Parker se niega a contar más
Raimundo de Madrazo y Garreta Confidencias 1870
Después de tantas dudas se quitaron la ropa con torpeza, con avaricia, arrinconándose en el temor al universo de las caricias, a la tentación del hambre de ser uno, caminando sobre arena, fuego, piedra, lámparas de deseo brillando en mitad de la habitación sin salida, ya no, con fragmentos de encuentros casi olvidados, las piernas enredadas, el vértigo en la nuca con un abanico de palabras dulces, los poros fueron madrigueras de ternura. Se convirtieron en fiebre, en hoguera, eran dos aventureros en las alamedas del nunca antes, melodía acompasada, rumor de algo eterno, desconocido.
Ahí están, amándose con apasionada inexperiencia, Parker, el hombre que descubrió un cielo rojo y ella, la mujer más bella del universo.
Esta historia me pertenece, me niego a seguir contándola.


4 comments :
En su derecho está, señor narrador, pero eso no es óbice para que no se le recrimine. Las cosas a medias nunca han sido cosas.
Saludos
Confidencias íntimas. Está claro que la discreción es un grado.
Salud.
Tot Barcelona tú sabes que es una cuestión de marketing, no se debe contar todo, el continuarà sigue siendo una opción vąlida para atraer lectores.
Además yo solo soy medio aprendiz de escritor, lo combino con ser medio aprendiz de actor (o algo así). Saludos.
https://www.youtube.com/watch?v=ndBMqTMOQwU
Francesc Cornadó la discreción incluso en la imaginación deja puertas abiertas a los curiosos. En el fondo todo esto es un juego amable, mejor no ofender a nadie contando lo que no se debe contar.
Saludos.
Publicar un comentario