Glup 2.0

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27/11/14

Escribir a la manera de


“Aquellos cuya mente está habitada por el recuerdo confuso de verdades que nunca han conocido son los hombres que están dotados.” (Proust)



Escribir a la manera de. Reglas. ® NO. Colocarse de puntillas frente al texto y citarlo –eo, eo- llamarlo, gritar. Enfrentarse al reto de escribir para emocionar. No hace falta dejar el corazón entintado -¿a quién diablos le importan tus penas?- es mejor dejar los embustes, lo que no, SÍ, lo del cuarto de atrás, el anhelo, el brillo crepuscular de tu propia mentira -llámese apodo, máscara, disimulo, exageración, guiño, bah, no es la cosa-.

Un juego de palabras, las palabras como un juego que te implique, que te explique, que te tome de la pechera y te sacuda dos sopapos, esto es lo que hay aquí dentro, mire usted, pasen y vean, aquí mi niñez y adolescencia, aquí mis frustraciones, eso que cuelga es el miedo, lo de al lado es un complejo retorcido pintado con sensibilidad fragmentada, ah, aquí el retablo de cuando amé, esas son mis impresiones abstractas, en el altillo mis poemas de amante bajo -¿o era sobre?- una manta, en la alfombra el polvo de historias inconcretas, pedazos de vida, en la ventana un escritor que mira el vacío del alma. Excepto la muerte segando el tiempo no hay nadie ahí abajo y en la hierba se pudren elogios secretos y una fotografía de sangre derramada.

Ay.


                                                Jan Sadeler (Brussels 1550 - 1600 Venice), Septentrio, after M. de Vos, nd.


26/11/14

De la biología a la psicología.


Freud disecciona anguilas entre el heno y el cieno. Después las dibuja, sinuosas y elementales, años antes de interpretar los sueños, el Ich, el Überich.

Sueño que nado en un río turbulento y negras anguilas de tiempo me rozan, me angustian.

No sé interpretar qué significa, no sé diseccionar mis sueños, ni dibujarlos, muchas veces se escabullen en la madrugada.

Sueño, vivo y un río me lleva.




25/11/14

Carta a la chica de la ventana, esa, la de la camisa blanca.



“Escribo para que me quieran, escribo para demostrar lo que la timidez impide a mi voz. Eso pensaba. Un día me quise y ya no necesité escribir más, desde entonces hablo.” Lo dice Michael  Stasiewicz, el inolvidable protagonista de “Notes on Blindness”.

El arte no tiene materia, no tiene soporte, no es un cuadro o un vinilo, no el papel ni la pintura que mancha las alpargatas del pintor, el arte es un sentimiento, un proceso mental, un espacio en ninguna parte. Por eso he decidido colgar mis textos en un muro que no existe, un lugar cerrado, lo abriré cuando no se pueda leer. Quizás me extienda en el concepto de explicar aquello que no se ha visto, la percepción, el contrapunto, es posible que deje una palabra como muestra y a partir de ahí llegar a otra comprensión.

“No estoy de acuerdo con nada de lo que leo, por principio, leo blanco y pienso en negro, veo amarillo y recuerdo el verde, más que nada por llevar la contraria, por darle emoción al contraste.” Esto es de Kathy Morgan, la polémica actriz de “Not at Beautiful Palace”

En realidad, cariño, te importa muy poco que me importe lo importante, la conexión, la exploración del papel en blanco. Para ti tiene preferencia su gramaje o los bordes, los pliegues, el blanco por el blanco. Prefieres el espejo a que se pueda abrir una puerta  en la mitad del texto o, bah, visitar otro espacio con sangre, perros, cangrejos o frases de otros que no son de otros.

No me entiendes, nena.

Es lo que tiene.

Muchas veces yo tampoco me entiendo.




24/11/14

La vida es como la recordamos.

“No esperar de la vida para no arriesgarla; darse por muerto, para no morir./Yo no estoy muerto, estoy enamorado.” Bioy Casares.



Del laberinto al treinta y vuelta al principio.

Siempre tengo la sensación de ser un pasajero en el tren inadecuado. La vía y el túnel persisten sin que pueda hacer nada para remediarlo.

La vida es como la recordamos y sentado en una estación desierta pienso en ella (s) sabiendo que no debo hacerlo, que me puedo equivocar y pintar de nostalgia lo que no es sino presente.

Me obstino en ese recuerdo, escribo lo que no debo ya que con una triste mueca vuelve esta punzada en el hígado, alegrándome, entristeciéndome, aún así, la sonrisa perdida en garabatos, pensarla(s), dibujarla (s), estar triste, o parecerlo, peor, querer volver con ella (s) a esa estancia que fue mágica y terminó trágica.

Por favor salgan un momento que estoy terminando de limpiar la sangre del alma.




23/11/14

El don de lo que no se tiene

“Lo que interviene en la relación de amor, lo que se pide como signo de amor, es siempre algo que sólo vale como signo y como ninguna otra cosa. O, por ir todavía más lejos, no hay mayor don posible, mayor signo de amor, que el don de lo que no se tiene.” Lacan.



No, lo sé, no se puede sufrir tanto como he sufrido por Él. También sé ahora que ya no importa, que no somos los mismos, que nunca hemos sido nada excepto una broma en las cenas, cuando se escarba en los pasados imposibles como un minero expuesto al grisú. Aun así me arriesgo, tanto, me acerco sin remedio, como una rejoneadora enajenada, de forma inconsciente, sin pudor, sin pensarlo casi, con una repetida sinceridad al pedir, al abrir mi corazón, al quedar expuesta todavía a los pitones de su comprensión, a su compasión, a quién sabe qué sentimiento, seguro que contrario al que quiero buscar.

Porque no sé qué quiero buscar, no sé qué fuerza me hace dar vueltas al redondel, no sé por qué me empeño en querer verle, en equivocarme así. Me paro, pienso que tengo la edad suficiente para saber lo que debo y lo que no debo hacer. Pero es un intento inútil, pienso y las normas no existen, los límites siempre están más lejos y aquella carta de despedida la he leído tantas veces que las letras están borrosas, lo que dicen me redime, lo que no dicen me llena de sueños y saber cuándo la escribió me devuelve a la realidad, que es aplastante, demoledora, está el aquí y el ahora y vivir no es escribir y todo esto no es más que un absurdo que no lleva a ninguna parte excepto a disturbarme, a perturbarme, a que me mire a mí misma como al bicho raro que siempre he sido, un saltamontes con falda, una bestia parda sumergida en un arroyo de alcohol para evitar los mosquitos de las dudas.

Cuando  advierto todo esto me paro, me leo, muevo la cabeza, me compadezco de quién soy y decido si colgaré estas historias. Pero yo sé que sí porque  en estos oscuros días de otoño estoy muy triste y tengo la lengua muy larga, el corazón muy grande y eso que llaman amor ni siquiera sé si es esto o si sólo es una locura, una invención que dura demasiado tiempo, toda mi vida.




22/11/14

He vuelto a buscarme

 La nube se disolvió en neblina.
No neblí sino paloma,
un vuelo oscuro cae, piedra sin gravedad

(Vitale)





He vuelto a buscarme y hoy tampoco estaba. ¿Sabes? He comenzado a preocuparme. Después de mirar por los rincones, bajo las alfombras, en los cajones de los armarios, sé que no estoy. Quizás he salido y no he regresado, sigo de viaje, un viejo de viaje, merezco una reprimenda por no avisar, por provocarte con mi ausencia.

Cállate espejo, quién te ha dicho nada, no me mires con altanería, tú no eres, yo ya no estoy, salí, con modestia, sereno pero firme, bye, fortuna dilapidada, durante una época fui nadie, ahora soy menos, invisible, no estoy, no soy, esta es una voz surgiendo de las sombras de lo cotidiano y dice que hay ausencia, alimento que envenena con efervescencia, ausencia.

Azogue, mientes, este que habla no soy yo.

(Se apaga la luz, salen los gnomos, desconectan los monitores, cesa el runrún de los ordenadores y las salamandras juegan en el fuego, a espaldas de la noche. No somos nada. Quisiera no haber escrito esto)




21/11/14

Me gustan más tus cartas de amor


 (Hola. Te estoy leyendo)



Abrí las jaulas, todas, alboroto de trinos, lluvia de plumas, tormenta de libertad chocando contra las paredes del viento de vivir. Salieron los pájaros por las ventanas del ya veremos, gatos en el alfeizar, mariposas amarillas para el contraste, niebla para contribuir al caos, el horrendo ruido de la ciudad, aves que no sabían volar.

Creo que yo tampoco sé volar -aunque lo intento-, demasiado peso en las alas, demasiados recuerdos. ¿Quién abrirá mi jaula?

Escribo esto, sin demasiado sentido, sintiéndolo, liberando otras impresiones, colores turquesas en el Caribe, arenas de documental de la 2, estrellas de mar en la retina, medusas en los manglares, fotos bajo el agua y ese soy, un bigote con burbujas en un verde limpio, en una colección para testificar que sí, que fue cierto y cierta es la lenta aproximación a la llamada de la selva cotidiana sin un Tarzán que grite de liana en liana cuando llegan los traficantes de marfil y sueños (etcétera).




(Me gustan más tus cartas de amor.)




20/11/14

Cómo lo dices.



Blog. En realidad aquí no importa demasiado qué dices, importa cómo lo dices, la capacidad de generar simpatía, empatía, los colores, lo externo, cascabeles. Web. Tiempo apresurado con exceso de oferta y poca demanda. Post. Oiga, mire, mire, mire, que lo llevo fresco, lo llevo madurito, mira, Mari, mira, toque, toque, toque, que lo llevo rico, rico, mira, Mari, mira. Zoom. Compra venta de mercadillo, zoco de alfombras con dibujos surrealistas, comerciales de bitácoras, escritores escribiendo lo que no se escribe, cómo no se escribe y encima los premios se los llevan siempre los mismos, trueques de despacho, cifras literarias, mentiras, nos engañan. Boom. Hay que quemar más púlpitos, hay que predicar al borde de la calle, en el asfalto, con los otros, con nosotros, con los que pueden contestar, rebatir, no me creo nada. ¿Qué pasa? Work. Tanto caminar desde hace meses y resulta que este es un sendero de aprendizaje, de purificación, de cuesta arriba, de miradas detrás de las cortinas, de comentarios que acarician y María Isabel. Nos faltan los olores, el sabor de una risa, el tacto de una espalda desnuda, un beso bajo la magnolia, pero nos iban a sobrar espaldas, nos iban a faltar labios, o magnolias, o tiempo para tanta soledad, tantas historias tristes, Jo, que me cuentan cada cosa. Ping. Por cierto, que reivindico la alegría, ole la risa, riamos, total son cuatro días, estoy aburrido de caras tristes. Love. Y hagamos el amor (escribiría follar pero no tengo confianza, todavía) una cópula general, una orgía de lectores de blogs, una inmensa cama redonda de amantes sonrientes y gozosos, gozando (me pido la rubia), una actividad lúdica y barata, como correr por los parques pero sin zapatillas, o sí, oiga, usted a su bola, que hay gustos para todos (me pido la morena), eso sí, un poco de orden que a ese de verde le han sodomizado cuatro veces (ja, es un chiste antiguo), amor sin pudores de monja en convento burgalés, marea de amor de lectores inteligentes convertidos en amadores sin respiro (ay, con el respeto que te tenía y me he corrido como una tonta). Croac. Nada que estoy graciosillo hoy. Ole los que entran a Glup 2.0 (sin doble sentido), como decían los barquilleros “viva mis parroquianos”. Ja. Oye, que me ha gustado eso de la cama redonda gigante, de record mundial, los sensibles usuarios de blogs encamados en un acto de amor irrefrenable (pito, pito, gorgorito, me pido la pelirroja), los compulsivos devoradores de páginas desnudándose de sus alias, de sus nombres ficticios, quitándose el disfraz (tariro, tariro) a ritmo de estriptís, qué morbazo, tantos cuerpos exhibiendo su piel sin vergüenza, tantos tímidos abiertos al deseo ajeno, con números como en las charcuterías (perdón por la comparación), llevo el 7 y tengo cola (perdón, me refiero a fila, turno, que tengo x en espera). Plas. Querida lectora, querido lector, eso, que sigamos disfrutando de estos tiempos de crisis, paz y amor, nunca rencor, que los dioses acunen nuestras soledades, potencien nuestra felicidad, desordenen nuestras virginidades y que nos ayuden para que nuestras páginas no se conviertan en páramos sin liebres ni pajarillos. Vale, menos escribir y más direcciones de camas solitarias. Se admiten sugerencias. End (the)





19/11/14

Peces afligidos





De madrugada se nos empezó a morir el poema.
Una tras otra se borraban las letras de cada verso, se perdía el sentido, la esencia de la belleza, el poema desaparecía sin dejar estela.

Para intentar detener el proceso hurgamos en su interior, lo desmenuzamos como a un crustáceo, le añadimos cebolla bien picada, ajo, perejil y aromas de estragón.

Inútil, nada podía detener la descomposición silábica.

Tal era nuestro disgusto que en un desesperado intento de reanimar la voz, de rehacer el ritmo, nos metimos las palabras a la boca. Aún sin saber esos idiomas las declamamos en inglés, en euskera, en japonés, en ruso.

Miramos alrededor y a nadie parecía importarle.

Pero no nos resignamos, en un último y desesperado intento lo masticamos, nos lo tragamos, llegó a las tripas y... ¡alto ahí! el poema floreció, nos rompió el pecho y trepó por esta bitácora perdida en un rincón de esta red que nos tiene atrapados como a peces afligidos.





18/11/14

Así vamos.



“Voy a contarte mi vida entera, esta vida mía que no empieza realmente, hasta el día que te vi por primera vez” Stefan Zweig.



A veces veo, recuerdo a los muertos.

También a ella.

Cuando la veo me desbarata, me confunde, me arma, me desarma, arruina mi maltrecha calma, me deja como un jilguero desplumado al sol de otoño.

A veces, ahora, escribo sobre lo escrito, palimpsesto inacabable, laberinto vuelto del revés, error a dos colores, equivocación constante. Si estaba en un penoso estado de tránsito, como un vagabundo bajo los álamos, como un cocodrilo en el cieno, desde el lunes he saltado la barrera de espinos, estoy al otro lado y no entiendo nada.

Además sé que no se puede entender.

Así vamos.


  
Todo es adrede, todo hace trizas el alma. 

(Benedetti)


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Se quedaron

Lo que hay.

Algunas ilustraciones, fotografías, dibujos, etc, que acompañan a los textos han sido
tomadas de internet y puede que no conste su autor.
Si algún propietario no desea que figuren en este blog, me lo comunica y las retiro.

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