Señora mía, tú y yo sabemos que todo esto que te escribo es mentira pero a nadie más que a nosotros le importa. Además esas botas altas y el pantalón de cuero negro no me excitan, al contrario, la risa me impide centrarme en tus urgencias. No es mi edad, no lo creo, pero convendrás conmigo que el espejo nos devuelve una delatora imagen de pervertidos pasados de moda, de buscadores de placer trasnochados por calendarios apilados en la esquina de esta habitación llena de frío, viento y soledad acompañada. (Creo que hemos empezado demasiado tarde).

Creo que el "espacio/tiempo" deben saber su situación, de tal manera que que ser cohetáneo nada tiene que ver con contemporáneo.
ResponderEliminarA cada cosa su tiempo, en su espacio.
No se puede empezar demasiado tarde, ni recordar el pasado como presente. El tiempo pasa, y con él, nosotros.
El tiempo pasa y los espejos permanecen.
ResponderEliminarLa prudencia exige sustituir los espejos por lienzos del expresionismo abstracto.
Salud,
No hay nada peor que no tener clara la edad que tenemos :)
ResponderEliminar