El fuego asciende en alegres figuras desde la oscura cuna donde duerme, y su llama se eleva y cae, y se quiebra y vuelve a retorcerse alegremente, hasta que su sustancia se consume; entonces humea y lucha y se apaga; lo que queda son cenizas.
Hyperion (1799)
Friedrich Hölderlin (1770-1843)

0 comments :
Publicar un comentario