Tuve una amiga (la tuve, disfruté de su generosidad, creo que fue en otra vida, un miércoles) que no se reflejaba en un espejo. 情 La última vez que nos amamos le sugerí que la postura treinta la intentásemos frente a un espejo, accedió, nos aplicamos al acto y, qué curioso, no se veía, ella estaba pero no estaba. 里 Entre suspiro y suspiro decía que le daba vergüenza. 眼 Eso me hizo pensar (después del acto, claro, soy hombre, muy, no sé hacer dos cosas a la vez) que quizás esa vergüenza, es decir lo que venía de fábrica, el ADN, lo anterior a lo aprendido, lo incrustado después por una educación, lo adquirido forzosamente por tantos que nos enseñaron que lo que sí y lo que no es lo que da visibilidad a lo real. Veía a un amante apasionándose (yo) pero no veía lo sublime (ella). Los dos nos lo perdimos. 出 Ser ciego no tiene nada que ver con ver.
Compro bastón y cascabeles de segunda mano. 人

Esto puede enlazar con lo de dias atrás. Vemos la verdad, el acto, pero no lo verdadero, lo sublime (ella).
ResponderEliminarSaludos
Tot Barcelona, a veces suena la flauta por casualidad. Algunos somos tan absurdos que vamos cambiando nuestra sublimidad (Ella/s) y así no hay manera. Feliz sábado.
ResponderEliminarMuchas gracias.
Saludos