Entre los juncos agitados por demonios exhaustos de mal brama el león, ruge el jaguar, se derrama la lluvia sobre la iniquidad del polvo, lame el onagro la sal en las escamas de los peces boqueando en la arena, las ranas esquivan el certero pico de la grulla.
¿Dónde estás?

Probablemente estará escondido entre los juncos del pensamiento, entre la duda y el deseo, a resguardo de la acometida de los felinos del desespero.
ResponderEliminarLos cuervos lo divisan desde los árboles ralos, ¡atención!, los cuervos van directo a los ojos.
Salud.
posiblemente escondido y viendo fascinado el espectáculo de ahí afuera, ¿no?
ResponderEliminarMuerto, desde hace bastante tiempo.
ResponderEliminarSaludos,
J.
Francesc Cornadó tus comentarios son poéticos y conservan el sentido del humor justo como para agradecértelos sinceramente. .
ResponderEliminarSaludos.
Beauséant es mejor ver estos espectáculos ficticios que el espectáculo de la realidad. Vaya personal y personajes que tenemos que soportar. Voy a clausurar mi televisión y marcharme al monte.
ResponderEliminarJosé A. García no me quites la esperanza (jajajajaja)
ResponderEliminarSaludos,