domingo, 31 de mayo de 2026
Estoy alterado
sábado, 30 de mayo de 2026
Exhorta que algo queda.
“Phanes emergiendo del huevo cósmico. . c.1711
Un hombre exhorta desde el atril, tenso, con las venas del cuello hinchadas, gritando con violencia por encima de la tempestad de los días, oteando la tragedia que llega, defendiendo la libertad intelectual por encima del aliento dulce y peligroso de lo fácil, de lo sabido, de lo cómodo. No entienden, no entienden -siente- y su voz se pierde en lo doméstico, en el calor de cocinas, en el rescoldo de tópicos y cantinelas. Quiere rasgar esas sonrisas bobas, golpearles los labios, en las encías, desbaratar el interés del no pasa nada, de todo debe ser como es y así entramos en la luminosa zona erótica mientras una bandada de sardinas transparentes ondula sobre la piel de damas afligidas, señoras poseídas por el mal de vivir -ay, tristeza de la melancolía-, la hechicera tuvo la culpa, hablándole del instinto, del sí pero no, de la voz debajo del caldero, de los dedos buscando en el panal de miel – a pesar de las picaduras de las abejas del remordimiento- , hurgando con insistencia en el mal de las mujeres etíopes, paraíso en la sombra, uno no puede hablar de según qué temas sin una intensa empatía personal, personalizada ¿y cómo? uno carece de, solo tiene, //los jesuitas del siglo XVI utilizaban las descargas del pez raya para expulsar demonios; los samuráis escuchaban los trinos melancólicos de los pájaros, de los lobos, de las rocas húmedas; Aldini aplicó la corriente galvánica en el cráneo pelado de un enfermo de bilis negra; no sé qué diría Freud de las prácticas de la TEC (Terapia Electro-Convulsiva)// sé que yo digo basta, hasta aquí hemos llegado…, (hoy, mañana ya veremos).
viernes, 29 de mayo de 2026
Confidencias
Me enamore de ella como un perro…
jueves, 28 de mayo de 2026
En el patio
La histeria por la Historia, buscarla sin desmenuzar los recuerdos, lo de ahora, aquello que pasa, utilizarla sin decir nombres, sin citar lugares, suspiros, respiros, ahogos y que haría sin Ella… la conocida como 'Dama de Cádiz' apareció durante unas obras en la antigua calle Ruiz de Alda, en lo que había sido la casa de Pelayo Quintero, arqueólogo y director del Museo de Bellas Artes de Cádiz entre 1918 y 1946, quien precisamente pasó gran parte de su vida convencido de que en el subsuelo de la ciudad, en alguna parte, existía un sarcófago antropoide fenicio femenino. De hecho, dedicó parte de su existencia a buscarlo, pero falleció sin conseguirlo y sin saber que el sarcófago femenino descansaba justamente bajo sus pies… vaya usted a saber, que los días son muy largos al final de mayo y releo cartas de otro siglo, de entonces, cuando el amor se escondía entre el musgo y la filatelia, amor encarcelado, dibujos de dragones y excursiones, apuntes al natural y el retorno, como dice Alejandro Dolina… se lo digo yo, que me he rastreado por todas partes y me encontré en el patio de mi casa, cuando ya era demasiado tarde…estoy escarbando en el patio, con las uñas, quizás me encuentre ahí debajo.
miércoles, 27 de mayo de 2026
Me da que no viene
Agur.
martes, 26 de mayo de 2026
DANCE: when you're broken open
Anna Clyne: DANCE I. when you're broken open (Inbal Segev · London Philharmonic Orchestra · Marin Alsop).
Anna Clyne inicia DANCE con “when you’re broken open”, un título de resonancia íntima cuya traducción literal podría ser “cuando estás roto por dentro” o “cuando te has abierto por la herida”. Desde esa imagen de fractura emocional, la compositora construye una pieza para violonchelo y orquesta de una sensibilidad profundamente contenida, interpretada por Inbal Segev junto a la London Philharmonic Orchestra bajo la dirección de Marin Alsop.
La escritura de Clyne evita el dramatismo excesivo y se apoya en una orquestación transparente, de enorme delicadeza tímbrica. El violonchelo aparece casi como una voz humana: vulnerable, serena y suspendida sobre un fondo orquestal de texturas etéreas y respiración lenta, donde cada gesto parece cuidadosamente medido.
El resultado es una música elegante, sobria y emocionalmente intensa. “when you’re broken open” no busca deslumbrar mediante el virtuosismo, sino abrir un territorio de escucha interior, donde la fragilidad se convierte en una forma de belleza serena y profundamente conmovedora.
Oye, que no viene
Verde veneno del áspid, bífida lengua de serpiente, oh, reptiles turbados por el infortunio de la maledicencia de los ancianos, sonidos de flauta y cítaras –no el de su voz- graznidos y barritar de elefantes ensimismados.
lunes, 25 de mayo de 2026
Pregunta al aire de mayo.
Arañas ebrias corren en el frío de la viña, el halcón se amustia bajo el tilo, los monos juegan en la nieve de febrero, el lunes pasa sin descanso y aún hay tiempo para que ella llame, que envíe una carta, asomarme al balcón y ver su silueta delgada al fondo de la calle.
domingo, 24 de mayo de 2026
Busca
sábado, 23 de mayo de 2026
San Olav
viernes, 22 de mayo de 2026
Homenaje a Arriaga
La música clásica ha sido una inspiración para el jazz. En los 60 Jacques Loussier Trío se nutrió del dios Bach y revolucionó el género. Unos años después Claude Bolling se unía a destacados solistas y popularizaba temas clásicos en unos discos de portadas ocurrentes.
En Bilbao teníamos a un gran músico olvidado hasta que un
sobrino nieto encontró en un desván muchas de las partituras que contenían su
obra y pudimos disfrutar de la grandeza creativa de Juan Crisóstomo de Arriaga.
jueves, 21 de mayo de 2026
Hasta entonces
Jacky with Adèle Chanel, Photo by Christer Strömholm, 1961
Desde aquí, salta, vamos, ocultos en los callejones oscuros, adoquinados, con un rayo en el pecho, entre las ropas, con un batalla en el corazón, feroz, sin prisioneros, pasando a cuchillo a los vencidos, estéril tragedia de tanto sentir, quimera rota en el espejo roto, ingenuas aventuras en la nieve, sus manos bendiciendo, posándose en mis labios torpes, cerrando con llave la puerta del retorno, milanos en el aire y no sé dónde esconder la furia, desarraigo a la espalda de lo único posible, vivir en el insomnio, guardar el Sueño para cuando, o antes, fundar un lunes que brille, un martes rubio, un alacrán de rabia en la mirada, simular naufragios en el llano, inventarse lo inconcluso, un horizonte, y seguir, arde la selva del alma y hay una estampida de emociones, la jauría no cesa, esta vez en la nuca destacan tatuajes de ironía, quemamos los puentes en invierno –qué frío ¿recuerdas?- y el retorno de la primavera nos sorprendió en el centro de las colecciones, fotos amarillas, ruido, pétalos entre las páginas del único libro, ladran los perros de la duda, quieren mordernos los riñones, el hígado, husmear el triste inventario, los recuerdos, nos siguen, no tan lejos, en la huida, hasta Navidad, iré–dijiste-.
Entonces nos veremos.miércoles, 20 de mayo de 2026
Parker dolorido.
Fred Stein Evening, Paris 1935
No era Parker, era otro aquel que seguía a una mujer con un vestido verde por las calles de una ciudad oscura.
martes, 19 de mayo de 2026
Parker se niega a contar más
Raimundo de Madrazo y Garreta Confidencias 1870
Después de tantas dudas se quitaron la ropa con torpeza, con avaricia, arrinconándose en el temor al universo de las caricias, a la tentación del hambre de ser uno, caminando sobre arena, fuego, piedra, lámparas de deseo brillando en mitad de la habitación sin salida, ya no, con fragmentos de encuentros casi olvidados, las piernas enredadas, el vértigo en la nuca con un abanico de palabras dulces, los poros fueron madrigueras de ternura. Se convirtieron en fiebre, en hoguera, eran dos aventureros en las alamedas del nunca antes, melodía acompasada, rumor de algo eterno, desconocido.
lunes, 18 de mayo de 2026
Parker no sabe si sube o si baja.
domingo, 17 de mayo de 2026
Parker y su bufanda roja
La Lune, Tarot of Besançon, c. 1898
Se encontraron en una esquina de su vida hecha de trozos de rutina, allí donde nunca antes habían transitado. A ella le sorprendió la bufanda roja que Parker llevada alrededor del cuello. Él aún no sabía que detrás de aquel rostro cansado estaba la mujer más bella del mundo. La noche se llenó de ranuras, se entretuvieron en acumular monedas de soledad antigua, el resto estaba ya escrito. Abrieron los ojos a la imparable invasión y dejaron las armas celosas en el hilván de un vestido de insomnio, entraron sin miedo en sus propios túneles hasta llegar a las fronteras de la intemperie, temblaron e intentaron el goce.
sábado, 16 de mayo de 2026
En la residencia
Voy a visitar a mi tía a la residencia.
viernes, 15 de mayo de 2026
Todo es mentira.
Señora mía, tú y yo sabemos que todo esto que te escribo es mentira pero a nadie más que a nosotros le importa. Además esas botas altas y el pantalón de cuero negro no me excitan, al contrario, la risa me impide centrarme en tus urgencias. No es mi edad, no lo creo, pero convendrás conmigo que el espejo nos devuelve una delatora imagen de pervertidos pasados de moda, de buscadores de placer trasnochados por calendarios apilados en la esquina de esta habitación llena de frío, viento y soledad acompañada. (Creo que hemos empezado demasiado tarde).
jueves, 14 de mayo de 2026
El miércoles, claro.
Medir el amor es una tarea compleja, tanto como intentar definirlo. Esto nuestro ¿fue amor? Cuando atraviesas al otro lado del puente ya nada tiene sentido, al menos no aquel sentido, la ría baja lenta, algo ha muerto, algo flota en el agua, se desliza en la corriente, bajamar, se ve el fondo, en las piedras del puente hay un marca, hasta aquí llegó el agua en 199X.
miércoles, 13 de mayo de 2026
Donde siempre.
Este miércoles, donde siempre.
martes, 12 de mayo de 2026
Albert Camus
«Nada sirve tan bien al arte como un pensamiento negativo. Sus procedimientos oscuros y humillados son tan necesarios para entender una gran obra como el negro lo es para el blanco. Trabajar y crear para nada, modelar el barro, saber que la propia creación carece de futuro, ver esa obra destruida en un día siendo consciente de que, en el fondo, eso no tiene más importancia que construir para los siglos, es la sabiduría difícil que autoriza el pensamiento absurdo. Desarrollar al mismo tiempo ambas tareas, negar por un lado y ensalzar por el otro, es el camino que se abre ante el creador absurdo. Debe dar al vacío sus colores.
Esto conduce a una concepción particular de la obra de arte. Con demasiada frecuencia se cree que la obra de un creador es una serie de testimonios aislados. Un pensamiento profundo está en continuo devenir, se amolda a la experiencia de una vida y le da forma. De la misma manera la creación única de un hombre se fortalece en sus rostros sucesivos y múltiples que son las obras. Las unas completan a las otras, las corrigen o las recuperan, y también las contradicen. Si hay algo que remata la creación, no es el grito victorioso e ilusorio del artista cegado: «Lo he dicho todo», sino la muerte del creador que cierra su experiencia y el libro de su genio.
Ese esfuerzo, esa conciencia sobrehumana no aparecen forzosamente ante el lector. No hay misterio en la creación humana. La voluntad hace ese milagro. Pero, por lo menos, no hay verdadera creación sin secreto. Sin duda una serie de obras puede no ser sino una serie de aproximaciones del mismo pensamiento. Pero cabe concebir otra especie de creadores que procedieran por yuxtaposición. Sus obras acaso parezcan sin relación entre sí. En cierta medida son contradictorias. Pero, situadas en su conjunto, recuperan su ordenación. Reciben, pues, su sentido definitivo de la muerte. Aceptan lo más claro de su luz de la vida misma de su autor. En ese momento, la serie de sus obras no es sino una colección de fracasos. Pero si esos fracasos conservan todos la misma resonancia, el creador ha sabido repetir la imagen de su propia condición, hacer que resuene el secreto estéril que posee.
El esfuerzo de dominación es aquí considerable. Pero la inteligencia humana basta para mucho más. Se limitará a demostrar el aspecto voluntario de la creación. En otro lugar he señalado que la voluntad humana no tenía otro fin que mantener la conciencia. Pero eso no se podría hacer sin disciplina. De todas las escuelas de paciencia y lucidez, la creación es la más eficaz. Es también el perturbador testimonio de la única dignidad del hombre: la rebelión tenaz contra su condición, la perseverancia en un esfuerzo considerado estéril. Exige un esfuerzo cotidiano, dominio de sí, apreciación exacta de los límites de lo verdadero, mesura y fuerza. Constituye una ascesis. Todo eso para nada, para repetir y atascarse. Mas acaso la gran obra de arte tiene menos importancia en sí que en la prueba que exige de un hombre y la ocasión que le brinda de superar sus fantasmas y acercarse un poco más a su realidad desnuda.
El mito de Sísifo (1942), Albert Camus
lunes, 11 de mayo de 2026
Aquella Semana Santa en Còrdoba
Dejar esparcidos en lo blanco excesos verbales que llenen las miradas, vana empresa de tapiar el olvido, ir, volver, envolver, revolver, leer, ver, saber, entender, creer, tener, ser, romper, resolver, retener, creer, hacer, entretener, haber, aparecer, desaparecer, mantener, permanecer, encender, ascender, descender, meter, querer, resolver, poder, que nos vamos pero volvemos, por suerte, que sigue la rutina de no querer ser rutinarios, de permanecer en el verso, menor pero verso, estrofa a estrofa, aún con sonido de trompetas y tambores, el himno nacional de su nación, músicas entre lo militar y lo religioso, curiosa mezcla de ejércitos mundanos y divinos, generales y obispos, mezclados, monaguillos y sargentos de gesto altivo, uniformes y capirotes, la guardia civil desfilando, pobres ateos míos de otros tiempos, acurrucados en sus temores a ser descubiertos por los que acusan con dedos implacables, costaleros exhibiendo el sudor de su fe, saetas en la madrugá, vírgenes que lloran puñales, vírgenes que ríen después de la resurrección, respeto a las creencias ajenas, vírgenes que están aburridas de serlo, un demonio colorado pinta los púlpitos con el color del miedo, otro demonio los eleva por encima de las espadañas, los necios aplauden, “al cielo con ella” grita el mayordomo y el paso se eleva, majestuoso, a un cielo con luna llena, qué momento, qué algarabía, qué cantidad de hombres comiendo pipas de girasol con gesto ausente, grito para no estar callado por encima de lo obvio, aunque las palabras se nieguen a decir lo que dicen, aunque se acumulen en tropel de emociones difíciles de transmitir, aunque mi acento siga un discurso mimético, no soporto a los poderosos, a los que ensucian el límpido rumor de un arroyo, infracciones como auroras que disfruté solo, reptiles rozándome los muslos, cansancio de no saber ver más allá de mis narices (me han dicho que detrás del azogue hay un mundo por descubrir), puentes sobre el Guadalquivir, cofrades turbios, procesiones en la noche de los tiempos, inquisidores detrás de la celosía, la muerte hecha vida, la palabra en rebeldía, diciendo algo, no sé, una bandera de socorro, una señal, una petición de ayuda, un estremecimiento a veces por esa caricia en la herida, herida de muchos, soledad, ese momento en el que uno se enfrenta a sí mismo, ¿Dónde voy?, ¿Quién soy?, que me fui, vuelvo y nada ha cambiado, o todo, calles de Córdoba, el designio clavado en un pared, cicatrices de cuando el mundo era redondo, no sé si recuerdo lo que ocurrió o lo que recuerdo, aquella noche que el deseo fue el preámbulo del veneno, ¿Dónde estará aquella amante sumisa a quién tanto amé?, ángeles ciegos señalando aquí y allá con una espada de fuego, disfrutar de las hogueras de la nostalgia, energía de un beso en el callejón del pañuelo, soy un pecador obstinado en pecar, una y otra vez, coches de caballos con turistas impasibles, ingleses con la cara roja, japoneses fotografiando el agua, mujeres tan bellas que los minutos se entretienen en las rejas de los balcones, aromas de azahar, ¿cómo no enamorarse con ese aroma?, la suerte cercándonos, si sale pares te quiero, si sale nones me corto los dedos de la mano izquierda, naranjos en flor, Cristo de los Faroles, cuesta del Bailio, taberna Juramento, barrio San Basilio, ¿a quién le importa?, el AVE te lleva a Sevilla en 40 minutos y, si quieres, te trae de vuelta, ir, volver, ya te digo, Semana Santa, celebración religiosa, ya te dije, no se lo creen ni ellos, ellos no son nosotros, por fortuna, nosotros es un concepto, no sé quién soy yo como para saber quiénes somos nosotros, pero sé que después de un viaje de contrastes, vuelves y añoras, cosa curiosa porque ni siquiera sé a quién añoro, no sé quién eres tú, no sé qué hago aquí, pero algo de esto entiendes, si es que has llegado hasta aquí, un abrazo.
domingo, 10 de mayo de 2026
Halifax
Te lo juro, escribir con Pages a 55.000 pies de altura (pie arriba, pie abajo) es complicado, sobre todo si la mitad del avión está ocupado por familias de jóvenes judíos ortodoxos con muchos niños pequeños llorando a la vez, desconsolados. Casi la otra mitad de los pasajeros son parejas de recién casados, hay algún viajero solitario, una dama con un impecable traje chaqueta, gris, y un caballero que en 1967 era un atractivo galán. No sé cómo se acentúa en esta pantalla que brilla y atrae, es igual, tampoco sé escribir. Pero lo intento, intento aprender, me he comprado un diccionario, ya se utilizar palabras como "vicisitud" o "enigma" (este es un guiño a Gay Talese) y en breve escribiré de corrido "circunstancia" o "genuflexión". Estoy lanzado.
sábado, 9 de mayo de 2026
Delator
No tuvieron miramientos. Intentamos escapar por la puerta de la cocina, la que daba al patio, pero habían acordonado la casa. A empujones nos juntaron en el comedor. La niña lloraba, su madre intentaba calmarla. Nosotros disimulábamos nuestro miedo. No sabíamos quién podía habernos delatado.
Me despertó John. Se habían ido, ni rastro de ellos. No hicimos preguntas. Organizamos el repliegue y en grupos de tres nos internamos en el bosque. Nadie hablaba. Todos sabíamos que alguno de nosotros había confesado. Quizás íbamos hacia una trampa. No teníamos otra opción, seguimos.
viernes, 8 de mayo de 2026
Guardería.
(Mónica Garwood)
jueves, 7 de mayo de 2026
Jueves

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