12.11.13

Deliquio.




La palabra nos hace.

Al hablar, somos.

Aunque digamos deliquio y escuchen zzzh, o nada, aunque la voz quede tendida y se la lleve el viento, aunque la picoteen entre las piedras los andarríos y se pierda bajo el agua al segundo siguiente de salir de nuestra boca.

Puede ser que escribamos un poema, lo guardemos bajo el mantel y al leerlo meses después nos invada el mismo sentimiento, que recordemos, añoremos, suspiremos. Puede ser que nos invada otro, diferente, con aromas nuevos, con los viejos caminos, los miedos. Puede ser que nos haga temblar.

No recuerdo qué palabras susurré al oído de aquella a la que amé.

Hoy leo una carta que (me) escribí hace meses, cuando se (me) rompió el sentido de la vida.

Hoy (me) leo la intensidad de aquel momento.

La palabra nos hace, el espejo nos miente, no somos ese que mira.

El tiempo no existe y sin embargo llega diciembre y el invierno está aquí.



4 comentarios :

virgi dijo...

Aprovecha el frío, Pedro, cielo, y léete de un tirón 84 Charing Cross, verás que maravilla.
Mientras, pa' darte envidia, yo sigo nadando.

Pedro Martínez dijo...

virgi, frío, frío no hace, pero llueve sin parar, sirimiri.
Estoy leyendo a Patrick Modiano, en cuanto lo termine me meto con 84.
Y me da más envidia ese agua que te rodea que el hecho de nadar (muy nadao estoy ya)

virgi dijo...

¡Ay, pillín!
A ver si un día cruzo la ría contigo :)

Pedro Martínez dijo...

virgi, mejor cruzarla andando, por algún puente, baja estos días un poco fría y sucia, nada que ver son esas aguas cristalinas. A ver si es verdad.

Mi foto
Bilbao, Euskadi
pedromg@gmail.com

Creative Commons License Page copy protected against web site content infringement by Copyscape ecoestadistica.com site statistics
Google+

Páginas vistas en total

Lo que hay.(Desde 08.02.07)

Se quedaron

Desde 08.02.2007