20.1.10

Tu voz (toma 2)



Tu voz me mata, me desarma, me inmoviliza, me abraza, un ratón entre las garras del búho, me seduce, me hipnotiza, pobre ardilla ante los ojos de una serpiente, me rompe como si estuviera atado a cuatro carros de mulas, abona las flores de mi esperanza, me excita, tanto; trae tus caderas a mis ávidos brazos, me hace soñar, me acaricia, me disturba, me gusta, me gusta tanto, abre mis ventanas de par en par y se cuelan por ellas el sol y las dos lunas de Marte, me hiere dulcemente la afilada daga de tu voz, me golpea con manos de seda, me agita, una a una caen gotas de acero líquido sobre mi frente, se desbordan ríos cálidos por el cuerpo; como dicen que ocurre el segundo antes de morir, pasan por mi cabeza cada una de las veces que nos hemos amado; se desbocan los potros de mi deseo, se pierden cabalgando por fértiles campos de alta hierba; se abre la puerta de la imaginación y escapan todos los pájaros amaestrados, los que me cantan por las mañanas, los que alegran mis noches, el gavilán de tu prudencia se los come, en el aire, sin tiempo para posarse; mi caballo de lujuria se encabrita y piafa, babea y emblanquece sus belfos, el elefante asiático de tu realismo tapona la calle y no tengo hueco por donde pasar, ni lugar donde hacer cabriolas; me lleno de ay, como un cantaor flamenco, me vuelvo Camarón, suenan guitarras en mis oídos, yo soy una guitarra que tañes con esa voz hoy tan musical, como un aria desde el balcón de Julieta, no tomes el veneno, como un canto de bellas sirenas posadas en la roca de tu habitación que tan bien conocía; tu voz evocando los años pasados, tu voz lejana, cruel, de aristas, voz de modelo de Versace; tu cuerpo desnudo ondulando sobre aquella cama, precisamente sobre aquella; voz de ángel exterminador, voz de rencores y reproches -no me llevaste, no me diste, no quisiste, no pudiste, no fuiste capaz, no, tú no, pobrecito mío-; voz de reina de oriente y occidente, voz que me ata y remata, que me empareda, que me llena de gatos negros, de tarántulas, de ecos de mundos olvidados, de noches recordadas, de días arriba y abajo junto a la casa nueva esperando tu llamada, de caminar por la cuerda floja de mi cordura, de mis más luminosos días, de los más sombríos, de mi éxtasis, de sentirme pequeño entre tus brazos, de sentirme gigante contigo entre los míos, de ser capaz de saltar desde la más alta torre sabiendo que extenderías tus alas para amortiguar mi caída, aviadora de mediana edad que atravesaste mis océanos, mis desiertos, geóloga que entraste a mis cuevas más recónditas, a las más profundas, que me llevaste de la mano a lugares de mi interior que desconocía, de los que jamás había hablado a nadie, ni siquiera a mi mismo; tu voz es como un suspiro de los dioses, una uña subiendo por mi espalda, un hálito de la eternidad, abrir la caja de los truenos, como la lluvia del sur que arrastra todo en torrenteras, como ese hielo en la carretera, patinan mis carruajes, chocan contra los taludes, mueren los conductores; tu voz me deja en la jaula y tira la llave al fondo del lago donde aparece, trémula, la airada señora de la venganza; tu voz me llena de moratones, de estigmas, de huecos en los muslos, de telegramas, de pensamientos blancos, de nubes de tormentas sobre el Abra, de pensar y pensar en ti cuando corro y te veo vestida de azul y sonrisas, olvido que tu puerta está llena de cerrojos. Tu voz de hoy, la de hace un rato, es la primavera que no llega, el frío de ayer junto al molino, mis jadeos cuando subía la cuesta, mi impotencia de rodillas frente a ti, dos veces, mis lágrimas, mi depresión, mis gritos bajo el puente cuando pasa el tren, mis quejas al cielo aunque están comunicando, mi lastimera queja que yo no, que nunca antes, orgulloso como un hidalgo, como un samurai, como un hombre pobre que no extiende la mano aunque se muera de hambre, como el que fue rico y duerme en los soportales, sobre cartones, sobre el colchón de recordarte sin remedio, irremediablemente atado como el mono que baila al son de un organillo melancólico que maneja un músico cruel, tú misma con barba y sombrero, tu voz me arrastra sobre brasas encendidas, me pone una capucha negra, me quema los ojos como a Strogoff, me da cinco tiros en el pecho, me ametralla, me envenena, tu voz envenena mi delirio, ay ¿qué me ha dado amarte? ¿qué me ocurre desde que te has ido? ¿qué embrujo es este? ¿qué va a ser de mi? sin ti. Tu voz.






16 comentarios :

ybris dijo...

Leo y releo tu letanía a una voz y me demoro en ella, en esa búsqueda habitual de cuanto me impacta siempre que me paso por tus letras:
Voz que mata y resucita, que cierra y abre, que quita y pone, que trae recuerdos y siembra esperanzas, que llena y vacía, que reprocha y alaba...
Pero luego caigo en que no es lo que dices sino cómo lo dices y entonces paso y repaso para encontrar la mejor de las frases.
Y en estas voy ahora:
" se abre la puerta de la imaginación y escapan todos los pájaros amaestrados, los que me cantan por las mañanas, los que alegran mis noches, el gavilán de tu prudencia se los come, en el aire, sin tiempo para posarse"
" el elefante asiático de tu realismo tapona la calle y no tengo hueco por donde pasar, ni lugar donde hacer cabriolas"
"voz... de caminar por la cuerda floja de mi cordura"
Pero luego sé que releeré y anotaré otras.
Quizás como esta que, por acabar ahora, dejo aquí:
"una uña subiendo por mi espalda"

Abrazos.

virgi dijo...

Pues yo oigo tu voz, querido Pedro, mientras los mirlos cantan en los laureles de Indias. Y no es primavera, no, pero lo parece. Y no es tu voz, pero podría serlo, cautivadora y con matices. Con triquiñuelas de maestro experto, siempre diversas, nos llevas de rama en rama, de flor en flor, de cocodrilo en cocodrilo o de mujer en mujer. Y ya no estás en Estambul, ni en Berlín, ni en Omsk, ni en Oualata, ni quizás tampoco sea tu voz, pero seguro sí que son tus letras. Y te leo, aunque patinen los carruajes, mientras los mirlos cantan al alba, con tu voz en su canto.

Tesa dijo...

Sé de qué voz me hablas.

Arantza G. dijo...

Cómo me gusta esta forma tuya de hablar...
Así seduces, enamoras, rompes cadenas,ayyy, cómo me gusta esta forma tuya de escribir...
Besos

Camille dijo...

Esta entrada es tan tuya.... Entras como un bilbaíno del centro. Duro, fuerte, sin concesiones pero según avanzas te vas derritiendo y al final..."qué va a ser de mi"?.

Guapoooooo!

Mirada dijo...

Corazonciño, esto que has escrito es una obra maestra.
Y claro, ahora me dirás que como te quiero mucho no soy objetiva... y bla, bla, bla...
Pero bueno, lo ha dicho Ybris, y eso que te quiere también ;-)

Muchos besos, buen día.

Hedoné dijo...

Desde el primer día que te leí me encandiló tu forma de envolverme con tus letras. Me balanceo en esa nana de tus palabras hasta el éxtasis.

Besos...

Hedoné dijo...

Vuelvo para releerte. Tienes un Don, don para hacernos a todos y lo digo sin excepción protagonistas de tus textos. Haces que seamos, que sea la protagonista de tus escritos.

Ventana indiscreta dijo...

A ver, señor vocinglero del amor: que tienes ventajas, que sabes de las cercanías de las bahías, y sabes de magia, de palabras y de cine, aparte de informática y música. Abra cadabra pata de cabra:

'tu voz me llena de moratones, de estigmas, de huecos en los muslos, de telegramas, de pensamientos blancos, de nubes de tormentas sobre el Abra, de pensar y pensar en ti cuando corro y te veo vestida de azul y sonrisas, olvido que tu puerta está llena de cerrojos.

¿Qué H-abrá de pensar entonces de tu voz?

La toma 1, ¿para cuando?
Y de las titis que pones que opinen ellos.

Besos.

El peletero dijo...

Lo siento, ya sé que lo que cuentas es muy interesante y muy sentido, pero me he quedado atrapado en los pliegues de esa señora que me mira como si me conociera de toda la vida. ¿Me conoce de toda la vida?, seguramente sí, incluso creo que es mi muy querida prima Mari Pili.

Saludos.

Ariadna dijo...

Qué manera de decir....
Este 2010 te has venido con todo.
Espero resistir las siguientes tomas???
Me has dejado sin voz.

gaia07 dijo...

Te das cuenta que cada vez que escribes así estás siendo más puro, más preciso, inasible, hálito, intangible… esto puede ser hasta peligroso, no te acerques al borde si no es para planear confiado en nuestros sentidos.

Tu amiga.

Camille dijo...

A ver qué pasa por aquí, eh? que vengo dispuesta a comentar y no hay entrada de hoy. Hombre!!

Pedro dijo...

ybris, esa frase que remarcas -"una uña subiendo por mi espalda"- me la dijeron ayer por teléfono y sí, efectivamente, una uña (otra, diferente a esa que digo) me subió por la espalda. (O estoy muy sensible o ella tiene las uñas muy largas)
Muchísimas gracias por tu comentario tan cariñoso, me emociona.
Un abrazo.



virgi, el corazón es un seductor, un mago, es capaz de cambiar un graznido por un susurro, una voz ronca por esa voz que digo/escribo.
Y tu comentario también me ha seducido, te lo agradezco mientras esperamos la primavera.



Tesa, ya, sé que lo sabes.



Arantza G., hay una contradicción en lo que dices, enamorarse es encadenarse. Escribir sobre voces que ya no es liberarse (al menos yo me libero haciéndolo) (aunque, por fin, ya no lo necesito) .Besos



Camille de mis entretelas, entro como lo que soy. Eso incluye saber que a pesar de la fachada, de tanta palabrería, al final (o al principio) uno está solo, siempre está solo.
Tú sí que eres guapa (supongo, ya que eres muy cara de ver), por dentro eres bella. Aunque tu niña ha mejorado el original.



Mirada, una obra maestra es tu risa al otro lado del teléfono. ¿Sabes que me encanta escucharte, alegrarte, sorprenderte? Tú y yo somos un ejemplo de mutua seducción bloguera (lástima de distancia y otras diferencias insalvables, excepto que nademos muy bien) Un besazo.



Hedoné, tu primera entrada es toda una declaración de principios. Espero con ansiedad la continuación.
Y sí estoy de acuerdo que lograr que quién lee sienta que es para él/ella o que sienta que eso lo ha escrito él/ella es un privilegio. Besos...



Ventana indiscreta, hablando de vocinglero lo he relacionado con bocinero. Tú que recorres nuestra geografía sin cesar y con curiosidad te digo que:

MONTES BOCINEROS: Se denominan así a los cinco montes desde los que antiguamente se convocaba a los vizcaínos a juntas generales del Señorío de Vizcaya, tañendo unas bocinas desde sus cumbres.
Hasta finales del siglo XVI, tiempo en que se comenzó a utilizar el nuevo sistema de despacho de mandamientos, las Juntas Generales de Bizkaia eran convocadas por el antiguo y bello procedimiento de ir haciendo sonar las bocinas en los montes Gorbeia, Oiz, Sollube, Kolitza y Ganekogorta.


Ah, por cierto, jamás llamaría “titi” a la señorita de arriba.
A mí me priva.
Besos.



No quieres tú, El peletero, esa señora que nos mira…
Perdona que no siga, prefiero abundar en eso de la voz.
Qué, por cierto, la tiene preciosa (la voz).
Saludos



Ariadna este 2010 no ha venido solo, antes hubo un 2009, un 2008 y así hasta otros anteriores. Eres muy amable.
¿También te he dejado sin besos?


gaia07me doy cuenta de muchas cosas. Sobre todo me doy cuenta de lo afortunado que soy por poder compartir emociones y sentimientos tan profundos. Y mucho más por la gran cantidad de cariño que recibo. Una pasada.
Tu amigo (qué palabra)


Camille, ¡impaciente! Ya está. Un beso.

Lisbeth Salander dijo...

Siempre vuelvo a ti, tal vez como un punto de referencia para no perderme entre tanta mediocridad, o tal vez porque sabes relatar como ningún otro lo que deseo oir, aunque no respondas, aunque no aciertes con lo que te digo.

Escribes como un loco, con la pasión de un loco.

Un beso

ana p. dijo...

jo-der!........ no conozco tu voz pero tus palabras golpean mis entrañas y estremecen, producen escalofríos,erizan a la vez pelos y piel.... tus palabras contienen mundos enteros, universos habitados y abandonados, donde nos paseamos todos de puntillas, ahora refeljándonos ahora buscando tu silueta. maravilloso.

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