22.10.14

Carta con hojas secas




Un día, sin saber cómo ni de dónde, recibes una carta con hojas secas, con cerraduras austeras, con pisadas de gacelas invisibles, con hiedra roja que viste de ilusión las paredes mustias.

Contestas.

Al poco llegan otras cartas con cantos rodados, con globos de helio golpeando el techo, con terrores planos en pasadizos sin final, con poemas envueltos en sal.

Contestas todas menos una.

Las cartas siguen llegando y ya es verano.

Contestas algunas y se acaba el año.

Un día llega el silencio, se sienta el silencio en la frontera azul de la garganta, al otro lado arde un fuego de banderas mientras el guardián nos mira con ojos de penumbra.

No importa cuántas puertas se abrieron, ni los paisajes, ni la diadema de algas en la playa, ni los perros del deseo ladrando sonámbulos sobre la ceniza.

No importa el sordo dolor de imaginar, ni la distancia de puentes levadizos, ni el milagro de andar sobre las aguas de cobalto y peces artificiales.

Importa el amor flotando ahí abajo, entre tantas palabras nadadoras, inútiles, húmeda certificación de qué todo aún es posible, esperanza insomne que cuenta estrellas.

¿Cuántas llevaré? (sin exagerar)








5 comentarios :

Encarna C dijo...

Es inmenso este escrito. Los ojos me lloraron desde el principio hasta el final. Y esa emoción delata la grandeza escrita!
* Que yo llore, no es malo es como yo lo vivo leyendo...mi alma se enjuaga.


* Pregunta cuantas estrellas. Una
la tuya propia. La verdadera. Los destellos esternos, nos cautivan. Con la sensación de caernos un meteorito al final. Tú estrella te ilumina el universo infinito.

* Sino cómo ibas a escribir esta obra maestra. Ahora me puedes decir exagerada. Yo te diré modesto. Gracias por tus letras.

Pedro Martínez dijo...

Encarna C tenemos un problema. Mi tía Elisabeth no lee mis escritos porque dice que le hacen llorar. Tú, hoy, dices lo mismo. Escribo para que los demás se rían, para que por lo menos sonrían. En mi absoluta modestia y desde mi incomprensión te digo que no entiendo nada. Pero muchas gracias.

Encarna C dijo...

Sr. Escritor no pase frontera. Es decir las emociones son libres y personales. Si al leer algo la persona tiene melancolía no es por su melancolía. Es porque el escrito trasporto al mundo del mismo lector. No todos los lectores son iguales. No le des importancia
hay quien se siente cañiche para lamer jajaja. Eso si es para reir. Que importe un pimiento
la esencia de un escrito. Quienes ven
príncipes en las estrellas, etc. Cada cual que
haga y sienta como quiera. Por cierto eres un
escritor libre!!!. De los buenos. Desde cuando
te catálogas en humorístico? Su familiar a
quién cita, si llora, es otra historia no
comparable o preguntele si llora con la opera
de madame butterfly...yo sí. Y me rio con las peliculas de Charlie Chaplin. Ejen Tiempos podernos.Si ella también. Besela de mi parte y le dice que es un encanto!!!!!

Encarna C dijo...

* podemos es errata ( modernos) disculpas

Encarna C dijo...

* Trasporto ( transporto) Mi vista cansada, mi mente cansada. Un día dije: Que me compraba
Más libros de los que me leia por falta de
tiempo. Pero con la ilusión de un mañana con tiempo!, me autoregalaba una ilusión. Llego el futuro. Y una enfermedad me impide ver bien si la fuerzo. Me dijistes piensa porque comprabas y ahora no te apetece leerlos todos. Siempre!!!!!! he sabido. Lo que no era experta en la vida. Y voy poquito a poco aprendiendo. Creo que debo de tomarme unas vacaciones por todas partes. Absolutamente por todas. No encajo. Esto es un blog no un confesionario. Pero no he podido evitarlo. Hoy cao.El día me ha podido. Disculpame por bla, bla. Un abrazo muy fuerte Pedro. Hasta pronto.

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