1.11.09

Poetas muertos y otros alborozos.





No había, no sabían que era eso, de haberlo sabido los hubieran embreado, emplumado y echado al río. Las únicas voces que se escuchaban eran las del parte a las dos y media, los ánimos al equipo de fútbol y los cánticos en los bares. El resto era silencio (oh, oh, oh.). (*)

“Se prohíbe cantar.”

Los diferentes no existían, todos decían que sí, con un silencioso cabeceo o con la tácita aceptación de modos, costumbres, rutinas y órdenes. Y sin embargo los había, muchos, escondidos en los rellanos de los últimos pisos, entre los bloques de cemento del nuevo puerto, detrás de los zarzales del monte cercano. (**)

“Se prohíbe hablar de política.”



Que las rimas eran las de las fábulas, animales que hablaban y los versos, una sucesión de voluntariosa prosa que decía lo que había que decir y no se salga de la fila que le veo. Trajes grises y sonrisas congeladas en envases de no y vuelva usted mañana que, caballero, no sabe usted con quién está hablando.(***)

“Se prohíbe blasfemar.”

Esto no es escritura, es terapia, es sacar carbón de una mina abierta en el cerebro que se niega a dormir, que intenta hablar de tiempos que no, de un entonces desconocido, el mundo es pequeño, la historia está para olvidarla, para hacerla nueva, la cuentan los que ganan, el resto es olvido (oh, oh, oh), no hay nada casual, cada fotografía, música, poema, color, silencio o voz tronante, cada paso sale de las tripas, sin filtro, directamente de fábrica al consumidor, no contiene adictivos ni colorantes, tal cual, si encuentra algo mejor, cómprelo, si quiere mirar las fotos, mire, ande, no se corte, si lee y le gusta, me alegro, si no le gusta, pues también, hay otros canales, si coloca un decodificador, más, si coloca una antena más larga, otros quinientos, lo único que no tendrá es tiempo, no lo venden, pregúntele a Fausto, o a su espejo (al suyo, al de usted), o a mi, que se me acumulan las sensaciones y, la verdad, lo que quisiera es contárselas a S (eSe, eSa) al oído, sin odio, con todo el amor que aún me queda en este barco a la deriva -no confundir con el otro, con el que navega por la ruta comercial, el que sigue mapas y constelaciones, el que tiene un capitán en la proa y marineros que hacen lo que deben, maldita educación- y espero no tropezarme de nuevo con el iceberg, cáspita, que estoy cansado de naufragios, que tengo llenos los botes salvavidas y no hay islas desiertas aunque nado y nado por mares interminables, esquivando tiburones del miedo y las ballenas (no, no le miro a usted) y le invito a que se tome esta taza de humor y ya suena la campana, diez y K.O. Mañana más.(****)

“Se prohíbe prohibir.”



(*) Reunión clandestina en una iglesia, de uno en uno. En las esquinas, la policía alerta. Y mis oídos.

(**) Tenía tres hermanas, él era el pequeño. Los modales de Ignacio y sus muslos enrojecidos por el roce de unos pantalones cortos demasiado estrechos.
No recuerdo como se llamaban sus amigos.
Había uno con cara de pájaro que caminaba a saltitos, igual que un gorrión
Paseando por calles de entonces vi a otro en la puerta de una tienda de modas, no me saludó.
Y aquel que siempre estaba con hombres mayores.
Eran muchos, siempre estaban juntos.
Lo entendí después.

(***) a un panal de rica miel/ dos mil moscas acudieron

(****) No me lo tengas en cuenta, ya se sabe, es lo que tiene dejar la medicación.

¿Estás seguro?




20 comentarios :

Xaneira dijo...

Lamento y esperanza

Soñábamos algunos cuando niños, caídos
En una vasta hora de ocio solitario
Bajo la lámpara, ante las estampas de un libro,
Con la revolución. Y vimos su ala fúlgida
Plegar como una mies los cuerpos poderosos.
Jóvenes luego, el sueño quedó lejos
De un mundo donde desorden e injusticia,
Hinchendo oscuramente la ávidas ciudades,
Se alzaban hasta el aire absorto de los campos.
Y en la revolución pensábamos: un mar
Cuya ira azul tragase tanta fría miseria.
El hombre es una nube de la que el sueño es viento.
¿Quién podrá al pensamiento separarlo del sueño?
Sabedlo bien vosotros, los que envidiéis mañana
En la calma este soplo de muerte que nos lleva
Pisando entre ruinas un fango con rocío de sangre.
Un continente de mercaderes y de histriones,
Al acecho de este loco país, está esperando
Que vencido se hunda, solo ante su destino,
Para arrancar jirones de su esplendor antiguo.
Le alienta únicamente su propia gran historia dolorida.
Si con el dolor el alma se ha templado, es invencible;
Pero, como el amor, debe el dolor ser mudo:
No lo digáis, sufridlo en esperanza. Así este pueblo iluso
Agonizará antes, presa ya de la muerte,
Y vedle luego abierto, rosa eterna en los mares.



No está demás recordar a un poeta muerto.

ybris dijo...

Buen día esta víspera de los difuntos para recordar a los poetas muertos a cuyo club siempre estuve afiliado tras ver aquella película que tanto me gustó.
Vivimos entonces tantas prohibiciones...
También ahora cuando no hace falta prohibir porque todo ha quedado atado y bien atado.
Y el que se mueve ni sale en la foto ni se le nota más que en la cara de alborozo con que salen los que si salen en la foto.

Un abrazo.
(Ya veo cómo ha crecido el punto de ayer)

Pedro dijo...

No está de más, no, Xaneira, Cernuda nunca está de más, aun que no sea de los poetas que más frecuento, tengo pendiente de colgar aquí el poema escrito en las baldosas de la casa donde vivió en Sevilla (me da pereza copiarlo).
Gracias por recordarlo.
Los muertos viven.

Pedro dijo...

ybris y es que no puede ser, les sacan en televisión esposados, personas tan respetables, que roban por necesidad, será posible, así no vamos a ninguna parte, que la ley es la ley, libertad incondicional, la misma para todos, todos somos iguales, unos más iguales que otros pero todos iguales ¡qué cuadrilla de chorizos, de manguis, de ladrones de mierda, cabrones! ni uno devuelve la tela, todos, izquierdas, derechas, ar, una cuadrilla de delincuentes.
Ay, y a qué viene todo esto, no sé, es que algo me ha venido a la cabeza. Hablando de muertos me han venido los vivos.

Un abrazo.
(Mis puntos siempre crecen)

Magnolio dijo...

Como hoy va de poetas, le cedo la palabra a Oscar Hahn(vivo):

¿POR QUÉ ESCRIBE USTED?

Porque el fantasma porque ayer porque hoy:
porque mañana porque sí porque no
Porque el principio porque la bestia porque el fin:
porque la bomba porque el medio porque el jardín

Porque Góngora porque la tierra porque el sol:
porque San Juan porque la luna porque Rimbaud
Porque el claro porque la sangre porque el papel:
porque la carne porque la tinta porque la piel

Porque la noche porque me odio porque la luz:
porque el infierno porque el cielo porque tú
Porque casi porque nada porque la sed

porque el amor porque el grito porque no sé
Porque la muerte porque apenas porque más
porque algún día porque todos porque quizás

Pedro dijo...

Magnolio del amor hermoso, con ese Oscar Hahn (vivo) me he quedado sin palabras.
Pero no sin aplausos (aplaudo sin cesar).
Siempre me sorprende, y eso para ser usted un árbol es mucho.
Muchas gracias.

Aldabra dijo...

No te lo tengo en cuenta, ¿cómo podría?, yo no me atrevo a dejar la medicación.
Eres más valiente que yo pero eso ya se adivina desde lejos. O de cerca. Poruqe todo depende del cristal con que se mire. Y mis gafas ya son progresivas.

Biquiños,

Tempero dijo...

Muerto el poeta se acabó la rabia.

No, no. Te equivocas.

¿Depende de lo que usted considere poesía? ¿Cree que entraña rabia?

Bueno, ahora que usted lo dice, seda, seda tienen muchos poemas, otros empachos de flores, otros supuran aromas, otros encallan.

Ahí, ahí, la rabia.

No me joda usted, que un poeta no va ladrando por ahí.

Pedro dijo...

Por lo menos más fanfarrón Aldabra
(no he tomado medicación nuca, por suerte, creo)
Gafas sí uso, para leer.
Para dar besos, no.

Pedro dijo...

Tempero, verás, tú no habías nacido. No había mucho para ver. Radio sí había, se escuchaba mucho la radio (quién la tenía). Pregúntale a Ybris. A los niños les gustaba Diego Valor. A algunos también “Tres hombres buenos” de José Mallorquí
http://noveladeloeste.blogspot.com/2009/07/tres-hombres-buenos.html
En este serial había un personaje, simpático, rápido y certero con el revólver. Joao de Silveira (un portugués en el Far west, ya ves tú). Cuando alguien le decía algo que le podía parecer ofensivo, sin cambiar el tono decía: cuando diga eso, sonría (que buenos locutores aquellos de Radio Nacional).
Y “los malos” se cagaban por la pata baja y sonreían (como para no).
Así eran aquellos años, qué cosas.
Eso, pregúntale a Ybris (no por nada, es que tiene buena memoria y además el resto no había nacido, como tú).
Abrazos dominicales.

Shandy dijo...

Longa noite de pedra

O teito é de pedra.
De pedra son os muros
i as tebras.
De pedra o chan
i as reixas.
As portas,
as cadeas,
o aire,
as fenestras,
as olladas,
son de pedra.
Os corazós dos homes
que ao lonxe espreitan,
feitos están
tamén
de pedra.
I eu, morrendo
nesta longa noite
de pedra.


Y he de llorar sin lágrimas duro llanto/por las palomas de luz aherrojadas,/por el espiritu vencido bajo la noche/ de la libertad prostituida.
Cada tiempo tiene su tiempo,/ éste es el tiempo de llorar.

Celso Emilio Ferreiro

Las bocas del tiempo nos cuentan la historia.

Besos

Maga Saltamontes dijo...

Pues aquí ando, leyendo y leyendo...gracias por hablarme de tu blog. Texto y música...de lo mejor....¿podría tomar prestado tu reproductor?

Saludos

Pedro dijo...

Me rebelo Shandy en esta Longa noite de pedra no quiero que este sea el tiempo de llorar.
A pesar de todo, de tanto, reiré
Besos

Pedro dijo...

Ya Maga Saltamontes, pero a tu página no puedo entrar.
¿Cómo sabré si te he prestado o si las sombras de la noche han hecho su trabajo?
Saludos

Ventana indiscreta dijo...

18 pasos, seguro.
¡Y mira que lo he repasado!

Ser poeta surge cuando paras (esta frase tiene muchos sentidos, Sir Peter).

Aldabra dijo...

Besar con gafas no mola, también yo me saco las gafas para besar.

biquiños,

Aldabra dijo...

escribiendo la respuesta para responder a tu coomentario, he pensado en un poema... será lo próximo que cuelgue en el blog.

gracias.

biquiños.

Pedro dijo...

Ventana indiscreta, voy en 17,987, creo que al final estará bien.
Ser poeta es un estado (sin doble sentido)

Pedro dijo...

Cierto, no mola, Aldabra pero a veces es sumamente necesario.
Un día me las saqué para besar a Conchi y besé a su madre. Oye, que me tomó un cariño que no veas, que me está todo el día llamando por teléfono, que si que qué voy a hacer hoy, que si vamos al cine, que si me apetece tomar unos churros. ¡me tiene frito!

Ah, y me alegro que tus comentarios a mi humildes post te inspiren poemas.
¡qué suerte!

mi nombre es alma dijo...

Se prohibe tener alma.

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