientras entendemos el irlandés, el gaélico y el hígado de Dylan Thomas explotando en un hospital de New York, allá donde quiero volver, controlando el discurso y el paso a nivel, palabras cuidadosamente desechadas para que digan esto, nada, lo que usted quiera, a sus pies, a los de su señora, o señor, un tiempo absoluto, mariposas sobre las tumbas de individuos que mueren en las calles y nadie sabe cómo ha sido, un fluido verdoso saliendo de los intersticios de ladrillos desencajados, el profeta en su hornacina,  diez minutos antes de la cita que me oprime el pecho, estaciones de metro, me bajo en Greenwich Village, sonrojado, las negras rocas de Central Park, mi lengua sin levadura resbalando en la arena blanca, casi no llego a mi reunión de hoy, esto es lo que quería decir ¿queda claro? pues eso. 2026, no somos nada.

jueves, 15 de enero de 2026

2027

Benjamin Styer

Huecas oraciones de olvido, las amargas lágrimas retenidas, el cansancio de la risa en la emboscada de los días.

Hoy (es decir ayer)

Por si acaso nos callamos, renunciamos a lo evidente, enjaulamos el gesto y coqueteamos con el disimulo, cubrimos las muecas con el abanico, aprendimos la seña de treinta y uno, la de pares, el guiño cuando la partida nos era favorable y solo apostábamos por la victoria -que era la huida-, señalamos el norte desde la proa de un barco varado en la arena, burdo decorado, carcasa de papel, los músicos con laúdes y chirimías sobre carromatos de cartón, el camino al exilio de nuestra propia dignidad.

Ayer (es decir, nunca)

¿Llegará este gobierno al 2027?

Mañana (es decir, hoy)

miércoles, 14 de enero de 2026

El misterio de Cemetery Road

 


El misterio de Cemetery Road

Hace poco vi Slow Horses y me gustó. De los mismos productores y también del escritor Mick Herron me ha tentado El misterio de Cemetery Road (Serie de 8 capítulos en Apple TV).

Es un thriller de acción trepidante (lo siento, oye, califícala tú) con una fotografía magnífica, escenarios naturales y Oxford y la música, la dirección y que no puedes dejar de verla porque, pobre niña ¿se salvará? (no es spoiler). Por supuesto, Emma Thompson, llena la pantalla, que fuerza tiene esta señora, qué personalidad, genial. Ruth Wilson también lo hace bien. Adeel Akhtar me resulta demasiado paródico, histriónico. El resto de personajes, “malos y buenos” cumplen con lo suyo, quizás haya demasiados y no siempre ayudan a dar brillo a la serie porque la deslizan por lo fácil, por el casi comic pero   lo disculpas y sigues y me ha gustado y he pasado un buen rato (con angustia a veces, que la historia no es broma). Bastante aconsejable.

https://www.20minutos.es/cinemania/series/misterio-cemetery-road-apple-thriller-emma-thompson_6918509_0.html

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