3.4.12

Anne Sexton



Canción para una dama


El día de los pechos y las pequeñas caderas
la ventana acribillada por una desapacible lluvia,
lluvia arreciando como un pastor,
nos acoplamos, tan cuerdas y tan locas.
Yacimos como cucharas mientras la siniestra
lluvia caía como moscas sobre nuestros labios
y sobre nuestros ojos felices y nuestras pequeñas
caderas.

“El cuarto está tan frío con lluvia”, dijiste
y tú, femenina tú, con tu flor
rezaste novenas a mis tobillos y a mis codos.
Eres un producto nacional, un poder.
Oh, mi cisne, mi esclava, mi querida rosa de lana,
incluso un notario daría fe de nuestro lecho
mientras tú me amasas y yo me elevo como el pan.


Anne Sexton


“En el principio era la palabra”, así comienza el Evangelio según San Juan. Quise empezar por la palabra, buscando comunicación en la enjundia del texto, en su profundidad, intenté ir más allá de lo escrito, dejar puertas abiertas a lo que decía detrás de lo que escribía.  Ahí me fui, de cabeza.

Pasó el tiempo y poco a poco aprendí que mi verde muchos lo veían rojo, algunos verde y demasiados sin movimiento, en blanco y negro. La mayoría no leía lo que decía, ni siquiera leía, miraba las fotografías, lógico. Por eso también aprendí que además de la voz estaban la imagen, la música, los colores, la técnica, que un blog lo permite (casi) todo.

Cambié, lo intenté, en algo he fallado, lo intento, lo intento.

Leo a otros y envidio su desparpajo o sus conocimientos,  el dominio del verbo, su facilidad para contar historias, la sutil manera de interesarme, de atraerme, su sencillez, su complejidad, su cultura, su falta de normas, muchas virtudes y defectos.

Sigo aprendiendo, claro.

«No hay nadie más que nosotros
en esta casa sobre la lengua de tierra.
El mar viste una campana en su ombligo.
Y soy tu putita descalza durante
toda una semana. ¿Te apetece salami?
No. ¿Preferirías no tomarte un scotch?
No. Tú no sueles beber. Pero sí
que me bebes a mí. Las gaviotas matan peces,
chillando como niños de tres años.
Las olas son un narcótico, gritando
yo soy, yo soy, yo soy
toda la noche. Descalza,
tamborileo por tu espalda.
Por la mañana corro de una puerta a otra
de la cabaña jugando al pilla pilla.
Ahora tú me coges por los tobillos.
Ahora vas ascendiendo por las piernas
y llegas a perforarme en la diana de mi deseo».
Anne Sexton



Entro en páginas extraordinariamente interesantes y apenas tienen visitas, cero comentarios, llevan tiempo y tiempo y soportan el silencio. No me lo explico. Tengo amigos que me cuentan que se sienten invisibles, ni decir de algunas amigas. Tampoco lo entiendo, el día que me sienta invisible saldré a la calle con plumas en la cabeza, con banderas, gritando por las calles.

Por eso sigo aquí, cantando, desafino muchas veces, sí, pero me subo al escenario.

Las calles están llenas de cofrades con sus capirotes y sus cirios, arrastrando pasos o llevándolos en el aire, al cielo con ella,  con sus tambores y trompetas, atronando el cielo con una fe medieval, compleja, que no entiendo, llorando porque llueve, riendo con los pies desnudos, tradiciones que no cesan, saetas al amanecer, rezos y flores,  nazarenos y vírgenes con el alma rota. Lo siento pero me voy, que recen sin mí, busco otras calles, otras oraciones, otra fe.

Esto ha sido lo de hoy.

Y Anne Sexton, disfruten.



LA BALADA DE LA MASTURBADORA SOLITARIA

Al final del asunto siempre es la muerte.
Ella es mi taller. Ojo resbaladizo,
fuera de la tribu de mí misma mi aliento
te echa en falta. Espanto
a los que están presentes. Estoy saciada.
De noche, sola, me caso con la cama.
Dedo a dedo, ahora es mía.
No está tan lejos. Es mi encuentro.
La taño como a una campana. Me detengo
en la glorieta donde solías montarla.
Me hiciste tuya sobre el edredón floreado.
De noche, sola, me caso con la cama.
Toma, por ejemplo, esta noche, amor mío,
en la que cada pareja mezcla
con un revolcón conjunto, debajo, arriba,
el abundante par en espuma y pluma,
hincándose y empujando, cabeza contra cabeza.
De noche, sola, me caso con la cama.
De esta forma escapo de mi cuerpo,
un milagro molesto, ¿Podría poner
en exhibición el mercado de los sueños?
Me despliego. Crucifico.
Mi pequeña ciruela, la llamabas.
De noche, sola, me caso con la cama.
Entonces llegó mi rival de ojos oscuros.
La dama acuática, irguiéndose en la playa,
un piano en la yema de los dedos, vergüenza
en los labios y una voz de flauta.
Entretanto, yo pasé a ser la escoba usada.
De noche, sola, me caso con la cama.
Ella te agarró como una mujer agarra
un vestido de saldo de un estante
y yo me rompí como se rompen una piedra.
Te devuelvo tus libros y tu caña de pescar.
El periódico de hoy dice que se han casado.
De noche, sola, me caso con la cama.
Muchachos y muchachas son uno esta noche.
Se desabotonan blusas. Se bajan cremalleras.
Se quitan zapatos. Apagan la luz.
Las brillantes criaturas están llenas de mentiras.
Se comen mutuamente. Están más que saciadas.
De noche, sola, me caso con la cama.

Anne Sexton.

Anne Sexton


Anne Sexton (Anne Gray Harvey) (Norton, Massachusetts: 9 de noviembre de 1928-Boston: 4 de octubre de 1974) poeta estadounidense.

Pasó la mayor parte de su vida en los alrededores de Boston. Vivió en San Francisco y Baltimore.En 1945, estudió en un colegio-pensión, la Rogers Hall School, en Lowell, Massachusetts. Se casó en 1948 con Alfred Muller Sexton II, conocido por el pseudónimo «Kayo». Vivieron juntos hasta su divorcio en los años 1970 y tuvieron dos hijas, Linda Gray Sexton (1953), que más tarde se haría novelista, y Joyce Sexton (1955). En 1954 se le diagnosticó depresión postparto, sufrió su primer colapso nervioso, y fue admitida en el hospital Westwood Lodge. En 1955, después del nacimiento de su segunda hija, Sexton sufrió otra crisis y fue hospitalizada de nuevo; sus hijas fueron enviadas a vivir con sus abuelos paternos. Ese mismo año, en su cumpleaños intentó suicidarse.

Su médico, el doctor Martin Orne, la alentó a escribir poesía y en 1957 se unió a un taller de poesía animada por John Holmes. Poco después sus poemas conocieron cierto reconocimiento, sobre todo con sus publicaciones en varias revistas de prestigio estadounidenses como el New Yorker, Harper's Magazine o Saturday Review. Su mentor, W.D. Snodgrass, intentó desarrollar su creatividad. Su poema Heart's Needle la inspiró para escribir The Double Image, poema sobre las relaciones entre madre e hija.

En el atelier de John Holmes, conoció a la poeta Maxine Kumin, de quien no se separó hasta el final de su vida y con quien escribió 4 libros infantiles. En otro taller conoció a Sylvia Plath, animada por Robert Lowell. Y más tarde dirigirá sus propios talleres en el Boston College, el Oberlin College y la Colgate University.

Sexton ofrece al lector una visión íntima de la angustia emocional que caracterizó su vida. Anne convirtió la experiencia de ser mujer en el tema central en su poesía, es la figura moderna del poeta confesionalista, a pesar de que soportó críticas por tratar asuntos tales como la menstruación, el aborto y la drogadicción.

Se suicidó en 1974 inhalando monóxido de carbono. Su cuerpo se halla en el cementerio-crematorio de Forest Hills, a las afueras de Boston.

De Wikipedia, la enciclopedia libre


2 comentarios :

bixen dijo...

Que no te comentemos, no significa que no te leamos. A mí me encanta leerte, pero si gustas que te comenten... 'Le voilà'!

Pedro dijo...

Colectivo bixen, me has pillado apurado de tiempo. Otro día me explico con eso de leer. Y no te preocupes por mí, soporto bien las tribulaciones. Gracias por venir, por leerme y por comentarme tan bien. Un abrazo.

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