Glup 2.0

 photo pru_zps6q1y7vh3.jpg



24.4.17

El 75



Somos muchos, cada día más, agitamos banderas y consignas, ilusiones. 

Ayer hablaban jóvenes airados, desencantados, hombres y mujeres no resignados, pacíficos, hartos, de todas las edades. 

Las palabras limpias, firmes, sentidas, diversas, llenaban las plazas. 

Alguien, en el estrado, evocó el 75. 

A mi lado una mujer de rostro dulce musitó “en ese año estaba yo en la cárcel” y se alejó con lágrimas en los ojos. 

No me dio tiempo a abrazarla. 

23.4.17

Lo que sí y lo que no



Hace algunos años solía frecuentar en la red una página de cierto tipo de literatura, un tanto especial, difícil por la leve raya que separa en ese género lo chabacano de lo que se puede leer.

Nunca había escrito sobre temas así y lo intenté.

No solo eso sino que invité a unos amigos a cenar y a los postres les di a leer el texto que, por cierto, me había costado lo suyo inventar, terminarlo.

Para no agobiarles me fui a la cocina a preparar el café.

A la vuelta, con la bandeja, les miré esperando una crítica, un comentario. Mis amigos. Comenzaron una conversación sobre fútbol y otros temas menores, ni una palabra sobre mi escrito.

En un momento que volví a la cocina en busca de azúcar, en el pasillo, uno de ellos me dijo en voz baja “no tenía ni idea que te hubiera pasado eso, qué fuerte ¿no?”.

La reunión fue agradable. Les invité para otro día. La última en salir fue Carmen, me tomó de las manos, me dio un beso diciendo “lo siento, Pedro, no me había enterado de lo tuyo”.

Entonces lo supe.

Ahora escribo y dejo aquí cosas como lo de ayer, lo de la raya amarilla. Me leo y no me entiendo, no sé de dónde me ha salido algo así aunque tampoco tiene la menor importancia.

Recibo tres cartas, coincidentes, “¿te has enfadado conmigo?”

Dos mensajes en el móvil, iguales, “supongo que ya no me llamarás más”

O, por ejemplo, me cruzo en un puente con alguien. Un puente es un lugar lleno de simbolismos, escribo sin saber bien lo que escribo, me dejo llevar.

Recibo un mail, “qué bonito lo que me has escrito”.

Un segundo, parecido.

Recibo otro, “estará encantada, ¿no?”

Y otro más, “gracias, sabía que lo dirías así”

No sé casi nada (y ese casi es muy pequeño) pero me doy cuenta que estamos en una piscina en círculo en la que todos nadamos sin saber muy bien si hay agua.

Es todo tan sencillo que decirlo es solo el principio de la historia.

Lo cuento aquí, pero cada día peor.

Ay, señor.

Y es que no se puede estar en tantos sitios a la vez.

Esta tarde/noche he estado aquí y así te lo cuento.

22.4.17

Raya amarilla




Mira, la raya que limita está ahí.
No, esa no es, la amarilla...
Quizás...
No te preocupes, tampoco yo lo entiendo.
Pero quiero estar seguro que la ves.


(Justo entonces empezó a llover y se borraron las rayas de colores, su cara y mi ansiedad)
(Llegó el tiempo de empezar de nuevo)
(Supuse que aquel hombre estaba muerto)
(Corrimos hacia el monte)

21.4.17

De alienistas y un zahorí(2).



Pasan los días cargados de ciruelas, de nubes, de suspiros entrecortados, de pájaros heridos en cielos anaranjados.

Se suceden los amaneceres y los crepúsculos con una dolorosa sensación de ausencia.
Ellos, separados, sufriendo, inventan complejos ábacos para contar el día del regreso, amontonan deseos, hacen rayas en las paredes mientras los relojes siguen implacables con su tortura de horas ajenas, insobornables.

No quisiera engañaros, esto no es un cuento, es una historia verídica – dice el hombre con una mueca de tristeza.

No le creáis, no existo y además es imposible ─ dice la mujer con cuerpo de bruma y rumores del mar.

Entonces el hombre toma entre sus manos una rama retorcida y busca el agua oculta, pero la tierra le niega sus secretos.

Una vez más el cielo está mudo.

Hasta que una zarza junto al río se incendia y sobre ella se aparece la silueta de la mujer ausente.

El hombre cae de rodillas y cree.

Unos pastores también ven el prodigio y corren al pueblo cercano.

El cura organiza una procesión de beatas y acuerda consigo mismo levantar una ermita por suscripción popular.

Los ciegos ven, los cojos andan, se suceden los milagros y el obispo, enterado, decide cambiar la ermita por una iglesia con dos torres y un campanario.

El lugar se convierte en centro de peregrinación y fe.

Esperanza y Caridad, también Gloria.

Las tropas del comandante vigilan los caminos y defienden a los viajeros de asaltantes, ladrones, trileros y vendedores de ataúdes.

Por un brusco cambio de mareas se produce un centro de bajas presiones a la altura de las islas Azores, lo que provoca una gota fría sobre la citada iglesia, una lluvia torrencial, inundaciones, caos.

Los ríos se desbordan llevándose por delante las vigas maestras, tejados y campanas de la iglesia naciente, el viejo puente, curas devotos, piadosos frailes, vendedores de rosarios y escapularios, monaguillos rezagados, compradores de futuro, ancianas ilusas, toda esa historia.

Las autoridades declaran el paraje como zona catastrófica.

Después, poco a poco, mes a mes, aquellas tierras recobran su antigua calma.

Una mujer y un hombre se encuentran en la mitad del puente nuevo sobre un río de aguas tranquilas.

No se reconocen, se saludan con educación y cada uno va por su lado.

Ella.

Él.

El ángel azul que les protegía con sus alas, vuela y se pierde entre elípticas nubes de colores difuminados.



20.4.17

De alienistas y un zahorí (1).


Una mujer y un hombre se encuentran en la mitad de un puente de cristal sobre un río sigiloso de tiempo y aguas lentas.

Se reconocen y hablan de peces, de constelaciones, del cáliz del otoño, del aroma del bosque cercano, de la verdad, de la belleza.

Acodados sobre la barandilla, miran el discurrir de la corriente, las manzanas que flotan, peces dorados que saltan entre ondas diminutas.

La tarde cae.

Ella le regala una habitación roja con pequeñas cajas de caoba, cerradas, una sonrisa llena de misterios, una mirada que vuelve de una edad perdida, la piedra submarina rescatada de un entonces que clama.

Él le regala la lluvia prisionera, la luz de la luna entre las ramas de los árboles, una colección de etiquetas con orla, un corazón tallado en el tronco del magnolio, viento.

Junto al fuego señalan los extraños símbolos de las cuevas, el latido de la oscuridad, el temblor de sus venas.

Los cárabos chillan, pequeños animales de la oscuridad corren entre sus pies, a lo lejos nace una estrella.

Luego la noche les confunde y aleja, ella va hacia el norte y él hacia el cálido sur. 

19.4.17

Astronautas acuclillados en lo oscuro




Eh, la luna se ha convertido en un pez dorado que ondula en el estanque del deseo. 

Contrasta la placidez de la cara visible con las alteraciones en lo oculto, el sacrificio en el otro lado.

Qué paradoja denominar otro lado a ese callejón con astronautas acuclillados en lo oscuro.

Por momentos la luna es ese pez gris que boquea sobre las tablas del embarcadero, las serenatas de amor se pudren en el hielo.

Los astronautas pintan flores y árboles en las paredes de la nave, se aburren ahora que han cesado de brotar salamandras de sus llagas.

En la casa de Irene se han tapiado las ventanas en previsión a las anunciadas tormentas de arena del plenilunio, los visitantes se atan a las mesas y la luz golpea en el techo cuando los anuncios interrumpen los programas y se pasean por el fondo amarillo de la espera.

No hace falta añadir más, estoy seguro que no llegarán.

18.4.17

Concepto




Se le quedó el amor entre los dedos y en los ojos la sombra de una tristeza constante.

Se definió a sí misma como ausente, deshabitada, lejos del mar, enlutada, sin te quiero en la lengua, sin esperanza de regreso.


Cómo quedé yo mejor no lo digo ahora, ya que entre buscar nombres, historias, migraciones y fuerzas, vergüenza, alegría, regular el contador de ausencias, comprar billetes, surcar mares, es que no tiene uno tiempo para nada, que después de una semana santa de capirotes y pasmarotes debajo de las cornisas protectoras del sol o de la lluvia me pregunto qué hago aquí desgranando historias inverosímiles, que estas cosas no ocurren, tanta penumbra, tanto desamor, situaciones desgajadas de la nada, viaje a ninguna parte, caminos por el borde de imaginar lo que no ocurre, qué ocurrencia, a cualquiera que se le diga, con un delantal de carnicero, cortando en canal la res de las emociones, viendo crecer las amargas flores de la tristeza, el tiempo como un sacacorchos, morirse de tedio, el aburrimiento como una bandera, en mitad de la calle perros aullando a falta de otra actividad, heridas, sangre, esquelas, esa anciana al otro lado de la mesa, su mente vacía, llena de alzhéimer,  miro la página, la pongo del revés, la doy vuelta y vuelta y me llevo dos, contemplo el blog, lo mimo, lo preservo, sustituye a lo que no (es una pregunta), en este tiempo de nubes es un truco de magia, una ilusión, cambio un post por un te quiero, silencio detrás de las paredes sin cuadros, marca de lo que hubo en el papel pintado, palimpsesto de palimpsesto, es decir lo que ya antes de antes de antes, inquietud, cobardía, el corazón en un frasco con alcohol, calor, color, granizo en las procesiones, santos por los suelos, nazarenos en el portal, la mirada un segundo antes del amor, los gemidos acallados por sus dedos, que nadie escuchara el placer prohibido y sin embargo, ay, que no sé qué hago aquí, en esta trainera blanca sin remos ni remeros, a merced del viento de la imaginación, entre olas, vivir en cuesta, entre plátanos y maizales, zarzas y helechos, acunando a los que vienen, dejando en el umbral lo que te dije, la caricia en el cuello, mis labios en su espalda, el cuerpo adormecido, no sabía querer y después no supe dejar de amar, senderos con culebras y mastines, caballos pastando entre la niebla, vacas blancas pintadas a lo lejos, quién soy y qué hago aquí y la respuesta se me queda en el estómago, como una mala digestión, la copa derramada en el mantel, el vino, ya no sé nada y solo queda resistir, no hay regreso al paraíso, el infierno es el hábitat natural, donde vivo, su espalda en la pared, mis manos hábiles, me he quedado ahí, te lo confieso, se me olvidó vivir, por eso escribo, etcétera, etcétera, etcétera.


17.4.17

Aviso a nadadores de fondo.



Un día cualquiera –ay- te confías y estimulado por algún poemilla qué opinas te ha salido medio bien –iluso-, cometes la osadía de dar la dirección a un amigo. La espada de su opinión pende ya sobre tus futuros escritos. Pasados unos días te acostumbras, sobre todo porque ese amigo deja de leerte y de aburrirte con eso de “ah, pero eso ¿te ha ocurrido? y sigues con el intento cotidiano del post. Pero, puff, otro texto en el que te gustas y caes otra vez en el error de dar tu dirección a varios conocidos. Etc. A la rueda, rueda, el que no venga no juega.

En resumen, que en esta página ya no soy anónimo para demasiadas personas de mi entorno, de mis amistades, de mis conocidos, de mis acreedores, de mis deudores, de mis vecinos, incluso la panadera y de la del quiosco saben que escribo aquí. En cierta manera me halaga pero ya me siento vigilado, controlado y estoy seguro que la pluma ya no corre tan suelta, se reprime, se abstiene según de qué. Sobre todo para temas de contenido erótico, claro, que dejo escrito aquí “orgasmo” y sube el índice de comentarios.

El jueves –help- en eso del atasco de tráfico por las procesiones, cometí la osadía de decirle a C y a otros visitantes de la villa, la dirección de esta página. Dado el carácter serio de estas gentes de bien temo que desde ahora me corte y solo escriba de plantas y jardines, de la reproducción del avestruz en cautividad y del colorido de los bosques en otoño, que esta página se convierta en un Guantánamo para mi creatividad. Lo comprobaré en los próximos días.

Mientras tanto aviso a navegantes, aviadores, nadadores de fondo y público en general que mi sentido del humor galopa y corta el viento y que para cuatro días que vamos a vivir es mejor tomarlo con filosofía positiva y ganas de reír (si se puede).

Ánimo que es lunes (aquí festivo)

16.4.17

Aviso a aviadores.




Comencé el blog glup 2.0 –08.02.07 ya te digo- para encauzar varias necesidades, a saber: la de escribir, la de comunicar, la de dar lustre al ego, la de compensar posibles deficiencias en otros terrenos, la de equilibrio, la de dejar la sensibilidad deslizarse por los días, la de compartir, la de aprender y la de sustituir al diván que realmente necesito. En el fondo creo que todas son solo una.

El título, el anonimato me defendía, dejaba abierta mi creatividad. Podía expresar así todo aquello que se me ocurría, escribía sin censura, jugaba, proponía historias y mentiras, seducía con imposibles. Por otra parte, los apodos de las personas que leían y comentaban nos permitían a todos ser alguien y a la vez nadie era ninguno. Éramos libres, una espacio feliz, un paraíso sin manzanas traicioneras. 

Eran otros tiempos.

Cambiaron.

Hoy va así.

Qué tristeza.

15.4.17

Aviso a navegantes.




Quién practica la escritura de/para  blog tiene algo de banderillero, se enfrenta con tan sólo dos pequeños palitroques de entusiasmo, casi a cuerpo limpio, al enorme toro negro de la inseguridad sobre que lo que deja en la página tenga calidad, sentido, cumpla unas mínimas normas -incluidas las gramaticales- saber quién te lee, cuántos, cómo,  qué demonios entienden. 

Aún así se aprende a sortear las embestidas de la duda con quiebros y molinetes (casi) literarios, buena voluntad y una afición sin desmayo. Los más osados lo llaman vocación. 

En cualquier caso es un ejercicio solitario y complejo, no apto para cobardes, sin el peligro que nadie te tire tomates o lechugas, con la dificultad de no saber si por ese camino se llega a Cuenca, a Pontevedra o si estamos donde estábamos. 

De momento, estamos.

14.4.17

Hiroshima mon Amour



Marguerite Duras escribió Hiroshima Mon Amour, un guión que en 1959 llevaría al cine Alain Resnais.

Comienza con la música de Georges Delerue que acompaña las escenas de dos cuerpos entrelazados. 

 
En Cinematismo se lee: 

Esta es una excepcional película, que marca el debut como director de Alain Resnais, después de una década de producir documentales cortos. Efectivamente, Hiroshima mon amour comenzó como un documental sobre la reconstrucción de Hiroshima, y los primeros quince minutos de la película usa partes del material del documental para lograr un gran efecto para señalar la escena.
Como muchas de sus subsecuentes películas, Resnais usa su único acercamiento de entretejer las memorias y los eventos actuales para crear una ilusión de un tiempo fantasmal eterno. Las frases son repetidas una y otra vez, la cámara panea letárgicamente sobre el escenario mustio, y el dialogo es reproducido sobre el material documental de la reconstrucción de Hiroshima. Genera un efecto de profunda impresión de pesadumbre y tormento auto infligido, perfectamente capturado por la actuación cargada de emoción de Emmanuelle.
Un tema central de la película es necesario para llegar a términos con el horror del pasado. Ambos personajes en la película (la actriz y el arquitecto) tienen dolorosos recuerdos de la guerra, y su vínculo parece representar algún tipo de acercamiento entre el Este y el Oeste. “Tu eres Hiroshima. Tu eres Nevers” es como la película termina, sugiriendo que el tormento del desastre de Hiroshima, como el doloroso romance, algún día serán olvidados.
Pocas películas dejan tan duradera impresión como el Hiroshima mon amour de Resnais. La impresionante fotografía del Hiroshima contemporáneo, mezclada con deprimentes imágenes del tiempo de la guerra en Francia, es arte puro, traída a la vida por la música también. Aunque carece de la estructura tradicional del formato de cine, esta película ofrece una experiencia que es sumamente más gratificante y profundamente emotiva.


La primera frase del protagonista, "Tú no has visto nada de Hiroshima. Nada."
La respuesta de ella, "Lo he visto todo. Todo."


Una joven actriz francesa viaja a Hiroshima para rodar un documental pacifista algunos años después del final de la segunda guerra mundial.
Allí pasa una noche con un hombre japonés que le hará recordar la historia de su primer amor con un soldado alemán en la Francia ocupada durante la guerra. Intensa película sobre la memoria y el olvido con la brutalidad de la guerra nuclear como trasfondo.
Comprometida y singular película de Alain Resnais con guión de Marguerite Duras y uno de los referentes iniciales de la nouvelle vague del cine francés de finales de los años cincuenta.
El director francés continua en esta obra a tratar temas relacionados con la guerra y sus devastadoras consecuencias como ya había llevado a cabo en trabajos previos como "Guernica" (1950) o "Noche y niebla" (1955).
En "Hiroshima Mon Amour" desarrolla una historia más íntima centrada en la relación que se establece entre los dos personajes principales de la historia, una joven actriz francesa que viaja a Japón y un hombre japonés a que conoce durante su viaje y con quién tiene un breve pero intenso encuentro.
La reivindicación pacifista y el peligro de la guerra nuclear son los temas centrales en la película, ambos de gran actualidad en el momento de concepción y realización del proyecto ya que la película se rodó en el momento álgido de la guerra fría en el que el peligro de guerra nuclear fue inminente.
Como demostraría pocos años después la crisis de los misiles en Cuba que estuvo de llevar al mundo a una guerra nuclear, el mensaje pacifista de "Hiroshima Mon Amour" era de total pertinencia en dicho momento histórico. Ello contribuyó decisivamente al inesperado éxito de crítica y especialmente de taquilla que tuvo la película en su momento.

Al margen del compromiso y pertinencia de su contenido, la película destaca igualmente por el contraste entre las dos localizaciones de la historia.
Por un lado, la pequeña ciudad francesa de Nevers, de dónde es originaria la protagonista y dónde vivió su primer gran amor y experiencia de la guerra durante la ocupación alemana de Francia en la segunda guerra mundial. La recreación de la ciudad de Nevers bajo la ocupación es una de las más destacadas realizadas sobre la Francia ocupada recordando en algunos aspectos a un clásico sobre la ocupación como "La pena y la piedad" (1969) de Marcel Ophüls.
Por otro lado, las imágenes de Hiroshima, una ciudad en proceso de reconstrucción, y escenario del primer bombardeo nuclear de la historia el 6 de junio de 1945, también resultan impactantes y constituyen un referente en este tipo de trabajo cinematográfico.
Cabe destacar la participación en la gestación de la película de la destacada escritora francesa Marguerite Duras, de quien surgió inicialmente la historia tras un encuentro con Resnais y que escribió un excelente guión.
El trabajo de Marguerite Duras ha estado íntimamente ligado al cine ya que ella misma ha dirigido algunas películas como "India Song" (1975), y algunas de sus novelas han sido llevadas al cine como "El amante" (1984).
Buenas interpretaciones en una historia que se centra casi exclusivamente en los personajes principales. Emmanuelle Riva, destaca en una de sus primeras interpretaciones aunque posteriormente su carrera cinematográfica resultaría irregular.
En 1993 participó en un papel secundario en la película "Azul" (1993) de la trilogía "Tres colores" del director polaco Krzysztof Kieslowski. Por su parte, el actor japonés, Eiji Okada, tiene también una interpretación destacada. Su desconocimiento del francés le obligo a aprender todo el diálogo fonéticamente. Aunque se buscó un actor japones pero con marcados rasgos occidentales para evitar un contraste excesivo, la película fue transgresora en su momento al mostrar una relación entre una joven europea con un hombre de raza asiática.
Apropiada banda sonora de Georges Delerue, excelente compositor responsable de la música en tantas otras excelentes películas del cine francés, especialmente del mismo periodo, como "Los cuatrocientos golpe s" (1959 ), "Jules y Jim" (1962) de Francois Truffaut o "El desprecio" (1963) de Jean-Luc Godard.
En definitiva, una obra de referencia cuyo mensaje trasciende la intensidad del encuentro entre dos personas de origen y cultura diferentes y se proyecta hacia la reflexión y la toma de conciencia sobre la guerra nuclear y sus consecuencias.
Una de las obras clave de Alain Resnais y por su singularidad un referente importante de la historia del cine.


Cómo iba yo a imaginarme que esta ciudad estuviera hecha a la medida del  amor?”
“Cómo iba a imaginarme que estuvieras hecho a la medida de mi cuerpo mismo?”

Y Alberto Abuin en Blog decine termina con:

El que me conoce bien sabe de mi pasión por el cine clásico, todo ese maravilloso cine que es la base de lo que se hace hoy día. Siempre preferiré una película antigua a una moderna, y eso que hay obras maestras en todos las épocas, pero el cine en blanco y negro con su maravillosa gama de grises me tiene fascinado. Pero de esto ya hablaré en otro post, si me decido a hacerlo, ya que necesitaría todas las páginas de dos o más blogs; asi que poco a poco iré haciendo mis recomendaciones sobre algunas películas que no merecen ser olvidadas, y necesitan de una urgente revisitación, antes de que las nuevas generaciones educadas en nuevas tecnologías acaben con ese maravilloso recuerdo.
Esta introducción viene a cuento de que por mucho que me guste ese cine de antaño, no lo considero todo bueno, como el caso de esta película, que está considerada como una obra cumbre del romanticismo. Del aburrimiento, diría yo, porque es uno de los coñazos más soporíferos y pesados que uno pueda aguantar.
Narra una historia de amor en la ciudad de Hiroshima entre una mujer francesa y un hombre japonés, ella marcada por una historia de amor que tuvo con un soldado alemán durante la Segunda Guerra Mundial; y él marcado por la tragedia de Hiroshima. Ambos están casados con otras personas, nunca se dirán sus nombres pero hablarán de todo, mientras a cada momento que pasa se amarán todavía más.


Al mismo tiempo, el espectador tiene dos opciones, o bien dormirse sobre el minuto 7 y disfrutar de su sueño, o bien aguantar hasta el final como un campeón una película de una enorme pedantería y con una carga intelectual extrema tan marcada, que servirá para decir que no nos ha gustado porque no la hemos entendido.
Durante los primeros quince minutos y mediante dos voces en off que terminan resultando de lo más cargante, asistimos a una especia de denuncia sobre lo que pasó en Hiroshima, encontrándonos, cierto es, con secuencias impactantes que funcionan muy bien como postales, pero que, en conjunto, no logran el impacto deseado, provocando únicamente hastío. De repente, el enfoque del film cambia radicalmente y se convierte en una historia de amor, en la que a pesar de lo bien compenetrados que están los actores, un más que correcto Eiji Okada, y una excedida Emmanuelle Riva, volvemos a aburrirnos sobremanera por culpa de un exceso de trascendentalismo tan mal metido que perjudica lo más interesante de la historia, y es el haber usado el tiempo pasado para influir en el presente de la forma que lo hace en los personajes, seres perdidos en sus propios recuerdos, y que no son capaces de soltar lastre.
Esta historia de amor imposible estaría muy bien si su realizador, Alain Resnais, director de culto donde los haya, no le imprimiera un ritmo tan, tan lento que termina perjudicando una historia con muchísimas posibilidades. A veces una película tiene el ritmo que necesita, pero en este caso a Resnais se le ha ido la mano malogrando un film muy flojo. Hala, ya lo he dicho.

" Dentro de unos cuantos años, cuando te haya olvidado, y cuando otras historias como ésta, por la fuerza de la costumbre otra vez, vuelvan a suceder, me acordaré de ti como del olvido del amor mismo. Pensaré en todo esto como en el horror del olvido. Lo sé ya desde ahora."

13.4.17

Espero que de una vez por todas quede aclarado.

------------------------------------------------------------------------------------------------
        CODE            |         PIXELS          |    NOTES
------------------------------------------------------------------------------------------------
   no. | value | length | this code | accumulated |    Relations using N¡ apply only to same-
   N¡  | N¡+256| (bits) |    N¡     | N¡(N¡+1)/2  |<-- -----------------------------------------------------------------------------="" -----------------------------------------------------="" ----------------="" -------="" 0:="" 10-bit="" 100h="" 101h="" 102h="" 103h="" 10="" 11-bit="" 11="" 12="2559-1/3" 1791:="" 1791="" 1792:="" 1792="" 1:="" 1="" 1ffh="" 200h="" 255:="" 255="" 256-color="" 256:="" 256="" 294="" 295="" 296="" 2:="" 2="" 32="" 370="" 3839:="" 3839="" 3:="" 3="" 3ffh="" 400h="" 528="" 604="" 606="" 640="" 6="" 736="" 767:="" 767="" 768:="" 768="" 7="" 7ffh="" 800h="" 880="" 896="" 8="" 9-bit="" 9="" :="" _____________________________________________________________________________="" ________________________________________________________________________________________________="" a="" approaches="" as="" asymtotically="" chosen="" clear="" code="" coding="" color="" compression="" data="" end="" fffh="" ffh="" for="" full.="" full="" highest="" image="" index="" is="" last="" left="" maximum="" may="" more="" of="" overall="" palette="" pixel="" pixels.="" pixels="" pre="" repeat="" same-color="" table="" the="" top="" until="" x="">
 
byte#  hexadecimal  text or (hex)               value      Meaning
0:     47 49 46
       38 39 61     GIF89a     Header
                               Logical Screen Descriptor
6:     90 01        400         - width pixels
8:     90 01        400         - height pixels
A:     F7                       - GCT follows for 256 colors with resolution 3 x 8bits/primary
B:     00           0           - background color #0
C:     00                       - default aspect ratio
D:                             Global Color Table
:
30D:   21 FF 0B                Application Extension
310:   4E 45 54
       53 43 41
       50 45 32
       2E 30        NETSCAPE2.0
31B:   03 01                    - data follows
31D:   FF FF                    - loop animation
31F:   00                       - end
320:   21 F9 04                Graphic Control Extension frame #1
323:   08                       - no transparency
324:   09 00                    - 0.09 sec duration
325:   00                       - no transparent color
327:   00                       - end
328:   2C                      Image Descriptor
329:   00 00 00 00  (0,0)       - scan pixels from left top...
32D:   90 01 90 01  (400,400)   - ...to right bottom
331:   00                       - end
332:   08           8          LZW min code size
333:   FF           255        255 bytes LZW encoded image data follow
334:                data
433:   FF           255        255 bytes LZW encoded image data follow
                    data
                     :
92BA:  00                      end
92BB:  21 F9 04                Graphic Control Extension frame #2
 :                                                              :
153B7B:21 F9 04                Graphic Control Extension frame #44
 :
15CF35:3B           1 429 301  File terminates





12.4.17

El motín en el Bounty, efemérides y otras delicias.


 En el vigésimo séptimo día empezaron los contratiempos. A pesar que tal día como hoy se fundó el imperio Latino de Constantinopla, ella, desnuda, no era Cindy Crawford. Lo peor es que a pesar de las triquiñuelas con la luz, de los triquitraques con mi voz, no conseguí parecerme a James Dean y nuestros cuerpos sobre las sábanas negras eran una burda parodia de siete semanas y media y ni colgando un manifiesto persa junto al crucifijo había quién arreglase aquel remedo de fotografía de principios de siglo, una broma sobre lo que no, por mucho que en 1946 se crease en España el Patronato de Apuestas Mutuas Deportivas Benéficas.

Mientras el obispo de Badajoz vendía en Sevilla a los indios que Colón había traído en su primer viaje, fue quitarse la falda roja y desaparecer la magia, blanca, negra, la magia, una sensación fraudulenta, mucho más sabiendo que ella no tenía billete de regreso, ticket to ride, es más, era mi invitada, era como la flota rusa fondeando en aguas territoriales francesas, invadiendo, invitada digo, mi cuarto de baño y el salón, mi colección de discos y, lo peor, la biblioteca, vaya lío. 


Un doce de abril de 1945 Harry Truman jura el cargo de presidente de los Estados Unidos. En 1950 Rainiero III, Príncipe de Mónaco, es coronado en Montecarlo. En 1961, el cosmonauta soviético Yuri Gagarin tiene el honor de ser el primer hombre que sale al espacio y que describe, en 108 minutos, una órbita alrededor de la Tierra. En 1933 nace Monserrat Caballé, en 1947 nace Mari Trini, en 1989 muere Ray Sugar Robinson, hoy toco con mis dedos de musgo su piel blanca a kilómetros de la pasión, una mina de carbón clausurada, sellada, un reloj que se desvanece y cuento las estrías de mis manos, quemo el Bounty de mi invitación para que no, nadie viese sus mástiles desde lejos, para borrar toda huella material del motín de mi cuerpo inapetente, qué culpa tendrá ella de no ser, parecerse a Cindy Crawford, qué culpa tendré yo que no soy James Dean ni lo pretendo y esto solo es la ficción de un martes más (o -) que pasa como brisa suave y para tu tranquilidad te diré que en octubre de 1790, Bligh fue absuelto honorablemente en el consejo de guerra que investigó la pérdida del Bounty. Poco después, publicó una narración de la sublevación, A Narrative of the Mutiny on board His Majesty's Ship "Bounty". De los 10 prisioneros sobrevivientes que finalmente llegaron a casa a pesar de la pérdida del HMS Pandora, cuatro de ellos fueron absueltos gracias al testimonio de Bligh de que no eran rebeldes y que se vieron obligado a quedar en el Bounty por la falta de espacio en el bote; otros dos fueron condenados porque aunque no habían participado en el motín, se mantuvieron al margen y no se resistieron (posteriormente, recibieron el indulto real); uno más fue condenado, pero exculpado por un tecnicismo; los tres restantes fueron condenados y ahorcados. O sea, que no, gatillazo del 12 de abril.



11.4.17

La memoria a saltos.


Entre nosotros, lo que son las cosas, iba a (no) trabajar pensando sobre qué (si) escribir para mañana, que esto del blog a veces es un agobio, no creas, y en una plazuela me ha abordado una atractiva señora, morena, y he vuelto a la tierra, que quería ponerme en la solapa una pegatina de esas de cuestación para el Domund o similares, que está pasado de moda, que me ha recordado a tiempos franquistas, damas petitorias con mantilla sentadas detrás de mesas con flores, banderines, billetes de mil y quinientas pesetas apretujados sobre bandejas de plata, no había calderilla, que le he dicho que solo llevaba cien euros y que no era cosa y me ha mirado sin creérselo, que me da rabia, me parece un método de ingresos mal entendido, fuera de onda, esa ostentación pública de bondad y entrega, damas de caridad, la madre que las parió, que uno tiene sus traumas, como todos, que también estaba con la hucha un galán maniquí, impoluto, que trabajaba de dependiente en una sastrería importante de Bilbao donde se vestían los políticos del Gobierno vasco, donde me compré un traje azul marino para la inauguración de la sucursal de la empresa donde trabajaba, donde trabajaba (no), que el citado sastre, guapo, de corta estatura, vivía en un barrio obrero y ya no lo recuerda y ha cerrado el negocio, los políticos ya no son como antes,  que de ahí he seguido pensando en chicos guapos de ese barrio, de entonces, en cómo están ahora y he recordado a Emilio que usaba pantalones con pinzas y chaleco negro con reloj, creo se ha muerto, también un tal Jose Mari que tenía el pelo rizado con gomina y que se ha vuelto tonto del culo, no saluda y después me ha venido Roberto que era muy listo, estudiaba en Jesuitas, fue marino mercante y navegando estudió medicina, luego fue visitador médico, después jefe de laboratorio para terminar de director de no sé qué empresa química que lo mismo está ahora en Ohio y era un chaval especial, muy majo, de los que no destacaban pero gustaban a las chicas tímidas mientras los demás éramos gallitos y hacíamos el tonto en vez de navegar o ser abstemios o subir al monte con los curas, la madre que parió también a los curas montañeros y a los monaguillos de voces aflautadas y he recordado, claro, cuando yo trabajaba en un laboratorio químico, analizando aceros, bronces, ferroaleaciones, productos relacionados con la siderurgia y ahí terminó mi carrera deportiva, esa faceta, que no se puede trabajar y nadar a la vez, que me ahogaba en la piscina, que al dar la vuelta en cien espalda me salía fuera del agua, cambié de deporte y otro día recordaré otras prácticas deportivas y a las chicas guapas porque sin transición de lo químico he pasado a lo atómico y sin darme cuenta he terminado en Hiroshima y en Mari Pili, que siempre termino pensando en ella y le envío besos y besos y se los dejo en la ventana, al lado de los tiestos con geranios y clavelinas y esa será la historia de mañana o pasado que se me ha encendido la luz y solo tengo que escribirlo, nada menos, hasta entonces, buena semana, os beso, una/o a una/o, agur.  


10.4.17

La rebelión del ventrílocuo.

Del arroyo, del manantial, bebe el pequeño conejo y el gran onagro, y cada uno sacia su sed. 
(San Agustín)



Tú.
Ellas.
Ellos.
Os miro.
Por dentro y por fuera.

Gira el planeta con placidez, cae el rocío, el lunes llega con indiferencia, ajeno a esta voz, a todas las voces, llega. 
En algún lugar el dolor, nuestras risas, nuestros días están escritos.

Espero en cuclillas el espacio mínimo de la orquídea. 
Pongo en orden las ideas, la corazonada de las vísceras, en la pared de la primavera estalla el deseo. 

Aún no es tiempo de cuchillos.
Los sentimientos se atacan a dentelladas. 

Empezando por el hígado, un antropófago ansioso me está comiendo, vivo.



9.4.17

Sobre la concordancia.



Intercambio de necesidades, todo está en suspenso, el canto imposible de la nieve, el esplendor del cielo que se desboca,  los colores lúcidos, la fugacidad de los girasoles, la unión pasajera, hago méritos para repartir en el agua el reflejo de nuestros ansias

Intercambio de amores imposibles, barro los recuerdos cabizbajos, me canso en un sendero sin nostalgias, sin recovecos, la música que nos conmueve, el luto en los callejones, resisto en los límites silenciosos, me vacío de caricias ambiguas, no dejo que resucite la memoria.

Intercambio de razones, ahora resulta que soy fuerte, la casa vacía es un símbolo, empiezo cuando pensaba que estaba acabando, es fugaz la sensación de ser de barro, los ecos de la carne alterada,  nuestros cuerpos encendidos, aquel hotel en Madrid, el arrebato, nada, hoy, nada de nada.

Todo está abierto.
Tú.
Ellas.
Ellos.
Os miro.
Por fuera y por dentro.

8.4.17

Sobre la obstinación.



Obstinación de continuar la marcha sin equipaje, sin candados en la garganta, mirando la nitidez detrás de la montaña del silencio.

Sol en la confluencia de caminos, hay un gallo degollado bajo el crucero de piedra.

Mi voz emigra con espinas, la mensajera de la paciencia se asoma al suburbio de mis pestañas, las palabras tibias desbordan la ingeniería de la espera perfecta.

He dejado los dolores de tantos meses en un armario, bajo la ropa blanca,  he doblado los mapas del desconsuelo, me he tatuado su silueta en los muslos, me ciño una cinta de espinas en la bocamanga de las venas.

Mi voz se persigna, reclama orillas, estorba a los leopardos que sortean la trampa de la lentitud, se desliza por la oquedad de la sombra de la higuera.

Hablar no nos llevará al desastre, o sí, pero hablo, escribo un poema de soslayo y no pasa nada ¿o sí?

7.4.17

Aún no te he contado


Aún no te he contado
que ella era la ausencia,
mi calabozo, mi cadena,
nunca estaba,
caían voces y rocío.
Ella era la espera.

No te he contado
que era la perpetua ausente,
que la vestí de rumores
y vivos sueños,
de almendras amargas,
de fuentes hambrientas.

Ahora apareces tú
- cubro su recuerdo
con un paño morado-
contando secretos
imposibles
de tiempos imposibles.

Tendido en la hierba
sobre el cuerpo de la realidad,
se me escapa
una angustia antigua
de cenizas y espinas.
Vuelvo a creer en la vida.

6.4.17

Nada, dije.




Como se despluma una gallina, a puñados, estas son voces recogidas con dolor y cigüeñas góticas picoteando con solemnidad las semillas que flotan en el río de la nada, trenes entrando en túneles interminables y así sea.

Solo desordenados párrafos escépticos sobre el tormento del desamor, los celos, también de himnos y a nada que te descuides de San Juan Crisóstomo conduciendo un pensamiento que se difumina en un paisaje de niebla y vacas.  

Hablan de la decrepitud del cíclope, de la embriaguez de la belleza, de la virtud de los centauros, de la arquitectura al servicio de los inmorales, del desvalido que no se reconoce en el otro. Hablan de lo incierto.

La voz del déspota, la persistencia del adúltero, la reverencia del subordinado, el murmullo del avaro, el impostor reverenciado, la destilación cautelosa de la música, la metafísica del convicto, las cloacas abiertas en la noche, el gozo ajeno.

Delicadeza del albañil levantando el muro y las líneas secretas, la jerarquía de los convictos, la aldaba con tres toques y repique, todo es lo vivido, todo es el ayer, todo es tanto y la náusea,  lo que no existe es lo que vivo y digo, nada, dije.

5.4.17

A la que va conmigo



Un débil rayo de sol entra por la ventana y rompe la habitación en dos. No llorar. Dar fuego al bosque y saltar dentro del círculo trece, el de las velas, consumirse en el dolor y luego salir a caminar por el lado amable de la calle. No tirar nada, ni libros, ni besos, ni periódicos viejos, ni los de mañana, escuchar música, ya te lo dije, soportar cada recuerdo que nos estrangula mientras Yo-Yo-Ma, Coltrane o boleros. Cortar el cable del teléfono. No cortarnos las venas. Guardar los cuchillos. Ilusiones volando como mariposas ciegas. “A la que va conmigo”. Salir con los gatos al tejado a mirar la luna, estos días está especialmente bella, escupir a su centro como un golfo de barrio. Y ahora, desnudos, saltar al mar blanco de las palabras, entrar en ellas y nadar mil brazadas más allá. Aquí la noche se ha vuelto fría.

4.4.17

La soledad bien entendida empieza por uno mismo.



Estar solo, ¿quién no está solo?, después de todo es una condición natural. Pasear en círculo, ir al mercado, silbar, intentar cánticos nuevos, hacer un acto de fe para inventar el silencio, abrazarse al silencio, buscar en el aullido de los lobos que cercan la caravana el espacio entre la arena y el sudor de las constelaciones, divagar, no asomarse a la ventana, no estar de humor para festejos, componer himnos de seda,  mirarse al espejo sin reconocerse, simular una oferta a los dioses ciegos, el amor no está en el índice de este libro, todas las plegarias se pierden en la noche que crece sin esperanzas, dormir y mañana será otro día.

(Espero)

3.4.17

Walter Benjamin, ¿por qué ahora?


"La construcción de la vida se halla, en estos momentos, mucho más dominada por hechos que por convicciones. Y por un tipo de hechos que casi nunca, y en ningún lugar, han llegado aún a fundamentar convicciones. Bajo estas circunstancias, una verdadera actividad literaria no puede pretender desarrollarse dentro del marco reservado a la literatura: esto es más bien la expresión habitual de su infructuosidad. Para ser significativa, la eficacia literaria solo puede surgir del riguroso intercambio entre acción y escritura; ha de plasmar, a través de octavillas, panfletos, artículos de revista y carteles publicitarios, las modestas formas que se corresponden mejor con su influencia en el seno de las comunidades activas que el pretencioso gesto universal del libro. Sólo este lenguaje rápido y directo revela una eficacia operativa adecuada al momento actual. Las opiniones son al gigantesco aparato de la vida social lo que el aceite es a las máquinas. Nadie se coloca frente a una turbina y la inunda de lubricante. Se echan unas cuantas gotas en roblones y junturas ocultas que es preciso conocer" (Walter Benjamin: "Gasolinera", en Dirección única.)

Leo a Walter Benjamin en este texto escrito hace noventa años. Quizás estoy obsesionado pero me parece que está hablando de algo parecido a un blog. Un adelantado, un visionario.

“En un amor, la mayoría busca una patria eterna. Otros, aunque muy pocos, un eterno viajar. Estos últimos son melancólicos que tienen que rehuir el contacto con la madre tierra. Buscan a quien mantenga alejada de ellos la melancolía de la patria. Y le guardan fidelidad. Los tratados medievales sobre los humores saben de la apetencia de viajes largos de este tipo de gente.”(Walter Benjamin)

Fue roja, dicen unos. 
El árbitro nos robó el partido, dicen otros.

"Mientras estés trabajando, intenta sustraerte a la medianía de la cotidianeidad. Una quietud a medias, acompañada de ruidos triviales, degrada. En cambio, el acompañamiento de un estudio musical o de un murmullo de voces puede resultar tan significativo para el trabajo como el perceptible silencio de la noche. Si éste agudiza el oído interior, aquél se convierte en la piedra de toque de una dicción cuya plenitud sepulta en sí misma hasta los ruidos excéntricos. "(Walter Benjamin)





¿Por qué se habla tanto de Walter Benjamin? 

Ni se compra ni se vende el cariño verdadero, pero hay que vender, vender, vender, buscar lo que atraiga a los potenciales compradores de cultura. Cierto, me hablan de su Libro de los pasajes y, ya, me lo quiero comprar. Voy a una librería, lo busco, 1.104 páginas, 56€, leches con los cultos, se lo pediré a los Reyes (Magos)Veo su disponibilidad en la Mediateka de la Alhóndiga, no está, pero encuentro su “Dirección única”. Me lo llevo a casa bien apretado contra el pecho (me aterra esta inmediatez de desear algo y obtenerlo inmediatamente, se me está muriendo el deseo). 











¿Quién era Walter Benjamin

Escritor, teórico marxista y filósofo estético alemán. Nació en Berlín en el seno de una familia judío-burguesa y estudió filosofía en Berlín, Friburgo, Munich y Berna. En 1920 se estableció en Berlín y trabajó como crítico literario y traductor. Sus esperanzas de realizar una carrera académica quedaron frustradas al rechazar la Universidad de Frankfurt su tesis doctoral, un estudio brillante aunque esotérico del drama barroco alemán titulado El origen de la tragedia alemana (1928). Durante la década de 1920, Benjamin asumió postulados marxistas bajo la influencia del compositor Ernest Bloch y del crítico marxista György Lukács. También trabó una estrecha amistad con el escritor alemán Bertolt Brecht, defendiendo su concepto de "teatro épico". En 1933, como consecuencia de la llegada de los nazis al poder, Benjamin se refugió en Francia, donde comenzó a escribir una obra monumental que no llegó a terminar sobre Charles Baudelaire, publicada en 1973 con el título Charles Baudelaire: un poeta lírico en la era del gran capitalismo. Las obras más conocidas de Benjamin fueron sus ensayos El autor como productor(1934), La obra de arte en la era de la reproducción mecánica (1936) y Iluminaciones (1961). Son ensayos sobre temas estéticos y literarios desde un punto de vista marxista que ejercieron una gran influencia en su época y que son considerados clásicos. En el primero de ellos Benjamin afirma que el auge del fascismo y la sociedad de masas son síntomas de una era degradada en la que el arte sólo es una fuente de gratificación para ser consumida, pero que podía servir de vehículo de difusión del comunismo y concienciar así a las masas. Con la ocupación de Francia por los nazis en 1940 Benjamin intentó dirigirse a Estados Unidos atravesando España, pero al ser detenido en la frontera franco-española se suicidó.  © eMe  (El poder de la palabra)


¿Por qué Walter Benjamin no ha entrado al Dominio Público en España? 

Es muy largo, si quieres, entérate aquí (click)

¿Por qué me interesa tanto Walter Benjamin?

Por varias cosas. Me fascina su figura, su cultura, su trabajo y, sobre todo, porque me hace sentir y pensar -no sé si por este orden-, recordar, aprender, me incita a leer, escribir, comentar...

El resto lo pones tú, lector, que no puede estar uno en todo.




 3.760.231 parados en España (enero 2017)


Traductor

Mi foto
Bilbao, Euskadi
pedromg@gmail.com

Creative Commons License Page copy protected against web site content infringement by Copyscape ecoestadistica.com site statistics
Google+

Páginas vistas en total

Lo que hay.(Desde 08.02.07)

Se quedaron

Desde 08.02.2007

 photo glup20_zps43094b99.jpg